jueves, 30 de septiembre de 2010

Clemente no terminó la práctica por un golpe pero hoy recién sabrán el resultado de los estudios.


Otra vez y van... Reducido. Sin problemas. Clemente de un lado. Toca y va. Sale, en un instante. Termina elongando al costado del campo con Pablo Ortega Gallo, médico del plantel. Casi diez minutos más tarde, Clemente Rodríguez vuelve a entrar al picado y sigue jugando. Termina y se suma a los trabajos de definición: dos zapatazos y listo, le hace señas a Borghi y se va con el doc al consultorio.


Fue una mañana movida la de Clemente, que terminó en un resonador, haciéndose los estudios para descartar una lesión muscular, más allá de que el parte médico indicó un golpe en la cadera como la razón de su dolor. Sin embargo, recién hoy cuando el cuerpo médico reciba los estudios, sabrá realmente el diagnóstico: el jugador cree que no es nada grave, pero habrá que esperar la palabra de los doctores.


Clemente ya se quedó afuera de Olimpo, All Boys y el debut ante Godoy Cruz. ¿Estará out ante Lanús también?

No parece lógico ni racional que Riquelme vaya al banco el domingo...a no apurarse...


Y menos que juegue diez minutos, como sugieren que podría hacer quienes lo siguen de cerca. No le haría bien a Román ni a Boca. El estaría apresurando el regreso con riesgo de lesión: no ya de rodilla, sí muscular. Si todavía no hizo una sola práctica exigente en más de 140 días... Boca estaría desnudando su dependencia extrema, casi enfermiza, y flaco favor les haría a sus reemplazantes tenerlo ahí sentado con la cancha entera pidiendo por él a los gritos.


La desesperación es mala consejera. Y Boca, en definitiva, tiene necesidades. No urgencias. Si pudo sobrevivir ocho fechas sin él, podrá hacerlo diez. En definitiva, estará haciéndole y haciéndose un bien si lo espera unos días más para que se ponga a punto físicamente.


La imagen de un regreso tan esperado está inevitablemente asociada a la de Palermo en el 2000 contra River, probablemente la película más taquillera de la historia de Boca. Pero esto es distinto. Primero porque el equipo no se juega nada definitivo en 90 minutos. Y además, ¿en qué circunstancias es imaginable su regreso? ¿Con Boca 1-0 arriba para aguantar la pelota con el cuerpo y arriesgarse a las patadas? ¿Con Boca floreándose 3-0 tendría sentido arriesgarlo? Y si Boca va perdiendo, ¿se le cargará la responsabilidad de ser el superhéroe, de exigirse más de la cuenta? Y si se lesiona el enganche a los diez minutos, Román, que está para jugar otros diez, ¿sería el indicado para reemplazarlo o hay que poner otro enganche en el banco para esa eventualidad?


Es, a todas luces, un cambio improbable. Demasiado rápida fue su recuperación (a Battaglia le llevó nueve meses) como para forzarla. Si la meta es River y después, ponerlo ya es no cuidarlo como corresponde.

Para los médicos, Román ya está OK


A partir de este momento, el regreso será decisión suya y del cuerpo técnico. ¿Irá al banco contra Lanús o esperarán a ponerlo a punto físicamente?

Todo depende de él. Después de la interminable negociación por su contrato; de una recuperación que, a pesar de respetar los tiempos, se hizo eterna; después de ver a un equipo que lo necesita... Juan Román Riquelme tiene el alta médica. Su rodilla está en perfecto estado. Así lo diagnosticaron los médicos que, luego de una reunión ayer por la tarde, le dieron la buena nueva a él, al cuerpo técnico, a los dirigentes y a los millones de hinchas que están desesperados por verlo, aunque sea, pisar el césped el próximo domingo. ¿Juega ante Lanús? ¿Va al banco? ¿Vuelve ya? Todo puede pasar.


Primero lo primero: que tenga el alta médica no implica que esté listo para saltar al campo. Su trabajo, ahora, depende exclusivamente del cuerpo técnico y, en especial, de los profes. Hay ejercicios que, por precaución, aún no realiza (como saltar las vallas más altas) y que los irá sumando a medida que pasen los días. Aún es necesario reforzar la musculatura de su cuádriceps izquierdo, lograr la misma tonicidad que en su pierna sana. En lo futbolístico, si bien aún no hizo ninguna práctica de fútbol formal (lo haría recién mañana ya que por la lluvia es probable que el Bichi suspenda el ensayo de hoy), los técnicos y médicos que han tenido a Riquelme explican que no necesita demasiados minutos: "Su talento se mantiene intacto", suelen decir.


¿Entonces? Lo cierto es que todos esperan su decisión. El tiene la palabra. Si se siente bien, mañana participaría de la práctica junto con sus compañeros. Y, si quiere, también se sentaría en el banco de los suplentes en la fecha que se había estipulado en un principio: la 9ª ante Lanús en la Bombonera. Sin embargo, más allá del flash de felicidad de todo el Mundo Boca por la gran noticia de ayer y por la excelente recuperación que tuvo, hay varios puntos más a tener en cuenta. A saber:


* La conformación del banco. Borghi está encantado de tenerlo. Pero de sentarlo entre los suplentes, sabiendo que apenas puede ingresar unos minutos, perdería una variante en caso de necesitarla.


* Sus compañeros. No será fácil para Chávez (o para Cañete) salir a jugar sabiendo que el enganche titular está en el banco. Los jugadores ya tienen suficiente presión con la campaña del equipo...


* La fecha que viene. Después de Lanús se viene Tigre que, ante Racing, en el primer tiempo nada más, hizo 18 foules. ¿Se arriesgará Román a enfrentar a un equipo tan duro sin estar al 100% en lo físico?


"Es la primera vez que me tomo una lesión en serio", se cansó de repetir JRR desde que se operó de un síndrome meniscal y una osteocondritis en su rodilla izquierda, el 18 de mayo. Da la sensación que, para mantener esa postura, debería esperar al menos hasta el partido con Huracán, por la 11ª, también en la Bombonera (llegaría bien para el superclásico el 7/11). El riesgo de alguna lesión muscular está siempre latente, está claro, aunque en su caso aumentan por su falta de trabajo físico. Claro que sus ganas de volver, de disfrutar desde adentro un partido en su casa, de darle una mano al equipo y, sobre todo, bancar al DT en este mal momento más allá de las palabras, lo llevan a escuchar los consejos de la necesidad y urgencia, más allá de lo que se diga de ellas. ¿Quién lo para?

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Los tres enganches que probó Borghi no funcionaron.


Mientras espera la vuelta de Riquelme, el Bichi debe decidir si mantiene a Chávez o prueba con Cañete.

La ruleta gira en la cabeza de Borghi. No hay números sino nombres. Chávez, Cañete, Escudero... Pero ninguno es fija.

Hagan juego, señores. El mensaje no es tanto para los lectores, deseosos de adivinar a quién pondrá Borghi como enganche el domingo contra Lanús, sino principalmente para los jugadores, con el objetivo de que aporten el fútbol que le está faltando a este equipo. Queda a la vista, con ocho partidos ya jugados en el Apertura, que este Boca extraña horrores a Riquelme. No pudo hacerlo olvidar, aunque sea un ratito, Escudero. Tampoco Chávez. Ni Cañete. Los tres enlaces que utilizó el Bichi tuvieron pequeños buenos momentos pero no alcanzaron para darle al equipo el volumen de juego del que es capaz de generar Román.

Hay, más allá de la sensación de poco que dejaron los tres, pruebas irrefutables de la escasa participación de los enlaces. El mejor ejemplo son los goles. De los 11 que metió Boca en el campeonato, en ninguno hubo acción directa de ellos. Todo un síntoma que refleja la diferencia que existe con Riquelme. Escudero, que arrancó en ese puesto, le dijo a Borghi que prefiere jugar como carrilero. Es lógico: Pichi no siente la función de armador. Luego fue el turno de Cañete, pero el pibe, que había dejado una buena imagen en los amistosos de pretemporada, nunca pudo hacerse cargo más allá de tener características acordes a la posición. Se ledionó, mostró falta de experiencia y cierta endeblez física. Por último, llegó la hora de Chávez. Tantas veces postergado por otros enganches, aportó su lucha, su garra, su compromiso y con eso le alcanzó para hacerse dueño momentáneamente del puesto. Pero Pochi carece del panorama o de la pausa que suele necesitarse para la función y por eso no satisfizo del todo.

Así las cosas, hoy Borghi duda entre Chávez y Cañete para arrancar el domingo entre los 11. En Boca se sienten conformes con la última línea y con el doble 9. La mirada de reojo está puesta en el mediocampo. Al equipo le falta elaboración de mitad de cancha hacia adelante. Y esa tarea deberá cumplirla Pochi o el Chelo. Dicen que en tres partidos estará Román. Mientras todos esperan su vuelta para ponerle todas las fichas, la ruleta sigue girando.

Clemente se lesionó en la práctica y quedó en duda para el domingo


Podría ser reemplazado por Monzón. Otro candidato es Gaona Lugo y Cañete asoma como titular, mientras Riquelme trotó aparte. ¿Qué hace Borghi?

Tranquilidad no es lo que abunda en Boca. No sólo por los 10 puntos sobre 24 posibles, con 4 derrotas acumuladas, sino también por las lesiones que aquejan al plantel desde hace rato. Cellay, Viatri, Erbes, varios pasaron por el consultorio y ahora llegó el turno de Clemente Rodríguez: el lateral/carrilero sufrió una molestia en la pierna izquierda y es duda para el partido del domingo ante Lanús.

Clemente se retiró del fútbol reducido que estaba haciendo el plantel tras hablar con los médicos y resta conocer el diagnóstico de su lesión. En caso de no poder jugar el domingo, su lugar sería ocupado por Monzón o por Gaona Lugo. Si llega en condiciones, Escudero podría abandonar el equipo por alguno de esos jugadores. Borghi también piensa en suplantar a Chávez por Cañete en el puesto de enlace.

Pero si hay lesiones, en algún momento existe la recuperación. Y una gran noticia sigue siendo el trabajo de Riquelme: el Diez hoy trotó, realizó ejercicios diferenciados del plantel y ultima detalles para su vuelta que sería contra Huracán. En un mar de problemas, la vuelta de Román puede ser un salvavidas.

Seba dijo: "Hay que encontrar regularidad y dejar otra imagen",


Boca no tuvo un buen papel ante Estudiantes y Sebastián Battaglia, uno de los que no suele hablar, salió a indicar qué hay que modificar. "Hay que cambiar la actitud. No se encuentra la explicación a este momento. Se debe trabajar en eso. Hay que corregir los errores para encontrar la regularidad y dejar otra imagen. No tuvimos situaciones de gol, más allá del rival", soltó el volante central en Radio Rivadavia.

Igual, aseguró que en el fútbol argentino todo puede pasar: "La verdad es que está todo bastante irregular. Se juega bien y se juega mal". Además, afirmó que el equipo de Borghi está intacto emocionalmente. "El vestuario está bien. Estamos todos buscando el mismo objetivo: pelear el campeonato y ver si se puede entrar a una Copa. Lástima que las cosas no salen de la mejor manera", sentenció.

Por otra parte, se tomó su tiempo para bancar el esquema del Bichi: "El gol del otro día fue un desacople entre todos. Nosotros no cubrimos los espacios. Y acá cualquiera puede dar su opinión sobre se siente cómodo o no. Es una cuestión de hablar y de buscar lo mejor para el grupo y el equipo. Pero el técnico tiene el convencimiento que es el mejor sistema".

Después, le dedicó unas palabras a Riquelme: "No hace falta que lo diga. Es un jugador muy importante para Boca. Esperemos que cuando vuelva lo haga de la mejor manera, ya que va a ser una gran ayuda". Por último, dijo que de esta situación se debe salir cuanto antes. "Estábamos acostumbrados a los éxitos del club de los últimos diez años. Tenemos que pensar en mejorar y buscar lo mejor para la institución", cerró.

martes, 28 de septiembre de 2010

Vamos Romi, que todavía se puede..


Riquelme se entrenó con normalidad y a la par del plantel por primera vez luego de su operación. Aunque no adelantará su regreso, se va perfilando el retorno para la fecha 11, ante Huracán y en la Bombonera. "No me voy a apurar", avisa él en la intimidad.

El entrenamiento de Boca fue grato. Porque, a pesar de la lluvia y de la irregularidad que acarrea el equipo de Borghi en este campeonato, las buenas nuevas comienzan a asomar. Y, sin dudas, una de las mejores noticias es la mejoría de Juan Román Riquelme. El enganche se entrenó a la par de sus compañeros en la práctica en Casa Amarilla y fue la primera vez que se movió en igualdad de condiciones con el resto del plantel. De continuar con la recuperación como se esperaba, podría reaparecer en el conjunto Xeneize en la 11ª fecha (ante Huracán) en la Bombonera.

El diez participó del entrenamiento con normalidad, realizando movimientos de zig-zag con conos y también ejercicios con pelota bajo la intensa lluvia con la que amaneció el día en Capital Federal. La operación a la que se sometió Román en el mes de mayo va quedando, de a poco, atrás. Su intervención en la práctica fue positiva porque participó en prácticamente todos las instrucciones (excepto aquellas que exigían saltos). De esta forma, Riquelme sigue poniéndose a punto para regresar al 11 titular que tanto lo precisa; aunque, lógicamente, dejó en claro que no va a apurar el retorno. JR, te están esperando…

Seguro que Riquelme está mejor, recuperándose la la operación de rodilla. Si bien tiene ganas de estar en el superclásico del 11 de noviembre y apunta a llegar bien a ese partido, si vuelta es un interrogante, teniendo en cuenta que hace mucho que no juega y que no está bárbaro en lo físico. Pero lo de esta práctica fue un gran paso adelante.


Por otro lado, Gary Medel, ausente el día anterior, volvió a ponerse a las órdenes de Borghi y compañía. Con respecto al equipo que cayó con Estudiantes y el que saldrá a poner el pecho contra Lanús, el Bichi tendría pensado meter mano. Gaona Lugo sería uno de los que ingrese para jugar por la banda izqueirda (saldría Escudero y Clemente cambiaría de zona) y el pibe Cañete podría ganarle el lugar al Pochi Chávez.