domingo, 19 de septiembre de 2010

Ganen que ya vuelvo


Riquelme participó de un reducido muy informal por primera vez. 3, 2, 1...

Los pibes hacían un fútbol reducido, muy informal, típico de sábado previo al partido. Román, después de realizar su sesión de trabajos al costado del campo, los seguía con ganas. Hasta que no aguantó más, miró a Pablo Ortega Gallo, médico del plantel, con una sonrisa picarona, como la de un nene que va a hacer una travesura y busca complicidad... Y se metió a jugar un ratito, unos 20 minutos, a reencontrarse con la pelota, tocarla, acariciarla. Se sacó las ganas.

Riquelme no eligió la mañana de ayer por casualidad. Los sábados, en Casa Amarilla, no hay presentes tantas cámaras ni tantos periodistas como los días de semana. Entonces, fiel a su estilo, aprovechó la tranquilidad para darse un gustito. Pero es sólo eso: Román ya aclaró varias veces que para recuperarse de esta lesión (un síndrome meniscal y osteocondritis en la rodilla izquierda, de lo que fue operado el 18/5) se tomará el tiempo necesario y no se apurará como lo hizo otras veces. Por eso, los médicos explicaron que, más allá de lo que ocurrió ayer por la mañana, no se modifican los plazos ni los trabajos que viene realizando desde que comenzó su recuperación. “No es un indicio de nada, no hay que volverse locos”, dijo un allegado al cuerpo técnico.

Así, entonces, las fechas estipuladas para su regreso son la 9ª ante Lanús o la 11ª frente a Huracán, ambos partidos en la Bombonera. ¿El objetivo mayor? Estar al 100% para el 7 de noviembre, día en el que se jugará el superclásico con River, por la 14.

Se rió. Se relajó. Se divirtió un rato. Pero, lo más importante, tocó la pelota. El martes ya se había puesto los botines. Ahora jugó. Su idea es que el equipo gane y poder volver con chances de ir por el título. Ya falta cada vez menos para que corra de nuevo en la Bombonera. 3, 2, 1...

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