lunes, 19 de julio de 2010

19 de julio de 1931 ..Boca le gana a Racing 2 a 1


Florentino Vargas convierte los dos goles a Racing Club en el primer clásico del profesionalismo. El encuentro se jugó el 19 de julio de 1931 y el resultado final fue 2 a 1 para los xeneizes. Ese año Boca Juniors se consagró campeón.

domingo, 18 de julio de 2010

Por qué los hinchas de Boca deberían confiar en vos?


Bueno, hoy no tienen muchas alternativas, je. Deberían confiar en el equipo más que en mí. Yo soy el loco que los tiene a cargo. Bah, parezco loco, pero no lo soy. Que la gente no se asuste. Se me trajo por algo que hice bien en otros lugares y que lo puedo repetir en Boca.

-Hace mucho tiempo que un técnico no da dos vueltas olímpicas en un mismo año...

-Sí. Me lo han dicho, pero esa estadística no me conviene, así que no la voy a contabilizar.

-¿Estás armando un Dream Team? -Se está armando un muy buen equipo, pero se fueron más jugadores de los que se están trayendo, eso hay que dejarlo claro. Todos entienden que necesitamos ser campeones. Se van a hacer todos los intentos. Pero en la Argentina está la sensación de que el único que sabe es el técnico campeón y no es así. Ser campeón no me hizo mejor entrenador.

-No será un Dream Team, pero la sensación es que tenés un Fórmula 1...

-Boca es un tractor. Y tiene que pisar a todos. Yo tengo que hacerlo funcionar.

-¿Y te da miedo chocar el tractor? -Cuando chocás con un tractor, es complicado. Así que esperemos no chocarlo. Si tuviera miedo, no hubiera agarrado.

-¿Querés ser ídolo? -No me gusta ser ídolo. Los ídolos son ejemplos y yo no lo soy de nadie.

-Más allá del dinero, ¿qué te atrapó de Boca? -El fanatismo, la camiseta, la historia, la gloria.

-¿Vas por la gloria? -Todos vamos por la gloria. Como han querido todos los entrenadores que pasaron por acá...

-¿Te gustaría quedarte a vivir en Boca? -No sé si a vivir, soy un tipo que no se mantiene mucho tiempo en un lado. Pero la verdad es que Boca es un lugar para quedarse a vivir. Siempre les digo a los jugadores que valoren estar acá, porque es para privilegiados. Y yo también.

-¿Qué te dicen los hinchas en la calle? -Me dan cariño, dicen que tenemos que salir campeones. Hasta los de River me tratan con respeto.

-¿Ya viste el fixture? -Sí.

¿Sabés cuándo juegan con River? -En la 14, ¿no? -¿Te obsesiona ganarle? -Sé que es importante, pero no me gustaría que fuera el único objetivo. Si vos me decís que voy a perder con River pero salir campeón, firmo. Sé que el hincha de Boca le quiere ganar, pero también quiere el campeonato. He jugado en River y sé que ese partido es una experiencia única. Y creo que es mucho mejor verlo en la cancha de Boca que en la de River. El público se siente más, la cancha de Boca se te cae encima.

-¿Y firmás para salir campeón jugando mal? -No. Porque no queda en el recuerdo. Y yo quiero ser recordado, quiero quedar en la historia de Boca. Recuerdan mucho más a los equipos que juegan bien que de los que ganan campeonatos.

-El jueves dijiste en la práctica: “No sufran, esto es para divertirse”. ¿Y vos cómo la llevás? -Yo el fútbol lo disfruto, no lo sufro. Y disfruto de ser el técnico de Boca. Cuando la gente empieza a sufrir, deja de gozar, salvo que sea masoquista. El jugador sufre porque le dicen que tiene que poner huevos y correr. No todos tienen que poner huevos. Un equipo tiene diferentes características. No todo es lírico ni todo es huevo. Yo quiero un equipo con huevo y con juego.

-Cappa dijo que quiere que su River juegue como España, ¿vos cómo querés que juegue tu Boca? -No quiero que juegue como España, quiero que juegue como Boca. Como lo ha hecho siempre, con diferentes matices. Boca está entre los clubes más importantes del mundo y acá sí que ganar es lo único para la gente. Mis equipos han jugado siempre igual, con diferentes resultados. En el único lugar donde no se vio fue en Independiente y ahí no estaba el convencimiento de poder hacerlo. Hay gente que está preocupada por el esquema, dicen que Boca nunca jugó con tres atrás. Ya hemos jugado dos partidos y yo desafío a esa gente a que me diga cuántos mano a mano tuvimos. Nosotros defendemos con tres, que en realidad son siete, con los dos carrileros y los dos 5. No quiero cambiar a Boca. Sería un tonto, pero me trajeron por lo que hice en Argentinos. Y además, a lo largo de su historia, tuvo diferentes estilos de técnicos: Lorenzo, Menotti, Bilardo, Bianchi.

-¿España es el ejemplo a seguir? -No. Estoy en contra de seguir al último que salió campeón. Hace cuatro años todos querían seguir a Italia. Es bueno seguir a todo el que juegue bien.

-¿Te gustaría que Boca juegue como el Barsa? -No. Tenemos gustos diferentes.

-¿Gustos diferentes? -A la gente del Barsa le gusta que su equipo juegue bien y a veces que no gane, y no putean. Boca es ir e ir y ganarte así.

-¿Existe el Borghismo? -Sería muy canchero decir eso. Mi fútbol es una copia de varias cosas. Aprendí de técnicos que pensaban como yo y de otros que no. Es como si leés a Borges y no te tiene que gustar Sábato. Y no es así.

-¿Se te puede comparar con Bielsa? Los dos imponen su sistema por encima de los nombres...

-¡Eh! No me gusta que me comparen con Bielsa. Porque pienso completamente diferente, sin ser irrespetuoso. Mi sistema necesita nombres, yo no creo que el sistema vaya sobre los hombres. Hay que convencer a esos hombres de ese sistema. Si no tuviera los nombres, tal vez no lo podría hacer.

-¿Por qué los jugadores se enamoran de vos? -(Risas) No sé, se me va a complicar con mi mujer si ponen eso. Me gusta el buen humor, pasarla bien. Hay tiempo para todo. Para ser serio y para divertirse. Argentina se ha hecho un país extremista. Si te reís mucho sos un payaso y si no, sos un tonto serio.

-¿Hacés chistes para relajarte o te sale? -Me sale naturalmente. A veces esos chistes son ironías que la gente no entiende. Mi mujer me dice que tengo una gran virtud: putear a alguien y que no se ofenda. Les dije a los jugadores: mi tono de voz no cambia nunca. Les hablo igual, vayan ganando o perdiendo. No soy un arengador, no doy arengas. Creo en el hablar y convencer.

-¿Por que mirás los partidos tan tranquilo? -Justamente, porque tengo que mirarlos. Los clubes no contratan hinchas, contratan técnicos. El Mundial me dejó muy contento: futbolísticamente fue malo, pero vimos que la mayoría de los técnicos no se ponen a correr al costado de la cancha y a gritar. Son personalidades.

-¿La gente te considera un lírico en el trabajo? -Hay mucha gente que piensa que yo dirijo como jugaba. Y no es así. Esto es como la mina a la que juzgás por cómo se viste. Si se pone pollera larga, es un poquito tímida, pero después le sacás la pollera y se enciende.

-Con los refuerzos que llegaron se está armando un grupo nuevo, ¿pero te asusta el famoso vestuario de Boca? -Hasta ahora han sido dóciles. He estado en muchos grupos, experiencia tengo. El vestuario es un lugar privado de los jugadores, yo no voy a entrar. No pretendo que sean amigos, en 15 años de profesional debo tener cuatro o cinco amigos, después tengo muy buenos compañeros.

-Es verdad, han sido dóciles, pero aún no están Riquelme ni Palermo.

-Bueno, pero no deben ser dos monstruos que entran con pistolas y látigos. Son jugadores grandes, importantes, pero tendré una forma de llegarles. Son tipos que han convivido muchos años y dentro de la cancha he visto que se la pasan, que se abrazan. Esperemos que los dos sean muy importantes en el equipo que estamos armando.

-¿Qué pasa si perdés los primeros partidos? -No puedo vivir pensando que puedo durar dos o tres meses. Mi trabajo va a durar lo que merezca. Yo no me voy a meter en ningún lugar donde no me quieren, ni aun en mi casa. El riesgo lo corremos todos.

-¿Es el riesgo más importante de tu vida? -No. El riesgo fue Argentinos. De una campaña no buena en Independiente pasamos a pelear el descenso, ahí sí corría el riesgo de que me vaya mal y no trabajar más.

-Dijiste una vez que Argentinos era la gordita del boliche, ¿y Boca? -Boca es el más guapo del boliche. Hay que ver si se lleva alguna mina.

Conocé a la persona detrás del personaje Bichi Borghi


Un Bichi que se define "50% chileno, 50% argentino", idealista, que cree que morirá joven y al que la mujer le maneja la plata.

¿Sos raro?


-Sí, soy un tipo raro. Siempre lo fui. La vida me hizo así. Pero no estoy nada arrepentido. Cuando era pibe, decían que era un loco de mierda... Yo era diferente, rebelde. Me fui del país 20 años y cuando volví me di cuenta de que estaba más cuerdo que los que decían que era un loco.


-¿Y ahora tus hijos son tu cable a tierra?


-No. Cuando llego a casa, el mameluco del laburo se cuelga en un clavo y no lo transmito. Si gano o pierdo, en mi casa no se dan cuenta. El día de la cena de Argentinos campeón, teníamos cupo para ir tres personas y éramos diez de familia. Y preferí quedarme con ellos. Sé que mucha gente del club se ofendió, pero cuando perdía, mi familia estuvo conmigo.


-¿Creés en psicología?


-En la psicología individual, no en el grupal.

-¿Vos vas?


-No. Me trató uno de chiquito, pero él estaba más loco que yo, je.


-¿Y con quién te descargás?


-No me descargo. A veces pateo cosas, puteo, pero trato de que nadie me vea. A mis hijos jamás les levanté la mano. Voy a vivir poco porque mis broncas siempre quedan adentro. Me voy a morir joven, je.


-La muerte es algo que te da mucho miedo...


-Sí. Siempre cuando me preguntan el tema de los aviones, yo digo que lo que me da miedo es la muerte, no el avión. No me puedo imaginar ese momento.


-¿Y qué te divierte?


-Pescar. Soy pescador deportivo, no con carnada. La última vez fui a Concordia con el Negro Romero y Cepillo, dos amigos. Pero lo que más gusta de la vida diaria es la charla de café.


-¿Chileno o argentino?


-50% y 50%. Me trataron como uno de ellos, me han ofrecido tener su pasaporte. Tengo amigos ahí.


-¿Recorrés el país?


-Lo conozco bastante. El problema es que en auto las distancias son largas y se hace peligroso ir por la ruta. Pero a la Argentina la veo rara. Y no estamos lejos de esto, de Australia. Lo único que nos falta es orden. Buenos Aires es una ciudad extraordinaria. Podés ir al cine o al teatro, a comer y comprarte un libro. Así cualquier día. Hace poco salió en Clarín un señor que era barrendero y se recibió de abogado. No sé si va a ejercer, pero es un logro extraordinario.


-¿Hay inseguridad o injusticia social?


-Hay injusticia, sí, y hay racismo. Mucho racismo. Ves un chico morochito con un gorro y decís 'este me va a robar'. Me ofende mucho cuando dicen 'estos negros de mierda'. 'No, negro de cabeza', te dicen. Y eso es racismo.


-¿Te interesa la política?


-No me meto en política. Yo sería de izquierda, pero se me complica mucho encontrar un partido que me represente. Soy idealista. Lucho por los ideales.


-¿No creés en el éxito y el fracaso?


-Depende. En mi barrio decían 'che, éste terminó la secundaria'. Y si terminaba la facultad, 'che, mirá el doctor'. Hoy la gente te mide por si tenés plata. Y cree que sos exitoso si tenés plata. Entonces depende cuál es la medida.


-¿Y vos qué importancia le das a la plata?


-No mucha. La maneja mi mujer. Siquiera sé el número de cuenta del banco...

Via: ole

En Boca combinan la responsabilidad y el ocio, todo en su justa medida


Para no cargar a los jugadores. Por la mañana trabajos al gimnasio, pizzas en el almuerzo y zoológico a la tarde. Claro que esta vez la lluvia arruinó los planes...

Los excesos no son buenos. Siempre se habla de equilibrio para llegar a buen puerto y en Boca lo tienen claro. Claudio Borghi no quiere cargar a los jugadores sólo con entrenamientos y por eso diagrama los días de una manera especial. Todo en su justa medida, claro. Por la mañana al gimnasio y por la tarde distracciones. Esa es la receta del Bichi.

El plantel empieza el día en el gimnasio para mantener el ritmo y el físico, y preparar el equipo de cara al Apertura. El profe Hernán Torres es el encargado de diagramar y dirigir los trabajos por la mañana. Cuando termina, da vuelta la hoja y se puede disfrutar de otras actividades. Pizzas en el almuerzo y visita al zoológico por la tarde. Trabajo y placer para Boca, que parece relajado en su gira por Australia. Claro que más allá de cualquier previsión hay que tener en cuenta un factor determinante como es el tiempo. Tal cual ocurre en Argentina, en Australia se llovió todo y así los jugadores se quedaron sin poder visitar el zoo. Luego de un buen almuerzo, el plantel tuvo que quedarse en el hotel ya que la intensa lluvia impidió cualquier recreación al aire libre.

Con la salida suspendida, Boca ya prepara las valijas para partir. En la noche de nuestro país el plantel de Borghi volará rumbo a NUeva Zelanda donde el viernes jugará el último de los amistosos.

via: olé

Mañana Vuelva Gary a Martín lo esperan el martes


Gary Medel volverá al club mañana mientras que a Martín Palermo lo esperan el martes, luego de que firme su contrato. Gonzalo Fierro, en cambio, llegaría recién el viernes. Son tuyos, Bichi...

Los estaban esperando. A los dos. Después de su excursión por Sudáfrica y de unas merecidas vacaciones, Gary Medel y Martín Palermo se sumarán esta semana al trabajo de entrenamiento que están realizando en Buenos Aires, Battaglia y Chávez entre otros. Aunque es casi seguro que no viajarían para el amistoso en Nueva Zelanda ante Wellington Phoenix, al menos ya estarán poniéndose a punto para cuando el plantel regrese de su gira por Oceanía. Bienvenidos.

No lo harán juntos. A Gary, después de pasar por Chile y disfrutar de sus hijos, lo esperan mañana en el club. Su nuevo préstamo por un año ya quedó acordado con la Católica y por eso sólo le resta comenzar a entrenarse, luego de gozar de 17 días de vacaciones (regresó del Mundial el 30 de junio).

Lo de Martín, en cambio, exige un paso previo: antes de presentarse en Casa Amarilla deberá pasar por las oficinas del club a firmar su nuevo (¿y último?) contrato por un año. Los papeles están listos y, ahora que regresó al país luego de jugar en el equipo de los Amigos de Messi en el amistoso que se disputó en Panamá, espera para cerrar una novela que finalmente fue bastante más corta que la de Román.

¿Fierro? Al chileno, que debe resolver algunas cuestiones burocráticas y viajar a su país (estaba entrenándose en Brasil con el plantel del Flamengo) y por eso creen que aparecerá por Boca recién entre el jueves y el viernes.

Los tres son fundamentales en el esquema de Borghi, que seguramente se sentirá más tranquilo cuando sepa que ya están practicando en el club.

Reportaje Al Bichi: Boca es un tractor y tiene que pisar a todos


18-07-2010 No le teme al desafío, ya piensa en River y no firma salir campeón jugando mal. "Boca es el más guapo del boliche, hay que ver si se lleva alguna mina".

¿Por qué los hinchas de Boca deberían confiar en vos?


-Bueno, hoy no tienen muchas alternativas, je. Deberían confiar en el equipo más que en mí. Yo soy el loco que los tiene a cargo. Bah, parezco loco, pero no lo soy. Que la gente no se asuste. Se me trajo por algo que hice bien en otros lugares y que lo puedo repetir en Boca.


-Hace mucho tiempo que un técnico no da dos vueltas olímpicas en un mismo año...


-Sí. Me lo han dicho, pero esa estadística no me conviene, así que no la voy a contabilizar.


-¿Estás armando un Dream Team?


-Se está armando un muy buen equipo, pero se fueron más jugadores de los que se están trayendo, eso hay que dejarlo claro. Todos entienden que necesitamos ser campeones. Se van a hacer todos los intentos. Pero en la Argentina está la sensación de que el único que sabe es el técnico campeón y no es así. Ser campeón no me hizo mejor entrenador.


-No será un Dream Team, pero la sensación es que tenés un Fórmula 1...


-Boca es un tractor. Y tiene que pisar a todos. Yo tengo que hacerlo funcionar.


-¿Y te da miedo chocar el tractor?


-Cuando chocás con un tractor, es complicado. Así que esperemos no chocarlo. Si tuviera miedo, no hubiera agarrado.


-¿Querés ser ídolo?


-No me gusta ser ídolo. Los ídolos son ejemplos y yo no lo soy de nadie.


-Más allá del dinero, ¿qué te atrapó de Boca?


-El fanatismo, la camiseta, la historia, la gloria.


-¿Vas por la gloria?


-Todos vamos por la gloria. Como han querido todos los entrenadores que pasaron por acá...


-¿Te gustaría quedarte a vivir en Boca?


-No sé si a vivir, soy un tipo que no se mantiene mucho tiempo en un lado. Pero la verdad es que Boca es un lugar para quedarse a vivir. Siempre les digo a los jugadores que valoren estar acá, porque es para privilegiados. Y yo también.


-¿Qué te dicen los hinchas en la calle?


-Me dan cariño, dicen que tenemos que salir campeones. Hasta los de River me tratan con respeto.


-¿Ya viste el fixture?


-Sí.


¿Sabés cuándo juegan con River?


-En la 14, ¿no?


-¿Te obsesiona ganarle?


-Sé que es importante, pero no me gustaría que fuera el único objetivo. Si vos me decís que voy a perder con River pero salir campeón, firmo. Sé que el hincha de Boca le quiere ganar, pero también quiere el campeonato. He jugado en River y sé que ese partido es una experiencia única. Y creo que es mucho mejor verlo en la cancha de Boca que en la de River. El público se siente más, la cancha de Boca se te cae encima.


-¿Y firmás para salir campeón jugando mal?


-No. Porque no queda en el recuerdo. Y yo quiero ser recordado, quiero quedar en la historia de Boca. Recuerdan mucho más a los equipos que juegan bien que de los que ganan campeonatos.


-El jueves dijiste en la práctica: "No sufran, esto es para divertirse". ¿Y vos cómo la llevás?


-Yo el fútbol lo disfruto, no lo sufro. Y disfruto de ser el técnico de Boca. Cuando la gente empieza a sufrir, deja de gozar, salvo que sea masoquista. El jugador sufre porque le dicen que tiene que poner huevos y correr. No todos tienen que poner huevos. Un equipo tiene diferentes características. No todo es lírico ni todo es huevo. Yo quiero un equipo con huevo y con juego.


-Cappa dijo que quiere que su River juegue como España, ¿vos cómo querés que juegue tu Boca?


-No quiero que juegue como España, quiero que juegue como Boca. Como lo ha hecho siempre, con diferentes matices. Boca está entre los clubes más importantes del mundo y acá sí que ganar es lo único para la gente. Mis equipos han jugado siempre igual, con diferentes resultados. En el único lugar donde no se vio fue en Independiente y ahí no estaba el convencimiento de poder hacerlo. Hay gente que está preocupada por el esquema, dicen que Boca nunca jugó con tres atrás. Ya hemos jugado dos partidos y yo desafío a esa gente a que me diga cuántos mano a mano tuvimos. Nosotros defendemos con tres, que en realidad son siete, con los dos carrileros y los dos 5. No quiero cambiar a Boca. Sería un tonto, pero me trajeron por lo que hice en Argentinos. Y además, a lo largo de su historia, tuvo diferentes estilos de técnicos: Lorenzo, Menotti, Bilardo, Bianchi.


-¿España es el ejemplo a seguir?


-No. Estoy en contra de seguir al último que salió campeón. Hace cuatro años todos querían seguir a Italia. Es bueno seguir a todo el que juegue bien.


-¿Te gustaría que Boca juegue como el Barsa?


-No. Tenemos gustos diferentes.


-¿Gustos diferentes?


-A la gente del Barsa le gusta que su equipo juegue bien y a veces que no gane, y no putean. Boca es ir e ir y ganarte así.


-¿Existe el Borghismo?


-Sería muy canchero decir eso. Mi fútbol es una copia de varias cosas. Aprendí de técnicos que pensaban como yo y de otros que no. Es como si leés a Borges y no te tiene que gustar Sábato. Y no es así.


-¿Se te puede comparar con Bielsa? Los dos imponen su sistema por encima de los nombres...


-¡Eh! No me gusta que me comparen con Bielsa. Porque pienso completamente diferente, sin ser irrespetuoso. Mi sistema necesita nombres, yo no creo que el sistema vaya sobre los hombres. Hay que convencer a esos hombres de ese sistema. Si no tuviera los nombres, tal vez no lo podría hacer.


-¿Por qué los jugadores se enamoran de vos?


-(Risas) No sé, se me va a complicar con mi mujer si ponen eso. Me gusta el buen humor, pasarla bien. Hay tiempo para todo. Para ser serio y para divertirse. Argentina se ha hecho un país extremista. Si te reís mucho sos un payaso y si no, sos un tonto serio.


-¿Hacés chistes para relajarte o te sale?


-Me sale naturalmente. A veces esos chistes son ironías que la gente no entiende. Mi mujer me dice que tengo una gran virtud: putear a alguien y que no se ofenda. Les dije a los jugadores: mi tono de voz no cambia nunca. Les hablo igual, vayan ganando o perdiendo. No soy un arengador, no doy arengas. Creo en el hablar y convencer.


-¿Por que mirás los partidos tan tranquilo?


-Justamente, porque tengo que mirarlos. Los clubes no contratan hinchas, contratan técnicos. El Mundial me dejó muy contento: futbolísticamente fue malo, pero vimos que la mayoría de los técnicos no se ponen a correr al costado de la cancha y a gritar. Son personalidades.


-¿La gente te considera un lírico en el trabajo?


-Hay mucha gente que piensa que yo dirijo como jugaba. Y no es así. Esto es como la mina a la que juzgás por cómo se viste. Si se pone pollera larga, es un poquito tímida, pero después le sacás la pollera y se enciende.


-Con los refuerzos que llegaron se está armando un grupo nuevo, ¿pero te asusta el famoso vestuario de Boca?


-Hasta ahora han sido dóciles. He estado en muchos grupos, experiencia tengo. El vestuario es un lugar privado de los jugadores, yo no voy a entrar. No pretendo que sean amigos, en 15 años de profesional debo tener cuatro o cinco amigos, después tengo muy buenos compañeros.


-Es verdad, han sido dóciles, pero aún no están Riquelme ni Palermo.


-Bueno, pero no deben ser dos monstruos que entran con pistolas y látigos. Son jugadores grandes, importantes, pero tendré una forma de llegarles. Son tipos que han convivido muchos años y dentro de la cancha he visto que se la pasan, que se abrazan. Esperemos que los dos sean muy importantes en el equipo que estamos armando.


-¿Qué pasa si perdés los primeros partidos?


-No puedo vivir pensando que puedo durar dos o tres meses. Mi trabajo va a durar lo que merezca. Yo no me voy a meter en ningún lugar donde no me quieren, ni aun en mi casa. El riesgo lo corremos todos.


-¿Es el riesgo más importante de tu vida?


-No. El riesgo fue Argentinos. De una campaña no buena en Independiente pasamos a pelear el descenso, ahí sí corría el riesgo de que me vaya mal y no trabajar más.


-Dijiste una vez que Argentinos era la gordita del boliche, ¿y Boca?


-Boca es el más guapo del boliche. Hay que ver si se lleva alguna mina.














"Soy un tipo raro"

Conocé a la persona detrás del personaje: un Bichi que se define "50% chileno, 50% argentino", idealista, que cree que morirá joven y al que la mujer le maneja la plata...




-¿Sos raro?

-Sí, soy un tipo raro. Siempre lo fui. La vida me hizo así. Pero no estoy nada arrepentido. Cuando era pibe, decían que era un loco de mierda... Yo era diferente, rebelde. Me fui del país 20 años y cuando volví me di cuenta de que estaba más cuerdo que los que decían que era un loco.

-¿Y ahora tus hijos son tu cable a tierra?

-No. Cuando llego a casa, el mameluco del laburo se cuelga en un clavo y no lo transmito. Si gano o pierdo, en mi casa no se dan cuenta. El día de la cena de Argentinos campeón, teníamos cupo para ir tres personas y éramos diez de familia. Y preferí quedarme con ellos. Sé que mucha gente del club se ofendió, pero cuando perdía, mi familia estuvo conmigo.

-¿Creés en psicología?

-En la psicología individual, no en el grupal.

-¿Vos vas?

-No. Me trató uno de chiquito, pero él estaba más loco que yo, je.

-¿Y con quién te descargás?

-No me descargo. A veces pateo cosas, puteo, pero trato de que nadie me vea. A mis hijos jamás les levanté la mano. Voy a vivir poco porque mis broncas siempre quedan adentro. Me voy a morir joven, je.

-La muerte es algo que te da mucho miedo...

-Sí. Siempre cuando me preguntan el tema de los aviones, yo digo que lo que me da miedo es la muerte, no el avión. No me puedo imaginar ese momento.

-¿Y qué te divierte?

-Pescar. Soy pescador deportivo, no con carnada. La última vez fui a Concordia con el Negro Romero y Cepillo, dos amigos. Pero lo que más gusta de la vida diaria es la charla de café.

-¿Chileno o argentino?

-50% y 50%. Me trataron como uno de ellos, me han ofrecido tener su pasaporte. Tengo amigos ahí.

-¿Recorrés el país?

-Lo conozco bastante. El problema es que en auto las distancias son largas y se hace peligroso ir por la ruta. Pero a la Argentina la veo rara. Y no estamos lejos de esto, de Australia. Lo único que nos falta es orden. Buenos Aires es una ciudad extraordinaria. Podés ir al cine o al teatro, a comer y comprarte un libro. Así cualquier día. Hace poco salió en Clarín un señor que era barrendero y se recibió de abogado. No sé si va a ejercer, pero es un logro extraordinario.

-¿Hay inseguridad o injusticia social?

-Hay injusticia, sí, y hay racismo. Mucho racismo. Ves un chico morochito con un gorro y decís 'este me va a robar'. Me ofende mucho cuando dicen 'estos negros de mierda'. 'No, negro de cabeza', te dicen. Y eso es racismo.

-¿Te interesa la política?

-No me meto en política. Yo sería de izquierda, pero se me complica mucho encontrar un partido que me represente. Soy idealista. Lucho por los ideales.

-¿No creés en el éxito y el fracaso?

-Depende. En mi barrio decían 'che, éste terminó la secundaria'. Y si terminaba la facultad, 'che, mirá el doctor'. Hoy la gente te mide por si tenés plata. Y cree que sos exitoso si tenés plata. Entonces depende cuál es la medida.

-¿Y vos qué importancia le das a la plata?

-No mucha. La maneja mi mujer. Siquiera sé el número de cuenta del banco...

Via: ole

18 de julio de 1982 Debutó oficialmente Julio Héctor Apariente


Esta foto del 0-0 con Huracán en cancha de Boca por el Metro 82 deja varias para analizar. De la exquisita pegada de Carlos Babington no podemos adjudicarnos de ninguna manera ser los descubridores. De que la tribuna de socios que da a Casa Amarilla aparezca llena hasta el foso tampoco debería sorprendernos. Ahora, de que el primero de la barrera empezando de la izquierda sea Julio Héctor Apariente y encima lleva el 10 en el pantaloncito Adidas es un tema que no podemos dejar pasar. Centrodelantero que llegó de Huracán pedido expresamente por Carmelo Faraone. Debutó oficialmente el 18 de julio de 1982 por la primera fecha del Metropolitano. Fue en un 1-1 con Central en Arroyito. En esa fría tarde, su mejor jugada fue dejarle el lugar a Héctor Scotta faltando unos quince minutos para que el ex San Lorenzo empate el partido. A ese estreno le siguieron once partidos más, algunos por campeonato local y otros por Libertadores pero siempre redondeando un nivel de flojito para abajo. En sus únicas 12 presentaciones con la azul y oro en el pecho, no pudo convertir goles. El partido de la foto fue su despedida del xeneize. Su carrera (que había comenzado en Flandria, Sarmiento de Junín, Ferro, Quilmes y Huracán) continuó en Deportivo Morón.