sábado, 5 de marzo de 2011

El DT dijo que el esquema que presenta mañana no es el 4-4-2 clásico sino un 4-1-3-2. Según cómo lo mires.


Ordenados, así, muevan la pelota”. “Estamos achicando espacios, así, eso es”. “Jueguen, háganla circular, eso, por afuera”. “Si fuiste, hacelo con presión, con decisión”. Un Falcioni activo, con conceptos bien futboleros, comandó una práctica de la mañana en la que prácticamente definió el equipo que jugará contra Vélez: Cellay de cuatro, Rivero por afuera, Erviti de doble 5 y un cambio de esquema. ¿Cómo? ¿Sin Riquelme igual JCF modifica su 4-4-2? En realidad, según el propio DT, el sistema para Liniers esta vez será un 4-1-3-2.

Acaso para que no lo encasillen bajo ese parado táctico madre (el 4-4-2), el DT expllicó: “Nosotros muchas veces jugamos con un volante claro de marca. A veces son dos pero en este caso es uno, con dos por afuera y uno por adentro, más dos atacantes. Todo es según las circunstancias, los partidos, los momentos de cada juego. Tratamos de encontrar los movimientos para que el rival no crezca y a la vez ocupar espacios”, dijo.

Lo de Falcioni es, igualmente, un detalle fino. Es cierto que Erviti no es Somoza y que el doble 5 tiene características distintas al que puso, por caso, ante Racing y All Boys, aunque el movimiento en bloque para defender es el mismo. En ataque, cuando Erviti se adelanta, se suelta y avanza con Rivero y Colazo, hay tres volantes ofensivos. Pero cuando el equipo debe recuperar la pelota, el medio se muestra compacto, en línea, y retrocede bajo un 4-4-2. Entonces, los nombres de los jugadores modifican el dibujo: tiene más pinta de agresivo en ataque, aunque después vuelven todos.

La otra novedad es la casi segura vuelta de Cellay como lateral. El técnico y el jugador ya habían hablado,y esta vez Falcioni se decidió (Calvo fue suplente). De hecho, en la práctica de ayer elogió mucho al ex Estudiantes, sobre todo cuando debía salir con pelota. Lo otro, la marca, es lo suyo. Con él de 4, JCF gana en seguridad defensiva ante un rival de gran potencial en ataque. Y Clemente se convertirá en el único lateral de proyección-proyección.

Así, el entrenador va en busca de un equipo más compensado. “Apuntamos a tener más equilibrio, con un juego agresivo que nos permita llegar con gente al área rival”. Incluso, habló de una línea de volantes con más variantes. “También puede pasar Rivero al medio y que juegue Chávez. Son situaciones en las que podemos pensar buscando más juego, profundidad y movimientos. Incluso, para tener más acompañamiento y esfuerzo a la hora de bloquear al rival”. Un Falcioni auténtico.

El DT y el 10 hablaron a solas y bajaron la tensión a favor de una convivencia útil en la que habrá pautas de trabajo consensuadas.


No van a andar a los abrazos, pero...

En una historia repleta de celos, disputas, poder, egos, autoridad, traiciones y demás componentes nocivos, el capítulo de ayer pareció el más sano: la tregua propuesta entre Falcioni y Riquelme asoma como un acto de cordura y racionalidad considerando la coyuntura habitualmente en ebullición que rodea al club. “Por el bien de Boca”, se podría titular la conclusión que dejó la reunión privada que mantuvieron ayer el técnico y el jugador en el vestuario de Casa Amarilla.

La escena sacudió una mañana que hasta el momento venía tranquila. Mientras el resto del plantel trabajaba en la cancha tres bajo las ordenes del preparador físico Gustavo Otero, el DT se fue rumbo a los camarines. Allí se encontró con Román e iniciaron la charla que, anhelan dirigentes, compañeros y todos los que gustan del escudito azul y oro, pueda otorgar algo de calma y ayude a conseguir mejores resultados.

El que rompió el hielo fue Falcioni. De movida, le aclaró que su intención no es perjudicarlo, que la meta del cuerpo técnico siempre fue que encontrara su mejor forma y que no llegó al club a tener problemas sino a cumplir su gran sueño: salir campeón. El 10 escuchó atento y también retrucó: le dijo que había sentido que el sábado pasado, en el famoso entrenamiento de dos horas, lo habían sobreexigido. Rápido de reflejos como en su época de arquero, el entrenador le explicó que todos los trabajos que él realizaba, tal como lo expresó el PF Otero, habían sido consensuados con Jorge Bombichino, su kinesiólogo personal. Al final, acordaron calmar los ánimos y bajar los decíbeles para no perjudicar al grupo.

El primero en mostrar los resultados de esta nueva convivencia que se plantea fue el técnico. Y lo hizo a través de una fuerte declaración pública: “Nosotros desde el primer día qusimos tener al mejor Román y si eso no se produjo en los partidos con Godoy Cruz porque el equipo no funcionó, fue por incapacidad en mis decisiones, no por el mal funcionamiento. Después, tratamos siempre de ayudar, de provocar trabajos, momentos y situaciones, para que cada uno pueda rendir. Para eso estamos capacitados, es nuestra misión acá adentro. Hemos venido a potenciar a los jugadores que tenemos”. Clarito. Además, defendió a Otero y contó que en algún momento su Profe se sentará a hablar con Riquelme para aclarar los tantos.

Desde arriba también se bajó línea para lograr una brisa de paz. Juan Carlos Crespi, el vicepresidente segundo, charló con las partes y pidió no exponer las diferencias internas por el bien de Boca. Manifestó que todos debían comprender que el club está por encima de los nombres y de los hombres.

¿Cómo seguirá esta historia? El poco feeling que tienen Falcioni y Román será la barrera que los mantendrá separados, pero la idea es que la convivencia se torne más armónica. En el día a día habrá diferencias: la palabra de Román tendrá más valor para consensuar qué ejercicios realizar, considerando la patología de su rodilla. A ver: Román no definirá la rutina de trabajo, pero serán escuchadas sus sensaciones. ¿Cómo está el 10? La rodilla sigue hinchada, aunque él dice sentirse mejor y los médicos esperan que el lunes baje la inflamación.

La tregua ya está en marcha. Sólo queda que los protagonistas de esta historia la respeten...

viernes, 4 de marzo de 2011

Walter Erviti salió a desmentir un rumor que indicaba que está peleado con Román:


"No me molesta que me critiquen por mi juego. En el vestuario nos reíamos porque siempre le inventan una pelea", explicó.

El rumor se ventiló esta mañana e indicaba que Juan Román Riquelme se habría peleado con Walter Erviti. El ex volante de Banfield rápidamente salió a desmentir esta versión para que no se multiplique por los diversos medios. "Hay que dejar en claro las cosas, yo tengo una muy buena relación con él. Me ha tratado muy bien desde que llegué. Respeto las críticas que puede haber hacia mí o hacia el equipo por lo que sucede adentro de una cancha pero no es bueno tener que salir a desmentir cosas que no suceden. Sería mejor que se preguntase o que se diga la verdad", dijo Erviti en una improvisada mini conferencia de prensa en Casa Amarilla.

Además, dejó en claro que no hubo ninguna charla de vestuario con Román. "Recién lo estábamos hablando con él y nos reíamos de esta situación porque parece que siempre le inventan algo diferente. Yo lo digo para que no se siga rumoreando y para que no se hable todo el día de lo mismo. Salgo a aclarar una situación que no es verdad. Yo lamento quien informó esto porque es una mentira", señaló el ex Banfield que será titular el domingo ante Vélez.

Más allá de mostrarse conciliador, Falcioni bancó a su PF –en el centro de la polémica con Riquelme- y aseguró que quiere la mejor versión del 10.


También aseguró que, si la rodilla se desinflama, lo podría tener en cuenta para enfrentar a San Lorenzo pero siempre y cuando trabaje bien toda la semana…

El profe Otero no se guardó nada. El PF de Falcioni había sido claro, públicamente, con la realidad de Juan Román Riquelme. Y no porque se tratase, puntualmente, del 10 de Boca. Sino porque, a su juicio, quien fuera operado de rodilla debe darle duro y parejo, por el resto de su vida futbolística, a los trabajos de recuperación. Así las cosas, ese “no responde en el gimnasio” terminó por desatar una batalla dialéctica que involucra al Emperador –como jefe de grupo-, a Riquelme –como jugador franquicia-, y ya que estamos, a Walter Erviti, como pseudo enemigo de Román simplemente por ser uno de los preferidos del nuevo entrenador…

En la conferencia de prensa, Falcioni se mostró conciliador. Pero también, aunque haya sido la lógica, respaldó tal vez no las formas pero sí el pensamiento de su gente. Aunque también brindó por la futura recuperación de JR de cara a una probable vuelta con restricciones.

“No voy a entrar en discusiones. Hace muchos años que trabajo con Gustavo (Otero). Ustedes mismos (por la prensa) cuando llegó a la institución lo valoraron por su capacidad… A veces, uno que va a la cancha, ve dos o tres partidos y opina. Y es válido. Pero en cuanto a preparación física, vos necesitas a una persona que sepa y ese es el trabajo de Gustavo. Para eso ha estudiado. Seguro, con el correr de los días se juntarán y hablarán (con Román)”, dijo el técnico de un Boca que, en tres fechas, ya ganó, empató y perdió.

“Desde el primer día en que llegamos queremos tener con nosotros al mejor Román. Y si eso no se produjo contra Godoy Cruz fue a lo mejor por incapacidad en las decisiones mías, no por mal funcionamiento. No hemos venido a Boca a hacer ninguna otra cosa que potenciar a los jugadores que tenemos. Deseamos que la recuperación de Román sea rápida. Está desinflamándose la rodilla. Esperemos que el lunes ya pueda estar trabajando a la par de los demás. Si está bien y trabaja toda la semana bien, ojalá podamos contar con él el fin de semana”, cerró el DT. Aunque nadie se puso a pensar en el próximo rival post Vélez (San Lorenzo, en el Bajo Flores). Más bien, a todos les quedó repicando el ‘si trabaja toda la semana bien…

Cellay se muere por volver y, si bien es central, se prepara para jugar de lateral.


Aprende de sus compañeros y lo charló con el técnico. ¿Irá de cuatro a Liniers?

Cuando uno viene en la mala, es cuando aprende a disfrutar de las buenas. Por eso, aunque hoy aún esté fuera del equipo y su regreso a los 11 sea una incógnita, Christian Cellay está contento. Por primera vez en varios meses, se siente a pleno físicamente y está listo para jugar, no importa el puesto. O sí, importa, pero hoy es un detalle menor. Sabe que, después de haberse perdido parte del semestre pasado (por un esguince de tobillo), los partidos de verano y el inicio del torneo (por un desgarro), pelear un lugar entre los titulares no será fácil. Y por eso, se prepara para jugar donde el técnico se lo pida. ¿De lateral? También. “Julio sabe que soy central, pero que estuve jugando en los dos puestos y que puedo hacerlo en cualquier lugar de la defensa”, explica.

-¿Lo charlaste con él? -Sí, ya en la pretemporada lo hablamos. De hecho, hasta la lesión, jugué de lateral. Yo siempre lo dije, yo soy central, es donde me siento más cómodo y los técnicos lo saben. Pero a la vez tranquilamente puedo jugar en cualquiera de las dos puntas, sin problemas. Eso Julio ya lo sabe, y en las prácticas vengo jugando por la derecha, y sigo tratando de aprender, de adaptarme, seguir conociendo el puesto para hacer las cosas bien.

-¿Hablás con Clemente y Calvo sobre la posición? -Sí, obvio, se charla con ellos sobre el puesto, les pregunto, y también se mira lo que hacen en otros equipos, de otras ligas también, para tratar de ver cómo resuelven determinadas situaciones y uno tratar de imitarlas. La idea es que en el día a día uno se pueda nutrir para seguir creciendo y que el techo esté cada vez mas arriba.

-Hoy lo más importante es estar en el equipo...

-Y, uno siempre quiere jugar, tampoco es que me vayan a poner en un puesto que desconozca. No soy un lateral natural, pero puedo adaptarme, no es que me piden algo alocado. Estoy tranquilo porque además Falcioni es un técnico muy claro con las cosas que me pide que haga.

Si bien se muere de ganas, su vuelta todavía no está definida. La defensa que paró ayer el DT contó con Calvo y Clemente. Igual hay una puerta abierta: Falcioni viene cambiando los laterales y aún no está del todo conforme.

-¿Ya estás al 100% si te toca volver? -Sí, hicimos un trabajo muy exigente con el profe durante una semana y media, para tratar de recuperar el tiempo perdido por la lesión. Esta vez no fue como con el tobillo que no podía pisar: el desgarro me permitió trotar, así que no tuve que estar parado. Lo que me falta, claro, es ritmo futbolístico...

-¿Y cómo se consigue sin ser parte de los 11? -Con las prácticas en la semana y jugando. Estuve por jugar en Reserva, pero como se lesionó Monzón estuve en el banco ante All Boys. El técnico siempre me pidió que no me apurara, que fuera despacio. Me alentó durante toda esta etapa, que no fue fácil. Arrancar el año con una lesión, viniendo de otro semestre complicado, me dio una tristeza enorme, pero me hizo sentir importante.

-¿Y ahora a comprar una ristra de ajo o alguna estampita? -Ya no sé a qué más pedirle, ja. Pero estoy tranquilo, sabiendo que después de una racha mala viene una buena... Esperemos que sea ahora.

jueves, 3 de marzo de 2011

Última práctica, Noir se despidió con un gol. Parte al Vasco da Gama.


Noir se irá al Vasco da Gama de Brasil a préstamo por un año. La operación tiene una opción de compra de USD 150.000 y, en su última práctica, se despidió con un gol.

Mouche en gran nivel, la promesa de Araujo, la vuelta de Gaona Lugo con tiempos acelerados... Y en medio de esos delanteros, estaba Ricardo Noir. Tito, con poca participación en el equipo de Falcioni, decidió hacerse su lugar. Pero en otras tierras: el santafesino se marcha a préstamo al Vasco da Gama de Río de Janeiro.

La operación tendrá una opción de compra de 150.000 dólares, y una duración de un año. Es el segundo préstamo de Noir en su carrera: ya había estado el año pasado en el Barcelona de Guayaquil, donde tuvo una temporada con altibajos. En su última práctica en el club, Tito dejó su despedida: hizo el gol para los suplentes en el 1 a 1.
El Vasco está lejos de los tiempos de Roberto Dinamita o Edmundo. Hace dos años, el club carioca sufrió su primer descenso a la segunda división, y en el Brasileirao del año pasado, luego del ascenso, finalizó 11°. En el plantel, Noir se encontrará con Ezequiel Palermo, un argentino que hizo Inferiores en Independiente pero no llegó a debutar. Y claro, con el carnaval carioca. ¿Serán épocas más felices?

Cellay está con ganas de volver: "Quiero ponerme en forma para volver a estar adentro".


Se mostró ansioso por su regreso y habló de lo que viene: "Tenemos potencial para desnivelar".

Las prácticas de la semana lo muestran cada vez más recuperado. En la última incluso jugó en el segundo tiempo para los titulares, cumpliendo la función de lateral derecho. Y las declaraciones confirman su mejoría. Christian Cellay quiere dejar atrás su parate: "La lesión ya fue, ahora estoy poniéndome a punto en lo físico y lo futbolístico".

El ex Estudiantes, que el semestre anterior jugó poco y nada por problemas físicos, también había arrancado este año con un desgarro que lo sacó del equipo. Pero ahora parece recuperado, y él cuenta sus ganas de volver: "Tengo mucha ansiedad, de afuera se sufre mucho más. Espero sentirme cuanto antes de la mejor manera para poder estar adentro", afirmó el defensor a la página oficial de Boca.

Acerca del inicio del campeonato de su equipo, Cellay se mostró conforme: "Al equipo lo noto bien, se hizo una gran pretemporada. Se vienen de años sin ganar cosas y por ahí la urgencia es más grande, pero nosotros estamos tranquilos y con el potencial que tenemos podemos desnivelar".

Pero para el defensor todo es futuro, y por eso habló acerca de los dos grandes duelos que se le vienen al equipo, Vélez y San Lorenzo: "Son dos equipos muy importantes que se armaron muy bien y también juegan muy bien. Medirnos con ellos va a ser bueno en lo futbolístico y en lo anímico, espero que estemos a la altura de las circunstancias". ¿Estará él en esos partidos?