miércoles, 8 de julio de 2009

Nahuel Roselli, lateral derecho de Aldosivi, está ahí de incorporarse.


Ahí anda, como los pilotos profesionales, punta y taco. Punta para acelerar y subirse a la ilusión de jugar en el club del que es hincha. Taco para frenar y no imaginar más allá de una realidad, la de cualquier negociación. Nahuel Roselli, lateral derecho de Aldosivi codiciado por Boca, habla con Olé: "Me muero de ganas pero no quiero volverme loco. Ya me pone súper feliz que me mencionen como posible refuerzo. Aunque también debo decir que no sé nada, nadie me habló, lo único que me llegó a los oídos fue por la prensa".

A los 23 años, el Sapo está en una situación impensada. Hace un torneo y medio de la B Nacional que agarró la titularidad en el Tiburón y se convirtió en un jugador que empezaron a observar los clubes de Primera. Como el equipo de Basile, por ejemplo: "Yo creo que el jueves puede resolverse, está avanzado", contó Alejandro Giuntini, coordinador de Inferiores de Aldosivi y ex jugador xeneize, quien el lunes estuvo con Carlos Bianchi en la Bombonera, junto con el directivo marplatense Alberto Valastro.

¿Lo conformará al Coco como reemplazante de Hugo Ibarra, si éste no renueva? Roselli es un lateral que también juega de volante derecho. Tiene gran manejo y le encanta trepar la banda con pelota al pie. Mide 1,77 y si bien no tiene la potencia del Negro, se le acerca en la técnica. Es atrevido, no tiene complejos. "Nunca me imaginé que podría reemplazar a Ibarra, un modelo para cualquier lateral. Y para mí que soy hincha de Boca... Confieso que nunca pensé estar en esta situación. Cuando hace cinco años llegué a Aldosivi sólo tenía como meta jugar en la Primera", confiesa.

El Sapo arrancó en Quilmes de Mar del Plata, luego pasó por Kimberley en la 03/04, en el Argentino C, y jugó algunos partidos de enganche. Su despliegue físico lo fue corriendo para atrás. Y hace tres años llegó a Aldosivi. Hoy sólo piensa en más. "Estoy esperando el llamado de mi representante. Hay que ver si puedo dormir. Me muero de ansiedad".

Vuelve Fabián Monzón.


Finalizado su préstamo con el Betis, el pibe de 22 años regresó a Boca con ganas de ponerse la azul y oro. Claro que, en el viaje, quedaron un par de billetes en el camino. En apenas unos días, el lateral izquierdo que ganó la medalla dorada en Beijing, que fue convocado por Basile a la Mayor y que fue una de las revelaciones del primer semestre del 2008, perdió su calidad de estrella para sobresalir por lo opuesto. De ganar 500.000 dólares por ese contrato en España, en Boca ganará, en los próximos 12 meses, apenas 10.000. Y eso que el Coco lo quiere como titular... "Tengo muchas ganas de quedarme... La mayor ilusión es salir campeón en Boca. Estoy tratando de que Bianchi arregle el tema del contrato, no estoy pidiendo mucho, que sea acorde a mi situación, pero igualmente quiero jugar acá", contó el pibe.

A partir de este mes, Monzón cobrará de manos de Boca 3.000 pesos de sueldo por mes (más una prima anual). Eso, al menos, es lo que está estipulado en su contrato, firmado en diciembre de 2007, antes de su despegue en la Copa del año siguiente. En junio del 2008, cuando él definía su pase al Hamburgo (que se cayó y se fue a España), en Boca hubo un reajuste. Por el caso Sebastián Nayar (se fue a Recreativo Huelva con contrato de juvenil firmado), se estipularon cláusulas de rescisión y se subieron los contratos de los más pibes. Así, Viatri, Noir, Forlin, Roncaglia, entre otros, tuvieron su aumento. Pero Monzón no. Y ahora, un año después, reclama un ajuste, para no convertirse en el jugador peor pago del club. "Mi contrato es como el primero de un chico de Reserva... Sólo pedí algo razonable", dijo en Mundo Boca, por AM 1070.

"Bianchi entiende mi situación. Si me gano el puesto puede haber un arreglo en lo económico", se ilusiona. ¿Habrá?

martes, 7 de julio de 2009

Basile arranca el 15 pero ya está a full: ve partidos, habla muy seguido con Bianchi, con sus ayudantes y planifica el trabajo


Lo vi con muchísimas ganas". Así, Carlos Bianchi definió a Alfio Basile luego del primer contacto que tuvieron ambos, en el que el manager le ofreció el cargo de técnico de Boca. Bueno, se puede decir, a ocho días de que el Coco asuma oficialmente, que el Virrey no se equivocó con aquella apreciación. Los que conocen al DT dicen que está a full, motivadísimo, y contando los días para reencontrarse con los players. ¿Qué está haciendo mientras tanto? Ve muchos partidos (no se perdió Nacional-Estudiantes ni la final Vélez-Huracán), habla permanentemente con sus ayudantes para planificar la pretemporada y la gira por Europa, y, sobre todo, tiene un asiduo contacto con Bianchi. Con el manager hablan muchas veces durante el día y ya se encontraron en varias oportunidades en estas dos últimas semanas.

En esos diálogos con el Virrey, el Coco ya fijó postura en cuanto a los refuerzos. Le dijo que no quiere un arquero. Que su titular es Abbondanzieri y que antes de pedir un suplente, pretende ver en las prácticas a Javier García y Josué Ayala. Después, sí solicitó tres volantes, la zona más floja del equipo según su análisis. Si llega Insúa, igual quiere tres mediocampistas más: un ocho, un cinco y un volante por izquierda. En cuanto a la defensa, los dirigentes ya saben que él se imagina a Ibarra y a Monzón como laterales aunque se arreglaría con Roncaglia si el Negro no renueva su contrato. Y la llegada del Flaco Schiavi dependerá de la continuidad en el club de Cáceres y de Forlin, por quienes hay ofertas. Arriba está tranquilo. Quiere tener al mejor Palacio, si es que no es transferido. Sólo en ese caso preguntaría qué chances existen de traer otro delantero.

Si bien Basile mantiene una gran relación con Abel Alves, quien era técnico de la Reserva cuando dirigió a Boca en su anterior etapa, el Coco mandó al Ruso Ribolzi, uno de sus ayudantes, a Santa Fe para ver en vivo y en directo el partido de Boca contra Colón. Según allegados al entrenador, quedó muy conforme con la actuación del equipo y cómo reaccionó tras ir en desventaja y con un hombre menos. "Fue una señal positiva que recibió de parte de los jugadores", expresó alguien de su entorno íntimo.

Más allá del rendimiento en el cierre del Clausura, a Basile también lo tranquiliza el hecho de saber que el club le prometió hacer el esfuerzo para traer los jugadores que él quiere. "Extraño todo, el olor a césped, Casa Amarilla, el vestuario, las mañanas", dijo cuando lo presentaron. Igual, el Coco ya asumió.

Te contamos cómo ganó Basile los 5 títulos en Boca. Hoy es el turno de la Recopa Sudamericana 2005.


La Recopa Sudamericana decide al mejor del continente. Enfrenta al campeón de la última edición de la Copa Libertadores de América con el campeón de la Copa Sudamericana que se juega en la segunda parte del año calendario.

En el 2005 se iba a dar una situación por demás particular. Boca Juniors, campeón de la Copa Sudamericana 2004, debía enfrentar al Once Caldas colombiano, equipo que un año atrás le había arrebatado la Copa Libertadores en una final insólita.

En aquel momento no se quería hablar de venganza. Pero la sensación daba vueltas por La Boca. El equipo de Alfio Basile estaba preparado, y el “Coco” quería arrancar con el pie derecho pocos meses después de asumir. El partido de ida se jugó en la Bombonera.

El primer encuentro se disputó el 24 de agosto del 2005. En una Bombonera repleta y con hambre de gloria, los jugadores del “Coco” tenían que ganar para ir tranquilos a Manizales, Colombia.

Ese día, Basile alineó a: Roberto Abbondanzieri, Hugo Ibarra, Rolando Schiavi, Daniel Díaz y Juan Krupoviesa; Sebastián Battaglia, Fernando Gago, Neri Cardozo y Federico Insúa; Rodrigo Palacio y Daniel Bilos. Además ingresaron Fabían Vargas y el ídolo Guillermo Barros Schelotto. El banco lo integraron jugadores valiosos como el recordado arquero Gustavo Eberto, José María Calvo, Claudio Morel Rodríguez y Guillermo Marino. El arbitraje estuvo a cargo del chileno Carlos Chandía.

A Boca le alcanzó con un primer tiempo arrollador y se quedó con un resultado cómodo para la revancha. 3 a 1 y Basile arrancaba con todo su ciclo ganador. Recién iban 2 minutos cuando Sebastián Battaglia, ese día capitán del equipo, convirtió de cabeza. A los tempranos 7 minutos, Neri Cardozo ponía el segundo en lo que parecía iba a ser una fiesta de goles. El tercero llegó en contra por parte de Juan González. El descuento, también en la primera etapa, llegó de los pies de Mauricio Casierra. En la segunda parte el marcador se iba a mantener como estaba. 3 a 1 y a diagramar el partido de visitante.

La vuelta se jugó el 31 de agosto en Manizales, Colombia. Las cosas no serían nada sencillas. El partido fue áspero y Boca tuvo que poner todo para quedarse con el título. Basile propuso algunos cambios de nombres y de esquema en referencia a la primera final.

Para este encuentro definitorio, dispuso a: Roberto Abbondanzieri; Hugo Ibarra, Rolando Schiavi, Daniel Díaz y Juan Krupoviesa; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Fernando Gago y Neri Cardozo; Marcelo Delgado y Daniel Bilos. Jorge Larrionda, árbitro uruguayo, dirigió esa final. Como si estos nombres fueran poco, ingresaron Federico Insúa, Diego Cagna y Rodrigo Palacio.

Las cosas no empezaban bien para Boca aquella complicada noche. A los 7 minutos de la primera etapa Once Caldas golpeaba por primera vez. Edison Chará decretaba el 1 a 0 para los locales con mucho tiempo por jugarse. La segunda etapa comenzó con este resultado. Poco a poco los de Basile comenzaron a tomar las acciones hasta que a los 15 de la etapa final Rolando Schiavi obligaba a los locales a convertir dos tantos para llegar a los penales. Con el 1 a 1 Boca jugaba más tranquilo.

Claro que esa tranquilidad iba a durar hasta que a los 32 minutos Rubén Velásquez de cabeza ponga el 2 a 1 para un Once Caldas que se ilusionaba. Sebastián Battaglia fue expulsado ese día, pero poco importaba. No había tiempo para más. El primer festejo de Alfio Basile al frente de Boca se hacía realidad. Diego Maradona, presente aquella noche gloriosa, festejó desde uno de los palcos.

Primer título de la era Basile, cuando todavía ni en el hincha de Boca más soñador, se podía suponer todo lo que aún se estaba por venir.

Miguel Claparols es el socio número 1 de Boca Juniors. Mañana cumplirá sus primeros 100 años de vida y el club no quiere estar ausente.


Ser hincha de Boca es algo muy especial. Pero qué sentirá una persona que tuvo a Boca en su corazón durante 100 años. Esta tarde en la mismísima Bombonera se va a llevar a cabo un agasajo muy especial.

El socio número 1 del club, Miguel Claparols, va a ser agasajado por el Presidente de nuestra Institución en el despacho presidencial. La idea es que Miguel se lleve un recuerdo en reconocimiento a su gran trayectoria como hincha de los colores azul y oro.

A partir de las 16 hs. Jorge Amor Ameal le va a entregar una plaqueta recordatoria de semejante logro. El Sitio Oficial se hará presente para contarte como se desarrolló el acto.

Miguel Claparols, mañana cumplirá 100 años, y qué mejor manera de festejarlos que en la Bombonera rodeado de los recuerdos que hicieron y hacen grande a Boca Juniors. Con este agasajo, Miguel no solamente cumple 100 años de vida, sino también 100 años amando a Boca.

lunes, 6 de julio de 2009

El gran verdugo sabalero


Fiel a su costumbre, Palermo convirtió dos goles y fue clave en la victoria Xeneize en el Cementerio de los Elefantes. Con ambos tantos, el goleador llegó a los 206 con la camiseta de Boca, nueve de los cuales se los anotó justamente a Colón, equipo al que hace casi 10 años le había anotado el gol 100 con la casaca azul y oro.
La leyenda continúa. El gran Martín Palermo sigue haciendo de las suyas. Este sábado se anotó con dos nuevos goles para llegar a los 206 con la camiseta de Boca y acercarse, cada vez más, al record histórico que ostenta Roberto Cherro.



Mientras se discute que los goles del máximo goleador de la historia de Boca fueron 218 o 221, lo que no tiene discusión es que Martín Palermo logrará superarlo.



En ese camino, se anotó con dos gritos que fueron fundamentales para la gran victoria de Boca en tierra santafecina. Primero con una media vuelta que sirvió para empatar y luego con un remate cruzado que selló el 3 a 1; Palermo volvió a ser héroe en el propio Cementerio de los Elefantes.



Justo en un territorio inexpugnable para jugadores como el propio Pelé, el gran ídolo Xeneize construyó una buena parte de su mística goleadora.



Sólo basta con acordarse aquel maravilloso grito del 13 de noviembre de 1999, cuando siguió jugando con la rotura de ligamentos de la rodilla y anotó su gol número 100 con la camiseta de Boca.



Casi 10 años después de aquella proeza, Palermo tiene 106 goles más. Sobre un total de 206 tantos, nueve fueron nada menos que ante Colón. Pavada de estadística que sólo un héroe del gol como él, puede permitirse.

Doble debut....Alves se dio el gusto


Dos jugadores de las divisiones menores de Boca Juniors debutaron en la primera división frente a Colón en Santa Fe. Te los presentamos.
Abel Alves no se iba a quedar con las ganas. En el último partido de su breve interinato hizo debutar a dos juveniles. Si hay alguien que sabe cuáles son los valores que tiene nuestra Institución en las Inferiores, ese es Alves. El técnico de la reserva conoce y palpa, día a día, quiénes son aquellos que poseen la pasta necesaria para llegar a una primera de Boca Juniors. Educador como es, colocó a un juvenil a lo largo de las prácticas de la semana en el equipo titular. Lo mimó, lo aconsejó y le explicó lo que significa ser futbolista Xeneize.

El sábado llegó la hora de mandarlo a la cancha. Viviendo un sueño, como suele pasar a los chicos que llegan a primera, la concentración en Santa fe lo tenía a la expectativa. El debut estaba en la puerta, Nicolás Colazo estaba ante la posibilidad de su vida.

Nicolás Carlos Colazo disputó su primer partido en primera división. Lo hizo como titular, junto a grandes referentes como Martín Palermo, Juan Román Riquelme y Seba Battaglia, entre otros. El juvenil nació el 8 de julio de 1990 en la Capital Federal de nuestro país. Con la camiseta 40, fue la alternativa como volante por la izquierda. Se acomodó al costado de Battaglia. Con 1,75 mts. y 71 kg., Colazo tuvo la chance de jugar el partido en forma completa. Se presentó en sociedad y, como dice el “Chueco”, ahora depende de él.

No conforme con esto, Abel Alves tenía una sorpresa guardada. Carlos Ischia ya lo había concentrado para el choque ante Banfield, pero no había debutado. Leandro Damián Aguirre estaba nuevamente en el banco de relevos esperando esa posibilidad única, esa chance que se vive solamente una vez en la carrera. En un momento en el que no sobran los laterales, Leandro Aguirre aparece como una posibilidad. En el entretiempo, Carlos Fondacaro dejó su lugar para darle paso al joven Aguirre. El defensor nacido en Rosario el 8 de febrero de 1989 no desaprovechó su posibilidad. Mostró algunos rasgos interesantes y se lo vio firme en la marca, característica fundamental en un lateral. Con sus 65 kg. repartidos en 1,67 mts., Basile lo puede tener en cuenta como una alternativa en la defensa.

Boca le muestra al mundo de qué manera trabaja en las inferiores. El valor de hacer debutar a los jóvenes juveniles no tiene precio. Los jugadores se muestran y Boca demuestra que se puede. Ayer fue el turno de Colazo y Aguirre, dos nuevos sueños cumplidos. De cara al próximo campeonato, veremos quiénes son los que aparecen con más chances de jugar en la primera Xeneize.