domingo, 20 de junio de 2010

Jorge Amor Ameal está convencido de que Palermo y Riquelme renovarán su vínculo. Pero las diferencias en cuanto a las condiciones son sustanciales.


En el fondo de la cuestión parece que lo importante no es el qué si no el cómo. O sea, la clave no está en si continúan o no, sino en qué condiciones lo hacen. Y el tironeo no cesa. Así está planteado el conflicto en Boca. Un conflicto que tiene como principales protagonistas a Juan Román Riquelme y a Martín Palermo, cuyos contratos vencen a fin de mes. Porque de un lado los jugadores quieren determinadas condiciones para seguir; y del otro, el club busca ser el mandamás en cuanto a los límites del convenio de ambos. Y, en el medio de esta novela, Jorge Amor Ameal se muestra con un filosofía zen. Ni siquiera la existencia de ofertas para llevarse al Loco y a JR lo despeinan. Bah, así lo planteó en una entrevista con la agencia de noticias Télam: “No me preocupa que haya ofertas por ellos porque con los representantes de ambos futbolistas existe un muy buen diálogo y la decisión de la Comisión Directiva es renovarles el vínculo”.

“Estamos avanzando en las negociaciones con Riquelme, Palermo y Battaglia (ya acordó verbalmente), y cuando uno inicia una tarea en esta cuestión es siempre optimista, después se ve cuál es la realidad, pero estamos bien y mientras haya diálogo con ellos, las cosas van bien”, expresó Ameal.

Riquelme ya recibió ofertas del Cruzeiro y Flamengo, de Brasil, y de los ingleses Arsenal y West Ham. Palermo, en cambio, tiene una propuesta del Internacional de Porto Alegre y del Colo Colo chileno que dirige Diego Cagna.

En el marco de las negociaciones, Riquelme -que se recupera de una operación por un síndrome meniscal en la rodilla izquierda- pretende un contrato por cuatro años, mientras que Boca ofrece un acuerdo hasta diciembre de 2011. En cambio, Palermo acepta firmar por un año más, pero rechaza la cláusula que le impone “cumplir objetivos”.

Entonces, este fin de semana el presidente volverá a reunirse con los representantes de Román, Daniel Bolotnicoff y del Loco, Gustavo Goñi, ya que el martes Boca iniciará la pretemporada y Claudio Borghi pretende tener asegurada la continuidad de los referentes.
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sábado, 19 de junio de 2010

Samuel dice que es bueno disfrutar del momento, pero que más importante es controlar la euforia: “Es paso a paso...”.


El 4-1 a Corea generó una explosión en el estadio Soccer City de Johannesburgo que se trasladó a toda la Argentina. Miles de kilómetros de distancia con un ida y vuelta único. Una euforia que llegó y se metió en la concentración de la Selección, en Pretoria, y a la que Walter Samuel le gustaría rechazar como esas pelotas que queman en su área. “Nos mantenemos un poco al margen de todo eso que pasa. Con Nigeria podríamos haber vencido por más goles y dijimos ‘bueno, ganamos 1-0 y eso nos tiene ahí’”. Porque haberlo hecho por una diferencia mayor, hubiera generado una euforia que no nos gusta. Es simple: hay que disfrutar del momento, pero es mejor así como vamos nosotros, de callados... La alegría de la gente puede llegar, pero ojalá sea completa más adelante”, dijo, con firmeza, el defensor.

Al capitán Javier Mascherano, sentado a su lado, sólo le faltó asentir con la cabeza y enseguida habló de poner “paños fríos y de los extremos de los argentinos”. El mensaje que baja el plantel es claro: pese al 1-0 ante Nigeria y a la goleada contra Corea del Sur, todavía no se ganó nada. Claro y lógico. Porque Argentina llegó a Sudáfrica hecha una gran incógnita y hoy es candidata por su ambición ofensiva, por Messi y por las falencias de los otros gigantes que se profundizaron ayer con la derrota de Alemania y el empate de Inglaterra. Por eso, Samuel siguió con la bajada de línea: “No nos fijamos tanto en lo que hacen los demás. Aunque los grandes tuvieron problemas para ganar y eso te marca que hay que tomar cada partido con seriedad. Tenemos confianza, pero es paso a paso. Estamos bien, detrás de un sueño muy grande, que es compartido con todos”.

El Muro no es un tipo mediático, usa palabras sencillas que no serán placa de los canales de noticias ni títulos explosivos en los diarios, pero sí dejan un mensaje. No es que se escapa ni que pretenda bajar la ilusión del fanático. Lo que busca, simplemente, es ubicarla en tiempo y forma. Y está bien.
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No es uno más
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viernes, 18 de junio de 2010

La negociación con Román está más trabada que nunca, a cuatro días del regreso al trabajo.


Hermético. Así es Román y así es su entorno. La última vez que salió a hablar fue el 27 de mayo, diez días después de su operación en la rodilla izquierda. Pidió celeridad para cerrar el tema de su contrato y puso un día límite, que se sigue extendiendo al punto de estar cerca de arrancar la pretemporada... sin él. Más allá de que el 10 no iba a poder trabajar a la par de sus compañeros, la idea era, al menos, tener acordada su continuidad para seguir su recuperación en el club. Hoy, el tema está más trabado que nunca: Riquelme pretende un vínculo de cuatro años, Jorge Ameal asegura que tiene intenciones de renovar y, en el medio, pasaron 21 días y no hubo ningún avance. Nada.

“Le ofrecimos un salario que nunca le pagarán en la Argentina”, aseguran desde el Cruzeiro brasileño. Pero el problema con Boca no es lo económico (los premios por objetivos son una traba que se puede solucionar), sino la duración del vínculo. Mientras Román se recupera con Jorge Bombichino (ya se sacó la férula y arrancó la rehabilitación), su futuro es una incógnita y los plazos que se manejan son cada vez más flexibles: ahora, Boca espera comunicarse con él recién la semana próxima, ya en plena pretemporada. El Bichi soñaba con tenerlo para ese momento. Hoy parece cada vez más lejos de poder cumplirlo...

jueves, 17 de junio de 2010

Pedirán que se vote en CD por el contrato de Riquelme, que ahora quiere firmar por cuatro años


Se pide una votación nominal de la Comisión Directiva a fin de decidir la duración del nuevo vínculo contractual de Riquelme. Y que conste en actas para que los socios puedan saberlo”. El texto, enviado al club por Horacio Palmieri, vocal suplente, solicita que en la próxima reunión de la CD, se vote con nombre y apellido, por la continuidad del 10 y la extensión de su contrato: la idea es que se conozca a los que están a favor o en contra de arreglar con Román. Al mismo tiempo, allegados al jugador aseguran que su intención es firmar un contrato por cuatro años (y no tres), lo que hoy es la principal traba para que siga.

Alvaro Ormeño, lateral-volante por derecha, está cerca de convertirse en el cuarto refuerzo de Borghi.


La reunión que tuvieron ayer por la tarde los dirigentes de Boca, con Jorge Ameal a la cabeza, con Claudio Borghi en el hotel Emperador dio sus frutos. En un ratito, llamado mediante, Alvaro Ormeño quedó a un paso de convertirse en el cuarto refuerzo para la próxima temporada. En la misma semana en la que Hugo Ibarra recibió el telegrama que le extendía su licencia hasta la finalización de su contrato, que no será renovado, el club abrochó otro lateral-volante por derecha. El ex Gimnasia firmaría por tres años, aunque no se conocieron las cifras.

El Bichi había recibido malas noticias un rato antes, cuando le comunicaron que la llegada de Paolo Goltz había quedado prácticamente descartada, ya que la negociación por su contrato (con Huracán estaba todo acordado) se extendió demasiado y su representante dio por terminadas las conversaciones. Por la tarde, el ánimo del entrenador cambió cuando le contaron que por Matías Caruzzo aún quedan algunos cartuchos por quemar. Y que ya tiene a su hombre por derecha, jugador que le encanta (Borghi lo dirigió en Colo Colo), que puede jugar como volante, que se va al ataque y llega al fondo, ideal para su nuevo esquema con tres atrás. De esta manera, queda descartado el arribo de Clemente Rodríguez.

A cinco días del comienzo de la pretemporada, el DT ya cuenta con cuatro refuerzos. Ayer se realizaron los primeros estudios tres de ellos: Juan Manuel Insaurralde, Damián Escudero y Cristian Lucchetti. Ormeño, mientras se define la negociación (queda libre de Gimnasia el próximo 30), está disfrutando de sus vacaciones en Chile. Pero la idea es que el martes ya se esté entrenando a la par de sus nuevos compañeros. Ahora, a Boca le quedan por cerrar otras incorporaciones. La prioridad sigue siendo Caruzzo, aunque esperan un gesto de Argentinos para que baje la cotización (piden u$s 4.000.000). Y muy cerca está Christian Cellay. ¿Qué falta? Un delantero, aunque no hay nombres, ya que la chance de que se sumara Darío Cvitanich quedó descartada.

Mientras en lo económico están bastante cerca, el gran problema para la renovación de Riquelme es el tiempo del contrato:


El 10 quiere que le renueven por cuatro años y Boca por ahora no acepta.

¿Qué pasa con Riquelme? ¿Qué pasa que se sigue dilatando? El martes hubo una reunión entre Jorge Ameal y el manager del 10, Daniel Bolotnicoff, pero sin acuerdo. Y se sigue dilatando, mientras el jugador se recupera de una operación y Boca arrancará el martes el ciclo de Borghi..

La situación es la siguiente, según le dijeron a Olé: Riquelme quiere quedarse en el club (ya vence su contrato en junio) y Ameal lo quiere a Riquelme. Pero el problema en este momento, el gran problema, es la duración del contrato: el 10 pide uno de cuatro años, con su idea de retirarse en el club, y el presidente no puede garantizarle ese vínculo, más teniendo en cuenta que tiene contra interna de algunos dirigentes.

En lo económico están cerca, según le dijeron a Olé, y Boca está cerca de lo que pretende Riquelme. Pero el aspecto contractual sigue sin resolverse. Y es una enigma qué pasará, porque Ameal no la tiene fácil en la CD para que le acepten las pretensiones del 10, ni tampoco un contrato de tres años. Como decíamos ayer, están en la cuenta regresiva, esto está por explotar. Habrá que ver si para bien o para mal...

Boca busca un lateral por derecha y ya tiene casi listo al chileno Alvaro Ormeño

Queda libre de Gimnasia. Se sumá al Bichi y a Medel.

Mientras los ojos del mundo están puestos en Sudáfrica, Boca trabaja en Buenos Aires para armar el equipo de Claudio Borghi. Y el que está a un pasito de sumarse es Alvaro Ormeño, el chileno que jugó en Gimnasia. Así, se sumaría otro trasandino al equipo que ya tiene al Bichi Borghi (semichileno) y Gary Medel.

Pero no terminan allí las novedades. Con el central Juan Insaurralde (Newell's), el arquero Cristian Lucchetti (Banfield) y el volante Damián Escudero (Villarreal) ya abrochados, ahora la mira está puesta en definir la continuidad de los pesados Palermo y Riquelme, con quienes todavía no hay acuerdo económico, y en resolver la contratación de un defensor. Caído lo de Paolo Goltz por diferencias en el contrato, Boca negocia con Argentinos por Matías Caruzzo y a la vez tiene en carpeta a Christian Cellay.