martes, 8 de febrero de 2011

Falcioni mantiene la duda: García, figura del verano, o Lucchetti, campeón con él en Banfield. Ventaja Javi.


El que va a quedar afuera es el que habla. El otro, al que le toca atajar, escucha las palabras de aliento, los consejos tranquilizadores, recibe las palmadas en la espalda. La imagen, durante el verano, se repitió en cada partido. Entre Javier García y Cristian Lucchetti, sin importar quién juega y quién queda en el banco. Dos partidos para cada uno. Ahora, a partir del domingo, ya no podrán seguir atajando uno y otro, alternándose. Es el momento en el que Julio César Falcioni debe decidir como no lo hizo en ningún otro puesto y hacer el anuncio...

Ya desde hace varias semanas, el técnico viene planteando la duda y avisando que la confirmación recién la hará pública el viernes después del entrenamiento, en la conferencia de prensa. En el verano, la elección no fue menor: Lucchetti para los partidos con Independiente y San Lorenzo, y García para los dos superclásicos, justo cuando puso más titulares en el campo de juego. El DT, sin embargo, dice entre allegados que esa elección no quiso decir nada. Ya se verá si es así o lo dice para no tirar abajo a quien fue el arquero de su Banfield campeón...

Más allá de ese argumento a favor del que estuvo las dos veces ante River, cada uno tiene sus razones para quedarse con el arco de Boca. Lucchetti llegó al club hace seis meses para reforzar un puesto que veían flojo (se fue Abbondanzieri y quedó el mismo García), cuenta con ese antecedente de haber salido campeón con Falcioni y no tuvo inconvenientes en sus dos presentaciones veraniegas. García es el que terminó atajando en buen nivel en el torneo pasado después del conflicto entre Claudio Borghi y el Laucha, y fue una de las grandes figuras del equipo durante el verano. Los dos, en realidad, atajaron bien, no cometieron errores, pero Javi fue más exigido y sobresalió, y eso fue remarcado hasta por el propio Riquelme. “Ahora que se lesionó Carrizo, tenemos al mejor arquero del fútbol argentino”, dijo. ¿Pelusa lo habrá escuchado? Sí, pero asegura que la opinión de Román no lo va a influir para nada...

En el trabajo táctico de ayer, tal vez para no dar pistas, Falcioni alternó a uno y otro en los trabajos tácticos defensivos con Calvo, Caruzzo, Insaurralde, Clemente y Somoza. Dos jugadas ocupaba el arco García, dos jugadas lo ocupaba Lucchetti. Así una y 100 veces. El que quedaba afuera estiraba y descansaba junto a los utileros. “El viernes van a saber quién ataja”, avisó el técnico, con intenciones de mantener la gran incógnita unos días más.

lunes, 7 de febrero de 2011

La práctica duró tres horas y, después de la intensa tarLa práctica duró tres horas y, después de la intensa tarea física.


Falcioni separó defensores y atacantes para ajustar movimientos con un trabajo táctico. Pelusa mantiene la duda en el arco y ya tiene el resto en mente para el debut oficial, contra Godoy Cruz. Con la vuelta del 10, claro.

No hay tiempo que perder. El debut en el torneo está a la vuelta de la esquina. Y por eso Julio Falcioni no desaprovecha ni un minuto. Y por eso se despachó con tres horas de trabajo en la primera práctica de la semana en Casa Amarilla. Después del trabajo físico, que no fue poco, el técnico armó un trabajo táctico con la defensar por un lado y los volante por el otro. Así, entonces, se empezó a pispear los 11 que Pelusa tiene en mente para el debut ante Godoy Cruz, aunque todavía mantiene la incógnita con respecto al arquero, si bien se supone que Javi García comenzará de titular.

De un lado, con Javier García y Lucchetti alternándose el arco, estuvo el bloque que empieza perfilarse como la defensa de memoria: Calvo, Caruzzo, Insaurralde y Clemente, más Somoza como volante central tapón. Después de 45 minutos de pruebas, el técnico hizo un enroque que confirma cuál es su opción 2 de defensa: pasó a Clemente para la derecha y puso a Monzón por la izquierda. En el otro arco estuvieron volantes y delanteros. Entre los primeros estuvieron Rivero, Battaglia, Erviti y Riquelme. Y las duplas fueron Mouche-Palermo y Viatri-Noir.

Como Erviti debe una fecha de suspensión por acumulación de amarillas, el equipo para el debut ya parece asomar con García o Lucchetti, Calvo, Caruzzo, Insaurralde, Clemente; Battaglia, Somoza, Rivero; Riquelme; Mouche y Palermo.

No pedirán el 225 y así Erviti recién debutará con Racing, en la segunda fecha.


Falcioni no necesita tomar decisiones apresuradas. Por eso, porque no hay urgencias, es que, luego de analizarlo, decidió que Walter Erviti no estará en la primera fecha ante Godoy Cruz. Y quien lo confirmó fue el vicepresidente primero José Beraldi: “El técnico no quiere pedir el 225”, dijo en Radio Rivadavia. Así, entonces, el refuerzo top del verano no debutará el domingo próximo y sí cumplirá la fecha de suspensión por acumulación de amarillas que debe del Apertura. En un principio, el DT y los dirigentes habían pensado utilizar el artículo por la presencia de Sergio Araujo en el Sudamericano Sub 20. Ahora que Erviti estará recién para la segunda ante Racing, Julio César deberá decidir quiénes acompañarán a Riquelme ante los mendocinos.

“La idea es que Walter cumpla dos semanas de trabajo completas”, había anunciado el técnico en la previa del último superclásico. En ese momento, los dos ex Banfield aún no se habían cruzado: uno estaba en Mendoza, el otro se entrenaba en Casa Amarilla. El viernes, ya en Buenos Aires, Falcioni recibió el informe sobre el estado físico de su refuerzo. Y para saber cómo estaba futbolísticamente, armó dos ensayos, viernes y sábado, en los que juntó a Walter con Riquelme. Los vio, los analizó y tomó una decisión sin apuros.

Así, el DT deberá definir entonces cómo formará el medio que debutará en la Bombonera. El sábado, en un equipo mixto, probó con el doble cinco que tanto quería: Battaglia-Somoza. El tema, es que, sumando a Riquelme, tiene dos nombres para un solo lugar. Nicolás Colazo tuvo un buen verano, metió dos goles y fue la revelación, luego de jugar pocos minutos en el segundo semestre del 2010. Pero Diego Rivero la rompió: llegó, se puso la camiseta y fue figura (de doble 5). Uno de ellos se quedará con la banda izquierda. Algo que cambiará, está claro, cuando se pueda sumar Erviti...

Los sondeos entre la gente y el ambiente lo dan como favorito por cómo se reforzó y lo que mostró en verano.


La renuncia de Sabella. Manu Ginóbili al All Star Game. La borratina a Ortega. La hazaña histórica del handball argentino. Messi y su implacabilidad. Dulko reina de Australia. La revolución Guillermo en Gimnasia. ¿Cuál fue la noticia deportiva del verano? En el microclima nuestro de cada día, en el bendito fútbol casero que se renueva cada 19 fechas, ya hay una respuesta inapelable: todas las anteriores son (in)correctas. Sesudos analistas, cabuleros empedernidos, avezados entrenadores, experimentados jugadores, fanáticos incorregibles, todos coinciden en una sensación: Boca se llevó las tapas del verano. Y arrasa para el Clausura. En las encuestas ya puede gritar dale camp...

La estadística fría es elocuente: duplica a River, el segundo, y aventaja por más de dos cuerpos a Vélez y Estudiantes, los que pelearon mano a mano el último campeonato y todavía mantienen la base que los llevó a la cúspide. La interpretación, en cambio, requiere una mirada superadora: los hinchas de Boca, apoyados por su enorme caudal de seguidores y entusiasmados por el rendimiento del equipo en el verano, montaron una lluvia de clicks y definieron la encuesta. En CanchaLlena, obtuvo el 31% y River sólo el 12% (sobre un total de 5.294 votos).

El ambiente futbolístico también da como principal candidato a Boca. Personajes de la talla de Sabella, Gareca, J.J. López, Ramón Díaz y Almeyda, entre otros, le pusieron todas las fichas al renovado conjunto de Falcioni. Incluso, haciendo mención a los “millones que gastó” en referencia a las contrataciones de Rivero, Somoza y Erviti. Pelusa, por su parte, ya adornó el discurso opuesto. Dijo que hicieron “una compra y dos canjes” y que los demás ponderan a Boca para “sacarse presión”. Intentará, en cada aparición pública, posicionar a su equipo como uno más de los que lucharán arriba.

Ahora bien, ¿existen razones para creer en el fenómeno del verano? Boca resolvió con facilidad la mayoría de sus amistosos (sólo empató vs. River en Mendoza) y exhibió un interesante amalgamiento de sus piezas. En rigor, también se debe señalar que fueron tan sólo ensayos, que aún se observan grietas (sobre todo en defensa) y que la cita clave será el próximo domingo frente a Godoy Cruz, ante una Bombonera repleta.

Además de su intenso enero, las incorporaciones de elite son otro factor motivador. La posibilidad de deleitarse con la magia de Riquelme y Erviti, de sentirse contenido por Battaglia y Somoza y de seguir gritando los goles de Palermo invitan a la ilusión.

Sin embargo, en el sondeo previo al Apertura, el Boca de Borghi también se había consagrado como el campeón de las encuestas. ¿Será el Boca de Falcioni un campeón verdadero?

domingo, 6 de febrero de 2011

Battaglia y Somoza compartieron el medio por primera vez: los leones de JCF ya toman ritmo.


Había decidido juntarlos en el primer superclásico del verano, pero justo en la previa Battaglia sufrió una molestia que lo hizo entrenarse diferenciado hasta la semana pasada. Pero ayer, por primera vez, Falcioni pudo juntar en una práctica a Seba con Somoza, a los dos leones que se repartirán la batalla en el medio ideal de JCF.

Ayer, al menos, se pararon bien de doble cinco, con Rivero y Colazo como volantes externos. Y se entendieron sin problemas. Es más, se lo vio muy bien a Seba, quien demostró que ya no hay resabios de sus molestias físicas y que está en óptimas condiciones. Se sabe que bajo un esquema 4-4-2 como el que ayer usaron los titulares, ambos se repartirán el medio. Lo que queda por saber es cómo se moverán cuando les toque jugar con un enganche como Riquelme y una segunda guitarra como Erviti.

En la práctica del viernes, con Román y Walter en cancha, Battaglia se había movido como volante por la derecha, acaso un indicio de lo que puede llegar a ser su posición cuando salte a la cancha el mejor equipo posible.

Por lo pronto, ayer tuvieron su estreno juntos y al igual que los generadores de fútbol, los encargados del equilibrio ya dieron respuestas satisfactorias.

Los dirigentes sólo le darían a Falcioni un refuerzo más y así tendrá que elegir entre un central (¿Schiavi?) o un punta.


Falcioni lo había insinuado el viernes, había mostrado su costado insaciable, había hecho cuentas (“Hasta ahora hicimos una compra y dos canjes”, dijo sobre su mercado de pases) y había sugerido la posibilidad de que Boca tuviera un quinto refuerzo, al que podría acceder por la lesión de Gaona Lugo. Pero... Los dirigentes están dispuestos a llegar hasta el cuarto. Ayer, de hecho, el presidente Jorge Ameal estuvo presente en la práctica, observó el entrenamiento y luego habló con Falcioni. Dicen que ahí mismo ya le dio a entender que le van a dar un gusto más. Pero sólo uno...

Si es así, Falcioni deberá elegir entre un defensor más, como él mismo reveló al nombrar a Rolando Schiavi, o un delantero. Hasta ahora, las gestiones por el punta no fueron fructíferas. El primer apuntado era Darío Cvitanich y si bien en algún momento pareció posible, la operación se cayó por la dificultad de la salida del delantero del Ajax. Después surgió el nombre de Lautaro Acosta y también la traba fue su desvinculación del Sevilla. Y por último sonó el uruguayo Chevantón, quien al final arregló su conflicto con el técnico del Lecce y decidió seguir en Italia.

Así las cosas, todos los caminos conducen a Schiavi. El técnico cree que está corto de centrales porque tiene sólo tres (Caruzzo, Insaurralde y el hoy lesionado Cellay), dice que necesita variantes con experiencia allí (por eso no cuenta al pibe Sauro) y, sobre todo, altura. El Flaco podría darle todo eso en un mismo envase, además de presencia y la ascendencia que otorga un histórico del club. En ese sentido, habrá que ver si Boca inicia algún contacto en las próximas horas a través de su propio presidente, ya que Juan Carlos Crespi, el dirigente de mayor llegada al hombre de Newell’s, viajó a Ginebra con la Selección.

Después, Boca tendría la chance de un quinto refuerzo, ya que Gaona Lugo aún tiene dos meses más para volver y la AFA autorizaría otro cupo. Pero son los dirigentes quienes parecen haber frenado la llegada de un quinto elemento...

Y toque, Boca, toque. Walter se la da a JR en la práctica de ayer. La química ya se ve.


Son dos pibes que andan bien, los subí y me parece que los voy a empezar a poner”, dice Tito Pompei mientras se despide de la gente en Casa Amarilla. El DT de la Reserva tuvo que armar un equipo para enfrentar a los titulares de Julio Falcioni y metió a dos cracks en su equipo. Uno, el de pelo corto, le hizo ganar el partido 1-0. El otro, sin tanto contacto con la pelota, le hizo siempre la segunda a su compañero en el medio y se destacó en el segundo partido. No se equivoca Tito si los pone. ¿Los nombres? Juan Román Riquelme y Walter Erviti. Con ellos alcanza, parece.

Esteban Orfano, volante escurridizo de la Cuarta, cumplió su sueño cuando armó un jugadón por derecha para que el 10 definiera el partido, cruzado, casi de media vuelta, al arco que defendió Lucchetti. Fue el único gol en los 36 minutos que jugó Román. La primera práctica de fútbol de la jornada se terminó cuando el 10 estiró el brazo para agarrar una botella de agua, extenuado por los más de 30 grados. El enganche merecía un stop: corrió como un pibe más y no desentonó a pesar de compartir el medio con juveniles como Mazzola y Orfano, de jóvenes 18. Se lo vio en óptimo estado: picando por ambos costados, más por la izquierda, intercambiando funciones con Erviti, más volcado hacia el centro, tocando, organizando, dándole indicaciones a todos, aún a algunos más experimentados como Viatri o Noir, sus compañeros de ataque. Su frase final, cuando Sanguinetti decidió hacer un parate para tomar agua, sembró incerdidumbre: “Se me cargó”, le dijo al doc agarrándose la pierna. ¿Razones para preocuparse? Ninguna: mientras el equipo estuvo en Mendoza, Riquelme realizó un fuerte reacondicionamiento físico, el viernes hizo fútbol y ayer, previo al ensayo, también realizó tareas de definición y ataque. Por eso, con esos 36 minutos le alcanzó para hacerle saber a Julio César que está en carrera para jugar ante Godoy Cruz. Después, dependerá del DT.

Yo soy tu amigo fiel. Así como en el primer picado se destacó Román, en el segundo se lo vio más liberado a Erviti, ya más volcado al rol de creador sin el otro 10 en cancha. Entre ambos está claro quién es el que hace un laburo más sucio, el que abre los espacios y libera marcas: al menos ese fue ayer el trabajo de Walter. En esos 36 minutos, el que llevó la batuta del equipo de los pibes fue el 10 y su socio lo ayudó en las tareas pesadas. “Román es lo más grande que hay”, lo definió el ex Banfield, chocho con la segunda práctica juntos.

Después, ya formando parte de un equipo mixto, Erviti se paró casi como un doble cinco cerca de Battaglia (Somoza salió junto con JR). Y se lo vio mucho más suelto, con más contacto con la pelota. Así, completó 60 minutos de fútbol. Y una victoria ante sus futuros compañeros de la mano de Román, como para irse acostumbrando.