sábado, 8 de agosto de 2009

Boca cierra su recorrida europea ante el AEK Atenas, un equipo

La bandera argentina viene a ser el telón de fondo. Delante aparecen los escudos y las estrellas de uno y otro equipo. Ismael Blanco, entrerriano de Santa Elena adorado por los griegos, y Román Riquelme, emblema xeneize en el mundo. Y no sorprende que el amistoso de esta tarde a las 15 se venda de esa manera en la página de Internet del anfitrión. Para el AEK, uno de los clubes más fuertes de Grecia, los argentinos tienen una gran importancia.

Surgido de Colón, Blanco es el goleador de los últimos dos años, el más querido por la hinchada y la bandera del equipo. Por eso, a pesar de que un club de Qatar ofreció 4.000.000 de euros por él, la propuesta fue rechazada y se le fijó una cláusula de rescisión de 15.000.000. Y si bien le quedan dos años de contrato, ya negocian para extenderlo hasta el 2013.

También están Sebastián Saja e Ignacio Scocco. El arquero había llegado por un año y se ganó la renovación de su vínculo por otros tres en un equipo que hacía mucho tiempo no encontraba seguridad en el arco. Y del delantero se dice que es el jugador con más calidad. Necesitó poco tiempo de adaptación y desde mediados del año pasado viene jugando en un nivel muy bueno.

Fundado el 13 de abril de 1924 por refugiados griegos de Constantinopla (hoy Estambul) movilizados durante la Guerra Greco-Turca, las sigla AEK significa Unión de Atletas de Constantinopla y el club es históricamente uno de los más fuertes de su país, con 29 títulos nacionales y continuas apariciones en las competiciones europeas, con la semifinal de 1977 como mayor logro.

Mimis Papaioannou es el jugador con más presencias y más goles. Arruabarrena y Fernando Navas (ambos ex Boca) son algunos de los argentinos que que jugaron ahí. Y Rivaldo, uno de los de más cartel que pasó por el club.

Hoy, a pesar de su rica historia, lleva 15 años sin ganar un campeonato local y siete desde su última vuelta olímpica (Copa de Grecia). El año pasado estuvo cerca de volver a ganar al menos la Copa, pero perdió la final con el Olympiakos después de empatar 1-1 y patear nada menos que 34 penales.

Esta tarde, el AEK se probará ante uno de los clubes más ganadores de los últimos tiempos.ds

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