martes, 7 de diciembre de 2010

Ameal defenderá a Falcioni ante la mesa chica. Todo, a horas de que JC enfrente a Boca.


Será el destino el que pone a Banfield justo ahora enfrente de Boca? ¿Será posible que un entrenador tenga que pensar en cómo contrarrestar a esos jugadores que, probablemente, vaya a dirigir? ¿Será normal si muchos juegan pensando más en conformar al técnico que está en el otro banco que al interino que está en el propio? Será lo que será, pero es así nomás. El nombre de Jorge Ameal es Julio César Falcioni. Sigue siendo él. Hoy no tiene otro. Y las condiciones de esa decisión primaria, los avances en una negociación que ya empezó, son los detalles que va a presentar esta tarde el presidente cuando se reúna con una cúpula directiva en la que todavía hay signos de resistencias con el hombre elegido.

Pero justamente a cara de perro, Ameal está decidido a defender a Falcioni. De todos modos, gran parte del trabajo lo tiene hecho: en la última reunión de mesa chica se llevó la postestad, si se quiere el permiso, de ir en busca de ese entrenador. Por lo cual, sería un contrasentido si esos mismos directivos ahora le bocharan la elección (incluso habrá algunos que, como José Beraldi, no participarán por estar de viaje). En todo caso, lo que se objetará o se analizará es el contenido de las primeras tratativas, sobre todo en lo que a la parte económica se refiere. Un dato que no es menor, claro, porque JCF tiene contrato con Banfield hasta junio del 2012 y habrá que ver de qué manera se destraba también esa situación.

Por lo demás, está claro que el técnico con mayor consenso en la directiva es Russo. Justo Miguel, quien ayer expuso que algún día volverá al club, pero que ahora no es el momento (ver “Voy...). Por ese motivo, sólo por eso, es que hoy no es el técnico de Boca. Si estuviera libre, o menos atado a tener que vivir otra vez lo que le pasó con Vélez (irse con seis meses más de vínculo por cumplir), hoy ya estaría sentado en el banco en el que fue campeón de América. Además, por otra razón fundamental: tiene la banca de Riquelme, el ancho con el que Boca apostará a un 2011 feliz.

Lo que está claro es que, a diferencia de lo que pasó antes de la contratación de Borghi, Falcioni es hoy el único por el que se iniciaron conversaciones. Hubo algunos sondeos preliminares para conocer la situación de Gareca, aunque más que nada para tener una opción por las dudas. Aunque el Tigre, que se irá de Vélez a fin de año, parece estar lejos de lo que Boca hoy pretende como perfil de técnico. Igualmente, cuenta con algo favor, que también tiene Falcioni: ambos recibieron en algún momento la bendición de Carlos Bianchi, fuente de consulta permanente de Ameal al punto que la semana pasada estuvieron almorzando juntos para tocar este tema y otros. Uno tuvo el ok para ser el actual entrenador de Liniers y el otro, para que sea el próximo DT de Boca...

Por lo tanto, la reunión de hoy permitirá tener un panorama más claro y quizás calme la impaciencia que el entorno de Falcioni mostró en las últimas horas, ya que entendían que la demora en los contactos de parte de Boca están perjudicando a JCF. De hecho, la semana pasada ya vivió una situación incómoda con Carlos Portell. Y a partir de eso se estableció un nuevo pacto de convivivencia: informar cualquier avance real del asunto.

En ese sentido, el representante del DT, Sergio Grecco, marcó ayer otro punto que molesta del otro lado de la mesa: “Sólo hablé con allegados, gente vinculada al fútbol de Boca, pero es un tema serio como para que no nos llame la dirigencia. Si no levanta el teléfono Ameal no se puede considerar algo como concreto. Y además, en se caso, también tendría que comunicarse con Portell. Hay que trabajar tranquilo y con las cosas claras”, aseguró en ESPN radio por Rivadavia.

Mientras tanto, todo este marco rodeará el partido que Boca y Banfield jugarán el jueves. ¿Será también a cara de perro?

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