martes, 14 de diciembre de 2010

Boca va por Schiavi, que acepta regresar. Decidirá Falcioni.


Un arquero, un volante, un delantero... A la hora de hablar de refuerzos para Boca de cara al 2011 no se mencionaba la posibilidad de traer un defensor central. Principalmente porque el club ya trajo a tres en el invierno: Matías Caruzzo, Christian Cellay y Juan Insaurralde. Pero varios dirigentes pretenden repatriar a alguien en ese puesto para que transmita la mística dentro del vestuario y contagie al trío que aún está adaptándose al Mundo Boca. ¿El nombre? Rolando Schiavi...

Sí, el Flaco es prioridad para ciertos directivos. Desde que llegó a Newell’s, en cada receso suena para volver. Pero por un motivo u otro, nunca se dio. Ahora, hay chances. Boca lo quiere. Newell’s, por su parte, tiene una deuda importante con él (alrededor de 300.000 dólares) e incluso ya le habrían comunicado a Sensini que no lo va a tener a partir del próximo año. El defensor, en tanto, desea retirarse en el club del cual es hincha. “Y campeón”, dicen que dijo el Flaco, que el 18 de enero cumplirá 38 años.

¿De qué depende? Fundamentalmente, del visto bueno de Julio César Falcioni. Rolo a la vista...

Boca festejaba la victoria y los 300 goles de Palermo.Pero Neira clavó un gran tiro libre y convirtio el empate


Ya está. Terminó un año poco feliz para Boca. Amagó a cerrarlo con una sonrisa por el gol 300 de Palermo, pero este 2010 no era del Xeneize y será rápidamente olvidable. O mejor dicho, habrá que revisar en qué se falló para no repetirlo en el 2011. Esa será tarea de ¿Falcioni?, pero queda el alivio de que el calendario futbolístico terminó.

Ya está. Terminó un año duro y difícil para Gimnasia. En el primer semestre, salvó la categoría en la Promoción ante Atlético Rafaela y cierra el segundo en la misma ubicación. Queda una sonrisa por haber rescatado un punto en la Bombonera gracias a un golazo de tiro libre de Neira, pero ni eso es suficiente consuelo. El Lobo, también ve con buenos ojos que se valla el 2010 y espera con brazos abiertos el 2011.

Ninguno de los dos equipos tuvo el año que hubiera imaginado. Lo que buscaban era terminarlo con una alegría. Y la del local llegó rápido. Palermo gritó su gol 300 en Primera gracias a un centro de Araujo. Ya no hay que sorprenderse por la capacidad goleadora del Titán, que a los 36 sigue vigente como nunca. Y si Martín hace historia, Araujo (pegó un tiro en el palo) y Chávez mostraron ser el futuro de Boca. Si tienen el respaldo necesario, podrán demostrar porqué se los cataloga como cracks.

En el Lobo, la esperanza se centra en Juan Neira. El Diez clavó un golazo de tiro libre para rescatar un punto importante para el promedio. Si llega Guillermo, tendrá un envión anímico extra. El Melli haría la pretemporada y luego decidirá si se suma o no.

No hubo mucho más. Pompei y Morant ya son historia. Boca y Gimnasia cierran el año sin sonreir, pero respiran tranquilos, el 2010 ya fue. Ya está.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Gimnasia será el rival del conjunto de Roberto Pompei a partir de las 19.10, en la Bombonera y con el arbitraje de Diego Abal.


En el último juego para Pompei como entrenador interino, Tito ya tiene a los nombres de quienes recibirán al Lobo en lo que significa el último encuentro para Boca de un campeonato para le olvido. Cristian Chávez se recuperó de una molestia muscular y finalmente jugará como enlace. Otro que se mejoró y también será de la partida es Christian Cellay, tenía un fuerte dolor en el tobillo. Quien no podrá estar es Matías Giménez, quien acumuló ante Banfield su quinta tarjeta amarilla y por eso deberá pugnar con una fecha de suspensión. El juvenil Juan Sánchez Miño será quien entre en su lugar.

Martín Palermo, máximo goleador de la historia de la institución, podrá convertir justamente ante el conjunto platense, su gol número 300 en el fútbol argentino, en lo que significaría un nuevo capítulo en su vida de película.

De esta manera, el Xeneize formaría con: Javier García; Clemente Rodríguez, Cellay, Juan Manuel Insaurralde, Fabián Monzón; Cristian Erbes, Gary Medel, Sánchez Miño, Chávez; Sergio Araujo y Palermo.

Por el lado de Gimnasia, que debe sumar para tratar de salir de la zona de promoción, este partido también significará la salida de su DT, puesto que Pablo Morant volverá a trabajar en el fútbol de Divisiones Inferiores del club. Por su parte, Fabián Rinaudo no jugará por una lesión en el aductor de la pierna izquierda y Alejandro Frezzotti será el volante de marca. Además, Milton Casco reemplazará a Claudio Graf y Juan Neira se ubicará como delantero.

Entonces, quienes saldrían a la cancha serían: Gastón Sessa; Abel Masuero, Pablo Fontanello, Ariel Agüero, Leandro Sapetti; Hernán Encina, Frezzotti, Luciano Aued, Casco; Antonio Rojano y Neira.

Palermo cierra el 2010 como el goleador del fútbol argentino, con 17.


Y, justo ante Gimnasia, al que le hizo 14, quiere festejar el 300...

Tiene todos los condimentos. Es Gimnasia, a quien ya le convirtió 14 goles y es su víctima favorita junto con Colón. Será, además, la despedida de la Bombonera hasta el año que viene. Ya es, aunque queden partidos por jugar, el máximo goleador del año en el fútbol argentino pero, con uno más llegaría a su media anual de 18 goles y, también podría ser el 300 de su carrera. Entre los convertidos en Boca, Estudiantes, Selección y en el fútbol español, ya sumó 299, una bestialidad. Pero claro, hace tres fechas que se le viene negando el grito. ¿Podrá terminar el 2010 dándose ese lujo? Fue un año agridulce para el Loco. Esperaba mucho más, está claro, pero se dio más de un gusto. Fue el año de su Mundial, el primero de su carrera y a los 36 años. Y como no podía ser de otra manera, también dejó su nombre en la historia de la FIFA: con el grito ante Grecia, el 22 de junio, se transformó en el jugador más veterano en meter un gol en un Mundial. Epico.

En Boca también siguió rompiendo redes, más allá de dos campañas decepcionantes. El 12 de abril, ante Arsenal, metió dos y superó a Roberto Cherro como máximo goleador en la historia de Boca, tanto amateur como profesional. Su bandera, la que lo espera en cada partido de local sobre los palcos, tachó el 218 pero la cuenta no se detuvo. Ese torneo, el Clausura, lo finalizó con 10, tres menos que Mauro Boselli, el top scorer. En este semestre también hizo de las suyas: sumó, hasta acá, siete goles, con un hattrick a Colón incluido. Es cierto: aún tiene chances de alcanzar a Santiago Silva, el primero de la tabla, quien contabilizó 11 en total, pero deberá hacer cuatro esta tarde. Es verdad, sabiendo que el rival es Gimnasia y que ya le hizo cuatro goles en el 2007, todo puede pasar.

Se habló de la chance de un retiro prematuro, en diciembre. Pero, con 37 años, sigue vigente. Sus números lo avalan.

domingo, 12 de diciembre de 2010

El representante de Julio César Falcioni, aseguró que "la propuesta de Boca es viable", pero puso un freno. Hay que esperar


"La reunión fue positiva, la propuesta de Boca es viable. Se charlaron cosas en general de lo que es la propuesta que le acercaron a Julio. Veremos los pasos a seguir para hacer las cosas bien. Recién empieza la negociación". Eso fue lo que explicó Sergio Grecco, representante de Julio César Falcioni.

En charla con La Oral Deportiva, el empresario sostuvo que todo va encaminado: "El viernes se comunicaron los presidentes, después se comunicó conmigo Ameal. Ahí tuve una reunión con Portell, sólo una charla, y quedamos que lunes o martes seguiríamos para ponernos al tanto de algunas cosas", añadió.

Grecco aseguró que lo primordial es saber bien qué es lo que pretende Boca y ahí recién hablar con la dirigencia del Taladro. "Primero hay que tener un entendimiento total con la gente de Boca y después hablar con la gente de Banfield", comentó.

Y ojo, si bien hubo reuniones y charlas, para el representante del Pelusa no habrán demasiadas novedades todavía. "Creo que recién el martes puede haber un panorama mas claro", tiró. A lo que agregó: "Creo que no va a haber problemas si Julio decide pasar a Boca. Dejemos pasar los días, que las reuniones se sucedan y que saquemos adelante lo mejor. Igual, no se irá mal de Banfield. Será un hasta luego".

Riquelme cumplió una promesa e invitó con un asado en el quincho del club a todos los pibes de la Quinta que acaban de salir campeones.


Los juveniles, locos por tener de cerca al ídolo.

Chicos, ¿quiénes patearon los penales?”.

Las mesas son largas, casi interminables. Están sentados disfrutando de un mismo asado los pibes de la Quinta, campeones el sábado pasado en su categoría, y varios jugadores de Primera, entre los que sobresale Juan Román Riquelme, que pregunta buscando terminar el excesivo respeto. Fue justamente el 10, en uno de esos gestos que suele tener con los más jóvenes, el promotor de este agasajo y el que se preocupó porque todos se sintieran cómodos.

El propio Riquelme, acompañado por Viatri, Javi García, Giménez, Méndez y Mouche, se encargó de pagar el asado, por una promesa que le había hecho a Nicolás González, jugador de la Quinta y también integrante del plantel de Primera. El entrenamiento matutino del sábado ya terminó y, vestidos de civil, los grandes hacen de anfitriones de los pibes. Ellos ya están en el quincho del club cuando los juveniles empiezan a llegar y con mucha timidez saludan a cada uno de los ídolos.

En una punta de la mesa aparece Pompei, por su cercanía a las Inferiores, junto al DT campeón, el Colorado Regenhardt, el mismo que en diciembre pasado dio la vuelta con la Reserva. En medio de los pibes están Sergio Araujo, Leandro Marín, Marcelo Cañete, Leandro Paredes y Maxi Scapparoni. Y a los seis grandes se les sumó Tito Noir, de regreso tras el préstamo en el Barcelona de Ecuador. Para todos ellos, desfilan por los platos chorizos, ensaladas, tiras de asado y vacío. El Tano Pascual, un hincha que es habitué de Casa Amarilla, y el Pata, un fanático de Tandil que sigue todas las pretemporadas, también forman parte del asado, por invitación de Román. La bebida es gaseosa común y light. Y el postre, helado de vainilla, chocolate y frutilla.

Entre bocado y bocado, aparece la admiración y el respeto, principalmente hacia Riquelme. Lo miran y ven una figura enorme, intimidante. Por eso, él busca romper el hielo. “¿Vos pateaste el primer penal?”, le pregunta al capitán, Nico González. Los pibes contestan en un tono casi imperceptible. “Lo pateó Genaro, es el goleador y me lo pidió”, responde Regenhardt. Y así, Román pregunta uno por uno quién se animó a patear para ganar el título por penales. “¿Vos atajaste alguno?”, le pregunta después al arquero. “Sí, el primero”, contesta. “Ah, se las dejaste fácil a todos”, completa el enganche, antes de cargar al Colo por haber puesto al 2 de 9 para buscar el empate que finalmente consiguió.

La despedida, con la panza llena y la promesa de que el título de la Quinta pronto se traslade a la Primera, es a pura música, con una canción italiana entonada por Pascual, ovacionado por todos al igual que esos juveniles que hace una semana dieron la vuelta olímpica. Un aplauso para el asador...

Ante la ausencia de Giménez, por cinco amarillas, Pompei le da la confianza al pibe Sánchez Miño, que debutará de titular.


El 1° de enero cumplirá 21 años. El festejo lo encontrará seguramente feliz por haber cumplido su sueño: mañana, contra Gimnasia, Juan Manuel Sánchez Miño debutará como titular en la Primera de Boca. Si bien ya jugó unos minutos contra Quilmes y Banfield, la ausencia de Matías Giménez por cinco amarillas hizo que Roberto Pompei confiara en este zurdito técnico para incluirlo entre los 11. “La verdad es que esto que estoy viviendo no lo puedo creer. Es una felicidad muy grande”, cuenta el volante que hace diez años que está en el club.

De chiquito ya se sabía que lo suyo era el fútbol. “Empecé a los cinco años. Mis viejos me llevaron a un club de barrio, Juventud de Saavedra, para jugar al baby”, recuerda. Luego de unos años llegó el tan esperado fichaje de parte de Boca. A partir de ahí comenzó a escalar. Primero en Infantiles. Luego en Inferiores. Y se fue transformando en un jugador polifuncional. Originalmente era volante por izquierda. Pero como no tenía lugar en ese puesto, jugó de 3, de 6, de volante central y hasta de enganche. “La verdad es que nunca me hice problemas por el puesto. Si el técnico pensaba que yo le era útil para el equipo, trataba de cumplirle”, comenta.

En esos pocos minutos en Primera, Pompei lo tiró como volante por la izquierda. Pero durante el ciclo Borghi, Sánchez Miño conoció otra posición, la de doble cinco. “Como la Reserva también jugaba con línea de tres atrás y no había muchas chances como carrilero, Tito empezó a ponerme de doble cinco. Me dio confianza y continuidad, y yo de a poco me fui soltando. Lo bueno de esa posición es que tenés contacto permanente con la pelota”, explica el pibe.

Más maduro, en los últimos tiempos le agregó una cuota de sacrificio a su juego. “Siento que crecí en la lucha para recuperar la pelota, en ser más solidario con mis compañeros”, afirma este admirador de Battaglia, Palermo y, sobre todo, Riquelme.

Apasionado por los idiomas (domina el inglés y el francés), la madurez también le llegó en la vida: hace un año y medio fue papá: “Bautista me cambió la vida. Tomé conciencia de que tengo una familia y eso me da más fuerzas”.