sábado, 5 de febrero de 2011

Riquelme formó parte de un equipo con mayoría de suplentes y metió el gol con el que le ganaron al once tentativo del debut.


Román, que tuvo otra vez de socio a Erviti, demostró que las lesiones son cosa del pasado.

JR, ¿jamás rendirse? Parecido. Juan Román parece haber dejado el karma del 2010, lesiones y dolores que lo dejaron más tiempo afuera que adentro. Riquelme realizó una pretemporada completa y prolija y, ya en Casa Amarilla, demuestra que su calidad sigue latente. El 10 formó parte de un equipo con mayoría de suplentes, pero con Erviti como ladero, y ese team ganó 1-0 con gol de Román.

García; Marín, Sauro, Etcheverría, Aguirre; Orfano, Mazzola, Erviti; Riquelme; Noir y Viatri, son los nombres pocos conocidos, pero reforzados con pesados: Román, encargado de manejar los hilos; Erviti, refuerzo de lujo; y García, con ventaja para ocupar el arco en el debut. Del otro lado, mayoría de titulares: Lucchetti; Ruíz (Calvo con molestias), Caruzzo, Insaurralde, Clemente; Rivero, Battaglia, Somoza, Colazo; Mouche y Palermo. Fueron 36 minutos de fútbol y los Román Boys ganaron 1-0 con tanto del enganche, luego de un linda jugada de Orfano y definición cruzada de JR.

Entonces, pasando en limpio, el segundo team sería la base, con García al arco, esperando por Riquelme y analizando si se pide el artículo 225 para que Erviti debute ante Godoy Cruz en la Bombonera. Saldrían Lucchetti, Rivero y Colazo. Mañana tendrán libre y el lunes volverán para encarar la última semana antes de poner primera en el Clausura 2011.

Falcioni no se conforma: va a la carga por Schiavi y evalúa la chance de un quinto refuerzo por Gaona Lugo.


“Hasta ahora fue una compra y dos canjes”, tiró el DT.

Tenemos que ver si se abre otro cupo por la lesión de Gaona Lugo”.

Insaciable. Así se lo ve por estas horas a Julio César Falcioni. Si los dirigentes pensaron que lo conformarían con las contrataciones de Rivero, Somoza y Erviti, pifiaron feo. El técnico de Boca quiere, como mínimo, un refuerzo más. Y si pueden ser dos, mejor. Porque como la recuperación del paraguayo aún no tiene fecha, el club podría pedir autorización para un cupo más.

¿Y ahora por quién va JCF? Ayer mismo Juan Carlos Crespi, vice segundo, escuchó de boca del DT el pedido para insistir por un delantero y por la llegada de un central. Y surgió, otra vez, un apellido muy conocido: Schiavi. Un par de horas más tarde, el entrenador blanqueó en Estudio Fútbol (TyC Sports) que “no sería una locura traerlo. Es un jugador con experiencia, personalidad y que conoce mucho al club” y amplió su concepto recalcando que “la zaga la tocamos muy poquito en los partidos de verano, quería darle continuidad a Caruzzo e Insaurralde porque atrás tenemos chicos jóvenes. Por eso y pensando en la seguidilla de 19 partidos me gustaría contar con un hombre de experiencia”.

Aunque las negociaciones se vislumbran complicadas, Falcioni pedirá hasta último momento sumarle otros nombres a su plantilla. Por Schiavi habrá que ver si Boca en las próximas horas hace una oferta concreta y por el quinto refuerzo deberá esperar una autorización de la AFA que el club aún no pidió.

Lo que sucede con Gaona Lugo es que su compleja lesión (fractura de tibia por estrés) no tiene una fecha cierta de regreso y aún si se recuperara bien, volver a la competencia le llevaría un par de meses más. Por eso Falcioni evalúa pedirle a la dirigencia un quinto cupo. “Muchos dicen que gastamos una fortuna, pero hicimos una compra y dos canjes”, dijo, en referencia a las llegadas de Erviti (Boca pagó cerca de cuatro millones de dólares por su pase), Somoza (usó el dinero del resarcimiento por la salida prematura de Medel al Sevilla) y Rivero (trueque con San Lorenzo por Giménez). ¿Habrá sido, también, una respuesta para Almeyda, quien había señalado a Boca como candidato por “los millones que gastó”? Pero eso no significa que Falcioni ya esté completo. “Yo siempre pido más”, le reconoció a Olé hace una semana. Y, parece, no mintió...

Riquelme y Erviti tuvieron su estreno juntos en una práctica y mostraron que tienen pura química: se buscaron, se entendieron.


Cómo explicarle a ese pichón que cuenta su edad con los dedos de una mano que lo que sus ojos disfrutan es tan sólo un ensayo? ¿Cómo contener la emoción del Tano Pascual, ese fanático convertido en talismán adosado a cada práctica, y hacerle entender que apenas está gozando de las primeras pinceladas? ¿Cómo frenar a esa señora que supo regodearse con glorias pasadas y ahora sueña con estos cracks en primera persona? ¿Cómo moderar esta ilusión? ¿Cómo se hace? Si alguien tiene la respuesta, que la diga ahora o calle para siempre. Esta crónica ya empezó...

Hay intérpretes de nivel. Hay buenas intenciones. Hay jerarquía comprobada. Hay Román Riquelme. Hay Walter Erviti. ¡Ay, señor, qué Boca se viene! La primera mirada, contemplativa con el poco rodaje acumulado, señalará que fue un ensayo positivo. En el bautismo de Erviti y Riquelme compartiendo un escenario, tocaron partituras similares. Julio César Falcioni armó una práctica de fútbol de 45 minutos y juntó en el mismo equipo a los dos futbolistas de etiqueta negra. Quería observar de cerca cómo se movían, cómo se miraban, cómo se entendían...

Y terminó satisfecho. Sin grandes lujos, a ambos les alcanzó para ser los más claros de su equipo, lograr la posesión casi total de la pelota y una sana intención de turnarse para que la generación de ataques no se convierta en una responsabilidad individual. Se buscaron en varias oportunidades (ver aparte), aunque sin asistencias ni paredes a montones. Hubo pura química, sí, mucha precisión, también, y la demostración de que el conductor del equipo será Riquelme y de que luego de un tiempo prudencial de adaptación Erviti se puede convertir en un socio de elite. Se vislumbra, sin temor a las exageraciones iniciales, que en el futuro cercano se gestará una dupla capaz de otorgarle a Boca el circuito de juego que viene reclamando desde épocas no tan cercanas.

La foto inicial del partido mostrará a Erviti, por primera vez en una práctica de fútbol desde que el miércoles empezó a entrenarse en Boca, ubicado como volante por izquierda. Pero el parado preliminar se desarmó apenas Javier Sanguinetti (Falcioni observó todo el ensayo a un costado) pitó el silbato. El ex hombre de Banfield se movió casi constantemente por el medio, permitiendo la proyección del lateral Leandro Aguirre (esa función la cumplirá Clemente Rodríguez) y tratando de estar en contacto directo con la pelota. Activo y comprometido, igualmente se notó que le falta cambiar más rápido el ritmo, lo que conseguirá en el día a día de trabajo. “Romy, Romy” lo llamó al 10 para pedirle la bola. “Buena Román”, lo alentó tras una buena maniobra de JR, e incluso le chocó la mano. Puede resultar una nimiedad, pero es destacable su personalidad para no apichonarse y pedirle siempre la pelota a un jugador que a veces intimida a muchos de sus compañeros.

Riquelme, por su parte, volvió a hacer fútbol luego de la pretemporada en Tandil y estuvo muy enchufado. Ordenó a su equipo, pegó un par de gritos e intentó mostrarse siempre como posible receptor de pase. Se lo notó compenetrado a full con el juego. Remató dos veces al arco y por momentos intercambió roles con Erviti. El lugar que más cerca los vio fue entre el círculo central y el área grande. Falcioni pretende que la sociedad arranque por el medio y que desde ahí nazca el fútbol de Boca.

Así, el equipo derrotó 2 a 1 a la Reserva, con dos buenos goles de Ricardo Noir y Lucas Viatri, en el último suspiro del partido. Battaglia se paró como volante por derecha y Méndez en el centro (ver aparte). Si se considera que el lugar de Jesús será ocupado por Leandro Somoza, Pelusa podría formar su mediocampo ideal combinando corazones batalladores y botines finos.

Aunque resta definir si Erviti podrá estar en la primera fecha ante Godoy Cruz (ver aparte), sólo hay espacio para una última reflexión: ¿Será éste un Romance para toda la vida?

viernes, 4 de febrero de 2011

Falcioni quiere un defensor y tiró el nombre del Flaco Schiavi: "Tiene personalidad y conoce el club", dijo el DT.


Además, les envió un mensaje a los dirigentes: "Las finanzas no se desequilibraron para nada".

Y quiere más… A pesar de contar con Rivero, Somoza y Erviti, cuyo pase terminó siendo una verdadera novela por la dilatada negociación, Julio César Falcioni no cierra la puerta y pretende dos refuerzos más: un delantero y un defensor. En la parte de atrás, el entrenador tiene las cosas claras, y ya tiró el nombre de un viejo conocido: Rolando Schiavi. “Es un jugador con experiencia”, expresó.

“No sería una locura traer a Schiavi. Tiene personalidad y conoce mucho al club. Tenemos que ver si se abre otro cupo por la lesión de (Orlando) Gaona Lugo (sufrió una fractura en su tibia izquierda en octubre)”, aseguró el DT en diálogo con TyC Sports.

El central de 38 años, que se desempeña en Newell’s, vistió la camiseta del Xeneize entre 2001 y 2005, tiempo en el que se convirtió en uno de los jugadores referentes del equipo por su desempeño y carácter. Su arribo serviría para sumar una alternativa a Caruzzo e Insaurralde. Igualmente, con la presencia de Cellay como alternativa atrás, más los juveniles Sauro y Ruiz, y la edad del Flaco como condimento extra, los dirigentes tendrían algunas dudas con respecto a hacer esta inversión económica.

Otro de los puestos que Falconi ha mencionado para reforzar es el de un delantero por afuera. Caído lo de Cvitanich y lo de Chevantón, ahora los nombres que suenan son los del uruguayo Sebastián Fernández y el de Lautaro Acosta. Sin embargo, por ahora no hay nada avanzado. Considerando que el tema económico no es una excusa para traer dos incorporaciones más, Falcioni, por las dudas, acotó: “No gastamos tanto y entró plata por los jugadores que se vendieron. Las finanzas no se desequilibraron para nada. San Lorenzo gastó en (Néstor) Ortigoza lo que nosotros por Erviti y trajeron seis jugadores”. Mensajito para los directivos…

Por último, el entrenador habló de la sociedad que sueña generar entre Riquelme y Erviti: “Los dos llevaban tiempo sin hacer fútbol y es bueno que tomen rodaje, que se encuentren en la cancha. Ambos tienen buenos movimientos y se buscaron bien. Con el correr de los ejercicios se sentirán más cómodos”. Con buen fútbol como insignia primordial, los hinchas sueñan con ver a Román y a Walter juntos, manejando los hilos del equipo.

Mouche, Noir, Gaona Lugo y Araujo, los cuatro por afuera, son opciones por si no llega nadie más.


Más allá de que Falcioni insiste con el cuarto refuerzo, y quiere un nombre de experiencia para la delantera, Boca tiene algunas opciones para ofrecer como acompañantes de Palermo. Aun si no considera a Lucas Viatri, por sus características de hombre de área al igual que el Loco, están Pablo Mouche, Tito Noir y los pibes Araujo y Gaona Lugo.

Mouche fue una de las gratas sorpresas del verano. Se lo vio veloz, recobró la capacidad de ganar en el uno contra uno y hasta clavó un golazo de tiro libre. A Noir, quien volvió de un préstamo en Ecuador, no se le dieron minutos suficientes como para evaluarlo. Y los otros son dos chicos. Araujo, ahora con el Sub 20, terminó el torneo pasado jugando muy bien en el equipo de Pompei. Y Gaona Lugo, quien había explotado con Borghi como carrilero por derecha, ya está recuperado de la fractura por stress. Ellos son las opciones por si no llega nadie.

Falcioni tira la pelota afuera, como los demás: "Vélez y Estudiantes están muy bien, Boca no es el equipo a vencer".


-¿Boca es el equipo que mejor se reforzó y el principal candidato al título? Gareca, Sabella y varios más lo señalaron de esa forma...

-Se sacan responsabilidad, presión, por eso dicen que Boca es candidato, ja.

La cara de siempre, aparentemente a punto de morder, engaña. Julio César Falcioni sonríe aunque no parezca, y enseguida suelta su respuesta de contraataque a quienes elevaron a su equipo a la posición de gran candidato (el miércoles, después del partido, incluso Matías Almeyda). Se ve que no le gusta que a su equipo lo señalen de esa forma, prefiere un perfil bajo que en el Mundo Boca resulta casi imposible de sostener y entonces devuelve la gentileza. “Vélez está bien. Estudiantes también, más allá de esto que pasó con Alejandro (Sabella). Nosotros nos estamos preparando bien, pero va a ser un campeonato muy duro. No creo que seamos el equipo a vencer”, dice, después de tres triunfos, un empate con sabor a triunfo y dos trofeos levantados, uno en Mar del Plata y el otro en Mendoza ante River.

La sonrisa de Falcioni, obviamente, no esconde la confianza que tiene en el Boca que está armando. Lo que no quiere es edulcorar demasiado los éxitos veraniegos por más que los números, contundentes, hablen de ocho goles a favor y sólo uno en contra. Por eso, las victorias quedaron atrás para él en el mismo momento en el que terminó el segundo superclásico, se paró en la boca del túnel mientras sus jugadores festejaban y encendió un cigarrillo. A partir de ahí, de la jornada libre de ayer y la vuelta a los entrenamientos de hoy, sabe el técnico que comenzará la verdadera cuenta regresiva. Hacia el debut oficial. “Tenemos que seguir sumando trabajo en estos diez días y lo bueno es que a cada propuesta que hacemos hay decisión para hacerlo. Eso es muy bueno y es lo que nos da la posibilidad de crecer”, explica.

-Pretenden sumar más trabajo, ganaron en el verano y se reforzaron muy bien. ¿No son el equipo que mejor está?

-Nos reforzamos muy bien, aunque hablaremos con los directivos para ver si llega alguien más (ver página 13). Son ellos los que deciden. Primero sumamos a Somoza y Rivero, dos jugadores con mucha experiencia que vinieron, se pusieron la camiseta y jugaron. Ahora también está Erviti. Y trataremos de que él y los que no estuvieron jugando se acoplen. La verdad es que estamos bien, cada uno de los que llegaron aportó algo.

-¿Riquelme va a estar en la primera fecha del campeonato?

-Tenemos diez de trabajo y van a estar listos Román, Sebastián y Walter.

-¿Esperabas que se dieran triunfos tan rápido?

-Uno siempre tiene la ilusión de que salga así, pero lo importante es la primera fecha del campeonato y reitero que Boca no es el equipo a vencer. Sí pensamos en ese arranque del torneo y en llegar al final bien posicionados, siendo protagonistas.

-¿Qué le dirías al hincha, que lógicamente también se ilusiona?

-Que acá hay un compromiso tremendo de los muchachos para entrenarse, para incorporar nuevos trabajos, y eso se ve en la cancha, en cómo uno se esfuerza para abrir espacios y que un compañero pueda hacer la diferencia a partir de eso. El hincha que se quede tranquilo: va a tener un equipo que lo va a proteger.
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jueves, 3 de febrero de 2011

Falcioni aseguró que busca un refuerzo más (un delantero). Además, dijo que su equipo mereció ganar el Súper: "En el ST, sólo Boca propuso".


No vengan con teatros de revistas, con espectáculos callejeros o boliches abarrotados de juventud. La sensación del verano es Julio César Falcioni y su Boca, renacido tras seis meses de oscuridad. Pero un verano son dos meses, y en Boca se necesita más de eso. El DT lo sabe, y él también necesita más de lo que tiene: "Estamos viendo una cosita más". Sí, en la Ribera buscan un delantero.

El último nombre en aparecer, con Darío Cvitanich y Lautaro Acosta caídos, fue el del uruguayo Javier Chevantón, que juega en el Lecce de Italia (hizo un gol en la fecha pasada) y con pasado en la selección celeste. Falcioni no lo descartó: "No sé de dónde salió ese nombre, pero es interesante, un jugador de mucha experiencia", dijo el DT al volver de Mar del Plata. Pero enseguida, el yorugua explicó que se quedará en Italia. Del resto de los sondeados, no hubo pistas.

Desde que llegó que el ex arquero marcó la necesidad del club de traer un delantero para acompañar a Palermo, pero las negociaciones por Cvitanich y Acosta no pudieron ser exitosas. Así, a pesar de que Mouche tuvo un aceptable nivel en la pretemporada, Falcioni no abdica en su cruzada por llenar el casillero vacante. Ahí, con Somoza, Erviti y Rivero, ¡Bingo!


Julio César también se volvió a mostrar conforme con el nivel de Boca en el empate frente a River ("Merecimos ganar, en el ST fuimos los únicos que propusimos") y con el compromiso mostrado en la pretemporada: "Soy optimista por el trabajo del grupo más allá de los partidos". Y si de optimismo se trata, por qué no soñar con otro refuerzo. Con esa "cosita más" que tanto anda buscando.