lunes, 7 de marzo de 2011

En cuatro partidos, el Loco aún no la metió y se nota que este Boca, sin un asistidor especialista como Román, no juega para él.


¿Seguirá entre los 11?

Cuatro partidos y ningún gol. Martín Palermo, que vivió y se mantiene vigente gracias a su comprobada eficacia goleadora, aún no la metió en este Clausura. Y lo sufre él y Boca. Pero su mala racha invita al debate: ¿Cuánta responsabilidad tiene él y cuánta el sistema de juego que propone Falcioni? Muchos hinchas extrañan a Riquelme, pero nadie debe extrañarlo tanto dentro de la cancha como el 9.

Por su estilo, Palermo siempre dependió del equipo para convertir. Típico delantero de área, su intuición y su optimismo también lo ayudaron para hacer historia. Hoy, a los 37 años, con el inevitable paso del tiempo, esa dependencia se acentuó. Y este Boca no juega para él. Si bien hay un lateral que puede llegar al fondo y centrar (Clemente), dos volantes por afuera con desborde (Rivero y Colazo) y un punta que abre la cancha (Mouche), ninguno juega al mismo ritmo que el Titán. Entonces, su juego se reduce a pivotear, a tratar de ganar algún cabezazo en el área a través de una pelota parada y poco más... ¿Cuántas chances claras de gol tuvo Martín en estos cuatro partidos? Guillermo anda preocupado por salvar del descenso a Gimnasia y Palacio hace goles en el Genoa... Los compañeros de fórmula de antaño ya no están. Y en el plantel, el que más lo conoce y mejor lo entiende es Riquelme, usual asistidor del goleador. Si bien no hay onda afuera, dentro de la cancha se necesitan. Aunque el 9 depende mucho más del 10.

Con Román lesionado, hoy corre peligro la titularidad de Palermo. Si no la mete y Viatri, en un ratito, se autogenera dos situaciones de gol, queda la duda en cuanto a su permanencia entre los 11. El DT ya dio muestras de que no se casa con nadie. Riquelme salió. ¿Y Palermo?

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