miércoles, 21 de julio de 2010

Sólo faltan detalles para que el Muñoz se vaya.


El club italiano envió in fax que acepta pagar los 6.000.000 de dólares que pretende Boca por el pase de Muñoz.

Para encontrar una solución, primero hay que identificar el problema. Los dirigentes y el cuerpo técnico observaron la estadística y los errores del pasado y acertaron el diagnóstico inicial: notaron que los mayores inconvenientes de los últimos tiempos fueron en el arco y en la defensa. Por eso, buscaron incorporaciones. Y contrataron tres zagueros de jerarquía. En el medio, quedó Ezequiel Muñoz, el pibe de 19 años por el que la Fiorentina había ofrecido 7.000.000 dólares por el 50% y que ahora está muy cerca de marcharse al Palermo de Italia.

Ayer, los italianos enviaron un fax aceptando lo que Boca pretende por Chiquito: seis millones de dólares limpios para el club. Así que ahora solamente faltaría que ambos clubes se pongan de acuerdo en la forma de pago. El defensor, en tanto, sabe que es una chance irresistible y que en Boca la va a tener que remar desde atrás. “Uno siempre quiere jugar”, le dice a Olé , luego de la merienda y recostado sobre uno de los cómodos sillones que ofrece el lobby del hotel Intercontinental de Wellington.

Hasta ahora, Muñoz fue titular en los dos partidos de la era Borghi, frente al Palmeiras y el Melbourne Victory, con aceptables rendimientos, pese a que admite que aún le falta aflojar las piernas luego de la pretemporada realizada en Pilar. “¿Si se puede jugar con línea de tres? Sí, recién van dos partidos, me falta aprender mucho, pero me sentí cómodo y con el trabajo se va a ir mejorando el funcionamiento”, asegura. Sin embargo, a pesar de su protagonismo inicial, se intuye que la línea de fondo para el debut oficial ante Godoy Cruz estará conformada por Cellay, Caruzzo e Insaurralde. “Vinieron tres refuerzos importantes y sabemos que cualquiera de nosotros está muy complicado. Sé que la voy a tener difícil, pero el técnico pone al que mejor ve y hay que lucharla”.

Así, los días de Chiquito en Oceanía se dividen entre entrenamiento, algún que otro paseo y el contacto con su representante Marcelo Simonian (se encuentra en Italia por este tema) y Rómulo Zemborain (presidente de la delegación) para interiorizarse sobre la situación. “Hoy en día estoy en Boca y si llega una oferta, uno piensa en lo económico, en Europa, pero es algo que decidirá por el club. Si tanto a Boca, como a mí y a mi representante nos viene bien, tendré que irme. Y si me quedo sé que estoy en uno de los clubes más grandes del mundo”, blanquea Muñoz y entrega la receta por si sigue: “Debo creer en mí y matarme por un lugar”.

Via: olé

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