lunes, 24 de enero de 2011

Boca sumó dos triunfos al hilo en el verano sin Román Riquelme y en ambos mostró un buen funcionamiento colectivo.


Pero, ante la duda, Falcioni aclaró que por el Diez cambia hasta el esquema: “Vamos a hacer un equipo a su medida”.

Una de las grandes premisas del universo futbolístico dice que equipo que gana no se toca. Entonces, ¿qué hacer con Juan Román Riquelme? Esa “carta mágica” que aseguró tener Julio César Falcioni en el plantel Xeneize, pero que todavía no participó en ninguno de los dos primeros amistosos, en los que Boca jugó muy bien y ganó ambos, y que recién podría jugar su primer partido el sábado.


La respuesta la da el mismo DT. El Emperador admitió en radio Belgrano que “cambiaría el esquema para que juegue Riquelme. El es un jugador diferente y que en solo una jugada te cambia el desarrollo de un partido”.

Sin dudas, el dibujo táctico preferido de Falcioni es el 4-4-2. “Este es un sistema que yo utilicé en Independiente con Agüero flotando detrás del único delantero. Pero ahora no veo factible esta posibilidad en Boca, ya que Román es un jugador que necesita dos delanteros y que uno de ellos abra espacios”.

Por otro lado, explicó que “primero hay que terminar una buena puesta a punto, teniendo en cuenta que hace un semestre que no tiene participación. Y vamos a hacer un equipo a la medida de él, que se sienta cómodo. A veces va a tener que cortar el vértigo del ida y vuelta, meter la pausa y utilizar su capacidad de juego”. Sin embargo, para JC el ingreso de Riquelme no significa la salida de Colazo: “No necesariamente tiene que salir para que ingrese Román”.

Por último le tiró flores al enganche: “No es una presión tener a Riquelme en el plantel y que el equipo pueda funcionar sin él. Todo lo contrario: es nuestra carta mágica”.

Falcioni invita a la alegría. Dice que la gente está “contenta y protegida” por un “buen equipo”. Igual, pide mesura.


El hincha de Boca va a estar contento. Se sintió feliz y protegido por un buen equipo, que se la jugó en todo momento. Ese hincha, en donde esté, en la oficina, en el trabajo, con el vecino, en el balneario, en el pasillo... El hincha de Boca se puede reír. Eso a nosotros nos da mucha alegría y felicidad”.

Ja, ja, ja. La risa es bella. Disfrutala. Gozala. Vivila. Sentila. Estás autorizado. Lo dice el hombre de la cara de perro...

Hay motivos. Hay argumentos. Hay esperanza. Sobra fe. Reíte...

Cuando las esquirlas de la derrota todavía le duelen a River, en Boca disfrutan su propio pre-carnaval. Aunque lo “importante es el 13 de febrero”, según se lee en el mensaje unificado que comparten dirigentes, cuerpo técnico y jugadores, la primera victoria superclásica del año ayudó a endulzar la preparación y terminar la pretemporada en Tandil con una sonrisa. Y reíte un poquito más...

El padre de la criatura que ya se sacó los pañales y está aprendiendo a caminar pide mesura. Tiene razón. Apenas 180 minutos triunfales no alcanzan para bajar el martillo y sentenciar que Boca se transformará en un hueso duro de roer, pero a la prolijidad y solidez que había exhibido ante Independiente, le agregó espíritu para superar al rival de toda la vida. Y eso se valora. “La chapa la sacan los jugadores. Nosotros estamos de la línea para afuera. Lo que vale es el esfuerzo de los jugadores, la entrega en el entrenamiento, la concentración en cada situación de trabajo táctico y el esfuerzo en la cancha”, se quita méritos el DT y endulza los oídos de sus muchachos: “Es muy bueno el esfuerzo y las ganas del grupo tratando de agregarle cosas a su potencial técnico. Cada cosa que le agreguemos y se pueda usar dentro del campo de juego para sacar un beneficio para el equipo es buena. Yo rescato el esfuerzo que hicieron en estos 15 días que estuvimos de pretemporada, haciendo una puesta a punto importante. Estamos tratando de colocar a Boca en el lugar que se merece y el esfuerzo de los muchachos así lo demuestra”. Dale, seguí riéndote...

En cada declaración que entrega, Pelusa aprovecha para combinar la dosis exacta de pimienta y respeto. Así, desde que llegó repite que está en el club más grande de la Argentina y también aclara que la buena onda inicial no debe quedarse sólo en un amor de verano. Es el director de la orquesta y el encargado de ir marcando los ritmos. “Lo importante es que todos estén comprometidos, que estén enchufados, que todos sigan peleando para hacer un Boca mejor”, afirma con la intención de estimular al plantel completo y resaltando las virtudes de sus hombres, los que le permiten erigirse como uno de los pocos entrenadores de la era moderna de Boca que debutó pulgar arriba en un superclásico de enero y, de yapa, con la valla invicta en los dos amistosos. “Me pone contento que avanzamos despacito, pero estamos bien”, resume su felicidad en el día después. Y se va. Con una sonrisa...

Javier García, que se ve titular, anduvo bárbaro el sábado y sacó chapa: "De cuatro superclásicos, gané tres".


El post partido parece tan intenso como el segundo tiempo del superclásico. Cuando todavía retumba el chasquido de sus guantes tapando todo lo que River le tiró, Javier García intenta relajarse pero la vorágine se lo lleva puesto. La felicidad de otra gran actuación frente al rival de siempre, el festejo nocturno al ritmo de la música, un buen almuerzo en la parrilla Un Gato al límite, un evento en la playas del sur para una firma de celulares y un paso por el B 12 de Punta Mogotes. Ahí, en ese lugar bien futbolero de Mardel, lo abordó Olé para sacarle las sensaciones de un domingo distinto. “Y… Cuando se le gana a River uno puede salir a la calle tranquilo, es impresionante. Por suerte, el equipo rindió muy bien y yo pude seguir con una buena racha, ya que jugué cuatro clásicos y gané tres. Estoy feliz”, contó, acompañado por su amigo Viatri.

Desde que se inventaron los celulares con camaritas de fotos integradas, la imagen de los futbolistas se catapultó… Hace un tiempo, si no había una lapicera y un papel a mano para un autógrafo, sólo había lugar para una mirada de admiración. Hoy, cada paso del arquero de Boca, se multiplica por tres abrazos para la foto. Y si es en pleno verano y en la playa, agréguele tangas y poses para la revistas.

-¿Cómo la pasaste en el día después a una gran actuación? --Lindo. Ganar y en un partido hermoso no tiene precio. Hacía mucho que no disfrutaba tanto un superclásico. Por suerte, lo gano seguido, ojalá juegue siempre contra River porque además es especial en las tribunas.

-¿Tanto disfrutaste? -Cuando fui a la entrada en calor adentro del campo, la verdad es que me emocioné mucho por la gente. Había mucho clima. Es un privilegio estar ahí adentro.

-Y después supongo que gozaste más porque fuiste una de las figuras… -Modestamente, la figura fueron todos. Mirá por ejemplo el partido que hizo Martín (Palermo). Creo que tuvimos un gran encuentro en todas las líneas, la defensa está muy bien, estamos sabiendo lo que quiere el técnico, es importante eso para nosotros.

-¿Cuál fue la pelota más difícil que sacaste? -La de Lanzini porque fue un centro atrás que me agarra a contrapierna, y a los arqueros cuando nos encuentran caminando para el medio del arco se pone bravo. Me la cruzó abajo, al palo derecho y por suerte la pude tapar.

-¿Estás más protegido con una defensa de cuatro hombres? --El arquero tiene que atajar, debe cortar un centro igual con tres o con cuatro defensores. A mí lo que me deja tranquilo es no recibir goles.

-¿Tranquilo como para ser el titular? -Lo vengo diciendo hace rato. Mi meta está puesta, como todo el equipo, en el 13 de febrero. Y yo considero que voy a atajar, porque lo vengo haciendo, terminé de titular el 2010. Por suerte Bichi (Borghi) y Tito (Pompei) me dieron la confianza antes y ahora espero seguir así. Creo que lo hice bien como para quedarme, antes y el sábado contra River también.

-¿Es tu mejor momento en Primera? -En el 2008 estuve muy bien en diez u 11 partidos, levantamos una diferencia grande de puntos y fuimos campeones. Y el año pasado creo que también rendí. Quizás estoy más maduro, al menos me siento así. Me pasó como a cualquier arquero, que le pueden hacer goles boludos como me hicieron. La verdad es que me siento muy bien, creo que los últimos partidos estuve bien, respondí cuando me llamaron, ya sea en el verano, en junio o en cualquier otro momento… Todos los días es bueno tener el arco en cero.

-¿Es importante tener de técnico un ex arquero? -Sí, porque nos corrige movimientos, nos transmite experiencias. Pero es más importante que nos ayude a sacar la mayor cantidad de puntos posible y podamos pelear por cosas importantes este año.

-Juan Pablo Carrizo dijo que esperan tener revancha en Mendoza...

-Es importante ganar, pero sabiendo que no deja de ser un amistoso. Lo interesante acá es terminar sin lesionados y poder estar todos listos para el Clausura. Es un partido preparatorio, de verano, y a la vez es un Boca y River y es lindo ganarlo. Por eso se lo dedicamos a la gente.

En Boca esperan para esta tarde una respuesta del Ajax ante la oferta realizada la semana pasada. En el club son optimistas. ¿Otro gusto que le darán


Que el Ajax no estaba dispuesto a cederlo a préstamo. Que sólo lo dejaba ir a cambio de 8.000.000 de euros. Que el DT Frank De Boer lo tenía en cuenta. Que se iba a Racing o volvía al Pachuca... Muchas cosas se dijeron, desde que arrancó el 2011, sobre la situación de Darío Cvitanich. Lo concreto es que el delantero que pidió Falcioni como prioridad tiene chances de ser jugador de Boca. Y hoy puede haber una definición. El jueves pasado, el club xeneize envió una propuesta a Holanda por el préstamo del jugador. Aunque desde el entorno del futbolista no son tan optimistas, Ameal y Cía. cruzan los dedos y esperan para hoy una respuesta afirmativa y así darle otro gusto a Pelusa, además del de Somoza (el DT no había pedido a Rivero pero aprobó su llegada).

Falcioni conoce bien a Cvitanich. El lo hizo debutar en la Primera de Banfield y con él, el delantero explotó y todos empezaron a mirarlo de reojo. Al final, el que se lo llevó fue el Ajax. En Holanda jugó poco y nada y fue prestado al Pachuca. Ahí sí tuvo continuidad y rindió. En diciembre, cuando se terminó el préstamo, el Pachuca intentó retenerlo pero el propio jugador no aceptó seguir en México. Su objetivo era volver a la Argentina. Y con esa idea fija viajó a Holanda la primera semana de enero. Intentó negociar un préstamo a Boca, pero se lo rechazaron. Le explicaron que De Boer lo tendría en cuenta y que su pase, si alguien estaba interesado, valía 8.000.000 de euros.

Boca, para darle el gusto a su DT, siguió con las gestiones. Pese a que en algún momento lo descartaron, la semana pasada les llegó el dato de que el Ajax aceptaría un préstamo. Ahí fue cuando enviaron una oferta. Mientras, el delantero ingresó ayer en la derrota ante el Utretch y debió salir al rato por una lesión muscular. ¿Hoy, al fin, tendrá una buena?

domingo, 23 de enero de 2011

Muy bien Javi Garcia...


Aunque Palermo se robó todas las miradas, hubo un jugador que no pasó inadvertido: Javier García. El pibe había dicho que se siente titular y en el superclásico demostró su estado de ánimo. Atajó para quedarse con el puesto. Aunque Lucchetti no se había quedado atrás contra Independiente y, por eso, recibió los elogios de Falcioni. Ahora el técnico tendrá que mostrar su mano de ex arquero para definir el único puesto que le resta por definir. Con una defensa sólida, un mediocampo renovado con Somoza-Rivero y una delantera que para qué hablar, Boca rompe el arco rival. Y defiende con todo el propio.

Falcioni no se mareó con el triunfo ante River. Destacó el esfuerzo y la unión del grupo pero avisó que lo que vale es lo que viene.


"Se verá un Boca muy solidario", dijo.

Falcioni estaba feliz aunque mesurado. Su experiencia en el fútbol le hace saber que estos triunfos de verano importan, pero la realidad es que Boca arrancará el semestre cuando el Clausura comience a jugarse y ahí la realidad será otra. Por eso el técnico que dirigió su primer Superclásico se mostró tranquilo a la hora de las declaraciones: "Es un triunfo que nos alegra y nos da tranquilidad para lo que viene. Pero acá lo importante es llegar de la mejor manera al torneo", dijo Falcioni. El entrenador reconoció que está “contento por el equilibrio que hubo” y destacó el esfuerzo realizado por sus jugadores: “es muy bueno el esfuerzo de los muchachos, la verdad es que estoy contento por el esfuerzo del grupo, destaco mucho el compromiso”.

En cuanto a como está viendo el andar de Boca, Falcioni prefirió no ir mucho más allá: “Recién estamos en plena pretemporada y el equipo se está adaptando”, dijo. En un vestuario feliz pero mesurado, el ex técnico de Banfield dejó en claro cuáles serán las bases en las que se construirá el Boca versión 2011: “Estamos teniendo un equipo que se va ayudando y colaborando mutuamente. Es un equipo muy solidario y esa será la base de este Boca”, cerró.

A seis meses del retiro, Palermo dio el mejor espectáculo veraniego: una asistencia, un gol de cabeza, más tacos y pisadas varias que enloquecieron a


A Martín Palermo le suele pasar de todo en un mismo partido. Es ya un clásico. Va de la comedia a la tragedia con demasiada facilidad. Del ridículo a la hazaña. El lo reconoce, sabe que eso es parte misma de su esencia, de la esencia de su carrera. Anoche, en su primera aparición del 2011, lo volvió a demostrar: 1) Le dio un pase de gol a Colazo, 2) Recibió un planchazo de Almeyda que le hizo de goma el tobillo derecho, 3) Metió un cabezazo de contraanticipo para su propio gol a River, y 4) Se animó a pisadas, taquitos y locuras aplaudidas por todos.

Por ahora, en este verano, las apariciones del goleador sólo habían sido en las prácticas. Desde un primer momento, Julio Falcioni decidió dejarlo afuera del debut ante Independiente y reservarlo junto a otros titulares para este superclásico. Anoche, entonces, Palermo salió a la cancha en dupla con Mouche y los dos se las arreglaron para complicar a River. Pero el Loco dio el mejor espectáculo veraniego.

Mouche apareció de entrada, con un robo de pelota a Almeyda que terminó en falta recibida. Palermo lo hizo un poco después, pero cuando apareció no se detuvo. A los diez, estuvo en la jugada que terminó en el primer gol: Clemente, Colazo, Chávez, Mouche, pase de Palermo y gol de Colazo. A los 23, sufrió un patadón de Almeyda que le dobló el tobillo derecho y asustó a todos. A los 32, anticipó a Román y la clavó adonde no llegaba Carrizo. A los 41, se la bajó de cabeza a Mouche y lo dejó mano a mano. Y a los 45, de un lugar imposible, buscó el arco y aunque la pelota terminó en cualquier lado, la gente enloqueció.

El show del Loco siguió en el segundo tiempo. Con otro cabezazo y un mano a mano (ambos tapados por Carrizo), más tacos y pisadas que hicieron levantar a los hinchas y a los suplentes xeneizes. La imagen de Viatri parado junto al campo, rompiéndose las palmas de tanto aplaudir, dice más que mil palabras. “La verdad es que estaba muy confiado y tranquilo a la hora de hacer las cosas”, explicó. Y se notó.

No te vayas nunca...