martes, 22 de junio de 2010

Mundial Sudáfrica - Palermo disfruta de su primer Mundial incluso sin jugar y confía en que tendrá su oportunidad.


¿Será el gol de la final para su película? “Eso sería un peliculón, je”.

No necesito que me den más espacio del que tengo”. Martín Palermo asegura estar disfrutando el Mundial desde otro lugar. Figura de Boca aunque todavía no haya arreglado su continuidad, capitán y titular, no parece sentir el cambio de saber que aquí y ahora es uno más. Y uno que tendrá que esperar al costado la oportunidad, en un asiento que no está acostumbrado a visitar. “Lo que pasa es que acá estamos hablando de un plantel en el que uno es más estrella que el otro, en el buen sentido, claro. Estoy rodeado de monstruos”, dirá el Loco.

Sin embargo, ahí está él. Mete un gol en la práctica y recibe el aliento de Maradona, que le besa la cabeza, que choca sus palmas, que muestra que entre ellos hay un cariño especial. “Haber tenido a Diego de compañero y ahora de técnico, y encima en un Mundial, es algo de lo que también disfruto. Le voy a estar siempre agradecido”, dice el 9, ahora convertido en 18 (al fin y al cabo la suma da igual). Hay un día libre, como el sábado, y ahí está él. Se lo puede ver subir a un auto junto con Messi, compartir las fotos con la figura más buscada de Sudáfrica 2010 y hasta bajarse en el mismo barrio privado (las casas que alquilaron para sus familiares están separadas apenas por metros). Aunque en este caso no sea producto de la admiración que tiene por el pequeño crack. “Cada cosa que hace es increíble. Es el mejor del mundo”, aclara por si hiciera falta.

Hay algo que pasa por la cabeza de Palermo. Hay algo que lo hace sentirse pleno. “No me podía ir del fútbol sin vivir esto. Que me haya tocado a los 36 años, después de tantos Mundiales que pasaron en mi carrera y a los que no pude ir, me sigue resultando increíble”, insiste, aunque volverá a decirlo.

-¿En qué momento te ves entrando a la cancha? -No sé, no sé. Eso lo decide Diego. Será cuando lo considere oportuno. Yo valoro estar donde estoy.

-¿La esperanza está? -Seguro, sí. No sé cómo o en qué situación, pero me veo entrando en algún partido, teniendo la oportunidad de jugar unos minutos. Y si no, apoyaré desde afuera. Yo estoy feliz acá. Es algo que no vi nunca, no se compara con nada.

-Muchos escriben la historia de esta forma: faltan 20 minutos, la clasificación se complica, Palermo a la cancha...

-Jajaja. No, no quiero llegar a eso porque significaría que al equipo las cosas no les estarían saliendo bien. Quiero estar en el momento que Diego lo disponga.

-¿No imaginás alguna situación heroica como contra Perú? -No, pensarlo así sería padecerlo. Porque no quiero sufrir otra vez lo que nos pasó en ese partido. Si me toca entrar, que sea lo mejor para el equipo.

-Si te dicen que vas a hacer un solo gol en este Mundial, ¿firmás? -Sí, claro. Hacer un gol en un Mundial para cualquier jugador es inolvidable.

-¿Y en qué momento elegirías hacerlo? -En cualquiera, Mientras se dé y le sirva al equipo... Ojalá que me toque en el momento justo.

-¿En la final para terminar tu película? -Más que una película, eso sería un peliculón, jeje. Algo increíble. Que llegue cuando tenga que llegar. Mientras tanto, disfruto de esto como nadie, je.

¿Alguien lo duda?
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