Uno es un número 10 vertical que puede conducir un equipo pero también adaptarse a la banda. El otro siempre jugó de enganche pero todavía no se animó a tomar las riendas en Primera: le queda mejor el rótulo de mediapunta aunque el semestre pasado corrió por el sector izquierdo aceptablemente. Y el último apareció como un volante derecho de área a área que en Boca, con otro esquema, nunca recuperó ese trajinar ni agarró la manija.
En consecuencia, de lo que juega cada uno sumado al nivel actual definirá quién entra mañana por Riquelme. Y por puesto y rendimiento, por el momento, Insúa es el mejor enganche y Gaitán quien puede ir y venir.
sábado, 22 de agosto de 2009
Un poco de todo....
El que se destrabe primero, se va
La novela por las transferencias de Juan Forlin y Ezequiel Muñoz, al Zaragoza y Fiorentina, respectivamente, aún no terminó. En ambas negociaciones hay diferencias en formas de pago y detalles, que se "pueden resolver", según allegados a las operaciones. El que primero lo logre, será el que se irá. Pinta que Forlin tiene más chances.
Quedaron guardados los 19 concentrados
Luego de la práctica vespertina, el plantel se fue derechito al hotel para merendar. Los 19 concentrados: Abbondanzieri, Javier García, Ibarra, Cáceres, Sauro, Krupoviesa, Paletta, Morel Rodríguez, Gaitán, Marino, Battaglia, Medel, Chávez, Rosada, Insúa, Mouche, Palermo, Viatri y Noir.
Pablo Mouche
"Convertir fue muy bueno, pero terminé con bronca por el empate".
Un 0 a 0 que fue bastante movidito
Basile armó un ensayo formal de fútbol entre los que no jugaron con Vélez y los juveniles. En 38 minutos, finalizó 0 a 0. Coco plantó a García, Villafañe, Sauro, Forlin, Krupo; Chávez, Rosada, Marino; Gaitán; Noir y Viatri. Igual, los 11 para mañana serán: Pato; Ibarra, Cáceres, Paletta, Morel; Medel, Battaglia, Insúa, Gaitán o Marino; Mouche y Palermo.
Riquelme realizó trabajo regenerativo junto con los otros que jugaron ante Vélez
Aunque terminó con una molestia en el gemelo de la pierna derecha, no es nada grave. Pero debe cumplir la fecha de suspensión por la roja ante Colón, en la última del Clausura.
Ante la ausencia obligada de Román, su jugador fetiche, Basile aún no definió quién será el acompañante de Insúa en la creación
Plan G o plan M? Esa es la cuestión...
"Es difícil reemplazar a Riquelme". El vozarrón no se mancha. Dice, sentencia, explica, en una frase, cinco palabras, una verdad de perogrullo y por lo tanto irrefutable. No hay suplencia capaz de emular al mejor Román, pero... Mañana es el estreno casero, Argentinos se llama el rival y el 10 lo observará desde afuera (por su expulsión ante Colón en el campeonato pasado). Por eso, Basile se rompe el Coco. ¿Gaitán o Marino? ¿Marino o Gaitán?
Obligado por la coyuntura, el DT necesita encontrarle un reemplazante a su jugador fetiche. Se sabe, para Basile no hay alternativa cuando de Riquelme se trata. Sin embargo, en la variada gama de players con la que cuenta, aparece la posibilidad de que Federico Insúa ocupe su lugar en esa parcela de la cancha. "Es factible que el Pocho sea el enganche, aunque eso es relativo. Van cambiando posiciones todo el tiempo", reconoció ayer el técnico en una charla informal, con Olé de testigo, luego de la práctica vespertina en la que plantó un equipo que enfrentó a un combinado de juveniles y que incluyó a Marino por izquierda y a Gaitán de enganche. A ver...
El que gane la pulseada será la segunda guitarra, está claro, pero hablar de posiciones fijas sería un pecado, teniendo en cuenta que hasta Román y el Pocho trocan permanentemente. Ayer, por lo pronto, Marino se movió fijo como volante por izquierda y Nicolás fue el enlace. Activo, enchufado y comprometido con el juego, el pibe buscó siempre la bocha e intentó ser la usina generadora de fútbol. Según la radiografía de Olé, entregó 31 pases bien, cinco mal y no remató al arco. Su presencia puede aportar verticalidad, cambio de ritmo y una constante vocación ofensiva, además, claro, de ese fino pie izquierdo que en sintonía con el de Pocho predispone al goce.
Marino, en cambio, tuvo menos contacto con la pelota, aunque se lo vio preciso. Se notó su falta de recorrido por la banda. Elogiado y alentado por el Panadero Díaz, redondeó los 38 minutos que duró el ensayo con una actuación correcta. Por características camina y juega con el ritmo de Román. En su andar pausado y pensante también tiene panorama.
Durante la gira, Gaitán aprovechó mejor las chances y dejó encantado al DT. Ojo, no bajó Guillermo en su consideración, pero el jueves, en el primer partido oficial del semestre, el que ingresó fue Nicolás y ese era un dato que tentaba a inclinar la balanza hacia el pibe de la cantera. Sin embargo, Coco aclaró que recién definirá esta noche.
Si de encontrar puntos en común se trata, hay algo que los une: ambos decidieron no hablar con la prensa. De manera amable, ofrecieron sus motivos. Uno explicó que "primero quiero jugar" y el otro argumentó que enfrentará los micrófonos "cuando firme los papeles del contrato".
Mientras, Basile sigue rompiéndose el Coco. ¿Plan G o plan M?
"Es difícil reemplazar a Riquelme". El vozarrón no se mancha. Dice, sentencia, explica, en una frase, cinco palabras, una verdad de perogrullo y por lo tanto irrefutable. No hay suplencia capaz de emular al mejor Román, pero... Mañana es el estreno casero, Argentinos se llama el rival y el 10 lo observará desde afuera (por su expulsión ante Colón en el campeonato pasado). Por eso, Basile se rompe el Coco. ¿Gaitán o Marino? ¿Marino o Gaitán?
Obligado por la coyuntura, el DT necesita encontrarle un reemplazante a su jugador fetiche. Se sabe, para Basile no hay alternativa cuando de Riquelme se trata. Sin embargo, en la variada gama de players con la que cuenta, aparece la posibilidad de que Federico Insúa ocupe su lugar en esa parcela de la cancha. "Es factible que el Pocho sea el enganche, aunque eso es relativo. Van cambiando posiciones todo el tiempo", reconoció ayer el técnico en una charla informal, con Olé de testigo, luego de la práctica vespertina en la que plantó un equipo que enfrentó a un combinado de juveniles y que incluyó a Marino por izquierda y a Gaitán de enganche. A ver...
El que gane la pulseada será la segunda guitarra, está claro, pero hablar de posiciones fijas sería un pecado, teniendo en cuenta que hasta Román y el Pocho trocan permanentemente. Ayer, por lo pronto, Marino se movió fijo como volante por izquierda y Nicolás fue el enlace. Activo, enchufado y comprometido con el juego, el pibe buscó siempre la bocha e intentó ser la usina generadora de fútbol. Según la radiografía de Olé, entregó 31 pases bien, cinco mal y no remató al arco. Su presencia puede aportar verticalidad, cambio de ritmo y una constante vocación ofensiva, además, claro, de ese fino pie izquierdo que en sintonía con el de Pocho predispone al goce.
Marino, en cambio, tuvo menos contacto con la pelota, aunque se lo vio preciso. Se notó su falta de recorrido por la banda. Elogiado y alentado por el Panadero Díaz, redondeó los 38 minutos que duró el ensayo con una actuación correcta. Por características camina y juega con el ritmo de Román. En su andar pausado y pensante también tiene panorama.
Durante la gira, Gaitán aprovechó mejor las chances y dejó encantado al DT. Ojo, no bajó Guillermo en su consideración, pero el jueves, en el primer partido oficial del semestre, el que ingresó fue Nicolás y ese era un dato que tentaba a inclinar la balanza hacia el pibe de la cantera. Sin embargo, Coco aclaró que recién definirá esta noche.
Si de encontrar puntos en común se trata, hay algo que los une: ambos decidieron no hablar con la prensa. De manera amable, ofrecieron sus motivos. Uno explicó que "primero quiero jugar" y el otro argumentó que enfrentará los micrófonos "cuando firme los papeles del contrato".
Mientras, Basile sigue rompiéndose el Coco. ¿Plan G o plan M?
viernes, 21 de agosto de 2009
Boca comenzó bien, pero se quedó y Vélez se llevó un valioso empate

Volvió el Coco Basile a la Bombonera. Volvió el fútbol, aunque por momentos. Pero no volvió la alegría. Boca igualó 1 a 1 con Vélez en el partido de ida de la primera etapa de la Copa Sudamericana. Pablo Mouche, a los 3 minutos, y Víctor Zapata a los 78 marcaron los goles del encuentro.
El comienzo del partido fue eléctrico. En la primera jugada del partido, tras una desatención defensiva en el fondo de los xeneizes, Moralez dejó solo a López, quien mano a mano con Abbondanzieri definió afuera.
En la réplica, llegó la primera alegría para Basile. Luego de un pelotazo y un rechazo fallido de Otamendi, el balón derivó en Mouche, quien entró al área de Vélez en velocidad y cruzó el disparo para marcar el 1 a 0.
El segundo ciclo de Basile comenzaba de la mejor manera. El club de la Ribera era protagonista y jugaba mejor que Vélez. Con buena presión sobre el campo adversario, Cáceres y Paletta, los centrales, y Battaglia no dejaban respirar a los atacantes de Vélez.
El cuadro de Liniers se aproximaba al arco xeneize sólo por algunos errores defensivos, como cuando Martínez cabeceó solo y Abbondanzieri contuvo bien, o cuando López volvió a fallar desde una buena posición.
Boca dominaba el partido. Riquelme pudo convertir, tras un buen pase de Palermo, pero falló. También el palo salvó al arco de Montoya. Vélez pudo igualar con un cabezazo de Domínguez, desviado al córner por Ibarra. Boca se marchó al descanso, con un justo triunfo parcial.
En el segundo tiempo, el partido mantuvo su ritmo vertiginoso, con llegadas en ambos arcos. Abbondanzieri respondió impecable ante un cabezazo de Zapata y observó con temor como un disparo de Cristaldo rozaba uno de los palos. Los xeneizes tuvieron su oportunidad con Ariel Rosada e Insúa.
El empate llegó tras una desintelegencia xeneize en el costado derecho. Tras una serie de rebotes, Zapata logró marcar. Unos seis minutos antes, Boca había perdido a Riquelme (fue reemplazado por Gaitán) por un golpe en la pierna derecha. "No es nada grave, sólo un golpe", dijo Román en Fox Sports.
Los últimos minutos tuvieron a Boca volcado al ataque, pero no logró quebrar la defensa de Vélez. La revancha será el 16 de septiembre en Liniers.
Es poco un empate para el esfuerzo hecho y las oportunidades perdidas
ero suele decirse que el rival juega y a veces, como Vélez durante media hora del ST, no lo hace mal. Se trata del campeón argentino después de todo, en especial después del foul de Larrivey...
Convengamos que el resultado deja abierta la serie, al margen de las dificultades que siempre plantea el Amalfitani. Además, por los problemas que han tenido grandes vs. chicos en el inicio de esta Sudamericana, no es despreciable el 1-1. Para que no se ofendan los de Liniers, reconoceremos que en los últimos 15 años han crecido deportiva, institucional y económicamente. Para sumarse al lote de los clubes principales, sólo les falta un auténtico clásico y, en la medida de las posibilidades, algo más de gente.
En términos globales, el equipo hizo un buen partido. Si comparamos esta actuación con otras del semestre anterior, por ejemplo el 0-2 ante este mismo adversario, encontraremos una intervención salvadora de Abbondanzieri, más sacrificio de los volantes y mayor movilidad arriba. Las complicaciones se sucedieron cuando la visita atacó con tres puntas. Basile no se animó a juntar a Medel, Battaglia y Rosada, que por izquierda quizá no hubiera metido un cambio de frente de zurda, en el medio. ¿Defensivo? Repasemos el que armó ayer un lejano boquense como Gareca.
Convengamos que el resultado deja abierta la serie, al margen de las dificultades que siempre plantea el Amalfitani. Además, por los problemas que han tenido grandes vs. chicos en el inicio de esta Sudamericana, no es despreciable el 1-1. Para que no se ofendan los de Liniers, reconoceremos que en los últimos 15 años han crecido deportiva, institucional y económicamente. Para sumarse al lote de los clubes principales, sólo les falta un auténtico clásico y, en la medida de las posibilidades, algo más de gente.
En términos globales, el equipo hizo un buen partido. Si comparamos esta actuación con otras del semestre anterior, por ejemplo el 0-2 ante este mismo adversario, encontraremos una intervención salvadora de Abbondanzieri, más sacrificio de los volantes y mayor movilidad arriba. Las complicaciones se sucedieron cuando la visita atacó con tres puntas. Basile no se animó a juntar a Medel, Battaglia y Rosada, que por izquierda quizá no hubiera metido un cambio de frente de zurda, en el medio. ¿Defensivo? Repasemos el que armó ayer un lejano boquense como Gareca.
Mouche definió muy bien en el 1-0
Pablo Mouche escuchó durante el receso que Boca buscaba un delantero para acompañar a Palermo. Pero anoche demostró que él mismo quiere ser el ladero de Martín. A los 3 minutos del juego, capitalizó un contraataque tras un error de Otamendi. Fue un gol con su marca de estilo.
Rápido como Usain Bolt e implacable como su compañero de ataque, Pablo corrió y corrió hasta que encontró el momento justo para pegarle con la cara externa de su botín izquierdo. Pero más allá de esta jugada, mostró capacidad para desbordar, algo que quiere Palermo, quien no se siente tan cómodo jugando con otro punta del estilo de Viatri.
Mouche completó esta actuación tras un mercado de pases en el que Boca realizó gestiones por Darío Cvitanich y Gonzalo Bergessio. No llegó ninguno. Y él cumplió con lo suyo.
Rápido como Usain Bolt e implacable como su compañero de ataque, Pablo corrió y corrió hasta que encontró el momento justo para pegarle con la cara externa de su botín izquierdo. Pero más allá de esta jugada, mostró capacidad para desbordar, algo que quiere Palermo, quien no se siente tan cómodo jugando con otro punta del estilo de Viatri.
Mouche completó esta actuación tras un mercado de pases en el que Boca realizó gestiones por Darío Cvitanich y Gonzalo Bergessio. No llegó ninguno. Y él cumplió con lo suyo.
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