martes, 21 de diciembre de 2010

Para Falcioni es fundamental que Riquelme esté 10 puntos. Pese a que su dibujo madre es el 4-4-2, lo va a rodear para potenciarlo aun más.

Está encantado con la posibilidad de dirigir a Riquelme”, titula una persona que habla con el flamante técnico de Boca todos los días.

Tal vez, la frase que da inicio a este texto puede ser considerada una obviedad. Pero conociendo al personaje, sus antecedentes y su impronta, permítase estimado lector la capacidad de asombro. O, a lo sumo, de confirmación.

Como Boca es el imperio Román (o) todo gira en función del 10 talentoso. Y el Emperador quiere fortalecer el imperio...

En épocas en las que se menciona a cada instante la chance de la llegada de incorporaciones (ver pág 11), Falcioni ya eligió a su primer refuerzo: Juan Román Riquelme.

Si alguno se asustó al repasar viejas formaciones de JCF en clubes anteriores (Vélez, Banfield, Independiente, entre otros) y observar la constante repetición del módulo 4-4-2 (su dibujo táctico preferido) puede dormir tranquilo: Román será titular indiscutido y, como siempre, amo y señor del juego del equipo, en su clásica posición de titiritero. El flamante DT lo quiere rodear de la mejor manera y la primera decisión ya está tomada: habrá dos laterales puros con vocación de proyección al ataque (de a uno por vez, claro) para nutrirse de las descargas de Riquelme, como a él más le gusta.

La idea del entrenador es potenciarlo al máximo, pero sin descuidar las otras necesidades del equipo. Es consciente de que la única manera de construir un circuito de juego aceitado es si Román está enchufado. Por eso, está muy entusiasmado con el hecho de que realice a full la pretemporada y que se ponga a punto para el inicio del campeonato.

Se sabe, el final de año no fue felí para Riquelme. Luego de una extensa recuperación por la operación en la osteocondritis de la rodilla izquierda (se operó el 18/5), volvió a jugar el 6/11 frente a Argentinos y a la semana siguiente, ante River, se resintió de la lesión y apenas pudo completar el primer tiempo. Ya no alcanzó a regresar y decidió apuntalar la rehabilitación pensando en el 2011. Fe no le falta. A Daniel Angelici, el directivo que más se opuso a su renovación, ya le avisó que en el Clausura jugará “15 partidos” y saldrán “campeones”.

Lo que todavía le falta a Román es una banca pública y explícita para Falcioni. Aunque en realidad no debería tomarse como un elemento sustancial ya que, por caso, el 10 dijo que apoyaría incluso a “no comparto los mismos códigos” Maradona.

Si bien aún no habló con Riquelme, Falcioni quiere charlar con él y los otros referentes del plantel para entrar con el pie derecho en el grupo. Machacará en el aspecto disciplinario e impondrá el rigor, sí, pero sus medidas no serán tan agresivas en el comienzo.

“Tendrá que saber llevarlo”, titula otro hombre de confianza de Pelusa. Es su principal y atrapante desafío. Y su deseo.

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