miércoles, 26 de enero de 2011

Boca viene poniendo el ojo en refuerzos con un determinado perfil: líderes y con voz de mando en sus equipos anteriores.


El vestuario de Boca ya adquirió carácter de templo sagrado. Tanto se ha dicho y se ha escrito sobre ese pequeño búnker que por momentos ha sido de guerra (dialéctica) y que ahora parece vivir en estado de calma (al menos momentánea) que alguna vez el Negro Hugo Benjamín Ibarra debió aclarar: “Para entrar a ese vestuario no hay que ser ni Rambo ni Bin Laden. Hay gente buenísima ahí adentro”.

Los dirigentes, muchas veces de gruesos errores a la hora de las contrataciones, tomaron nota de la problemática y establecieron una interesante política de refuerzos, potenciada desde junio del año pasado. La idea, que se ratificó en este mercado de pases, consta en comprar futbolistas que cumplan con las tres P: Personalidad, Presencia, Pasado. Y, si se puede, que hayan lucido la cinta en sus equipos anteriores. Porque donde manda capitán...

Repasando los apellidos de los últimos refuerzos, se puede reafirmar el concepto: Lucchetti, Caruzzo, Somoza y Rivero fueron líderes deportivos y espirituales en Banfield, Argentinos, Vélez y San Lorenzo. Todos con ascendencia en sus respectivos planteles, eran los encargados de tomar las decisiones grupales, de hablar con los directivos y hasta de dar la cara en circunstancias difíciles. A ellos se les puede agregar a Christian Cellay, quien pertenecía al selecto grupo de consulta de Juan Sebastián Verón en Estudiantes e incluso fue capitán en los primeros tres partidos amistosos de Borghi en Boca, y a Juan Manuel Insaurralde, de voz potente en el camarín de Newell’s, y de contagio permanente en el campo de juego por su vocación de lucha y esfuerzo constante.

La búsqueda de la CD apunta a equilibrar un vestuario que en los últimos tiempos tuvo dueños exclusivos y a incorporar jugadores capaces de asumir las responsabilidades y que “no les pese la camiseta”, según reza una de las máximas que se escucha en las oficinas de la Bombonera.

Así, el arribo a Boca encontró a estos hombres maduros con las características de siempre, pero sin cruzar el límite: Riquelme, Palermo y Battaglia, como ya lo dijo Cellay en julio, son los verdaderos líderes del plantel. Ninguno tiene el objetivo de desbancarlos. De hecho, el mapa interno muestra que prácticamente hay tres grupos. Las mesas en las que el plantel almorzaba y cenaba en la Posada durante la pretemporada en Tandil dan fe: Román y su ballet por un lado, Martín y su gente por el otro, y en el medio los “nuevitos”, como Lucchetti, Caruzzo, Cellay, Insaurralde, Escudero. Se trata, en este caso, de muchachos que no tomaron partido por ninguno de los dos referentes y que mantienen una relación cordial con todos, a sabiendas de que quedar expuesto de un lado o de otro puede complicar la convivencia. Cuando recién se mudaba de La Paternal a La Boca, Caruzzo entregaba una frase que resume la metodología que eligieron los arribados para no sucumbir en un vestuario pesado: “Vengo de ser capitán en Argentinos y me toca llegar a Boca. Tengo que acomodarme y ocupar el lugar que me toque”. ¿Clarito, no? Falcioni también pretende jugadores con estos atributos porque entiende que vivir el día a día del desgastante Mundo Boca no es para cualquiera. Walter Erviti, su último deseo, fue capitán de Banfield en algunos partidos ante la ausencia de Víctor López y los que lo conocen cuentan que, justamente, personalidad no le falta. Si se define su llegada (ver aparte) terminará de conformarse un plantel de jerarquía, adentro y afuera de la cancha. Y en Boca, se sabe, a veces la cabeza tiene más valor que los pies.

La idea del DT sería rotar jugadores y el sábado, frente a San Lorenzo, presentar un equipo mixto.


Las dos victorias inciales, superclásico incluido, ayudan a trabajar en armonía y también a planificar con más holgura lo que se viene. Así, con el compromiso del sábado frente a San Lorenzo como próximo objetivo, la idea de Falcioni sería presentar un equipo alternativo, mechado con un par de titulares. Tal vez, sea el momento de ver en acción a Riquelme y a Battaglia, quienes jugarían aunque sea algún partido antes del arranque del campeonato. Si no es el sábado, disputarían la revancha ante River, el 2 de febrero en Mendoza.

Contra el Ciclón, es probable que descansen Mouche y Palermo y que la dupla de ataque esté conformada por Viatri y Escudero. Y pese a que habrá que esperar al desarrollo de la semana para definir el 11, la idea de Pelusa es rotar a sus jugadores.

Riquelme se entrenó en forma diferenciada. En el club dicen que es parte de un plan previsto por su lesión. ¿Jugará antes del Clausura?


Mientras sus compañeros realizaban tareas físicas, en la calurosa mañana en Casa Amarilla, Juan Román Riquelme trabajaba en el gimnasio. Esa situación se repitió por la tarde. ¿El enganche sufre algún problema físico? Que no cunda el pánico. En el club descartaron cualquier complicación o lesión. La explicación es que, tras haber sido operado de una dolencia importante como es una osteocondritis, la idea del cuerpo técnico, junto con el cuerpo médico, es que siga un plan de entrenamiento especial. Sobre todo cuando el grupo trabaja en la cancha de césped sintético, que es una superficie dura para su rodilla, como ocurrió en el turno matutino. La duda es: ¿Llegará a jugar algún partido en el verano o reaparecerá en el debut contra Godoy Cruz, el 13 de febrero por el Clausura? Falcioni tiene en su cabeza la idea de que Román pueda sumar minutos de fútbol en alguno de los amistosos que quedan de este receso. Pero todo dependerá de cómo se sienta Riquelme y de cómo avance en los trabajos físicos. La prioridad del DT es no apurar los tiempos ni correr riesgos. Parece difícil que el 10 salte a la cancha el sábado, cuando Boca enfrente a San Lorenzo en Mar del Plata. Sí suena más factible que juegue contra River, el próximo miércoles 2 de febrero en Mendoza. La intención es que vaya agarrando ritmo de partidos para llegar en las mejores condiciones al estreno en el campeonato. Su último partido oficial fue contra River en el Apertura, torneo en el que sólo pudo completar 135 minutos en cancha (jugó los 90 contra Argentinos y duró un tiempo en Núñez).

En Tandil, también hubo jornadas en las que Román se entrenó en forma diferenciada. Por la lesión que tuvo en su rodilla izquierda (que eso le trajo luego una tendinitis aquiliana en la otra pierna), debe manejar las cargas cuando el plantel trabaje en lo físico. Algo similar ocurre con Battaglia, que también trabajó por la tarde en el gimnasio y tuvo una cirugía parecida. Falcioni aguarda su evolución y confía en poder contar con él. Si bien el 4-4-2 es el esquema que mejor le sienta al entrenador, sabe que no puede desaprovechar a un jugador de la jerarquía de Román. Por más que su presencia lo oblique a modificar su sistema táctico preferido.

martes, 25 de enero de 2011

En Boca aún hay fe por Cvitanich. La idea es comprar una parte del pase.


Además de Erviti, la otra incorporación que desvela a Falcioni por estas horas es la de Darío Cvitanich. La otra gran negociación del verano podría tener un vuelco clave hoy, cuando el Ajax conteste la oferta que le envió Boca la semana pasada.

Si bien en el club son optimistas y esperan darle el gusto a Pelusa, desde el entorno del jugador creen que la operación no tendrá final feliz. Argumentan que en Holanda están muy firmes con la intención de no entregarlo por migajas y que el delantero es tenido en cuenta por el técnico Frank De Boer. El domingo, de hecho, Cvitanich ingresó en el segundo tiempo en el partido de su equipo frente al Utrecht, pero debió salir lesionado por una molestia muscular. Habrá que esperar os resultados de los estudios médicos, pero en principio no sería grave.

Si bien no trascendió, la propuesta que le acercó Boca al Ajax sería para comprar una parte del pase. La idea de los dirigentes es tratar de complacer al entrenador, aunque sin “hipotecar el futuro del club”, como vienen asegurando los principales directivos desde que empezó el mercado de pases.

El tema es que el Ajax cotizó a Cvitanich en ocho millones de euros. Lógico, esa cifra es inalcanzable para Boca, por eso la ingeniería que pensaron en la Comisión Directiva es tratar de adquirir una porción de la ficha del atacante.

Del posible arribo de Cvita, también dependen algunas salidas: el West Ham, de Inglaterra, estaría interesado en Mouche, quien está muy bien considerado por el DT y tiene ganas de mantener la titularidad que exhibió en los primeros partidos. La situación de Ricardo Noir, pretendido por Tigre, se definirá cuando concluya la negociación por Cvitanich. ¿Hoy puede ser un gran día?

Pochi a la selección...


"Pochi tiene muchas posibilidades", dijo el Checho.

Ya conoce Ezeiza porque fue citado y entrenó allí con la Selección local que armó Sergio Batista. Quizás allí empezó a quedarse con el lugar que ocupará entre los convocados que enfrentarán a Portugal. Porque el pedido de Alejandro Sabella para que Enzo Pérez no sea convocado y se pierda el partido de Estudiantes por Copa Libertadores fue acatado por el Checho.

Entonces, crecieron las chances de Cristian Chávez. “Charlamos bien con Alejandro y no voy a perjudicar a ningún club por una convocatoria. Me pidió por él y yo acepto. Su reemplazante va a ser del fútbol local y tiene muchas posibilidades el Pochi Chávez”, sentenció el entrenador de la Selección en declaraciones a Fox Sports.


De todas formas, el DT de Argentina aclara que lo principal son las citaciones. “La Selección debe ser prioridad pero no voy a entrar en discusiones porque Estudiantes se portó muy bien en todas las categorías, tanto en juveniles como en la mayor”, afirmó. Así, es un hecho que el Pochi Chávez formará parte de la lista de 24 convocados que el 9 de febrero enfrentarán a Portugal.

El presidente de Banfield está dispuesto a escuchar a Ameal por el caso Erviti. Boca hará un intento fuerte.


Para que Erviti se vaya de Banfield tiene que llegar una oferta superlativa. ¿Está claro? Su-per-la-ti-va”.

Son las siete y media de la tarde de un lunes muy caluroso en Buenos Aires. En Mar del Plata la brisa acompaña un atardecer ideal. Del otro lado del teléfono, el que levanta temperatura es Carlos Portell. El presidente de Banfield es tajante en el diálogo con Olé . “Hay cosas que tienen precio y cosas que tienen valor. Y Erviti tiene valor”, explica. ¿Y cuál es el valor de Erviti? “No, yo de números no hablo”, se excusa. Y repite, casi a modo de monólogo: “Si la oferta es superlativa, se la trasladaré a la Comisión Directiva del club. Por supuesto que voy a escuchar lo que me proponga Boca. Si no, sería un maleducado”.

Se acerca fin de mes y la noticia sobre la novela del verano no ha modificado su curso: el mediocampista se entrena en Banfield y Boca hará una nueva oferta que deberá satisfacer el hambriento apetito del Taladro. Los 2,5 millones de dólares que escuchó Portell en un primer momento son insuficientes. Ahora, cuentan, Boca acercaría una propuesta más tentadora, que podría llegar a incluir a algún futbolista (¿Escudero?) en la operación. De movida, en Banfield habían aclarado que no querían jugadores a cambio, pero tratándose de uno de jerarquía como el Pichi, en Boca piensan en que los podrían aflojar.

Así, sólo resta saber cuándo se concretará el esperado encuentro entre Ameal y Portell, quien regresará hoy de la Costa. La semana pasada, Jorge Amor se comunicó con su par de Banfield para preguntarle los motivos de sus ofensivas declaraciones y quedaron en juntarse cara a cara para limar diferencias. Sin “día ni horario arreglado”, según Portell, aunque seguramente el meeting se llevará a cabo en estas horas. Ahí, Ameal aprovechará para refrescar la negociación y tratar de seducirlo con una buena cantidad de billetes verdes. Tal vez, los casi 800.000 dólares que recibirá como resarcimiento por el adiós prematuro de Medel al Sevilla ayuden a estirarse.

Mientras tanto, el zurdo sigue practicando con Banfield. Su deseo es jugar en Boca y su relación con el pope del Taladro está “terminada”, según su propio diccionario. De esta manera, la presión que ejerza el jugador puede servir para forzar la salida, aunque parece que Portell se mantiene firme. Habrá que ver si los billetes de Boca le mueven el piso...

Afiches Boca 2 River 0 en Mar del Plata