jueves, 16 de diciembre de 2010

Martín Silva, el uruguayo que recibió un piedrazo ante Independiente, suena fuerte para ser el arquero del 2011: grandote, con experiencia y personali


En Uruguay no entienden cómo aún sigue allí. Tiene condiciones para estar atajando en el exterior hace rato, pero no saben porqué no se le dio. Quizá ahora, entonces, se le de la chance, a los 27, una edad ideal para un arquero. Salió campeón, tiene experiencia, fue a un Mundial, mostró personalidad y valentía, es alto, grandote y suena fuerte para convertirse en el arquero de Boca del próximo semestre. Con ustedes, Martín Silva.

¿Quién es? Para los hinchas, el recuerdo más fuerte no es el piedrazo que recibió en cancha de Independiente por la Sudamericana, sino con la Libertadores 2009: fue figura en la Bombonera atajando para Defensor Sporting en la victoria 1-0 de su equipo. Aquella imagen del grandote quedó tan fresca que en ese mismo receso los dirigentes preguntaron por él, pero no se dio: Abbondanzieri no estaba teniendo su mejor racha pero decidieron apostar por él y desestimaron la contratación. Ahora, encabeza otra vez una lista de refuerzos. ¿Por qué? Para la dirigencia no hay otro arquero en el país que haga la diferencia. Porque los primeros nombres que aparecieron (Andújar, Peratta, Romero) no cierran (ver aparte). Porque Lucchetti no conforma y aún no se arriesgan a apostar por Javi García. Y porque encontraron en el uruguayo las cualidades que buscan: personalidad, presencia y partidos. Su carrera incluye las Juveniles con la Celeste, debut en la Mayor con el Maestro Tabárez, viaje al Mundial como tercer arquero y la titularidad casi desde su debut en el 06. Por eso, Boca ya inició contactos con allegados para conocer la situación del montevideano de 1,87 y 82 kilos.

¿Cómo es la situación? Arrancó en las Inferiores de Defensor y es un ícono. Fue capitán del equipo que se quedó con este Apertura, aunque habrá que esperar al Clausura para saber si será el campeón. El club es celoso de él, por eso nunca lo terminó negociando: no lo quieren regalar. Además, el suyo es uno de los pocos clubes uruguayos que no sufre necesidades económicas. ¿Entonces? La puerta podría abrirse por las ganas del Flaco de tener una chance en Argentina, quizá un trampolín hacia Europa. Y ahí apareció Boca, silbando bajito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario