martes, 19 de octubre de 2010

Román volvería con Argentinos, pero no se baja para el Rojo.


El jueves sumó sus primeros 43 minutos de fútbol cuando en realidad tenía que jugar apenas 20. Así y todo, a Román Riquelme todavía le falta para reaparecer. “Lo veo más para jugar contra Argentinos, pero no descarto que lo haga ante Independiente. No está diez puntos”, avisó Borghi.

El problema de Riquelme, aunque día a día viene avanzando rumbo a su reaparición, es que todavía le falta físicamente para aguantar el ritmo de un partido. En esa práctica de la semana pasada mostró su precisión y manejo habitual, también rapidez en sus desplazamientos, pero terminó cansado. Al día siguiente, en consecuencia, no hizo trabajos de campo, sino que estuvo toda la mañana en el gimnasio.

“El otro día me dieron una definición sobre Román: es de esos tipos que manda Dios de vez en cuando para decirnos que existe. En estos entrenamiento lo ha demostrado”, dijo el DT en La Red. E insistió con la fecha de la vuelta del 10: “Yo creo que el partido con Argentinos es clave”.

Battaglia y Cellay estarían para reaparecer en el clásico


Son los regresos los que hacen pensar a Claudio Borghi cómo conformar el equipo para el clásico del domingo con Independiente. No es el de Román Riquelme, sino los de Christian Cellay, indiscutido hasta que se lesionó en la quinta fecha, y de Sebastián Battaglia.

La de Riquelme, si llegara a estar en condiciones de jugar, no le genera ninguna duda al técnico. Entra como enganche y listo. En cambio, en el caso de Christian Cellay, titular indiscutido hasta el partido frente a San Lorenzo, le abre un abanico de posibilidades al Bichi, de cambios y movimientos de piezas.

La primera alternativa que tiene el técnico es devolverle a Cellay su lugar como stopper derecho en reemplazo de Gary Medel, quien venía como volante hasta que debió cubrir ese hueco en defensa. Hasta este domingo, cuando tuvo un buen partido con Huracán y hasta fue ovacionado, el chileno estaba para dejar su lugar entre los 11. El propio DT lo consideraba en deuda. Con este cambio, Sebastián Battaglia podría volver por uno de los enganches (Escudero) y volver a formar el doble 5 con Méndez y continuar Erbes por derecha.

La otra variante es que con el ingreso de Cellay, Medel ingrese por uno de los enganches y recupere su espacio en el medio. De esta manera, Battaglia jugaría por Erbes y, aunque tanto Medel como Méndez no sienten el ida y vuelta por la banda, uno deberá sacrificarse ya que no están Gaona Lugo (lesionado) ni Clemente Rodríguez (le falta cumplir una fecha).

lunes, 18 de octubre de 2010

La línea de tres no se negocia. A tal punto lo repitió Borghi, que ayer volvió a dejarlo claro en la cancha


En una circunstancia puntual, en un momento que el partido o la propuesta del rival podían haberle permitido la licencia de defender con cuatro. Y dejar a salvo su conciencia. Pero no. Siete minutos después de que, con el ingreso de Mariano Martínez, Huracán intentara buscar el empate con tres hombres de ataque (Roly Zárate fue el titular y Luciano Nieto, un mediapunta lanzado en ataque, ya había entrado en el inicio del segundo tiempo), Borghi hizo entrar a Monzón por Escudero. Pero aquello que podría leerse como un resguardo o una previsión defensiva, el Bichi lo leyó de otra forma. O lo cuidó de otra forma.

El automático hubiese desparramado en línea a Medel, Caruzzo, Insaurralde y Monzón. Cuatro contra tres, supremacía numérica, zona cubierta. Sin embargo, fundamentalista de su propio fundamentalismo, Borghi dejó a Monzón como carrilero por izquierda y, en cambio, hizo que Erbes se retrasara al punto de meterse entre los centrales, formando una defensa circunstancial de cuatro sin tocar, al fin de cuentas, la de tres.

Aunque Erbes ya hizo esa función en otra ocasión, Borghi volvió ayer romper la lógica. Incluso, con Monzón a la izquierda, Giménez se terminó corriendo al medio, casi de cinco, y Méndez a la derecha. Un parado extraño, sí. ¿Más asociado al capricho que a la convicción?

Y pensar que algunos lo discuten....increible...genio total...


Palermo abrió el 2-0 con un golazo inventado de la nada. Antes de colgarla de un ángulo, la tocó sin intención con la mano. El Boca de Borghi gana, no emociona...

El Boca de Borghi gana pero comete el peor de los pecados futboleros: no emociona. Y eso, lo de la emoción, no es un problema del sistema, de la estrategia ni de las convicciones. Este Boca de Borghi ya tiene instalado en su disco rígido el 3-4-1-2 de su DT y, cuando las lesiones lo agobian, hasta muestra alguna elasticidad como para adaptarse a dos enganches (Escudero-Chávez) y un volante derecho que no deba hacer toda la raya (Méndez). Siempre presiona para tratar de forzar el error rival, planta sus mediocampistas con sentido ofensivo y los jugadores, con más esfuerzo que efectividad, aceptan la propuesta. Pero, siempre hay un pero, la emoción es otra cosa... Y mientras la emoción espera por Juan Román Riquelme, el jugador más influyente del fútbol argentino, ahí está Martín Palermo, el hombre milagro que, en un punto, se autoboicotea: como sus goles ya no sorprenden, parecen emocionar menos... Sin embargo, el tipo tiene el don de sacar una flor del desierto. Cuando está cada vez más cerca de que el futbolista que vive en él pase a la inmortalidad, mantiene intacta su voracidad y su cero temor al ridículo. Por eso es capaz de girar en una pierna, mientras los defensores de Huracán gritan y ruegan por una mano (casual), y colgar un zurdazo del ángulo. El empeine llena la pelota y la pelota llena la boca de gol. Un Palermo auténtico, como con la mano.

Al Boca de Borghi todavía le cuesta pisar el área. El gol de Viatri, el segundo, es consecuencia de las ganas de Chávez y de un pésimo rechazo de Facundo Quiroga que le sirvió el derechazo al otro nueve. Por eso Palermo sufre. Porque el técnico lo quiere como última punta, para el final de los ataques. Es Viatri, por mayor capacidad técnica, quien sale a tomar aire para tratar de oxigenar la elaboración. Esta vez, antes y después de su gol, sólo dos veces recibió un pase como un nueve hecho y, en su caso, zurdo. Chávez, de enganche, se la dio vacío para dejarlo a pasos del área y del arquero Monzón: bandera en alto y un offside que no fue. En el segundo tiempo, tres minutos antes del 2-0, Escudero, antes de llegar al fondo por la izquierda, sacó un centro con comba a favor del Loco, quien de atropellada no pudo acomodar el botín zurdo. Sólo dos asistencias es un servicio muy pobre para cualquier delantero. Así y todo, Palermo siempre se las arregla para hacer la suya. Lo hizo siempre, en cualquier Boca. Y lo hace ahora, incluso en el Boca de Borghi...

Borghi: "Buscamos un estilo que nos permita confiar"


Lejos de contagiarse de una suerte de optimismo que resultaría erróneo y sumamente apresurado, lejos de confundirse creyendo que se halló el camino buscado sólo por un par de éxitos consecutivos, Claudio Borghi y Martín Palermo, conductor y capitán de Boca, dos de los hombres de mayor influencia en la intimidad del grupo, coincidieron en que faltan demasiadas cuestiones deportivas para sospechar que la recuperación está próxima. Boca ayer ganó, es cierto, pero la opacidad de su juego adormeció a los presentes en la Bombonera..., una vez más. En definitiva, Boca utilizará lo que resta del año para intentar encontrar un orden futbolístico y acercarse a la filosofía que tanto anhela Borghi.

"No pensamos en tener partidos brillantes. Estudiantes perdió puntos y nosotros ganamos, pero antes de pensar en acercarnos a los de arriba tenemos que asumir el formato y repetirlo. Buscamos un estilo que nos permita confiar. Hoy (por ayer), por ejemplo, no recibimos goles en contra y eso es muy importante sobre todo para el arquero, que siempre es el más preocupado porque los sufre. La defensa estuvo bastante bien, Gary (Medel) jugó muy bien, pero igualmente nunca dudé del sistema. Nosotros tenemos que seguir remándola", explicó, sin misterios, el Bichi Borghi, que ayer rompió la costumbre de no hacer declaraciones luego de los partidos.


Apertura 2010: los goles de Boca vs. Huracán (Canal 7)
Palermo, que ayer anotó su gol número 228 en el conjunto de la Ribera y fue uno de los más ovacionados por los hinchas, analizó el presente y coincidió con Borghi, sobre todo con miras al futuro. "La suma de triunfos nos dará tranquilidad para entrenarnos en la semana y también para intentar encontrar una regularidad que nos ayude a encarar lo que viene con más confianza y mayores expectativas. No tenemos que volvernos locos porque ganamos dos partidos seguidos, pero este es el camino, tenemos que seguir así", explicó el máximo artillero en la historia de los boquenses.

La que pasó fue una semana espinosa para que Borghi planificara lo mejor posible el partido ante Huracán; por una u otra cuestión, nuevamente no pudo repetir la formación. Las lesiones de Orlando Gaona Lugo y Sebastián Battaglia lo obligaron a modificar las piezas. Y ello atenta contra la búsqueda de un ideal. "Tuvimos que rearmar el equipo en pocos días. Con los dos enganches, Escudero y Chávez, traté de tener más la pelota, que era lo que nos faltaba. Algunos arriesgaron que iba a jugar Cañete, pero bueno..., en algo pude sorprender", sonrió el técnico.

Matías Giménez, uno de los hombres que intentó cubrir la banda izquierda del medio campo, opinó: "Tenemos muchísimas cosas por mejorar, pero hay un gran grupo y confiamos en hallar el camino". El arquero, Cristian Lucchetti, añadió: "Hicimos un buen trabajo defensivo y hay que destacarlo".

Boca reconoce que el año está perdido, por ello apunta a otra cosa, a mentalizarse en tener un 2011 mucho mejor.

domingo, 17 de octubre de 2010

Boca sin jugar bien le ganó 2 a 0 a un Huracán pésimo.


Minuto a minuto del partido

PRIMER TIEMPO:

•2′: Monzón choca con Viatri que queda tendido en el piso
•4′: Remate suave de Escudero que controla el arquero.
•5′: Remate de Chávez desviado.
•12′: Palermo cabecea contra su propio arco. Desviado.
•15′: Matías Giménez desvia un buen centro de Diego Rodríguez.
•17′: Fuerte remate de Montiglio que pasa cerca del palo.
•18′: Gran tapada de Monzón a Escudero dentro del área. Invalidada por posición adelantada.
•20′: Disparo de Zárate que controla Lucchetti.
•Boca intenta pero sin claridad.
•31′: Remate cruzado de Morales. Desviado.
•33′ Amonestado Medel (B) por meterle un plancahzo a Montiglio.
•34′ Medel sorprendió a todos y remato desde lejos. Gran tapada de Monzón.
•38′ Amonestado Battaglia (H) por agarrón a Chávez.
•44′ GOL de Boca. Martín Palermo de volea desde afuera del área.

SEGUNDO TIEMPO:

•0′: Cambios en Huracán. Ingresaron Formica por Montiglio y Nieto por Machín.
•3′ : Remate de Escudero que sale desviado.
•Huracán inteta crear peligro en el área de Boca, pero sin ideas.
•15′ cambio en Huracán. Ingresó Mariano Martínez en lugar de Diego Rodríguez.
•17′ Remate de Palermo que se va lejos.
•19′ Cabezazo de Zárate cerca del palo.
•20′ GOL DE BOCA. Viatri define contra el poste luego de una gran jugada de Chávez.
•23′ Cambio en Boca. Monzón reemplaza a Escudero.

•30′ Cambio en Boca. Ingresó Mouche en lugar de Viatri.
•33′ Amonestado Medel (B).
•36′ Chávez remata a las manos de Monzón.
•37′ Cambio en Boca. Sauro ingresa por Medel.
•38′ Amonestado Quintana (H).
•45′ Cabezazo de Quintana que sale desviado.

Formaciones:

Boca: Cristian Lucchetti; Gary Medel, Matías Caruzzo, Juan Manuel Insaurralde; Erbes, Méndez, Matías Giménez; Escudero, Chávez; Lucas Viatri y Martín Palermo.

Huracán: Gastón Monzón; Rodrigo Lemos, Quiroga, Carlos Quintana, Cura; César Montiglio, Rodrigo Battaglia, Diego Rodríguez, Gastón Machín; Ángel Morales; y Zárate.

Resumen del partido

Amonestados: 33′ PT Medel (B), 38′ PT Battaglia (H), 38′ ST Quintana (H).

Expulsados:

Goles: Palermo (B), Viatri (B)

Cambios: 0′ ST Formica por Montiglio (H) ; 0′ ST Nieto por Machín (H); 15′ ST Mariano Martínez por Diego Rodríguez (H); 23′ ST Monzón por Escudero; 30′ ST Mouche por Viatri y 37′ ST Sauro por Medel.

Cañete y Chávez jugarán por primera vez juntos para darle al equipo del Bichi el fútbol que anda buscando.


Y una victoria en casa...

Pero nosotros no nos llevamos bien”. Cristian Chávez se ríe pero enseguida se saca de encima a Marcelo Cañete, que le estampa un beso en su cabellera con gel. Esta tarde, juntos por primera vez, la dupla creadora tendrá su chance, a pocos días del regreso de Juan Román Riquelme al equipo, el hombre al que, entre los dos, intentarán reemplazar con éxito. “Ojalá podamos darle al equipo un triunfo jugando en nuestra casa”, coinciden los dos fantasistas que Claudio Borghi pondrá en cancha esta tarde ante Huracán.

“Con el Chelo somos diferentes, él es más de tirar lujos, caños, tacos y esas cosas. Yo soy más de correr y del sacrificio. Los dos tenemos que hacer jugar al equipo, que es lo que nos falta. Es la primera vez que vamos a jugar juntos, nos vamos a matar, dejaremos todo”, dice Pochi, entusiasmado con la idea de compartir cancha con otro 10, algo que ya le tocó hacer, hasta con el mismísimo Riquelme. “La idea es tener más la pelota. Es lindo que haya más jugadores que manejen la pelota en el medio, está bueno cuando te toca alguien que conoce también la posición”, reconoce el Chelo. Los dos suenan entusiasmados, con ganas. Esta tarde tendrán la chance de continuar la racha que, esperan todos, comenzó con Tigre el fin de semana pasado. “Vienen a la Bombonera y nos faltan el respeto, eso no puede seguir pasando”, acota Chávez. “Necesitamos hacernos fuertes en casa”, agrega Cañete.

El jueves, por primera vez, el Bichi los probó juntos en el ensayo formal que terminó 1-1. Sorprendió el DT cambiando el esquema táctico por primera vez: del 3-4-1-2 que venía utilizando pasó al 3-3-2-2. Lo hizo, claro, por necesidad: sin Clemente (suspendido), Marín y Gaona Lugo (lesionados), Medel irá de stopper y Méndez será el reemplazante de Battaglia (ver aparte). Así, entonces, seguramente entre los dos creadores se ocuparán de repartirse la tarea de darle una mano a Erbes cuidando el costado derecho al tiempo que intentarán crear el fútbol que anda buscando Boca.

“Aunque no tuvimos mucho tiempo para practicar juntos, los dos sabemos muy bien lo que tenemos que hacer y vamos a tratar de hacerlo por el bien de Boca. Necesitamos una victoria”, dice el Chelo. Es cierto: en las diez fechas que se llevan jugadas, sólo compartieron cancha 12 minutos. Fue por la primera fecha, ante Godoy Cruz: el titular en ese puesto había sido Escudero, a los ingresó Pochi y tres minutos más trade, salió el Pichi para la entrada de Cañete. Fue la única vez. Otras tres ocasiones, se reemplazaron mutuamente. Hoy, la responsabilidad caerá en los pies de ambos: entre los dos cubrirán los espacios que pronto serán sólo de Román...