domingo, 20 de febrero de 2011

Hoy se cumplen tres décadas del pase de Maradona a Boca. El Xeneize pagó una fortuna por el Diez que seis meses después se consagraba campeón.


El mundo del fútbol se conmovió por un matrimonio que seguirá por siempre...

Puede tomarse en cuenta como el día de los enamorados. O como el día en el que nació el amor. Es que hace 30 años, un 20 de febrero de 1981, Diego Armando Maradona arreglaba su incorporación a Boca Juniors y comenzaba una relación de amores, desplantes, celos y fidelidad que se cerró en 1997 pero que seguirá para siempre en el palco de la Bombonera. Diego le puso firma a su sueño, Boca fue su casa para siempre, ese 20 de febrero, se firmó el pase más importante de la historia del fútbol argentino.

Diego ya era Maradona. Luego de irrumpir con todo en el fútbol argentino con la camiseta de Argentinos, Pelusa había recibido ofertas de varios clubes para dejar Paternal pero no había caso. Sin embargo hubo un partido que comenzó a torcer la historia. En cancha de Vélez el Bicho le dio un baile a Boca y Diego, un gordito según Gatti, le metió cuatro goles a Boca para una victoria histórica de Argentinos. El Xeneize no tenía un buen andar en el arranque de la década del 80 y la necesidad de conmover el mercado hizo que le hagan una oferta impensada para la época y más para un club que por aquel entonces tenía serios problemas económicos. Su llegada a Boca no fue sencilla. Los dirigentes de ambos clubes negociaron contra reloj antes del cierre del libro de pases y justo un día antes lograron lo que parecía imposible: la oficialización del pase. Argentinos cedió a Diego por 2 millones de dólares a préstamo con una opción por un año y medio, a cambio además, del pase definitivo de tres jugadores -Carlos Salinas, Héctor Santos y Carlos Randazzo- y los préstamos de dos -Mario Zanabria y Miguel Angel Bordón-. Un esfuerzo sin precedentes en el fútbol argentino, pero que estaba obligado a hacer. Armando se había alejado de la presidencia y las nuevas autoridades desembolsaron mucho dinero para rodear a la nueva estrella y así conseguir el título. Miguel Angel Brindisi, Osvaldo Escudero, el uruguayo Ariel Krasouski, y otros jugadores consagrados como Hugo Gatti, Roberto Mouzo y un juvenil, Oscar Ruggeri, fueron la estructura básica del equipo campeón.

Fue un 20 de febrero que ya quedó en la historia de todos. Esa noche Boca y Argentinos oficializaron el contrato con un partido amistoso en la Bombonera. Medio tiempo para el Bicho y medio para su nuevo club. El resultado, 3 a 2 para Argentinos, fue anecdótico lo que quedó para siempre fue el estreno del mejor jugador del mundo con la camiseta de sus amores. El estreno por los porotos se produjo dos días después, la tarde del debut Diego jugó casi en una pierna producto de una molestia en su muslo derecho. Sin embargo, esa lesión no le impidió tener ráfagas de su talento y de convertir dos goles, uno de penal ante Talleres, que terminó siendo el partenaire de la fiesta de Boca.

El nuevo título llegó siete meses después -el 16 de agosto- cuando empató con Racing 1 a 1 en su casa y pudo dar la vuelta olímpica con la camiseta diez en su espalda. El matrimonio comenzó hace 30 años y más allá del retiro, el romance y el amor continúan tan vigente como entonces.

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