lunes, 21 de febrero de 2011

Román trabajó junto al kinesiólogo Betchakian, está muy bien y el alta médica está cerca.


JR queire estar ante All Boys. Clemente, con un golpe en el codo, es duda. El resto del plantel estuvo en el gimnasio.

Boca arrancó con el pie izquierdo el Clausura y se recuperó en Avellaneda. Riquelme se lesionó el pie derecho (tobillo) en la primera fecha y se recuperó afuera. Así, todo parece indicar que volverá el romance entre el 10 y la camiseta. JR trabajó en forma diferencia en busca del alta médico y así poner su cabeza en el duelo del sábado ante All Boys. No hay confirmación, pero los indicios son positivos para el enganche. "Esta muy bien", le dijo a Olé una fuente del cuerpo médico dejando el claro que llegaría sin dramas.

Si bien el equipo de Falcioni sumó sin el 10 en cancha, la actuación ante Racing no fue mejor que contra Godoy Cruz, más allá del resultado. Ante los mendocinos se crearon más situaciones que en Avellaneda. Por eso, a pesar de que algunos especulaban con repetir el esquema vencedor, Riquelme volvería a los once y así el 4-3-1-2 será el dibujo. Román se golpeó el tobillo derecho ante el Tomba, completó el partido y las secuelas aparecieron al otro día: hinchazón y dolor. Por eso se perdió el duelo con la Acadé. Trabajó pensando en la recuperación, camino que parece haber llegado a buen destino. Aún no hay parte que oficialice el alta médico, pero en horas se resolverá.

Por otro lado, Clemente Rodríguez fue el ausente en Casa Amarilla por un traumatismo en el codo, por el que se fue a hacer estudios. A primera vista, no habría fractura ni lesión importante. En caso de no llegar, Calvo y Cellay, que volvió a entrenar con normalidad, son las opciones para reemplazarlo. Erviti, luego de purgar una fecha, está para volver. Rivero, out por dos: cumple suspensión ante los de Floresta y no podrá estar vs. San Lorenzo por la famosa cláusula. El resto del plantel trabajó en el gimnasio.

Riquelme evoluciona bien de su esguince de tobillo y, luego del descanso de ayer, hoy recibiría el alta médica.


El partido ante All Boys no se lo pierde...

Todos descartan que no se lo va a perder. Pero lo cierto es que habrá que esperar a la práctica de hoy para saber cómo está el tobillo derecho de Riquelme. Pasó una semana ya desde el cachetazo de Godoy Cruz y, también, del esguince que sufrió Román. El 10 realizó trabajos diferenciados desde el miércoles y hasta se entrenó el sábado para ganarle un día más a la lesión. “Estuvo en el gimnasio y en el campo de juego y no mostró dolor. Veremos cómo evoluciona para ver si puede reincorporarse al grupo. Es un esguince de grado leve y estimo que en las próximas horas va a estar con sus compañeros”, se adelantó José Veiga, uno de los médicos del plantel, en Radio Mitre. Buenas nuevas para Julio Falcioni.

Aunque se descarta que hoy recibirá el alta médica, la cautela de Veiga para referirse a la lesión del 10 tiene que ver con lo confuso que fue el proceso desde el domingo, cuando acusó dolor en el pie derecho luego de que Russo cayera sobre su pierna. Tras tener el lunes libre, el martes se reincorporó y se entrenó con normalidad, aunque en el final de la práctica se sintió molesto, algo que se agudizó el miércoles, día en el que finalmente se hizo los estudios que confirmaron el esguince. Inmediatamente, el 10 se puso en duda ante Racing. “No creo que llegue, es un torneo largo y no sé si vale la pena apurar las cosas. Yo siempre quiero jugar, así que veremos”, dijo.

Desde aquellas palabras hasta el sábado por la mañana, Román trabajó duro para regresar lo antes posible. Si bien la evolución fue buena, esperarán a verlo hoy para saber, ya que no tiene dolor, si puede recibir el alta para trabajar nuevamente con el grupo. Falcioni ya avisó que Riquelme es “el emblema de su equipo”, y por eso lo está esperando.

Somoza relativiza la influencia del efectivo 4-4-2 y asegura que lo importante es “estar concentrados y adaptarse el uno al otro”


La decisión es de Falcioni...Consumada la victoria frente a Racing, olvidado el mazazo de Godoy Cruz, Falcioni y sus jugadores vivieron 24 horas de paz. Raro en este ciclotímico Boca, pero paz al fin.

A la alegría del triunfo, entonces, habrá que mesurarla con el remanido debate acerca del sistema táctico. La frase de Leandro Somoza, pues, abre el juego. “No es una cuestión de esquema”, dijo el mediocampista y aclaró que “el tema es la concentración, entendernos, adaptarnos el uno al otro e ir encontrando el mejor funcionamiento”.

La percepción de eficacia y falta de desarrollo elaborado en la visita a Avellaneda contrasta con el volumen de juego y las fallas en el retroceso exhibidas ante el Tomba. ¿Cuál es el verdadero Boca? Es la gran pregunta que debe responder el técnico, quien ahora carga sobre sus espaldas un desafío imponente: combinar la generación de jugadas claras de ataque observado en la primera fecha con el equilibrio y el cerrojo defensivo logrado en la segunda jornada.

“No éramos tan malos antes ni somos tan buenos ahora”, marcó terreno Somoza y pidió mantener la calma. Amparado en que “todavía falta mucho”, el volante destacó el “orden y la presencia que tuvo el equipo” para no dejarse llevar por el aluvión inicial propuesto por Racing. “Nos sentimos cómodos después de los 15 minutos”, explicó. Además, arengó a la tropa a mostrar la misma intensidad contra All Boys: “Debemos empezar a hacernos fuertes de local. Eso es muy importante si queremos pelear arriba”.

Además del valor de los tres puntos obtenidos frente a la Academia, en el plantel y el cuerpo técnico quedó la dulce sensación de haber recuperado la efectividad del verano. Somoza lo analizó como “personalidad para ganar en una cancha difícil y ante un rival complicado”. Falcioni, por su parte, prefirió resaltar “el orden del equipo” y el mérito de haberse “levantado después de una derrota dura”.

Consultado sobre el esquema, el DT no largó prenda. Se excusó en que “tenemos toda una semana para trabajar” y repitió que el armado del mediocampo, debido a la abundancia de alternativas, es un “lindo problema”. Sin embargo, recalcó: “Se van varios chicos a jugar un amistoso a Chile (Noir, Sauro, Araujo, entre otros), cuatro jugadores a practicar con la Selección (García, Monzón, Chávez y Viatri), así que al principio de la semana nos quedan 14 jugadores, je”.

Es consciente, Falcioni, de que en estos días deberá mostrar su mano, unir las dos versiones expuestas por su equipo y que, al cabo, no se transforme en una triste remake de Doctor Jekill y Mister Hyde.

domingo, 20 de febrero de 2011

Falcioni le dio confianza a Mouche y el delantero le respondió dentro de la cancha.


“Tener la dupla de ataque con agresividad y gol”, es el deseo del DT que rompió el mito de los sábados: “Que éste sea el comienzo”.

Cvitanich, Lautaro Acosta, Chevanton, Papelito Fernández, son algunos que formaron parte de la danza de nombres que podían ponerse la camiseta de Boca. Desde fines del 2010 y hasta el final de la pretemporada, desde la Ribera buscaron un socio para Palermo, pero ninguna negociación llegó a buen puerto. Si no era ninguno de esos, Falcioni dijo que iba a confiar en Mouche. Lo hizo y Pablo le respondió: le dio el triunfo contra Racing, primero oficial para Pelusa en el banco, y así respira el mundo Boca.

“En estos dos partidos Mouche ha sido uno de los hombres importantes. Ojala siga con esta continuidad de juego y siga siendo el hombre picante en la definición de las jugadas. Ojala podamos tener la dupla de ataque con agresividad y gol”, dijo Julio César con el 1-0 consumado. El DT quedó conforme con el equipo en general: “Teníamos que enfrentar el partido de esta manera para bloquear las bandas de Racing. Sabíamos que por ahí nos podían lastimar. Nuestros volantes estuvieron siempre ordenados”.

Por otro lado, Falcioni afirmó que los tres puntos sirven para prenderse en la tabla. “Estamos todos apretaditos. Esta Olimpo primero con seis puntos y el resto estamos ahí. Lo importante era no despegarnos tanto de esta primera sumatoria y levantarnos de la derrota en la primera fecha”, opinó. Y no se olvidó de uno de los karmas que asotó a Boca en este último tiempo: los sábados, días en los que no podía ganar. “Me habían comentado que los sábados no eran buenos para Boca. Ojalá que éste sea el comienzo, porque otra vez jugamos el sábado contra All Boys”, cerró el DT.

Hoy se cumplen tres décadas del pase de Maradona a Boca. El Xeneize pagó una fortuna por el Diez que seis meses después se consagraba campeón.


El mundo del fútbol se conmovió por un matrimonio que seguirá por siempre...

Puede tomarse en cuenta como el día de los enamorados. O como el día en el que nació el amor. Es que hace 30 años, un 20 de febrero de 1981, Diego Armando Maradona arreglaba su incorporación a Boca Juniors y comenzaba una relación de amores, desplantes, celos y fidelidad que se cerró en 1997 pero que seguirá para siempre en el palco de la Bombonera. Diego le puso firma a su sueño, Boca fue su casa para siempre, ese 20 de febrero, se firmó el pase más importante de la historia del fútbol argentino.

Diego ya era Maradona. Luego de irrumpir con todo en el fútbol argentino con la camiseta de Argentinos, Pelusa había recibido ofertas de varios clubes para dejar Paternal pero no había caso. Sin embargo hubo un partido que comenzó a torcer la historia. En cancha de Vélez el Bicho le dio un baile a Boca y Diego, un gordito según Gatti, le metió cuatro goles a Boca para una victoria histórica de Argentinos. El Xeneize no tenía un buen andar en el arranque de la década del 80 y la necesidad de conmover el mercado hizo que le hagan una oferta impensada para la época y más para un club que por aquel entonces tenía serios problemas económicos. Su llegada a Boca no fue sencilla. Los dirigentes de ambos clubes negociaron contra reloj antes del cierre del libro de pases y justo un día antes lograron lo que parecía imposible: la oficialización del pase. Argentinos cedió a Diego por 2 millones de dólares a préstamo con una opción por un año y medio, a cambio además, del pase definitivo de tres jugadores -Carlos Salinas, Héctor Santos y Carlos Randazzo- y los préstamos de dos -Mario Zanabria y Miguel Angel Bordón-. Un esfuerzo sin precedentes en el fútbol argentino, pero que estaba obligado a hacer. Armando se había alejado de la presidencia y las nuevas autoridades desembolsaron mucho dinero para rodear a la nueva estrella y así conseguir el título. Miguel Angel Brindisi, Osvaldo Escudero, el uruguayo Ariel Krasouski, y otros jugadores consagrados como Hugo Gatti, Roberto Mouzo y un juvenil, Oscar Ruggeri, fueron la estructura básica del equipo campeón.

Fue un 20 de febrero que ya quedó en la historia de todos. Esa noche Boca y Argentinos oficializaron el contrato con un partido amistoso en la Bombonera. Medio tiempo para el Bicho y medio para su nuevo club. El resultado, 3 a 2 para Argentinos, fue anecdótico lo que quedó para siempre fue el estreno del mejor jugador del mundo con la camiseta de sus amores. El estreno por los porotos se produjo dos días después, la tarde del debut Diego jugó casi en una pierna producto de una molestia en su muslo derecho. Sin embargo, esa lesión no le impidió tener ráfagas de su talento y de convertir dos goles, uno de penal ante Talleres, que terminó siendo el partenaire de la fiesta de Boca.

El nuevo título llegó siete meses después -el 16 de agosto- cuando empató con Racing 1 a 1 en su casa y pudo dar la vuelta olímpica con la camiseta diez en su espalda. El matrimonio comenzó hace 30 años y más allá del retiro, el romance y el amor continúan tan vigente como entonces.

Mouche la sigue rompiendo: metió el gol y fue una de las figuras del equipo de Falcioni.


“Lo habíamos practicado en la semana”, dijo por la asistencia de García.

Pablo Mouche volvió a demostrar que puede ser el siete bravo de Falcioni. Mientras se discute sobre el cambio de esquema y de nombres en el equipo, el punta elimina cualquier tipo de dudas en la delantera: el acompañante de Palermo está. Después de un verano lleno de vaivenes, en el que estuvo a un paso de irse a Inglaterra y hasta se vio tentado por su ídolo Guillermo para reforzar a Gimnasia en la lucha por el descenso, Mouche tuvo un arranque de campeonato que responde a la confianza que le depositó el DT (le pidió expresamente que se quede para pelear un lugar, cuando los dirigentes buscaban otro delantero): fue lo mejor de su equipo en la derrota frente a Godoy Cruz y ayer mantuvo el nivel y hasta metió el gol que le permitió a Boca sumar sus primeros tres puntos en el Clausura.

“Vale mucho esta victoria, sobre todo después de lo que se habló en la semana. Vinimos a buscar la revancha y lo pudimos sacar adelante”, afirmó luego del partido. Más allá del gol (pudo haber convertido antes, pero Aveldaño se lo sacó en la línea), se lo vio movedizo y generando un dolor de cabeza permanente para los defensores de La Academia. Fue el encargado exclusivo de generar desequilibrio en el área rival, moviéndose alternativamente y con libertad por cualquiera de las dos bandas. Además, colaboró defensivamente cuando Racing buscaba el empate sobre el final del partido, bajando hasta juntarse con la línea de volantes.

La única deuda pendiente es que le faltó fluidez y profundidad a su dupla con Martín Palermo, a pesar de haberse buscado mutuamente durante varios pasajes del partido. Sobre el final, el entrenador dispuso su salida, en el que se vio reconocido mediante aplausos por toda la gente que se acercó al Cilindro.

Con la felicidad propia por su nivel, se permitió hacerle un mimo a Javier García por su participación en el gol de la victoria, en el que después del saque del arquero corrió 40 metros con la pelota y definió por debajo de las piernas de De Olivera: “Fue un pase bárbaro, lo habíamos practicado en la semana y por suerte pudo darse”.

Falcioni destacó esta virtud de su equipo para el triunfo. Y habló de la actuación de García.


"Estuvo sereno, en la semana habíamos hablado. Uno a veces se equivoca, a veces se acierta. Ni hay demasiado castigo por la equivocación (en el partido contra Godoy Cruz) ni tampoco demasiado premio por el buen rendimiento. El lunes volvermos a exigirlo para que siga rindiendo". Lo dijo Falcioni tras el 1-0, refiriéndose a la actuación de Javier García, clave para mantener el cero en el arco.

Le cambió la cara a JC con este triunfo, que le dio tranquilidad después de la goleada en contra en el debut: "Sabíamos que el partido podía ser así, con Racing agresivo y por los costados. Creo que el equipo estuvo ordenado, que es lo más importante. Racing habia ganado con All Boys con una salida rapida, como ganamos nosotros este partido. Sabía que iba a ser duro, que había que tener firmeza en el medio".