domingo, 15 de mayo de 2011

Con los bombos y las banderas permitidos, 1.150 policías serán los encargados de garantizar seguridad.


A las 12:30 abren las puertas del estadio.

Lo que el jueves al mediodía se encaminaba hacia un superclásico gris en las tribunas, finalmente quedó en la nada después de un recurso de amparó presentado por Horacio Rivero, abogado de la Doce. Entonces, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio marcha atrás, dejó de prohibir para pasar a recomendar, y hoy los hinchas podrán ingresar con bombos y banderas. Igual, para intentar evitar desmanes fue que se aprobó un operativo de seguridad que contará con 1.150 policías, 150 más que los que habitualmente son designados para los superclásicos. La cantidad fue ampliada debido a la difícil situación que se vive en las canchas de fútbol y a un clima político que viene bastante caldeado.

Además, se hará una minuciosa inspección ocular del Alberto J. Armando antes de que abra sus puertas. El ingreso será desde las 12:30. El operativo incluirá retenes a 300 metros del estadio, donde se va a realizar un doble cacheo para que no ingrese ningún elemento de pirotecnia u otros que pudieran generar violencia.

Un 15 de Mayo de 2003:Boca golea al Paysandú por 4 a 2 y pasaba cuartos (reviví la serie completa en video)


Los argentinos remontaron el marcador adverso que se registró en el encuentro de ida, donde perdieron por 1-0 en La Bombonera.

Boca Juniors se impuso ayer por goleada de 4-2 al Paysandú brasileño y conquistó la última vacante a los cuartos de final de la Copa Libertadores de América, en un partido jugado en la ciudad de Belem en el que brilló el delantero argentino Guillermo Barros Schelotto.

sábado, 14 de mayo de 2011

Goles de Martín a las gallinas.(revivilo en video)


Práctica tranquila en Casa Amarilla: sólo trabajos livianos y de rutina para no exigir a los players.


Todos con la cabeza puesta en el Súper.El domingo los nervios estarán a full, las pulsaciones a mil, difícil será controlar la ansiedad. Pero este sábado hubo paz en Casa Amarilla. Para no caer en la desesperación, Boca tuvo una práctica tranquila: apenas unos ejercicios livianos de rutina y movimientos tácticos. Palermo, Riquelme y toda la tropa, en calma para el partido más importante del semestre.

Lo único que genera incertidumbre de cara al partido contra River es la lista de concentrado. El cuerpo técnico aún no decidió a quién no llevará al banco de suplentes. Los candidatos son Mazzola y Gaona Lugo, aunque el paraguayo viene realizando buenos partidos en Reserva,

Román está bien, hizo fútbol y le cambió la cara a un equipo que suele sufrir hasta en los entrenamientos.


Con él, los titulares atacan mejor y descansan con la bola.

Hay una buena noticia para los hinchas de Boca: los cuidados hicieron su efecto y entonces Juan Román Riquelme podrá jugar contra River. Un motivo para estar feliz. Porque Boca es otro equipo con su número 10. Más allá de la decisión de Falcioni de cambiar el esquema de juego cuando Román no está en la cancha, lo cierto es que sus compañeros también sienten en su nivel y forma de juego su presencia.

Basta con realizar una comparación entre las dos prácticas de fútbol de la última semana, una con y otra sin (ayer fue un 3-0 cómodo contra el 4-3 apretado del jueves). Las diferencias fueron notorias: con Riquelme, el equipo le da otro sentido a la tenencia de la pelota y los ataques, sin incrementarse, son más profundos. Los laterales tienen más participación y Chávez y Colazo, sin la responsabilidad de ser generadores, se lucen más. Lo sorprendente es que, con la ausencia de Román, el equipo también se resiente mucho defensivamente. A ver: por un lado, se generan más espacios en el mediocampo (Somoza y los externos se adelantan más) y la línea defensiva deja traslucir algunas fragilidades porque no termina de cerrar a espaldas de los volantes. Y fundamentalmente, nadie la tiene tanto como Román, nadie hace descansar al equipo tanto como él: lateralizando, asegurando la pelota en vez de dividir. Cuando la bola pasa por sus pies, los demás respiran y se acomodan.

Esto no se ve solamente en los ensayos, claro. Basta con utilizar como ejemplos los últimos dos partidos en los que Román tuvo que abandonar el campo de juego. Frente a Independiente, desde su ausencia (salió promediando el segundo tiempo) el equipo rival se adueñó del balón y el partido se terminó jugando en campo xeneize. Contra Argentinos, el enganche sufrió una contractura y no salió a jugar el segundo tiempo. Eso significó que, luego de un primer tiempo de dominio del conjunto de Falcioni, Boca pasara a jugar de contragolpe y los de Troglio tomando la iniciativa.

“Riquelme está bien, él ya quería hacer fútbol ayer, pero le dejamos tomar un día más. Conversamos un ratito y quería que estuviera más seguro, más tranquilo y tuviéramos la seguridad de poder tenerlo bien. Por eso, el jueves hizo un trabajo diferenciado, no hizo la práctica de fútbol habitual, en la cual lo que siempre buscamos es más ritmo y parecía innecesario forzarlo, porque viene también de una seguidilla de partidos jugando permanentemente. Hoy participó en un trabajo más corto y lo noto que está bien. Por eso, seguramente mantendremos el mismo esquema que usamos frente a Argentinos”, afirmó Falcioni ayer. Para su suerte y la del equipo, el domingo el 10 estará en cancha.

Un 14 de Mayo de 1961: Boca derrota al rojo por 2 a 0 con goles brasileños.


Quinta fecha del Campeonato 1961. El conjunto xeneize venció 2 a 0 a Independiente con goles de dos brasileños: Maurinho y Almir Moraes.

F: historiadeboca.com.ar

viernes, 13 de mayo de 2011

La gente se hace bandera...


¿Que no dejan entrar ni trapos ni bombos? Para que el superclásico no pierda color por la disposición de los organismos de seguridad, en Boca planean que los hinchas se vistan de azul y amarillo por bandejas para simular un telón gigante.

"La bandera somos nosotros", dice la página oficial de Boca. Es que es verdad, como los organismos de seguridad no dejarán entrar los trapos y los bombos al superclásico, pero el ingenio ya empezó a hacer de las suyas: planean formar un telón gigante de azul y amarillo con la gente que esté en las tribunas.

La idea es que los que se ubiquen en las plateas y populares altas vayan vestidos y con papeles de azul, los que vayan al medio todo de amarillo, y los de abajo también de azul. Sí, una bandera gigante armada con el fervor de los hinchas. El color, sea como sea, dirá presente en La Bombonera.