lunes, 20 de diciembre de 2010

Y sigue el culebron....hora el conflicto es con los médicos: Falcioni quiere venir con el suyo y los dirigentes cuestionan a los que están.

Como si la novela Falcioni de estos días se hubiese quedado corta en capítulos, marche entonces una serie para acompañarla: BJ Emergencias. Solucionada la llegada del entrenador, acordada la mudanza completa de todo su cuerpo técnico, Boca sigue sin paz: ahora el foco de conflicto está en el cuerpo médico. ¿Por qué? JCF quiere desembarcar en Casa Amarilla con la mayor cantidad de hombres de su confianza y eso incluye, ahora, al doctor Gustavo Ríos, actual médico de Banfield. Pero si eso ocurre, si el flamante DT obtiene el ok de Ameal, la cuestión derivaría indefectiblemente en la salida del actual plantel de médicos del fútbol profesional que, con Jorge Batista a la cabeza, lleva casi 20 años trabajando en el club.

“La convivencia con Ríos es imposible”, anuncian desde Boca. Y se exponen algunas razones: en primera medida, la disparidad de criterios profesionales que manejan unos y otros. “Y también algunas diferencias personales. Si viene Ríos, se van todos. Bah, si no los quieren deberán despedirlos. ¿En carácter de qué va a venir otro médico y en carácter de qué se van a quedar los que están? Imposible”, le contó a Olé una persona cercana al cuerpo médico.

De todos modos, en Boca aún no están decididos a aceptar esta idea de Falcioni, aunque sí creen que es necesario un recambio en el plantel médico. Por partes: de Ríos les preocupa la mala relación que tiene con Jorge Bombicino, kinesiólogo personal de Riquelme. No vaya a ser cosa que esto despierte un nuevo conflicto con el 10... Lo otro es una razón institucional: no están convencidos de iniciar una renovación del departamento médico con un profesional que está vinculado a un entrenador, ya que una eventual desvinculación del DT por razones deportivas también afectaría a una estructura que debería ser propia. Y en el medio, hay quienes mencionan los problemas que salpicaron a Banfield en la última Libertadores, con los doping de Erviti y el pibe Sardella contra Inter. Igualmente, en el Sur aseguran que Ríos no se mudará con JCF...

Más allá de esto, en Boca el problema de fondo parece ser con los médicos. Hay dirigentes que no están conformes con el manejo que tienen con el plantel. No hablan de la parte profesional, sino de la autoridad. Los acusan de darles a los jugadores “demasiada libertad” y se quejan de imágenes que, según ellos, se dan en los consultorios. “Están tomando mate con bizcochitos”, dijo uno. Es más, tampoco les gusta que los doctores actúen en algunos casos como mensajeros de los jugadores cuando hay una lesión, como pasó en el ciclo de Pompei.

Por un motivo o por otro, habrá revuelo. Y Boca seguirá sin paz...

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