sábado, 2 de abril de 2011

Palermo tiene 85 minutos para convertir y no igualar su peor racha, que tuvo en Estudiantes. ¿Podrá antes?


No hay malhumor. No ve la hora de volver a gritar un gol, pero no se desespera ni muestra fastidio a causa de la racha negativa. El partido de práctica está por arrancar cuando todo el equipo rival sale en su búsqueda y termina encima suyo. García y Viatri parecen los cabecillas, los que se animan a más. A tomarle la cabeza por la nuca y obligarlo a comer pasto. Falcioni se ríe desde el medio de la cancha. “¡Qué falta de respeto! Yo no dije nada porque no sabía quién estaba abajo”, le dice el DT cuando ve salir a Palermo de abajo de esa montaña humana.

Con el Loco todavía con pasto en la boca, el partido arrancó con el mismo equipo que le ganó el domingo a Colón en Santa Fe y que enfrentará a Estudiantes. Con el 9 en el lugar que es del 9. Frente a la posibilidad de superar su peor racha en el fútbol argentino, ya que no la mete oficialmente desde el gol 300 de su carrera ante Gimnasia LP, en el torneo Apertura del año pasado, y eso equivale a 685 minutos. Si el domingo pasan 85 más y llega a los 40 del ST sin reencontrarse con el gol, superará los 770 que estuvo en Estudiantes.

Si bien el martes clavó cinco durante un táctico, el equipo no lo ayudó en los dos ensayos formales de la semana: 0-0 y 1-1 con poco fútbol. Para colmo, ayer el Loco cargó con algo de mala fortuna: sobre el final del partido, desde la puerta del área, dominó una pelota con la derecha y enseguida le dio de zurda, pero el remate rebotó en el primer palo, después en el otro y quedó mansa sobre la línea, ya en el medio del arco. Hubo un insulto al aire de parte suya y unas risas de García.

Para cerrar la jornada, Palermo intentó desquitarse con unos penales. Pero García le adivinó cuatro veces consecutiva su intención, cuando la quiso picar en el primero y las tres veces que buscó un palo. “Esa te la doy por gol porque la tendría que haber retenido”, le dijo el arquero después de haberle atajado el tercero. “Fue muy cantado”, explicó en otro. Los dos últimos que terminaron adentro, el quinto y el sexto, pusieron las cosas en su lugar. El Loco, igual, se lo toma con calma. Pero ahora tendrá que intentar terminar con su malaria justo con Estudiantes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario