viernes, 22 de octubre de 2010

Riquelme completó otra práctica de fútbol y mostró un gran nivel. Se viene ante Argentinos...


Cuarenta y un minutos. Un pase gol, uno que casi, un pique de 20 metros como si tuviera 20 años, cientos de señas, de indicaciones, de pases correctos y con su sello. Si eso es lo que puede hacer en una práctica formal, los hinchas (ayer hubo muchísimos siguiendo el entrenamiento desde las tribunas) pueden empezar, ahora sí, la cuenta regresiva. Juan Román Riquelme completó su segundo ensayo consecutivo en dos semanas, casi un tiempo de pelota con un equipo que si bien no está conformado por los titulares, tiene a varios que podrían serlo. Si Claudio Borghi se guía por lo que vio ayer, está claro que podría ponerlo ante Independiente. Pero no, porque en los minutos finales se lo vio regulando y es porque aún le falta ritmo, que irá consiguiendo de esa forma: jugando. Pero sólo eso. El talento está intacto. Y si no, hay que preguntarle a Mouche, que tuvo dos mano a mano clarísimos gracias al guante derecho del 10.

El primero fue el que terminó en el empate para su equipo (el primer gol, para los más pibes, lo había hecho Sergio Araujo). Vio que Pablo metía la diagonal y le puso el pase en cortada entre los centrales; el punta sólo tuvo que elegir dónde ponerla. Un rato más tarde, vio que Mouche otra vez entraba por detrás suyo y, de espaldas, le pisó la pelota hacia atrás. Resultado: definición que terminó con el arquero D’Angelo revolcado por el césped. Ambos pases, claro, sin esfuerzo, sin costarle más que un movimiento de su pie, un poco de su cintura y listo. Como si no se hubiese lesionado.

Los últimos minutos de la práctica los dedicó a otra de las cosas que sabe hacer bien: manejar el partido. Los pibes, con Araujo y Cañete comandando el ataque (ver Para atrás ), se fueron todos arriba y él intentó buscar el desnivel sin mayor desgaste. Muchas señas, órdenes para sus compañeros y un dato clave: con Clemente aún juega de memoria. El lateral devenido en carrilero lo busca sin mirarlo y arman las jugadas como en los viejos tiempos.

Se viene el regreso, ya no falta nada. Se esperaba ante Lanús o Huracán. Pero se vendrá Independiente también, en su estadio, y otra vez lo verá de afuera. Eso, a pesar de la tristeza de los hinchas que lo quieren disfrutar ya, le dará al menos una semana más de preparación y al menos una hora más, como mínimo, de ensayo formal, quizá ya con el equipo titular, con muchos jugadores con los cuales nunca compartió equipo (Lucchetti, Insaurralde, Caruzzo, Escudero...). Ante Argentinos, entonces, parece ser el gran día. A contar las horas que faltan...

No hay comentarios:

Publicar un comentario