lunes, 12 de julio de 2010

Boca partió a las 14 rumbo a la gira por Oceanía, Ameal se queda.


El presidente Jorge Ameal se queda en Buenos Aires haciendo tarea: hoy se juntaría con el representante de Román Riquelme para cerrar la renovación. Caruzzo no vuela con el plantel hasta que todos los papeles del pase estén en orden. Se sumaría el jueves.

El Boca del Bichi arrancó el ciclo con un triunfo ante Palmeiras, el viernes, y hoy a las 14 parte rumbo a Oceanía para seguir sumando minutos de fútbol para el equipo y billetes para la tesorería. Pero mientras el plantel parte hacia la otra parte del mundo, el presidente Jorge Ameal se quedará en Buenos Aires para intentar definir la renovación del contrato de Juan Román Riquelme. Y para ponerle el gancho al pase de Matías Caruzzo, quien por la mañana anduvo por el club para poner los papeles en orden. Por eso, hasta que todo lo conversado no esté por escrito y firmado, el defensor hoy no viajará con sus nuevos compañeros sino que lo haría el jueves.

Por el caso Riquelme, tal como pretendía el ídolo, finalmente el vínculo se prolongará por cuatro años. Pero como todavía hay diferencias entre lo que ofrece Boca y lo que pretende Riquelme para ese último año, esta tarde Ameal se reuniría con Daniel Bolotnicoff, representante del jugador, para empezar a definir el acuerdo y llevarle más tranquilidad al Bichi Borghi, quien espera a Román y Palermo.

Descartado Clemente van por Fierro


A la novela de Caruzzo le falta un capítulo: hoy terminará la revisión médica y deberá firmar su contrato. Luego, realizará el trámite para obtener la visa y viajar a Australia hoy. Si no llega, lo hará en unos días. Además, ya descartado Clemente Rodríguez, hoy los dirigentes intentarán cerrar la llegada de Gonzalo Fierro. Sólo restarían detalles para que el chileno se sume.

Román ,a un paso...


La novela más larga del invierno todavía continúa. Juan Román Riquelme aún no arregló la renovación de su contrato, aunque los dirigentes son optimistas y esperan llegar a un acuerdo. Hoy, Ameal se podría juntar con Daniel Bolotnicoff, representante de Román, para avanzar en los detalles del vínculo, que sería de cuatro años, la duración pretendida por el jugador.

Boca se va de gira,mientras River, San Lorenzo e Independiente trabajan en Salta y enfrentan a rivales locales.


Pese a que viene en sequía de títulos, el prestigio de Boca está intacto: hoy inicia una gira top por Oceanía.

Matemáticas, ¿estás ahí? Hace un año y medio que Boca no sale campeón. Y en estos 18 meses sólo pululó por insípidas posiciones de mitad de tabla, eliminaciones tempranas en Sudamericana y Libertadores e incluso no se clasificó para la última edición. Sin embargo, parece, el prestigio no se mancha.

Boca es un gigante dormido que se quiere despertar con Borghi. Por eso, a partir de hoy emprenderá una gira top, en un continente atípico para un club argentino y que le dejará unos cuantos billetes a la tesorería. Bastante diferente, se ve, al resto de los clubes grandes.

Mientras River, San Lorenzo e Independiente trabajan en Salta y enfrentan a rivales locales,Boca sumará jerarquía, seguirá posicionando su marca en el mundo y, quedó dicho, disfrutará de las mieles económicas. Aquel axioma que se gestó bajo la conducción de Macri, continúa en el gobierno de Ameal. El objetivo es fijar a Boca como una de las instituciones más importantes del mundo.

En la parte futbolística, la travesía por Oceanía (Australia y Nueva Zelanda) servirá para aceitar el funcionamiento colectivo y seguir aflojando las piernas luego de la exigente pretemporada realizada en Pilar. Por eso, Boca disputará dos amistosos: el 16 frente al Melbourne Victory y el 23 ante el Wellington Phoenix (de Nueva Zelanda), dos equipos que participan de la liga australiana.

Así, el plantel partirá hoy a las 14 desde Ezeiza, viajará 14 horas hasta Sidney y, luego de una pequeña escala, volará a Melbourne. Se alojará en el hotel Intercontinental y practicará en un complejo de categoría. Está claro, la jerarquía sigue intacta.

domingo, 11 de julio de 2010

Además de Román, reforzar ese carril es la nueva prioridad.


Además de Román, reforzar ese carril es la nueva prioridad.

Ya está Caruzzo, el refuerzo más pedido por Claudio Borghi. Ahora, la nueva prioridad pasó a ser un carrilero por derecha, el puesto que ante Palmeiras ocupó el juvenil Leandro Marín. El candidato, por el que los dirigentes esperan una respuesta para hoy, es Gonzalo Fierro, figura con el Bichi en Colo Colo. Después sí aparecen Clemente y otros nombres.

Fierro, de 27 años, está en el Flamengo de Brasil desde el 2008, no es titular y ya dijo que sueña con jugar en Boca. Ahora, hay que esperar que su club acepte cederlo a préstamo por una temporada. En caso de que no se concrete, la dirigencia xeneize sigue pensando en Clemente Rodríguez. Y si tampoco se da, existen otros nombres en carpeta que guardan celosamente.

Caruzzo vivió su primer día en Boca


Se hizo estudios y, si le sale la visa, se suma a los que parten de gira.

La novela, en este caso, fue de invierno. En pleno Mundial se llevó la atención mediática en el siempre volátil Mundo Boca. Y al final, como casi todas las novelas, tuvo un desenlace feliz.

Borghi consiguió a su refuerzo más preciado. Matías Caruzzo ya se despidió de Argentinos y vivió ayer su primer día como jugador de Boca. Por la mañana, se acercó a su nuevo club y luego visitó una clínica de Capital para realizarse la revisión médica. Después de los exámenes, comentó: “Estoy muy contento por llegar a un club tan importante”. Y enseguida agregó: “Siempre le voy a estar agradecido a Borghi por haber confiado en mí”.

¿Cómo sigue la vida de Caruzzo? Mañana deberá presentarse a las 8 en otra clínica para terminar la revisión y luego irá a la Embajada de Australia para tramitar la visa. Si la consigue en un abrir y cerrar de ojos, viajará la gira con el resto del plantel. Si no, se sumará el jueves.

Así, Bichi respira aliviado porque los dirigentes le dieron el gusto (Boca pagó 2.500.000 dólares por el pase) y porque sabe que contará con un líbero conocido e ideal para su defensa de tres. Al fin y al cabo, se llevó al capitán del último campeón.

Cellay, uno de los mejores en el estreno del ciclo de Borghi.


Alguna vez contó que no sonríe para la foto porque "no le sale". ¿Será por eso que Boca lo fue a buscar? La historia dice que para ser defensor con estos colores hay que tener cara de malo. Lo suyo es de la línea de cal para adentro, ojo, y será por eso también que Claudio Borghi lo eligió como su primer capitán. Aunque se trate de un amistoso en el que jugaron muchos pibes, la cinta siempre pesa. Y Christian Ariel Cellay no sólo se hizo cargo de la responsabilidad que eso implica, si no que demostró que no le queda nada mal. "Es algo increíble, no me lo esperaba cuando el Bichi vino a hablar conmigo. Me siento agradecido por lo que me hizo vivir. Y por suerte salió todo bien", dice el Samurai, ya más relajado y con una sonrisa que asoma.


-¿Qué te dijo Borghi?


-Antes del partido estuvimos hablando de que era difícil elegir un capitán, que esta vez él tomaba la decisión... Me sorprendió. Si bien siempre es una gran responsabilidad vestir esta camiseta, por ahí es un poquito mayor cuando además tenés que ser el que guía a los chicos. Yo le agradezco la confianza. Es inigualable haberme puesto la camiseta de Boca y, encima, también la cinta.


-¿Te lo esperabas?


-No, no, para nada. Pero lo estoy disfrutando todo al máximo. Yo sentía que este partido era importante porque los chicos estaban golpeados por la gira que habían tenido en Estados Unidos, porque los resultados no se habían dado...


-¿Pensaban en eso?


-Claro, sabíamos la repercusión que iba a tener el partido si no nos iba bien. Somos conscientes de que el resultado no importaba tanto en sí mismo, si no el funcionamiento. Aunque queda claro que ganar siempre es positivo y es un buen empujón.


Habla claro, pausado, oculta el entusiasmo y elogia los colores que lleva puestos. Está a la vista, entonces, que si Borghi lo eligió fue porque le vio pasta de líder, adentro y afuera. Y si bien 90 minutos son escasos para tener tantas certezas y sacar demasiadas conclusiones, sí quedó en evidencia la personalidad del pelilargo. Con gesto adusto y pasos firmes, entró al campo de juego banderín en mano encabezando la fila y también fue el último en abandonar el vestuario. Ya en la cancha, tuvo un par de cierres providenciales, relevó a sus compañeros, y se lo vio gesticular, gritar, acomodar a todos. La consecuencia fue que el equipo mantuvo el arco en cero y la línea de fondo fue la más elogiada por el DT y por la prensa. "Anduvimos bien, nos sentimos cómodos. Por ahí en el primer tiempo se vio lo mejor, en el segundo se nos complicó, más que nada por el tema físico, nunca habíamos hecho 90 minutos y se notó. Pero el funcionamiento fue correcto. Igual lo tendremos que revisar más en frío, mejor, ver algún video que nos sirva para corregir y seguir mejorando", apunta, y se deschava como un obsesivo del juego, una virtud para un central que, si bien no es muy alto (1,75) salta y cabecea bien. Aunque ante el Palmeiras, se lució cerrando abajo y controlando la pelota para salir jugando.


Esta semana, la defensa que tanto soñó el DT se va a completar. Cellay le dejará ese lugar a Matías Caruzzo (ver aparte) y se acomodará como stopper por derecha, otro puesto que conoce bien. Pero la cinta, por ahora y hasta que el plantel se complete (Medel, Palermo, Riquelme, Battaglia), será suya. La foto para su mural ya la tiene...