lunes, 28 de febrero de 2011

Caruzzo hizo autocrítica sobre su balance en Boca.


Dijo que merecieron más vs. All Boys y, aunque no quiso meterse en la decisión de Falcioni, le tiró flores a Riquelme, quien podría volver contra Vélez. ¿Tiene que volver el 10?

Caruzzo se va adaptando de a poco a Boca. El central, claro, es autocrítico con su balance personal "porque desde que estoy acá, no sé si es más lo que gané que lo que perdí. Y yo siempre quiero ganar". Le preguntaron en TyC Sports si es muy distinto de jugar en Argentinos y no fue con la sanata: "Claro que cambia porque acá tenés menos participación. Pero en esas pocas participaciones tenés que estar al 100% y tener efectividad".

Al igual que Falcioni, rescató el nivel mostrado el sábado: "Enfrentamos a un rival con dos líneas de cuatro, con un 4-4-1-1, porque Ortega se tiraba atrás. Fuimos a buscar y generamos muchas situaciones. Pero repito, yo siempre quiero ganar. Además es positivo que no nos hayan convertido, con racing no nos generaron muchas, salvo de pelota parada, y el sábado, no".

Lógico, llegó la pregunta por Riquelme, el gran tema de Boca. No pidió por su vuelta, pero algo dejó: "Román es un gran jugador, seguro que nos va a ayudar mucho dentro de la cancha. Ahora se nos vienen Vélez y San Lorenzo afuera, dos partidos difíciles e importantes". Y sobre el dibujo táctico, cuando le preguntaron si se podía buscar solidez defensiva aún con Riquelme en cancha, explicó: "Depende de varios factores, cada técnico tiene su librito".

También habló del torneo, al que definió como "raro, cada vez queda más en claro que acá en Argentina cualquiera pueda con cualquiera. Estanos a sólo un partidos de los punteros y esperemos ganar lo que viene para seguir cerca, en la pelea".

Walter Erviti, quie al igual que Román no fue titular ante All Boys, bancó la decisión del técnico y dijo que "Decide lo mejor para el equipo


Lo veo muy seguro". De Román: "Es uno más del grupo y trabaja para ganarse un lugar".

Habló Riquelme, habló Falcioni, habló Crespi, habló Riquelme, habló Macri, habló Palermo… Y en este Boca que juega poco y habla mucho ahora el que abrió la boca fue Walter Erviti para mostrarse como un soldado del técnico y remarcar que los jugadores deben aceptar cada una de sus decisiones: “Falcioni sabe por qué toma cada decisión y lo veo muy seguro de lo que hace. No decide por un capricho o porque da el brazo a torcer. Siempre lo hace en función del equipo”, manifestó Walter Erviti sobre las decisiones del técnico, que el fin de semana dejó fuera del equipo nada menos que a él mismo, y a Juan Román Riquelme.

Sobre la ausencia del Diez, que marcó el fin de semana en La Boca, el volante por el que Falcioni tanto insistió explicó que “el técnico busca lo mejor para el equipo y Román, como uno más, sigue trabajando para ganarse un lugar”. Sobre el empate 0-0, dijo que “sólo nos faltó el gol, manejamos la pelota y cerramos el arco. Nos gustó mucho el equipo con All Boys. Fuimos superiores”, explicó por radio y televisión.

Erviti, junto a Riquelme, participó de la primera práctica de fútbol de la semana y contra Vélez podría volver a la titularidad.

Riquelme hizo fútbol en la primera práctica de fútbol de la semana y el ensayo terminó 1-1 con una asistencia del Diez.


Román jugó con los que no fueron titulares en el 0-0 ante All Boys, entre ellos Erviti. ¿Vuelve contra Vélez?

Toda la expectativa por la primera práctica de la semana, por el reencuentro entre Julio Falcioni y Román Riquelme, tuvo su punto cúlmine cuando otra vez se repartieron pecheras y esta vez sí le tocó una al ídolo. Si bien la práctica de fútbol fue entre los que no jugaron ante All Boys y algunos juveniles, al menos, sirvió para que Román sume minutos y demuestre que la magia está intacta con otra asistencia de las suyas.

El partido terminó 1-1, con un gol de Sánchez Miño y otro de Noir, que recibió un gran pase de Riquelme. El equipo que armó Falcioni formó con Luccetti, Cellay, Ruiz, Echeverría, Santagatti; Rivero, Mazzola, Erviti; Riquelme; Noir y Araujo. El esquema inicial fue 4-3-1-2, pero de a ratos Santagatti, a lo Clemente, se sumaba al ataque y el equipo quedaba armado con un 3-4-1-2.

Para el partido con Vélez, Falcioni tiene en mente la vuelta de Diego Rivero, quien ya cumplió la fecha de suspensión, y el que saldrá es Leandro Somoza, por un acuerdo de palabras entre los dirigentes de los clubes cuando se acordó la cesión del jugador. La otra variante, a priori, podría ser Erviti por Colazo. ¿Y Riquelme?

Falcioni felicitó al equipo que empató con All Boys pero en la previa había dejado abierta la puerta: “Quizá precise otra cosa”


Falcioni ya vivió una de las semanas más difíciles desde que asumió el cargo del cual opina el país. Consumado el 0-0 vs. All Boys, ahora enfrentará otros siete días convulsionados, a pura especulación. ¿Vuelve Riquelme? Antes de ser técnico de Boca, Falcioni se recibió de periodista deportivo. Tal vez, su experiencia y conocimiento de los medios le haya servido para no quedar preso de sus declaraciones. La ambigüedad en su discurso lo ayuda a poder decidir sin ser catalogado como contradictorio. A saber: antes del partido frente al Albo, el DT justificó la elección de los 11 en “rendimiento y resultados”, pero avisó que, aun ganando, “quizá contra Vélez necesitamos otra cosa”. Una puerta abierta para el regreso de Román. El sábado, después del pobre empate, tituló: “Felicité al equipo”. Si quedó tan conforme, ¿bancará entonces esta base? ¿O meterá a Román por ese resquicio en su discurso? Amén de su decisión, el entrenador es consciente de que la tribuna ya bajó el martillo. El pedido/exigencia del sábado, con insultos postreros tras la irritación por el juego del equipo y el resultado, podrían inclinar la balanza. Otro partido con el emblema afuera tiraría más de la cuerda y tensaría aún más la relación de Pelusa con la gente. Y mejor ni imaginarse un escenario negativo en Liniers.

En tren de confeccionar la formación que visitará a Vélez, Falcioni tendrá uno de esos problemas que él define como “lindos”, pero que ya se tornan complicados. Cuenta con seis alternativas para los cuatro puestos del mediocampo. Rivero, Chávez, Battaglia, Erviti, Colazo y Riquelme. Somoza no puede jugar ante su ex club por un acuerdo de palabra. Así, si finalmente promueve el regreso de Román, debería armar un medio de tres hombres para entregarle la zona creativa al 10. De ese modo, el que perdería terreno sería Erviti, si es que JCF pretende subsanar las grietas defensivas y el desequilibrio que se observaron en el estreno oficial frente a Godoy Cruz, cuando juntó a los dos futbolistas de etiqueta negra. En cambio, si mantiene a Román afuera, podría continuar con el 4-4-2 y tal vez lograr más elaboración utilizando a Erviti como doble cinco, la posición en la que brilló en el Banfield que salió campeón.

Desde el punto de vista físico, a Falcioni le quedan pocos justificativos para excluir a Riquelme. El sábado, el 10 cumplió con la exigente rutina física ordenada por el PF Gustavo Otero. Y a nivel dirigencial, por caso, cayó bien el gesto del 10 de no ir a la Bombonera para descomprimir. El salvoconducto del entrenador es la explicación futbolística, ya que él había asegurado que Riquelme salía del equipo “por funcionamiento” y porque prefirieron que “trabaje”. ¿Las felicitaciones a los muchachos que jugaron vs. All Boys habrán sido reales o sólo pour la gallery? Sólo el técnico lo sabe. Y es el único que tiene la respuesta. ¿Vuelve?

A diferencia de Palermo y Battaglia, Javi García bancó a full a su amigo Riquelme. La amistad es más fuerte...


Javier García es íntimo amigo de Riquelme. Dijo el arquero de Boca: “Los hinchas queremos ver a Román en cancha”.

Martín Palermo está enfrentado desde hace tiempo con Riquelme. Dijo el delantero de Boca: “El técnico se decidió por otro y hay que apoyar al compañero que entra”.

El contrapunto es evidente. Si bien quedan expuestas las afinidades personales, la exclusión de Riquelme volvió a mostrar que en el vestuario de Boca, Román también divide. Los bandos están bien claros. El Titán ya no oculta su distanciamiento con el 10 y, por ese motivo, no hizo una impactante defensa del otro líder del plantel, incluso cuando en declaraciones públicas, desde hace mucho, Román lo suele elogiar: “Tenemos al mejor 9 de los últimos diez años”, es uno de sus habituales latiguillos.

Sebastián Battaglia, otro referente que camina más cerca de Palermo que de Riquelme, sólo atinó a decir que “todas las semanas son especiales”, ante la remanida consulta por la ausencia de JR. Entre los futbolistas que dieron la cara luego del empate del sábado, el único que alzó bien alto la bandera a favor de Román fue su amigo García. Además, en la semana, Rivero y Viatri habían realizado declaraciones similares a las del arquero. El resto de los jugadores que hablaron con la prensa esbozaron frases de ocasión, ambiguas, sin comprometerse para un lado ni para otro.

Desde afuera, Riquelme sumó algunas adhesiones. Ayer, Angel Cappa, enemigo íntimo de Falcioni y admirador eterno del 10, aseguró que Román queda afuera del equipo por “una cuestión de filosofía futbolística”. Y en la semana, por si fuera poco, ya lo habían bancado José Romero (entrenador de All Boys) y Ariel Ortega.

domingo, 27 de febrero de 2011

Falcioni se quejó por el gol mal anulado a Colazo y defendió el nivel del equipo: "Bloqueamos bien y tuvimos situaciones para definir.


Boca hizo todo pra ganar". ¿Y del 10? "Hablé con él. Si está bien, va a jugar seguramente".

"El equipo lo quiso ganar y desde el principio salió a buscarlo. El árbitro se equivocó con el gol anulado". Fueron dos conceptos que repitó seguido Falcioni después del 0-0. "Preguntale a Pezzotta qué pasó, Boca hizo el gol para ganarlo y lo anuló. Boca tuvo desborde, centro y cabezazos importantes, también atajadas importantes de Cambiasso, pelotas en el palo, tiros de media distancia, un mano a mano de mouche. Tuvimos situaciones para definir. Lo importante es que es el rival no prosperó nunca. Hicimos un gran esfuerzo, fuimos mucho mejor que el adversario. Boca hizo todo para ganar, estaría conforme si hubieramos ganado", explicó el técnico, que habló diez minutos.

Hubo más de JC hablando sobre el nivel del equipo: "Bloquea bien porque está ordenado. Buscó por todos lados. Felicito a los jugadores por el esfuerzo, no se desacomodó y fue más que el rival, que venia de ganar en Vélez, que sumó muchos puntos, que siempre es complicado. No lo dejó jugar ni crecer. Faltó definirlo. Creo que generamos diez opciones de gol, ¿¡cuántas habrán sido?! No pudimos, con Godoy hubo 15 situaciones y metimos un solo gol. Fueron diez situaciones contra ninguna, fuimos mucho mejor. All Boys se llevó un punto importante de una cancha muy difícil. En todos los aspectos creo que fuimos más que al adversario, opciones existieron y el gol estuvo mal anulado".

Para el final llegó el tema del 10: "Ustedes (los periodistas) toman la salida de un jugador como si fuera definitiva. Entrena y si está bien, va a jugar seguramente".

-Pero no fue ni al banco.

-Fue una decisión, fue una decisión.

-La gente lo pidió.

-Es un jugador muy importante, ídolo de Boca. Lo valoramos y lo respeto muchísimo. Seguramente trabajaremos para que pueda estar en la cancha. Yo hablé con él el día que no lo cité, ustedes no lo saben. Es una charla entre Riquelme y yo.

Boca no pudo con All Boys y la gente, salvo la barra, pidió desde antes del partido hasta después del 0-0 a Román, colgado por Falcioni.


El 10, al que lo hicieron entrenar fuerte a la mañana, no fue a la cancha. ¿De qué lado estás?

Román estuvo en La Boca. Pero por la mañana, claro, para la fuerte práctica que le diagramó el cuerpo técnico. Finalmente, el 10 no hizo lo que habitualmente hace cuando no juega, ir a acompañar al equipo por la noche. Claro, es que ésta no es una circusntancia especial. Esta vez quedó afuera sin querer, por decisión de Falcioni, a quien no le gustó que el 10 presionara para jugar y dijera que estaba para jugar. eso entre otras cosas que distanciaron al 10 del DT, que tomó esta determinación para demostrar quién mandan.

Banderas hubo algunas en la Bombonera. Y un canto de la mayor parte del estadio durante toda la noche. Cando el equipo salió a la cancha, atronó el "Riqueeeelme, Riqueeeelme". La barra, en cambio, no bancó al 10, con quien ya tuvo algún cruce en el pasado. Cuando Falcioni se dirigió hacia el túnel, recibió insultos y pedidos de los hinchas. Y con el 0-0, explotó el sonido, el Riquelme, Riquelme.

Falcioni hizo su apuesta, de jugársela sin Riquelme. Y no le salió bien por el nivel y por el resultado. La gente cantó por el 10. ¿Cómo seguirá esta historia?