sábado, 8 de agosto de 2009

De memoria ya sale el equipo, como quería Basile

Boca cosechó un nuevo triunfo en su gira por Europa, esta vez frente al AEK griego. Alfio Basile paró a su "equipo de memoria" y esta tarde, durante gran parte del partido, los engranajes parecieron encajar.

Pablo Mouche fue uno de los que mejor rendimiento tuvo. Con la asistencia para el gol de Martín Palermo y una conquista suya en el segundo tiempo, al pibe de 21 años se lo vio jugando por izquierda durante los primeros minutos del partido, asociándose con Insúa, pero luego se pasó de banda y fue por la derecha desde donde envió el centro para el testazo de Palermo. Por allí permaneció Mush, como lo suele llamar Carlos Bianchi, hasta que fue reemplazado por Noir.

La llegada al plantel de Gary Medel y el Federico Insúa suponían su asociación en el mediocampo con Riquelme. Y así se vio en cancha. El ex América de México estuvo presente por la izquierda de la cancha mientras que al chileno se lo vio por la banda opuesta. Ambos siempre estuvieron en contacto con el 10 que, como de costumbre, supo distribuir el juego desde el mediocampo hacia el ataque, incluyendo la asistencia para el gol de Mouche.

Durante el segundo tiempo, se realizaron varios cambios que incluyeron las salidas de Palermo, Mouche, Insúa y Gaitán (ingresó por el Pocho, pero se fue por molestias luego de un golpe) y ya el partido no tuvo el mismo ritmo. Boca administró la tenencia de la pelota y no corrió riesgos, pero tampoco tuvo muchas más chances para convertir.

Uno de los aspectos más positivos de la gira fue la aparición de los goleadores cuando Palermo no podía aprovechar sus situaciones. Battaglia anotó dos veces (Lask y Aris Salónica) y fue implacable en su función de cinco. Además, Basile que pedía a gritos a un delantero que reemplazara a Palacio, podrá descansar tranquilo luego de ver el rendimiento de Mouche. El "equipo de memoria" tuvo una gira positiva y emprenderá el regreso al país en busca del mismo rendimiento en el comienzo del Apertura.

Boca ganó con la vieja fórmula y cerró su gira por Europa


Boca cerró su gira por Europa con un nuevo triunfo al derrotar 2-0 a AEK Atenas. Como en los viejos tiempos, Martín Palermo, de cabeza, abrió el marcador para el equipo de Basile, y tras un pase de Juan Román Riquelme, Pablo Mouche definió con gran categoría y selló la victoria del club de la Ribera.

Los xeneizes habían empezado su paso por el viejo continente cayendo ante Manchester United por 2-1, luego vencieron a Milan por penales (tras igualar 1-1), derrotaron a Linz, de Austria, por 1-0 y por el mismo resultado vencieron a Aris Salónica (en ambos encuentros con tantos de Sebastián Battaglia).

El partido. La primera llegada del partido fue para Boca, cuando el chileno Gary Medel encontró un rebote y remató desde afuera para que la pelota pase cerca del palo derecho del arco defendido por el argentino Sebastián Saja.

Después, Boca se dedicó a trasladar la pelota sin sorpresas, hasta que AEK inquietó por primera vez, a los 22 minutos, cuando Kyrgiakos, exigió desde el piso a la buena reacción de Roberto Abbondanzieri.

A los 29, Abbondanzieri sale de su área en falso sobre la derecha y Koutromanos le gana y define por arriba, pero la pelota cruzó todo el arco y fue rechazada sin sobresaltos por Gabriel Paletta.

A esa altura Boca había perdido el dominio del trámite y se dedicó a enviarle pelotazos a Palermo, desconcierto que paradójicamente fue positivo para los dirigidos por Basile, porque encontraron la ventaja en la cabeza del goleador tras un centro de Mouche en el final de la primera etapa.

La ventaja antes de ir al descanso liberó a Boca para el complemento, y a los 8 minutos amplió la ventaja con la mejor jugada xeneize de toda la gira por Europa.

Una sucesión de toques entre Morel Rodríguez, Federico Insúa, Gary Medel y Riquelme terminó con la habilitación del último para Mouche, que marcó a colocar entrando al área, con una gran definición a media altura, al palo derecho de Saja.

El partido se tornó ordinario los últimos 20 minutos, con los futbolistas de Boca cansados y ya pensando en el retorno a Buenos Aires, que será en medio de un clima de conformismo por los buenos resultados.

Formaciones inciales
AEK: Sebastián Saja; Koutromanos, Majstorovic, Geraldo y Karabelas; Yahaya, Makos, Manduca y Scocco; Djebbour y Leonardo. Dusan Bajecvic.

Boca: Roberto Abbondanzieri; Hugo Ibarra, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta y Morel Rodríguez; Gary Medel y Sebastián Battaglia; Federico Insúa y Juan Román Riquelme; Pablo Mouche y Martín Palermo. DT: Alfio Basile.

En Grecia adoran tanto a Boca como a Román y ayer, tras la práctica, el 10 cumplió con todos.

Agia Paraskevi era el nombre del club de tercera división en el que Boca eligió entrenarse ayer por la tarde. Para ingresar al complejo, los jugadores debían recorrer 50 metros por la calle... Entre unos 300 griegos que esperaban por ellos, adornados con camisetas de la Selección Argentina y de Boca, y que formaron un pasillo humano. Los tocaban, abrazaban, pedían fotos...
A pesar de la euforia inicial cuando el plantel bajó del micro, lo más llamativo ocurrió durante la práctica. "Tenemos la información de que van a firmar autógrafos tras la práctica", dijo un hincha en griego por los altoparlantes.

A la salida, entonces, a firmar autógrafos y sacarse fotos. Riquelme fue el más buscado y el que más se demoró en recorrer esos 50 metros. "No, no, me quedo firmando", le dijo al jefe de seguridad cuando quiso rescatarlo.

En el hotel, la historia siguió con hinchas que, colados, recorrían los pisos en busca de algún jugador. Una demostración más de lo que generaron Boca y Román en este tramo de la gira por Europa...

Mouche, único pibe en el primer partido con equipo ideal, avisa que no entregará fácil su lugar y promete afinar la definición

Es de los pibes el único pibe. Privilegio de pocos, sobre todo bajo la ideología basilista, Pablo Mouche va camino a ganarse ese lugar entre los titulares que pareció suyo desde un comienzo pero que a su vez tambaleó durante esta gira. Por lo pronto, en el team versión casi definitiva de Sir Alfio, en el sitio que dejó vacante Rodrigo Palacio, la cartelera anuncia a Mush.

-¿Te ves dentro de los 11 de memoria del Coco?

-Claro que quiero jugar todos los partidos de titular y ser del equipo de memoria del Coco. Pero él es el DT, sabe lo que dice y lo que hace... Estoy tranquilo porque soy chico, tengo que mejorar. Este último año conseguí cosas importantes como jugar en la Primera, ser reconocido por la gente... Y ahora espero dar todo para estar en los 11.

-¿Será una forma de demostrar que los pibes pueden ser titulares?

-No hay que demostrar nada. Uno tiene que ser uno en la cancha, por algo llegamos adonde llegamos los pibes. Tenemos que seguir esforzándonos, tomar la experiencia de los grandes y de los partidos y aprovechar cada chance.

-¿Y cómo te encuentra a vos esta oportunidad?

-Estoy muy bien, cada día que pasa me siento mejor. Sé que estoy frente a una posibilidad muy importante de ser titular en Boca y espero que esto sirva como un empujoncito para tener la chance de arrancar entre los 11 en el torneo.

-De los cuatro partidos, ¿en cuáles sentís que rendiste como querías?

-Siempre soy muy autocrítico conmigo, pero creo que de los cuatro que jugamos tuve dos buenas actuaciones: Manchester y Aris. Fueron los partidos en que me sentí más cómodo.

-¿Qué es estar cómodo?

-Sentirme cómodo es que las primeras pelotas las juegues bien para entrar en confianza. Después, pasa por cómo se da el partido, que haya espacios para jugar, que se llegue con claridad. Con el Milan estuve muy estático, quise jugar de wing como contra Manchester, pero no me sentía yo, estaba atado, sin confianza para resolver la jugada. Con Aris cambió: me moví más, tiré diagonales, paredes, encaré y metí el centro cuando debía. Me sirvió mucho esta gira.

-¿Cuántas gambetas necesitás hacer bien para entrar en confianza?

-No pasa por la cantidad de gambetas. Es sentirse con confianza en el primer pase, en el primer pique. Te hace más fuerte. Cada vez que entro a la cancha me quiero comer a todos, busco ser el mejor, pero si la primera pelota la tocaste bien, es algo extra que sirve para todo el partido.

-¿Cómo te cayó que se hablara de la necesidad de traer otro delantero?

-Es normal que venga un refuerzo con más experiencia. Boca es así, se caracteriza por traer figuras. Pero estoy tranquilo porque sé que vengo haciendo bien las cosas. Ojo, no estoy relajado, no me quedo con esto: quiero jugar cada vez mejor. Pero sé que el que venga se va a tener que matar para pelearnos el puesto a Tito Noir y a mí.

-¿Qué tenés que hacer para tener más gol?

-Definir un poco mejor (risas). Es un déficit que tuve en el último semestre, pero sé que lo puedo mejorar, tengo las condiciones para hacerlo, y tiempo. Entiendo que tener más gol es muy importante para el delantero, pero se va a ir dando de a poco. Cuando entren las primeras, esperemos que entren las demás.

-¿Sentís que estás como Palacio al llegar a Boca?

-No sé. Debo estar tranquilo. Todo se aprende con los partidos. Obvio que, mientras tanto, te van a cagar a pedos también y está bien que eso pase: te hace abrir los ojos. Apenas llegó, Palacio no jugaba. Y después terminó siendo ídolo. Igual que Guillermo. Ojalá sea lo mismo para mí: estuve esperando todo este tiempo detrás de Rodrigo con un respeto tremendo, y ahora, si nos toca pelear con Tito este lugar, espero que sea de la mejor forma.

Coco pone por primera vez todo el equipo de memoria

El Partenón, tozuda obra arquitectónica de la Humanidad que resiste erguida, genera admiración por su longevidad y porque su nombre está identificado con una era: la fenomenal civilización griega.

Sobre esas ruinas, sobre tanta historia guardada en cada pequeña piedra que hay a su alrededor, observando la construcción que vigila a la convulsionada Atenas desde la cima de una colina, contemplando semejante maravilla, pasó el plantel de Boca, que también tiene columnas que resisten erguidas, que también genera admiración en su periplo por la capital griega y cuyo nombre estuvo identificado en los ultimos diez años con una palabra que en la Argentina y en América nadie mencionó tanto: campeón.

Por eso, cientos de turistas que se cruzaron con ellos le dieron mucha importancia a la Acrópolis, reina del lugar, pero también se dieron el tiempo para, por caso, someter a Martín Palermo a una interminable sesión fotográfica, con la mejor escenografía imaginable.

El Partenón se mantiene en pie.

Los jugadores que hicieron más grande el palmarés de Boca en los últimos años, también. Lo confirmó Alfio Basile tras la práctica de la tarde: esta noche, contra el AEK y en el cierre de la gira europea, el Coco se la juega por la historia: la que escribieron Abbondanzieri, Ibarra, Battaglia, Riquelme y Palermo, como estandartes indiscutibles, quienes serán titulares. Y, a falta (todavía) del delantero que pidió, bueno es Mouche (le ganó la pulseada a Noir) para ir de movida junto con el Titán.

Dos potencias se saludaron. La mayor parte del equipo de memoria se permitió conocer, o volver a recorrer, un Patrimonio Histórico de la Humanidad. Sólo Riquelme, Morel Rodríguez y Medel priorizaron el descanso por sobre un paseo que dejó perpleja a la mayoría. Y del cuerpo técnico, faltó el Coco. Ahí se los vio a Battaglia bien cerca de Insúa, observando cada detalle. O a Mouche, registrando cada imagen en su iPhone. O a Ibarra, de muy buen humor, cruzando bromas con los periodistas. O a Palermo, quien recordaba que en su primera visita a la Acrópolis, en 1996 y con Estudiantes, había podido meterse "adentro del Partenón". Sucede que hoy sólo se puede hacer contacto visual con todas las construcciones de la vieja ciudad; nada de tocarlas. O a Krupoviesa muy entusiasmado con su cámara, sacando fotos propias y ajenas, a pedido. O a Lucas Viatri, risueño, primero despotricando en broma contra la pendiente y luego observando absorto.

La caminata, muchas veces surfeando piedras resbaladizas, tuvo su primera parada en el Odeón de Herodes Ático, un anfiteatro de unas cinco mil ubicaciones construido en el año 161 después de Cristo. Luego se pasó al Partenón, el templo dedicado a la diosa Atenea, y al Erectión, una construcción menor cuya fachada es reconocida como Las Cariátides, por las figuras femeninas esculpidas con función de columna.

Entre el calor, el tránsito en pendiente y tanta marca personal de los turistas, esta visita a la Acrópolis pudo haber sido tomada como un turno de entrenamiento. Pero la única práctica en Atenas se realizó a la tarde, y luego de ella el Coco les dio luz verde a los 11 que empiezan a salir de memoria. Será éste el equipo, salvo la ausencia obligada de Riquelme por la roja que vio en el final del Clausura contra Colón, el que debutará en el Apertura cuando se decida que comience. Es éste el equipo elegido por el técnico para olvidar una campaña con destino de ruinas en el último torneo y para pensar en salir campeón e ir a la Libertadores. Serán muchos de estos jugadores, la vieja guardia en la que confia a ciegas el técnico, los que Basile quiere que sigan pensando en ser realidad antes que mito. En la Acrópolis pueden haber recibido la bendición.

Boca cierra su recorrida europea ante el AEK Atenas, un equipo

La bandera argentina viene a ser el telón de fondo. Delante aparecen los escudos y las estrellas de uno y otro equipo. Ismael Blanco, entrerriano de Santa Elena adorado por los griegos, y Román Riquelme, emblema xeneize en el mundo. Y no sorprende que el amistoso de esta tarde a las 15 se venda de esa manera en la página de Internet del anfitrión. Para el AEK, uno de los clubes más fuertes de Grecia, los argentinos tienen una gran importancia.

Surgido de Colón, Blanco es el goleador de los últimos dos años, el más querido por la hinchada y la bandera del equipo. Por eso, a pesar de que un club de Qatar ofreció 4.000.000 de euros por él, la propuesta fue rechazada y se le fijó una cláusula de rescisión de 15.000.000. Y si bien le quedan dos años de contrato, ya negocian para extenderlo hasta el 2013.

También están Sebastián Saja e Ignacio Scocco. El arquero había llegado por un año y se ganó la renovación de su vínculo por otros tres en un equipo que hacía mucho tiempo no encontraba seguridad en el arco. Y del delantero se dice que es el jugador con más calidad. Necesitó poco tiempo de adaptación y desde mediados del año pasado viene jugando en un nivel muy bueno.

Fundado el 13 de abril de 1924 por refugiados griegos de Constantinopla (hoy Estambul) movilizados durante la Guerra Greco-Turca, las sigla AEK significa Unión de Atletas de Constantinopla y el club es históricamente uno de los más fuertes de su país, con 29 títulos nacionales y continuas apariciones en las competiciones europeas, con la semifinal de 1977 como mayor logro.

Mimis Papaioannou es el jugador con más presencias y más goles. Arruabarrena y Fernando Navas (ambos ex Boca) son algunos de los argentinos que que jugaron ahí. Y Rivaldo, uno de los de más cartel que pasó por el club.

Hoy, a pesar de su rica historia, lleva 15 años sin ganar un campeonato local y siete desde su última vuelta olímpica (Copa de Grecia). El año pasado estuvo cerca de volver a ganar al menos la Copa, pero perdió la final con el Olympiakos después de empatar 1-1 y patear nada menos que 34 penales.

Esta tarde, el AEK se probará ante uno de los clubes más ganadores de los últimos tiempos.ds

viernes, 7 de agosto de 2009

Los hinchas están enojados por el logo rojiblanco del nuevo sponsor, que deja u$s 2.000.000 por año. En Boca ya lo ven como cábala.


Fue una incógnita desde que se presentaron los sponsors, el 14 de julio, hasta el 3 de agosto, día en el que salió del ropero. Hasta ese momento, la nueva decoración de la azul y oro fue casi un secreto de estado. El logo de LG apareció primero en la ropa de entrenamiento. Y generó asombro. Y cuando el rojo (¿bordó?) y blanco apareció impreso casi en el corazón de la camiseta, los hinchas comenzaron a hacerse oír. A través de los foros de Internet, cadenas de mails y llamados, hasta armaron grupos en Facebook para unirse y protestar por la utilización de los colores prohibidos y hasta piensan en hacer una marcha de protesta. Para ellos, es una traición.

"No es rojo, es más bien bordó", explicó el presidente Jorge Ameal, minimizando la cuestión a un tema de tonalidad. "Ellos nos dijeron que es bordó y que no cambiarían los colores de la empresa. Si era rojo y blanco, ni siquiera nos sentábamos a negociar", aseveró Marcelo London. "¿¡Cómo rechazar un contrato de 2.000.000 de dólares por una temporada!?", se sinceró otro, blanqueando la dificultad del club para encontrar el reemplazante de Megatone. Aunque pretendían más, nadie ofreció una cifra mejor que LG, desde donde aseguran que el contrato nunca estuvo en riesgo por este tema.

Así como en su momento la franja blanca que puso Nike entre el azul y el oro fue polémica (Maradona fue el más crítico); con el sponsor se mantenía una tradición que arrancó con Vinos Maravilla, pasó por otras marcas como Fate, Fiat, Parmalat, Quilmes, Pepsi y llegó hasta Megatone (también con logo rojo y blanco): las letras eran en color negro o azul, aunque en el estatuto no haya nada que obligue a cambiar a los auspiciantes. Y hasta Coca Cola, para poner estática en el estadio, debió cambiar su tradicional rojo y blanco por negro y blanco, algo que ahora también aceptó LG. "Este contrato se firmó directamente con LG Corea y con su propio presupuesto, no con la sede Argentina. El presidente es fana de Boca y fue su idea", le explicaron a Olé desde la empresa.

La gente del nuevo sponsor también confirmó que "se hicieron testeos previos entre hinchas y la camiseta tuvo buena aceptación. Los hinchas entendieron que lo importante era ganar y que el dinero de este contrato podía ayudar a armar un mejor equipo". En el club, claro, defienden la gestión y van más allá: "Con este logo, ganamos los partidos que jugamos", justificó Ameal. Es un lineamiento que comparten sus pares: si se gana, no se habla más del tema. Por su parte, a través de un comunicado, Nike se desligó de la discusión: "Entendemos que los diseños despiertan mucho interés y expectativa en los hinchas (...) y en tanto la camiseta es un emblema central en la representación de la identidad del club. En cuanto a los diseños o colores de los sponsors, Nike no tiene potestad alguna para modificar los mismos, limitándose a aplicarlos como lo indican los contratos".

LG no es una marca muy metida en el deporte: auspicia al San Pablo y pone dinero en la F-1. Boca le abrió sus brazos a cambio de un contrato que vale oro. Y por eso ahora tiene una camiseta millonaria...