lunes, 30 de agosto de 2010

Bien hecho, no habló


Borghi, quien generalmente habla, esta vez prefirió el silencio después de la victoria. En la semana, los dirigentes le habían sugerido que no se expusiera tanto públicamente.

El Bichi es así. Pasó de un domingo de furia, el del post All Boys, amenazando con irse si le iba mal con Vélez, a este silencio. En Boca cerrada...

Borghi es un tipo de hablar generalmente con la prensa. es más, después de la segunda fecha quiso hablar un día un habitual en conferencia para aclarar determinados temas, para explicar. El viernes había hecho su habitual charla con la prensa y se venía la del domingo, pero... Pese al triunfo, a que se sacó una mochila de encima, no quiso opinar y tampoco hay una explicación oficial.

En la semana, los dirigentes habían hablado con él en charlas informales y le habían recomendado que no hablara tanto públicamente, que esto no era como Argentinos, que debía cuidarse más con semejante exposición. Y ahora después de la victoria, el Bichi prefirió disfrutarlo puertas adentro.

domingo, 29 de agosto de 2010

Viatri festejó su gol a lo Riquelme...ahora podemos respirar...


Se lo dedicó al Diez, que estaba en la tribuna. Además, tiró: "Ahora tendremos una semana tranquila".

Lucas Viatri festejó con el Topo Gigio, como en Mendoza, y mirando hacia arriba. Allá arriba, donde se encontraba alguien a quien quería buscar: "Sabía que Román estaba ahí junto con otros compañeros más. Quería gritarlo con ellos".

Para el goleador de Boca en el torneo, el encuentro ante Vélez fue clave. "El grupo necesitaba algo así. Tenemos un buen cuerpo técnico, trabajábamos muy duro y no se nos daban los resultados. Por suerte pudimos ganarle a un rival duro como lo es Vélez".

¿Se viene la levantada? "Nos hace muy bien ganar. Ahora tendremos una semana más tranquila para jugar ante San Lorenzo", cerró.

Ganar si o si , con linea de 3 de 4 o de 22


El plantel sabe que será clave la victoria y un cambio de imagen, por ellos y para darle tranquilidad a Borghi. En la cuarta fecha, un partido bisagra contra Vélez.

Hay momentos que marcan la templanza de un equipo. Hasta ahora, Boca ha sido un conjunto destemplado, por momentos desangelado, a veces sin el ímpetu que exige la coyuntura. Esta tarde, frente al “mejor equipo argentino” (según la sentencia de la tribuna y de la cátedra), gozará de una oportunidad irresistible: ganar, inyectar ánimo, lograr tranquilidad, cambiar la imagen. ¡Cuántas cosas necesita este Boca! Imprescindible para un futuro más calmo, el partido de hoy adquirió, con sabia razón, el rótulo de fundamental. Lo espera Borghi. Lo anhelan los jugadores. “Todos nos debemos un triunfo”, es el sentimiento que sale desde adentro.

La obligación se impone desde lo matemático y desde lo futbolístico. En la intimidad, tanto el cuerpo técnico como el plantel saben que una derrota haría muy difícil la posibilidad de alcanzar el título. Serían 11 puntos la enorme distancia que lo separaría de Vélez (y tal vez River, si vence a Argentinos) y se exigiría una remontada que se volvería prácticamente una quimera. Sin embargo, y acaso lo más importante para Bichi, la devolución de confianza que observe en los futbolistas se vislumbra clave. “Si nos toca perder, debemos hacerlo a lo Boca”, graficó en la conferencia de prensa del viernes.

Borghi pretende notar un cambio de actitud en sus muchachos y, por supuesto, una mejoría sustancial en el funcionamiento colectivo. Aunque ya aclaró que no renunciará incluso si pierde, su personalidad indescifrable no permite emitir juicio definitivo. “El jamás se va a quedar en un lugar que se sienta incómodo”, definió durante la semana un íntimo. Pero el DT habló mucho con sus colaboradores, quienes le ayudaron a entender la importancia del puesto y lo apresurada que se tornaría su eventual salida en la cuarta fecha del campeonato. Hasta recibió un consejo de su esposa Mariana: “Estás en el puesto más querido del país, así que aguantátela”.

Los jugadores bancan a Borghi. Públicamente, el apoyo es explícito. “El compromiso para ganar este partido es de todos. Hablamos entre nosotros que éste es un partido clave, hay que ganarlo por nosotros, por Boca y por la gente”, asumió Clemente Rodríguez. “Tenemos claro que éste es el partido que hay que ganar. Por nosotros, por el cuerpo técnico y por la gente de Boca”, reconoció Juan Insaurralde. Ahora, el respaldo deberá aparecer donde vale, en el verde césped. Bichi espera la reacción de un plantel todavía adormecido. Llegó el momento de despertarse...

sábado, 28 de agosto de 2010

Ojalá que pueda volver Lucas, lo evalúan....que juegue y listo....


Lucas fue el mejor en el trabajo de definición que ensayó Borghi, acaso el déficit principal de este Boca. Con derecha, con zurda, de cabeza, hasta picándola sobre el arquero, fueron ocho goles que no sólo lo confirman para mañana, sino que alimentan la necesidad de su regreso.

“Realmente me sentí muy bien, estoy con muchas ganas. Como no fue un desgarro, me recuperé más rápido. Y la verdad, no tuve molestias”, comentó Lucas. Su ansiedad también se entiende más allá del momento de Boca: una vez que le toca ser titular, aun con Palermo en condiciones, no quiere dejar pasar este oportunidad. Por eso trabajó intensamente para recuperarse y llegar en condiciones al choque con Vélez. “Es el que tenemos que ganar. No podemos dejar más puntos en el camino”, agrega.

Si bien Borghi dijo que hoy lo van a evaluar para confirmar su presencia (“Con las lesiones musculares hay que tener cuidado”, advirtió el DT), Viatri no dejó dudas en la práctica. Ni por su condición física ni por la futbolística. Porque es cierto que el trabajo de ayer les daba a los delanteros ciertas facilidades para definir, ya que el centro venía desde la derecha o desde la izquierda y ellos debían conectarlos sin marca, apenas con el arquero como oponente. Pero la efectividad de Lucas fue muy superior a la de Palermo, Gaona Lugo, Joel Acosta y Sergio Araujo, los otros puntas que participaron de la actividad.

Así, Viatri volverá después de faltar en apenas un partido (contra All Boys), cuando todo parecía que se iba a quedar afuera por más tiempo. Y Boca recuperará su doble nueve justo en la tarde que más va a necesitar a su goleador histórico y a su goleador actual...

viernes, 27 de agosto de 2010

Battaglia asegura que el problema de Boca no es el sistema de Borghi


Después del retiro espiritual del miércoles, en ese doble turno en Pilar ("Estuvo bueno"), hacía falta una voz. La del técnico se escuchará recién hoy, cuando ofrezca su habitual conferencia de prensa de los viernes. Y ante la necesidad de que se escucharan algunas palabras desde adentro, el que se puso la cinta fue el capitán. Se trata de una voz autorizada más allá de los nueve meses que le costó parir su lesión en la rodilla. Y en su exposición se hace cargo del fútbol que aún le falta, del que tampoco tiene el equipo y, sobre todo, de la crisis que, espera, se termine el domingo contra Vélez en la Bombonera: "El año pasado se jugaba con cuatro en el fondo y también perdíamos. No hay que buscarle vueltas a los esquemas e ir por otro lado", pide Sebastián Battaglia.

¿Y qué cosas hay que buscar entonces? "Creo que los goles que nos hicieron fueron: dos por errores nuestros y dos de pelota parada; el de Racing en offside y uno de All Boys de penal. Méritos del rival no hubo. Los errores se pagan caro, hay que achicar eso y corregir algunas cosas para que no nos pase", sienta su posición.
¿Y qué hay que corregir entonces? "En el partido pasado no generamos muchas situaciones, con Racing en el segundo tiempo tampoco. Esa puede ser una falla que tiene el equipo, hay que tener más confianza, que se animen un poco más a los que le toque jugar. Y si se puede convertir, mucho mejor. Debemos lograr el funcionamiento de equipo que queremos".
¿Y cómo se recupera la confianza, entonces? "Hoy estamos con la urgencia de ganar los tres puntos para no alejarnos; trataremos de buscar el triunfo que nos dé tranquilidad, si no ganamos se van a alejar mucho los rivales. Si se puede ganar y jugar bien, mejor, es lo que todos queremos pero este es el fútbol que vivimos hoy en día, mandan los resultados. Hay que ganar".
¿Y justo ante uno de los punteros? "Cualquier equipo para nosotros es el mejor como para empezar a ganar, los tomamos a todos con la misma importancia. En este caso es Vélez, que viene muy bien, tiene un gran plantel, mantuvo la base. Para Boca es más que una buena medida, esperemos estar a la altura del partido".
¿Y el técnico? "Lo de los técnicos me parece injusto porque los que jugamos somos nosotros. Me parece un error, hace poco tiempo que está, estamos trabajando muy bien... Suena raro, van tres fechas. Es mejor dar tiempo y trabajar pero en el fútbol de hoy se vive de resultados y eso es muy injusto".
¿El domingo será fundamental para Borghi y para el plantel? "A Vélez le tenemos un gran respeto, pero tenemos lo nuestro como para poder ganar. Hay que mejorar y aprovechar la localía. Sumar de a tres es lo que esperamos".
¿Y cómo se gana en la Bombonera? "El tema de la localía viene de hace un par de torneos, no se le encuentra explicación. Eramos muy fuertes... Han venido muchos equipos y han sumado de a tres en cancha de Boca, algo que en años anteriores no pasaba. Hay que pensar en lo que se hacía en otros tiempos, copiar lo bueno y mejorar lo que se esta haciendo mal, por eso pensamos en lo se viene, en entrar a la cancha y demostrarlo, volver a ser lo que éramos antes". Fue la voz de Sebastián Battaglia.

jueves, 26 de agosto de 2010

Que aparezca la garra y el carácter, a eso apostamos todos


Borghi espera que la banca pública de los jugadores se traslade al verde césped, donde por ahora faltó carácter.

Martín Palermo, uno de los referentes, salió a respaldar a Claudio Borghi por TV. Matías Caruzzo, uno de los nuevos, declaró públicamente que el técnico no es el culpable de esta crisis. En charlas informales, el plantel se encarga de resaltar que ni el Bichi ni su esquema tienen la culpa de este mal arranque. En eso coinciden los que suman años en Boca, los nuevos y los más pibes. Es la hora, es la hora... de hablar en la cancha.

La última frase es literal. El partido con Vélez, “determinante” según la autoexigencia del DT, será una prueba de carácter y fortaleza anímica. Incluso más importante que el examen futbolístico que Boca ha desaprobado en las tres primeras fechas. La lectura interna (del cuerpo técnico) y externa (de la dirigencia, la prensa y la gente) es que el equipo no mostró rebeldía para escaparle a la adversidad. Como si estuviera flojo de espíritu. “Nos acostumbramos a perder”, diagnosticó Palermo, con implacable honestidad.

En el cuerpo técnico hay cierta sorpresa. Creían que se encontrarían con un plantel con abundancia de líderes. Sin embargo, no surge un referente que contagie desde lo emocional. Battaglia y Palermo, con Román lesionado, son los de mayor historia en Boca y contagian por presencia. Pero en la cancha no se caracterizan por el discurso motivador. Martín sí da indicaciones tácticas como Seba. Pero no son jefes que empujan a la tropa contra viento y marea.

Los que llegaron traen antecedentes de liderazgos positivos. Pero ya sea por derecho de piso o por adaptación al Mundo Boca y su vestuario, ninguno levantó demasiado la voz. Así, varios extrañan los Cascini, Schiavi, Cagna, por citar casos de recientes líderes espirituales.

El ultimátum de Borghi pareció un mensaje para tocar las fibras íntimas de un plantel adormecido, sin reacción. No lo dirá. Hombre de códigos, el entrenador jamás cuestionará públicamente a un jugador. “Nunca me enojo con ellos”, remarcó el domingo. Pero sí dejó entrever la presión que hoy paraliza a varios: “La camiseta de Boca pesa dos toneladas”.

Los que sí están enojados con el equipo son los hinchas. Las encuestas confirman que la gente responsabiliza más a los jugadores que al técnico. Incluso la dirigencia, por lo bajo, le apunta a los que entran a la cancha. Basta analizar el rendimiento individual para ver que ninguno zafa de la mediocridad general.

Que sea Vélez, un rival al que nadie le gusta enfrentar, y en la Bombonera, cuyo temblor o latido hoy afecta más al local, suponen un escenario tan desalentador como desafiante. Una derrota está dentro de los planes. Una victoria, en tanto, serviría de inyección anímica y de plataforma de despegue si es construida en base a la actitud. Es la hora, es la hora...

miércoles, 25 de agosto de 2010

Veremos que pasa con las últimas fichas...No es el sistema tradicional de Boca,


Un dibujo táctico ofensivo. Una personalidad frontal, honesta, descontracturada, ideal para absorber “la presión de un club como Boca”. Las que eran virtudes, tres fechas después son defectos. Ay, este Borghi… ¡Si a Boca le iba bárbaro con cuatro en el fondo! ¿Ah, no? ¿Qué en el torneo pasado fue el equipo más goleado? ¿Y jugaba con tres? ¿Ah, no?

Borghi, tal vez en su intento de demostrarles a los hinchas que sabe perfectamente cuáles son las exigencias de Boca, se fue de boca. La sensación es que se hace cargo de más de lo que le corresponde, para proteger a sus futbolistas. Boca juega mal, desde hace rato. Juegan mal los defensores nuevos y juegan mal los que estaban antes. Juegan mal los Méndez y los Giménez, y hasta juega mal Battaglia, con sus nueve meses de inactividad a cuestas. Juega mal Palermo, pero ahora no la mete. Y no juega Riquelme.

¿Alguien esperaba una solución mágica? ¿Sería lógico que un equipo que salió 14º, 11º y 17º en los últimos tres torneos domésticos sea el líder del actual campeonato después de tres fechas? Los directivos se equivocan: ya llegará el día en que los hinchas los señalen por la calle. Mientras tanto, sólo algunos tienen rostro. El resto, no se enchastra. Y busca reemplazos para Borghi antes de que el tiempo se los fagocite y los reemplazados, tras las elecciones de 2011, sean ellos mismos.

“Desde el primer día que fui candidato para dirigir en Boca se agrandaron mucho más mis defectos. Yo soy un tipo normal y no lo voy a cambiar”, declaró Borghi en la conferencia de prensa en el que fue presentado como técnico. Boca, sus dirigentes, sabían que Borghi no iba a cambiar. Boca, sus dirigentes, deberían saber que Borghi fue campeón con Argentinos y tetracampeón en Colo Colo con este dibujo táctico. Boca, sus directivos, deberían saber que si Borghi se va tras cuatro fechas, serán tan culpables como él. Y a ver, entonces, a qué técnico convencen de agarrar el barco, con el antecedente de que si en un mes no encuentra el rumbo, le colgarán el ancla del cuello.