viernes, 4 de septiembre de 2009

En la Bombonera, igualó 1 a 1 con Newell´s;


Boca dejó pasar una gran oportunidad para afianzarse en el Apertura. El equipo de Basile le ganaba a Newell´s, jugaba mejor, pero por un error de Abbondanzieri terminó empatando el encuentro.

Basile recibió a Newell´s con varios suplentes, por las eliminatorias sudamericanas, donde convocaron a varios jugadores. Sin embargo desde el comienzo tuvo a Juan Román Riquelme, que jugó todo el partido.

En la Bombonera, Boca comenzó ganando el encuentro con gol de Lucas Viatri, a los 11 minutos del segundo tiempo, en una polémica jugada por una supuesta mano de Marino. Sin embargo, por un error de Abbondanzieri, Newell´s igualó por intermedio de Leonel Vangioni, apenas unos minutos después.

Con este resultado Boca quedó con cinco puntos, dos menos que Estudiantes, líder del torneo. Por su parte Newell´s, que venía de ganar los dos partidos anteriores, igualó la línea del Pincha.

En la próxima fecha Boca deberá viajar a Tucumán, para enfrentar a Atlético; por su parte Newell´s recibirá en Rosario a Argentinos Juniors.

El partido. El primer tiempo de Boca fue pobre. Si bien tuvo la pelota en los primeros minutos, no logró pasar al frente y, con el correr de los minutos, Newell´s sumó confianza y empezó a acercarse con peligro al área local. Ibarra salió lesionado, a los 20 minutos, e ingresó el uruguayo Gunino, quien debutó en los xeneizes.

Riquelme jugó su primer partido en el Apertura, pero, en la primera parte, no logró ser el jugador desequilibrante que Boca necesita. Román regresaba, tras la sinovitis en la rodilla derecha.

Sánchez Prette, Núñez, Fórmica complicaban y los rosarinos se aproximaban cada vez con mayor peligro al arco de Abbondanzieri. Sólo un cabezazo de Viatri, desde una buena posición, pero desviado, fue la vía que tuvo Boca para acercarse al gol.

En el complemento, Boca comenzó mejor. Riquelme tenía más la pelota, por eso, comenzaba a ser más profundo. Marino probó desde afuera y Peratta salvó. Hasta que, a los 11, llegó el gol. Tras un tiro libre desde la izquierda y un rebote, Viatri convirtió. Quedó la sensación que previamente Marino cometió mano.

Boca dominaba el partido, pero a los 20 minutos un error de Abbondanzieri le dio la igualdad a Newell´s. Cayó un centro sin peligro al área xeneize, el arquero salio mal, dio un rebote que finalmente tomó Vangioni y marcó el empate para los de Sensini, que volvieron a tener un buen partido en la Bombonera, luego de la victoria por 2-0 el último torneo.

Con estos nombres puede y debe jugar mejor

Imaginamos que tampoco hubiera sido fácil este partido para la formación titular, en especial porque los no habituales cumplieron: Rosada corrió como un keniata, Sauro se equivocó poco, a Gunino no le pesó y Viatri mandó una adentro luego de que se le fuera ahí nomás un cabezazo.

Ante el mismo rival, también de local, Boca perdió 2-0 en el Clausura y el resultado aquella vez no pareció un accidente. Con Bernardello y Bernardi inspirados, Newell´s dominó al mediocampo xeneize (Fondacaro-Forlin-Gaitán) y logró una victoria que lo posicionaba como líder, invicto y candidato. Luego estuvo nueve fechas sin ganar y algunas de sus actuaciones fueron una caricatura de la imagen sólida que había presentado en la Bombonera. ¿Sucederá igual en esta ocasión? Con todo respeto por Marito Zanabria, Cucurucho Santamaría y demás glorias rojinegras, el tema acá no es cómo les irá a los leprosos, que bastante tienen ya con ver a la Selección en cancha de Central, sino cómo evolucionará Boca.

En primer lugar, para calmar a los ansiosos de siempre, recordamos que el anterior ciclo de Basile también empezó con cinco puntos sobre nueve (4-1 a Jujuy, 2-2 vs. Central, 1-1 en Lanús). Si uno repasa nombres, el equipo actual debería jugar muchísimo mejor. Uno dice Riquelme y piensa en la versión 07, lee Insúa y recuerda al del 06, mira a Abbondanzieri y lo pretende como en el 05 y así para atrás. Anoche faltaron un par de minutos para pegar el golpe de nocaut. Se hace difícil, por supuesto, si los rivales ya no necesitan cabecear, les basta con meter el balón en el área para generar peligro. Además de la súper macana del Pato, en ese gol hubo un anticipo fallido de Monzón, que de a ratos se mueve con demasiada suficiencia, y una escasa reacción colectiva que permitió dos chances de tiro. Por ahora no hay 11 de memoria, pero memoria sobra y acá seguiremos: incondicionales, optimistas, demandantes, agradecidos.

En el primer ciclo de Coco se empezó con cinco puntos sobre nueve.

Román reconoció que "arriesgó" al jugar lesionado, pero no quiso borrarse. Aun limitado, fue de lo mejor.

La idea era volver recién el fin de semana que viene contra Tucumán, pero probé ayer, me sentí bastante bien y quise estar para ayudar al equipo. Hubiese querido jugar mejor pero a partir de los 10 ó 15 minutos del segundo tiempo la rodilla me empezó a molestar y no pude terminar de la mejor manera. Pero bueno, no estoy arrepentido de haber jugado. No es la primera vez que arriesgo: en la Copa del 2007 jugué desgarrado (contra Libertad en Paraguay) y salió todo bien. Ahora espero poder recuperarme para jugar la próxima fecha dentro de diez días". El monólogo de Juan Román Riquelme dispara una pregunta inevitable. ¿Hizo bien en jugar?

Por lo pronto, él dejó claro que lo hizo por necesidad, "por la cantidad de muchachos convocados a las distintas selecciones". Y Basile, durante la semana, reconoció que precisaba de los servicios del 10 en este momento tan especial, con tantas bajas. Pero la respuesta a esa cuestión se conocerá con el correr de los días, al ver la evolución (o no) de la rodilla izquierda de Román, que comenzó a causarle molestias luego del debut por la Sudamericana frente a Vélez y que se complicó la semana pasada, al punto de hacerle perder la segunda fecha (para la primera estaba suspendido).

Si se lo mide, en cambio, por el aporte que le hizo, está claro que, aun jugando a media máquina, y sin que la de ayer haya sido precisamente una gran demostración (más bien todo lo contrario) del equipo de Basile, Boca juega a otra cosa cuando está él. Tiene en el campo una referencia, un eje alrededor del cual se mueven todos los demás. Y, salvo un par de apariciones de Marino (en el gol y un disparo desde afuera), lo mejor del equipo en ofensiva pasó por sus pies y por la claridad de su mente para limpiar la cancha contra un Newell's que puso mucha gente del medio hacia atrás.

La realidad marca que, quizá por la seguidilla, Marino e Insúa parecían más limitados que él. Román marcó diferencias por su concepto, por algún pase con su sello, por su sola presencia. Aunque a Boca no le haya alcanzado.

jueves, 3 de septiembre de 2009

¿A Basile le faltan cinco jugadores por las convocatorias?

Le cambió la cara. Alfio Basile lo vio caminando sin dificultad, en la práctica a puertas cerradas de ayer, y ahí sintió que hoy iba a poder contar con su as de espadas. Después de una semana en la que sufrió cinco bajas de sus 11 de memoria por las convocatorias a distintas selecciones, qué mejor noticia para el DT que ver recuperado a Juan Román Riquelme. El 10 evolucionó de la sinovitis en su rodilla derecha y estará desde el arranque esta noche contra Newell's. El Coco, feliz...

Para el entrenador, se sabe, el enganche es clave porque entiende que todo el equipo gira alrededor suyo. "Cuando juega Riquelme, Boca siempre tiene mayor posesión del balón que los demás. Jugamos al ritmo de él y los demás descansan porque no tenemos un ritmo alocado. El equipo se cansa menos. Todo eso se siente en el campo. Es un jugador de los que no encontrás muchos, que regula permanentemente el ritmo. Con la tenencia del balón el equipo juega más tranquilo. En cambio, si siempre la dividís, se arma un despelote como ocurrió contra Argentinos en donde la pelota iba y venía", detalló el Coco sobre la importancia que tiene el 10 en el juego de su Boca. De hecho, las producciones futbolísticas del equipo parecen darle la razón. La mejor actuación fue en el debut contra Vélez, por la Sudamericana, mientras Román estuvo en cancha. Luego, contra Argentinos (faltó por estar suspendido) y Lanús (no jugó por el problema en su rodilla), Boca no generó fútbol y extrañó mucho a su figura.

Sin Medel ni Battaglia, Basile apuesta a un mediocampo más ofensivo. Por derecha pondrá a Marino y el 5 será Rosada (Insúa seguirá por la izquierda). Así, Riquelme tendrá dos socios futbolísticos por ambas bandas y un volante central que, sin ser un dotado, maneja muy bien la pelota.

Se viene Newell's. Faltan cinco titulares. Pero Román es de Selección...

Basile sabe cuáles son los problemas de su Boca. No se le pasan por alto, aunque no los grite a las cuatro tribunas.


La defensa. El juego aéreo lo preocupa. Va a seguir con la marcación en zona en las pelotas paradas, como implementó en la Selección a partir de los tres por arriba que le hizo Argelia. Ahí le rindió, porque tenía jugadores del Inter que conocían el sistema. En Boca aún no le funciona y por eso siguió ensayando ayer.

El medio. Ve inconvenientes graves ahí. Todo el juego se recarga sobre la izquierda (Marino-Insúa o Insúa-Riquelme) y nadie llega vacío por derecha. No logra que Medel se ordene y vaya por afuera. Nota que cuando sale el centro desde la izquierda, nadie llega por el sector opuesto. Lo de hoy con Marino por derecha no es casualidad. Podría seguir. Quiere que el 8, el 9 y también el 10 pisen el área. Le gustaría un recorrido más largo por la izquierda. Y cuando no juega Román, no encuentra quién tenga la bola y el equipo entra en un ritmo alocado que no le gusta. Sin JR, por eso, 4-4-2.

El ataque. También involucrado en que el juego vaya por izquierda está Mouche. Coco tiene claro que el 7 sólo tira el centro desde ese lado y que por derecha no, se embarulla. Quiere que "no apoye la colita en el defensor" y que encare. Le está haciendo practicar tirar el centro con derecha. Por ahora piensa dejar que "se le vuelen un poco los pajaritos". De a poco lo va a ir acomodando.

Va a ir acomodando a todos. Tiene identificados los problemas.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Al mal tiempo, buena cara... El Coco no llora por los faltazos para jugar ante Newell´s y le tiene fe al 9 que irá por Palermo: "Ponele la firma a eso


El entrenamiento terminó hace más de una hora. Ya casi no quedan jugadores en Casa Amarilla. Se fueron también el Panadero Díaz y el Ruso Ribolzi, los dos laderos a los que pensó en preguntarles si se encontraban en condiciones de jugar ante tantas bajas. "Lo que pasa es que no están para 90 minutos, ja", fue la conclusión. Juan Román Riquelme, algo mejor pero todavía en duda, es el último de sus players en dejar el complejo xeneize. Sin cambiarse, todavía con la gorrita y el camperón azul, Alfio Basile sale cuando no queda nadie más y, casi al pasar, elige mostrarse recuperado del golpe que significa perder a más de medio equipo de memoria y no hacerse malasangre por las cinco ausencias confirmadas para el partido de mañana contra Newell's. Ya insultó bastante puertas adentro cuando, como si tuviera pocos problemas, se enteró de la convocatoria de Martín Palermo. No quiere polémicas. Sonríe. Y sentencia, como muestra de confianza hacia su plantel y al reemplazante del gran goleador: "Si Viatri juega como en las prácticas, mete dos goles". Eso le dice a Olé, para superar el dolor de cabeza inicial que le generaron tantos faltazos.

Es el final de la bronca contenida. El desahogo y la superación de un problema que estaba en su cabeza desde la semana pasada y que se agigantó después del triunfo ante Lanús, cuando se encontró realmente con la adversidad. Porque el lunes, cuando llegó al entrenamiento, se vio que le faltaban Battaglia, Cáceres, Morel y Medel, ya afectados a sus respectivas selecciones. A eso le agregó la incógnita sobre la recuperación de Riquelme, out el último domingo por una sinovitis en su rodilla derecha. Y encima, por la noche, también se concretó la sorpresiva salida del goleador que justo había reaparecido en la red en el Sur. Porque ayer Palermo sí fue al entrenamiento pero sólo a buscar sus botines y mudarlos a Ezeiza, y así dejarle su lugar xeneize a Viatri. "¿Sabés lo que fue el vestuario después de Lanús? La alegría que había... Lástima que se fueron unos cuantos a la Selección y que con Riquelme son seis. Y los que juegan en una selección son los mejores", explicó, como único lamento ante tantas citaciones.

Después del malhumor, Basile se tomó el martes para empezar a definir los 11 que no salen de memoria para el partido con Newell's. Lo primero que hizo fue preguntar cómo estaba Riquelme, su bandera futbolística, y hablar con el jugador y el cuerpo médico. También ordenó que Ibarra, Rosada e Insúa, los tres con fatiga muscular, sólo trotaran alrededor de la cancha para evitar nuevos contratiempos. Ya con los seleccionados y el 10 tenía suficiente... "Indudablemente, Román es importante para nosotros. Por eso lo vamos a esperar", avisó el entrenador, quien nota que sin Román el equipo no logra tener la pelota. Y enseguida, en radio La Red, agregó: "Mientras estuvo en la cancha con Vélez, en el partido por la Copa Sudamericana, fuimos ganando. Cuando salió nos empataron y nos quitaron el balón. Cuando no está, tenemos ese ritmo alocado, como con Argentinos. La pelota va y viene, no hay medio y la defensa no llega a salir que la pelota ya está volviendo".

Aunque hay optimismo en el cuerpo técnico y también entre los médicos, quienes observaron una buena reabsorción del líquido que se le formó en la cápsula articular de la rodilla derecha, Basile prefiere ser precavido y maneja la posibilidad de que no llegue a jugar mañana. Por eso, analiza variantes."Insúa y Marino tienen otras características de juego. El Pocho es encarador, en base a velocidad, quiere terminar todas en gol. Y Marino tiene muy buena técnica, me encanta. Yo tengo claro lo que quiero pero con Riquelme. Si no juega, cambia el estilo. Es un 4-4-2 pero ofensivo", dijo el DT, quien si puede contar con Román, duda entre Marino o Chávez para el puesto de volante por derecha (en lugar de Medel) y si no recupera al 10, pondrá a ambos junto con Rosada (entra por Battaglia) e Insúa. Por el momento, el enganche titular está concentrado y con ganas de volver a jugar, tras un comienzo de semestre algo torcido (no jugó con Argentinos por estar suspendido ni con Lanús por la lesión). "Al menos un rato va a jugar", se animaron a confirmarle a este diario. En la defensa, ante las ausencias de Cáceres y Morel, no hay dudas: entran Sauro y Monzón. Y en el ataque, junto a Mouche, estará Viatri, el goleador en el que tanto confía Basile: "Va a hacer dos goles, pónganle mi firma a eso, eh".

El punta toma la posta tras la citación del Loco y fantasea con convertirse en el 9

Por ahí a alguno lo sorprende la citación pero a nosotros no, porque lo vemos trabajar todos los días a Martín, vemos las ganas que pone y el sacrificio que hace en los partidos. Yo creo que bien merecido lo tiene. Ahora me toca jugar a mí y lo voy a hacer con muchas ganas". Hasta ahí, Lucas Viatri demuestra el orgullo por su compañero, convocado a la Selección de Maradona, avalando la decisión de Diego y tomando con humildad la posta ante Newell's. Pero claro, el pibe no se aguanta las ganas de meter una chicana. Porque, si bien respeta al 9 titular, también se muere de ganas de jugar. "Ojalá que haga tres goles y no vuelva más, je", bromeó en ESPN.

-¿Estabas esperando la chance?

-Sí, y por suerte ahora se dio, voy a reemplazar a Martín y estoy preparado para asumir la responsabilidad. Siempre hay que estar listo para cualquier momento en que pase algo como lo que pasó ahora.

-A Boca le van a faltar varios titulares. ¿Cómo lo viven?

-No va a influir que no estén. Todos nos conocemos desde hace tiempo y por eso el partido va a salir como si estuvieran jugando los titulares. Acá, en este equipo, nadie se siente suplente, y todos van a salir a jugar como siempre. Al que le toca entrar responderá de la mejor manera.

Hace rato que Viatri estaba esperando su chance. A pesar de haber sido el goleador del campeón 08 (ocho, entre ellos uno a River y otro a San Lorenzo en el triangular final), el semestre pasado alternó con Palermo, quien regresaba de su lesión en la rodilla, y con Luciano Figueroa, y gritó sólo en la primera fecha, en Jujuy. En la gira, se sacó las ganas celebrando nada menos que ante el Milan, tal como el año anterior lo había hecho ante el Barcelona por la Copa Gamper. Ahora, con las mismas expectativas, espera cumplir con el Coco, quien auguró dos goles suyos (ver pág. 22). Y sumar confianza para cuando Palermo no esté, teniendo en cuenta que el Loco aseguró el lunes que se quiere retirar en Boca. "Yo estoy tranquilo, sabía desde el primer momento que cuando volviera Martín iba a jugar él. Ahora lo voy a reemplazar y estoy preparado para asumir la responsabilidad, aunque sé que nosotros perdemos más con su ausencia que Newell's con la de Schiavi". Y claro, él va a aprovechar que justo no va a tener que sufrir al Flaco...