jueves, 4 de noviembre de 2010

Los titulares,empatando sin goles cotra juveniles, mejor si se va a Chile?


Los titulares, con Riquelme incluido, no jugaron bien ante un combinado de juveniles y terminaron empatando sin goles. ¿Podrá el equipo de Borghi cambiar esta floja actuación ante Argentinos?

Con Riquelme desde el arranque, los titulares jugaron mal y no pasaron del 0 a 0 en la práctica ante un combinado de juveniles. ¿Se repetirá la historia el sábado ante Argentinos o Román frotará la lámpara para ayudar a su equipo a conseguir la victoria en la Bombonera?

En 43 minutos de fútbol, los 11 que paró Borghi estuvieron lejos del rendimiento que el técnico pretende conseguir. Así, terminaron aburriendo en un encuentro que apenas contó con una situación de gol a favor de los titulares. El flojo nivel en los ensayos ha sido una constante en este ciclo. Con el pobre rendimiento de la práctica, Riquelme, que no pudo enderezar el funcionamiento del equipo, se terminó retirando con fastidio. Seguramente, el sábado tratará de hacer lo posible para ayudar a Boca a cambiar la imagen y, así, festejar con una victoria su regreso a las canchas.

De no mediar imprevistos y a pesar del opaco saldo de este entrenamiento, los 11 que arrancarían ante el Bicho serían: Cristian Lucchetti; Christian Cellay, Matías Caruzzo, Gary Medel; Clemente Rodríguez, Sebastián Battaglia, Cristian Erbes, Matías Giménez; Juan Román Riquelme; Lucas Viatri y Martín Palermo.

Vamos con la estatua


Ya está la plata y la estatua de Román ya empezará a construirse. El enganche lo calificó como algo "muy fuerte".

La estatua de Riquelme, el homenaje que un grupo de fanáticos pensó para el 10, ya está en marcha.

La semana pasada y debido a esa publicación, los hinchas lograron reunir el dinero que les faltaba para el comienzo de la obra. Y ayer, Román volvió a mostrarse sorprendido: “La semana pasada vino un muchacho al que se le ocurrió esa idea. Me preguntó qué me parecía y le dije que estaba loco. Va a ser un momento muy fuerte”.

Cellayrecibió un golpe en la práctica justo en el tobillo derecho que le impidió jugar las últimas siete fechas. Igual, el sábado no se va a perder...


Sentí una molestia. Me dolió, sí, pero el sábado voy a estar para jugar”. Las palabras de Christian Cellay, tras el entrenamiento, derrocharon tranquilidad. Justamente todo lo contrario a lo que se vivió en plena práctica. En uno de los picados en espacios reducidos, Gastón Sauro lo pisó, sin querer, en el tobillo derecho. Sí, justo en ese tobillo en el que el defensor sufrió un esguince que pareció interminable y por el cual estuvo afuera en los últimos siete partidos. El grito de dolor se sintió desde la tribuna de Casa Amarilla y su estado, inmóvil en el piso, generó preocupación. Rápidamente fue asistido por el doctor Ortega Gallo, quien le aplicó el spray analgésico. Con dificultad, el defensor se levantó y siguió jugando, aun con ciertas molestias.

Algo similar le había ocurrido en la práctica de fútbol del sábado pasado, cuando fue al piso y chocó su tobillo con la pierna de un rival. De susto en susto parece andar Cellay, que no juega desde la quinta fecha ante San Lorenzo, el pasado 5 de septiembre. El esguince con desplazamiento de la membrana interósea que une tibia y peroné lo dejó out desde entonces. El sábado, de no surgir ningún inconveniente, retornará al equipo. Los 11 serían: Lucchetti; Cellay, Caruzzo, Medel; Clemente, Battaglia, Erbes, Giménez; Riquelme; Viatri y Palermo.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Riquelme aseguró que desde la tribuna se ve distinto, pero cuando volvió a tocar la pelota eso cambió


“Hago las cosas peor que mis compañeros”. Además, dijo que “la lesión y ver el Mundial de afuera” fue el peor momento de su carrera.

Muchos esperan por él, que el 10 vuelva a ser el dueño del equipo, al cabeza y el referente con la pelota al pie. Riquelme, enganche y amante del buen fútbol, volverá a salir a la cancha y afirmó que desde afuera se ve distinto. “Desde la tribuna se ven las cosas simples, fáciles”, dijo Juan Román, pero aclaró que eso cambia cuando tiene la pelota al pie: “Me tocó entrenar y hago las cosas peor que mis compañeros”. Entonces, ¿en qué quedamos? La humildad de JR no esconde su calidad y por eso se vislumbra a un Boca distinto.

En la conferencia, Riquelme no escondió su ilusión por la vuelta y las ganas de darle un triunfo a la gente de Boca. También se escuchó más de una vez sus ganas de volver a ponerse la 10 y salir a la cancha: “El sábado va a ser especial, queremos que el hincha se vaya contento a la casa. Quiero ayudar a mi equipo. Extraño jugar a la pelota, es lo que me pone bien. Cuando no juego, me aburro”.

Su lesión en la rodilla, con operación incluida, lo alejó mucho tiempo de la cancha y el enganche no escondió su sentimiento. “Se hizo largo, es la primera vez que me toca estar tanto tiempo afuera y se extraña, por eso el sábado lo voy a disfrutar. Falta cada vez menos y a uno le agarra cagazo (sic) en el buen sentido. El sábado lo voy a sentir otra vez”, declaró. Pero hubo otra declaración más fuerte: "La lesión y mirar el Mundial por tele fueron los momentos más duros de mi carrera".

Román se mostró preocupado por el nivel del equipo (“Nos está llevando más tiempo del que pensábamos. Ya es hora de que aparezca”) y expresó que a Argentinos siempre le va a estar agradecido, pero el sábado quiere ganar. Es casi una fija que Borghi pondrá doble cinco, con Erbes y Battaglia, por detrás de Román, pero eso al enganche no le preocupa: “Nos conocemos todos, no creo que cambie mucho. Tuvimos suerte de ganar con el mismo sistema, ahora lo hacemos de otra manera y lo tomamos como un desafío”.

Luego de mostrar su apoyo con Batista, dijo que el clásico “es lo más grande que hay”, pero ya habrá tiempo de pensar en eso. Por otro lado, Román se quejó de que cuando se juega mal el primer cuestionado es el enganche. “Hacemos la pregunta si se debe jugar con enganche o no. No nos preguntamos si le pasan bien la pelota o los compañeros pasan”, dijo, y hubo flores para colegas del puesto: “Cañete, Chávez y Escudero no jugaron mal. Y da gusto ver jugar al 10 de Racing, a Ortega, a Buonanotte...”.

Borghi piensa más en el doble cinco con Erbes y Battaglia para que Román tenga otro respaldo en su vuelta. Así, Chávez iría al banco.


La única duda de Bichi era Pichi o Pochi. Y parece que juega Pichi...

A tres días del partido frente a Argentinos, Borghi ya tiene prácticamente definido el equipo. El interrogante giraba en torno al acompañante de Battaglia ya que el técnico no quiere que esté tan solo en el medio, como sucedió frente a Independiente. Incluso Seba, en ese partido, se vio desbordado. Por eso se inclinaría por Cristian Erbes en busca de darle más equilibrio al equipo y, fundamentalmente, cubrirle las espaldas a un Riquelme que no estará al 100% en lo físico. Por todo, no habría doble enganche: Chávez, esta vez, se sentaría en el banco.

El técnico considera que Erbes realiza un trabajo silencioso y muy importante para el funcionamiento del equipo. Retrocede, se pega cerca de los centrales, cubre huecos vacíos y ayuda a Battaglia en la contención. Así, Román lograría más aire para crear y gozaría de apoyo logístico en el día de su regreso. A sabiendas de que no llegará con el ritmo ideal de competencia, el objetivo es rodearlo de la mejor manera y que haya piernas aptas en el medio para conseguir que el equipo no quede descompensado y que los tres de arriba se puedan dedicar únicamente a la ofensiva. El técnico confía en que el doble cinco ayudará más a JR que el doble enganche.

Bichi también cree que Erbes puede ser la rueda de auxilio y el hombre que permita retornar al 3-4-1-2. El 3-3-2-2 plantado ante el Rojo no cumplió con lo previsto: Chávez y Escudero, los enlaces, no retrocedieron y a Battaglia se lo notó desamparado, pidiendo ayuda especialmente a los carrileros. Con Erbes habrá más equilibrio y con Román, más juego. Acaso dos de las cuestiones que a este Boca más le ha costado encontrar.

Entonces, la vuelta de Riquelme será oficial luego de casi seis meses (su último partido fue el 9/5 ante Huracán). Ayer realizó ejercicios de definición, participó del fútbol en espacios reducidos y terminó charlando con sus amigos Viatri, García y Giménez. Está muy bien.

Hoy Román formará parte de la práctica de fútbol (será su quinto ensayo formal en este período de recuperación) y seguramente tenga con la misma pechera a Erbes. El y Battaglia serían sus guardaespaldas en el día de su regreso.

Los últimos partidos que se jugaron de noche o en días de semana le fueron más favorables.


No existen muchos antecedentes de superclásicos que se jugaron en horario nocturno en el último tiempo. Si se confirma que este River-Boca irá el martes a las 19, será el quinto Súper que se dispute de noche en los últimos diez años. Y ahí, el que saca ventaja es Boca. En ese lapso hubo cuatro superclásicos, todos por Copa, con dos triunfos para cada uno. Sin embargo, los números no reflejan la importancia de esos enfrentamientos. Los dos partidos que ganaron los de Núñez no sirvieron porque el que pasó de ronda, en ambas ocasiones, fue Boca.

En el 2000, por la Libertadores, chocaron en los cuartos de final. En la ida, jugado en el Monumental, ganó River 2-1. En la vuelta, en la Bombonera, Boca venció 3-0, la noche del muletazo de Palermo y el caño de espaldas de Riquelme a Yepes.

Cuatro años después volvieron a cruzarse pero en las semifinales. Ahí, por razones de seguridad, no hubo hinchas visitantes. En la ida, en cancha de Boca, ganó el local, la noche del arañazo de Gallardo a Abbondanzieri. En la vuelta triunfó River y fueron a penales. Ahí, Boca enmudeció el Monumental.

Hubo otros superclásicos en horario nocturno a lo largo de la historia. Algunos de los más recordados también fueron favorables a Boca. Como la final del 76, que ganó con gol de Suñé en la cancha de Racing. O el del 81, la noche en que Maradona dejó poren el piso a Fillol y Cía.

Si se toman en cuenta, en lo que va del siglo XXI, los superclásicos que se jugaron un día de semana, además de los cuatro mencionados por la Copa, hay que citar el del Clausura. Por la lluvia, el Súper que había empezado un domingo terminó un jueves con victoria de Boca por 2-0 con goles de Medel.
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martes, 2 de noviembre de 2010

Julio Grondona le dijo a Olé que el superclásico, de ser entresemana, debería ir por la noche.


Como ocurre con todas las cosas que pasan en el fútbol argentino, nada se puede hacer sin su bendición. O sin su visto bueno. Y es por eso que otra vez Julio Grondona estará en el centro de la escena tratando de conciliar las posiciones encontradas de River y Bcoa, que todavía no se pueden poner de acuerdo cono el día y el horario del superclásico. Existe una remota chance de que el recital de los Jonas Brothers no se realice el sábado porque hay uno de los integrantes del grupo que no puede viajar. En ese caso, no habría conflicto. “Vamos a ver si están confirmados los recitales primeramente, hay que esperar, veremos qué pasa”, le dijo Julio Grondona a Olé.

Para el Jefe, jugar el martes no sería un impedimento, pero va a tratar de hacer todo lo posible intercediendo ante los órganos de Seguridad para tratar de que se flexibilicen las posiciones y se pueda jugar en un horario más acorde a las necesidades de los hinchas, que seguramente tendrán más inconvenientes para ir si se hace en horario laboral. “A nosotros nadie nos pidió el domingo todavía. Ayer estuve en AFA, después me vine y ahora voy a la reunión a escuchar”, le explicó Grondona a Olé.

Pero dejó bien en claro que no está muy de acuerdo con que el superclásico se juegue a la tarde. “Lo que pasa es que cuando hay dos pasiones encontradas es muy difícil que todos estén conformes. Tendría que entrar el órgano de control que corresponda para contemplar todas las situaciones porque no hay derecho a que se juegue un clásico a las cuatro de la tarde. ¿Por qué no se puede jugar a las siete o a las ocho? Aparte es un espectáculo lindo para verlo y escucharlo, que se hace dos veces al año. ¿Por qué no se va a poner en un horario diferente? ¿Si es local no se puede y si es de la Confederación, sí?, tendríamos que ponernos de acuerdo”, aclaró Grondona fijando su posición. El superclásico iría a las 19, el martes.


También habló sobre la designación de Sergio Batista y su visto bueno para que fuera el sucesor de Maradona al frente de la Selección. Fue cauto y no quiso ahondar en el tema porque sabe que hablando ahora dejaría sin ningún efecto la reunión de esta tarde. “A esta altura del partido no estoy contento ni triste la vida es así. Hay que ver si tenemos suerte de pasar los Octavos y los Cuartos”, concluyó el Jefe.