martes, 5 de abril de 2011

Después de la práctica, los jugadores pasaron por el Departamento Médico para vacunarse contra la gripe.


Ah, Lucchetti no porque está en cama...

Boca te vacuna... Pero no arriba, porque no suma muchos goles en el torneo (cinco en los ocho partidos, el tercer equipo en convertir menos tantos), sino porque en el club decidieron vacunar contra la gripe a los jugadores. Así, se los vio pasar después de la práctica a los jugadores, a Riquelme y a Palermo, a Caruzzo poniendo cara de miedito, a todos.

En el sitio oficial del club mostraron la intimidad de ese momento, de los jugadores en pleno pinchazo. A Riquelme, por ejemplo, sacándose el buzo para el pinchazo y concentrándose como si fuese a patear un tiro libre. Sí, mejor para Falcioni que el 10 ni se resfríe...Esta campaña forma parte de un acuerdo del club con el laboratorio Sonofi Pasteur, para tratar de prevenir la gripe. La gripe que justamente tiró a Lucchetti, quien faltó a la práctica porque está en cama.

Calvo no estará ante Lanús y Falcioni ya debe pensar en tocar su once de memoria:


Colazo metió un gol en la práctica pero se golpeó el tobillo, por lo que el lateral saca ventaja. Los titulares, trabajos regenerativos.

Fue noticia: ante Estudiantes, Boca volvió a repetir un equipo dos fechas consecutivas después de un torneo entero. Motivo de felicidad para Julio César Falcioni, y la victoria contra el Pincha era el motivo para seguir con el mismo once inicial. Pero Calvo se lesionó, se perderá el choque ante Lanús y ya está abierta la pelea por su sucesión. Y, ayudado por su nombre, hay un jugador que saca ventaja: Fabián Monzón sería el elegido.

El otro candidato es Nicolás Colazo, pero al volante no lo ayuda la suerte. En la práctica de esta mañana, donde se enfrentaron los suplentes contra la Reserva, el pibe metió un gol y ganaba terreno, pero debió salir por un golpe en su tobillo. Así, Monzón entraría por el Pampa y se repetiría el cambio que se hizo el domingo, donde Fabián se ubicó por izquierda y Clemente Rodríguez se corrió a la derecha.

Los titulares del partido ante Estudiantes no se exigieron y sólo realizaron trabajos regenerativos para recuperarse del desgaste, mientras que Calvo y Battaglia hicieron ejercicios diferenciados. Claro, no vaya a ser cosa de que Falcioni tenga que tocar más a su equipo... Ojo, también vuelven piezas para armar el once: Gaona Lugo y Erbes entrenaron normalmente, ya recuperados de sus lesiones.

Román le tiró flores a Viatri, el héroe del domingo que seguirá en el banco.


También le hizo un guiño al Loco y hasta elogió el gol de River...

Viatri? Juega bien. Es un jugador que quizá no marque goles, que quizá pierda la pelota, pero cada vez que la agarra tiene la intención de hacer algo. Le puede salir bien o mal, pero él sabe lo que tiene que hacer”. El análisis de Lucas lo hizo ni más ni menos que Juan Román Riquelme. Así habló el 10 del héroe del partido del domingo ante Estudiantes. De alguien que, además, es uno de sus mejores amigos dentro del plantel (junto con Javier García). Una voz autorizada, en fin, para opinar del 9 que vive bajo la sombra del otro 9, de Palermo. Y que así será, parece, hasta mediados de año, cuando el Loco cuelgue los botines.

Consultado en Fox Sports sobre si hay consejos de su parte hacia el delantero, contó: “Yo lo único que le puedo decir es que va a marcar muchos goles cuando le toque jugar. Y que meta muchos así se va al Villarreal, donde la va a pasar fenómeno, ja”.

Pero esas frases destinadas a Viatri no impidieron que hablara de Palermo. “Nosotros tenemos que pensar que contamos con dos delanteros muy buenos. Ningún equipo tiene a un Viatri en el banco y ningún equipo tuvo y disfrutó de un Palermo en los últimos diez años. La realidad es que se da muy pocas veces el hecho de contar con dos goleadores tan buenos”.

Para que Viatri pudiera transformarse en héroe, primero hubo alguien que tuvo que poner el 1-1. Sobre ese tiro libre suyo, y los detalles que hubo en el medio, también habló Riquelme. “Cuando uno le pega a la pelota, ya sabe si va a ser gol o no. Por eso apenas le pegué, salí corriendo para festejarlo. Cuando el árbitro pitó, Matías Sánchez salió corriendo para el arco. Entonces, yo mandé a mis compañeros bien adentro del área así que él volvió a salir para afuera. Si yo pateaba y él se ponía en el palo, se me iba a hacer más difícil. Después, tuve la suerte de que fue gol”.

Román repitió que está muy bien de la rodilla, que su juego no cambia demasiado con el nuevo esquema, que Boca no está jugando muy lindo ni muy vistoso y coincidió con que este equipo arriesga poco. “Cuando uno gana, le da tranquilidad. Pero sabemos que tenemos que mejorar mucho. Si seguimos pensando en cada partido y tenemos la suerte de seguir ganando, veremos dentro de unas fechas si tenemos la posibilidad de pelear el torneo”, afirmó. Eso sí, su disconformidad con respecto al juego excede a su equipo. “Creo que no se está jugando muy bien en el fútbol argentino”, opinó, en el mismo sentido con el que el técnico de la Selección, Sergio Batista, se había referido al torneo local. Sobre el Checho, comentó que ya hace un tiempo que no habla con él, aunque es sabido que el 10 mantiene la ilusión de formar parte del plantel para disputar la Copa América.

Elogioso no sólo con sus compañeros, Román también tuvo un párrafo aparte para el gol de River ante Quilmes. “Fue un gol maravilloso por la jugada. Lo que hace Ferrari, el pase que le da a Lamela, es muy bueno. Eso lo puede hacer por su capacidad técnica”, explicó. Eso sí, por las dudas, aclaró algo que a esta altura es una obviedad: “Hablo de River, pero yo sigo siendo bostero, eh”. ¿Clarito?

Un 5 de Abril de 1981: Boca le ganaba 2-0 a Independiente (mirá el gol de Diego)


Con un hermoso gol de Maradona y un cabezazo de Ruggeri, Boca ganó en Avellaneda por 2 a 0 por la novena fecha del torneo de Primera División

lunes, 4 de abril de 2011

Como había adelantado, Falcioni ratificó a Palermo: “Respeto su día a día de trabajo, es el ejemplo de todos”


Ojo, aclaró que vive del presente y que a Viatri le dará más minutos de juego. “Lucas nos sirve fresco”, contó.

Como hace una semana, Julio Falcioni volvió a confirmar a Martín Palermo como titular para el próximo partido que tiene Boca. ¿Por qué el DT repitió la acción de ratificar al goleador? Porque a pesar de que el Titán anda con la pólvora mojada y no atraviesa su mejor momento, el Emperador destaca que “respeto su día a día de trabajo, es el ejemplo de todos”. Aún así, aclaró que “yo respeto la historia, pero vivo del presente”. ¿Entonces? “Está muy bien Lucas, le vamos a dar minutos de juego. Martín es el capitán y titular. Nos sirve que entre fresco”.

Cuando llegó el momento de analizar el partido, Falcioni subrayó que “más allá del error del gol, estuvieron bastantes seguros. Estudiantes llegó muy poco, casi nada”. Por otro lado, deslizó que “ponderé la actitud, la personalidad y el coraje del equipo que se encontró en desventaja, con toda la presión que tenía y antes uno de los mejores equipos en los últimos cinco o seis torneos”. En cuanto al sistema que le da resultado, no descartó que “en algún partido próximo pondremos dos o tres delanteros. Veremos cómo van transcurriendo las semanas”. Aún así, afirmó que la idea es “seguir sumando cosas, triangulación con Riquelme, Erviti y Chávez para que sea más agresiva y llegue al área contraria”. Sobre el arbitraje, Julio solo remarcó que el gol que no le dieron al Pochi, “es el segundo mal anulado en la cancha de Boca”.

A la hora de hablar de Riquelme, Falcioni no ahorró elogios: “Las pelotas paradas son virtudes de él. Virtud del ejecutor, de Riquelme”. Además comentó que el supuesto conflicto con Román “fue malinterpretado. Nosotros queríamos tener la mejor versión de Riquelme y tener una buena secuencia de partidos. Está trabajando bien en lo grupal e individual”.

Con el triunfo ante Estudiantes, Boca se ubicó a cinco puntos de la cima pero Falcioni dijo en La Red que “Boca es igual a todos los equipos a nivel de funcionamiento y búsqueda”. Asimismo, admitió que “no miramos a los demás”.

En cuanto a la lucha por el arco, indicó que “se lo dije a Javier, cuando tomé la decisión de ponerlo le dije que lo quería más allá de atajar una más o una menos. Le dije que nada en éste fútbol es definitivo. La semana que viene puede ser cambiante, necesitamos que estén todos bien”.

Sobre la actualidad y la tranquilidad que destaca, Falcioni manifestó “uno ve el compromiso de los muchachos en cada día de trabajo. Querían revancha, el convencimiento y las ganas estaban. Estamos un poquito mejor desde hace 15 días”. Y parece que van por más.

Falcioni valoró el triunfo, felicitó a los jugadores por “el coraje y la personalidad” y bajó el mensaje:


“Tenemos que encarar cada partido como si fuera una final”.

Ningún matemático podrá refutar a Julio César Falcioni. Para Adrián Paenza, incluso, podría tratarse de un sacrilegio.

“Estamos más cerca”, diagnóstico el técnico de Boca a la salida del vestuario, todavía transpirado, todavía con el partido en el lomo, todavía con la exaltación de su primera victoria en casa (hasta ayer sólo había sumado un punto).

Y no miente Falcioni. La estadística, fría e irreprochable, le da la razón. Boca le descontó puntos a Estudiantes, ahora mira la tabla de otra manera (aun con la mitad de los equipos en la misma línea o por delante), y quedó más cerca del pelotón de arriba. Pero en la otra búsqueda, la de la ansiada elaboración, la de un funcionamiento aceitado y sin fisuras, aún anda demasiado lejos. De hecho, los adjetivos empleados por el DT al momento de describir el triunfo hablan por él. “Rescato el compromiso de todos, el temple, el coraje, la personalidad, la actitud, el ímpetu para dar vuelta el partido”, dijo el entrenador. Además, valoró la victoria por la “jerarquía del rival” y por tratarse “del último campeón, que es imagen internacionalmente de nuestro fútbol”. Y sentenció: “El equipo siempre fue más que el rival, desde el comienzo. Y no se cayó ante la adversidad de ir en desventaja”.

En rigor, los méritos de Falcioni también deben ser ponderados. Los ingresos de Mouche y Viatri definieron el partido. “A veces uno toma alguna decisión, lo importante es lo que hacen ellos adentro de la cancha. Lucas entró muy bien, Mouche muy activo. Lo importante es que fueron respaldados por un grupo que trabajó los 90 minutos”, se quitó protagonismo JC y prefirió resaltar el “esfuerzo” porque es “mérito exclusivo de todos los jugadores”.

Si bien elogió a Viatri, también deslizó su apoyo a Palermo (ver pág 4-5) y le tiró loas a Riquelme: “Nos da la posibilidad de desnivelar un partido con una pelota parada”. Y en el cierre, bajó línea: “Estamos mejor, más seguros. Esperemos poder seguir de esta manera. Cada partido lo tenemos que encarar como si fuera una final”.

Que lindo ver jugadores de las inferiores en la primera.


Mouche, que se quedó afuera del equipo por el cambio de esquema, ingresó al final y le dio el pase-gol a Viatri.

Se la pidió, se la pidió, hasta que Riquelme se la dio. Parado en tres cuartos de cancha, en posición de ocho, Mouche pronosticó el final de la jugada. Y por eso, con insistencia, le gritó a Román. El 10 tardó, pero se convenció. Y ahí arrancó Pablito su escalada rumbo al desborde, el centro y el gol de Viatri. Un aporte decisivo para un triunfo necesario. “Le debíamos esto a la gente. Darles una alegría, volver a ganar de local. Por suerte lo conseguimos”, dijo.

Mouche parecía tener poco tiempo para dejar su sello en el partido. En principio, un poco más de diez. Sin embargo, en ese ratito hizo aquello que en muchas ocasiones se le reclamó: sacarse de encima a su marcador (Nelson Benítez), llegar al fondo y mandar el centro. “Muchas veces entrás y no se te da. En otras sí, como pasó ayer. Yo sé que tengo que seguir trabajando y dándole lo mejor al equipo”, sostuvo.

Con Colón, el partido que le tocó salir, Mouche no había entrado ni un minuto. Sin embargo, al menos ayer, y hasta desde las palabras, pareció bancarse esa situación. “Yo sé que salí por una cuestión de esquema y no estoy enojado ni nada. Espero seguir trabajando de la misma manera y aportar lo que el equipo necesite”. Ayer lo hizo. Y Boca se llevó el triunfo.

Esta asistencia, seguramente, le servirá a su contexto, acaso a su apuesta por volver a ser titular. Lo tranquiliza. Le devuelve la confianza a Falcioni. En definitiva, ayer ganó su equipo. Y también, en su propio marco, ganó él (como también ganó Viatri). “Jugamos bien y dimos un paso importante”. Ahí, más que nunca, vale el plural.