sábado, 26 de junio de 2010

En Boca no quieren dar detalles de la operación para no complicarla y confían en que haya un acuerdo.


Definido lo de Battaglia, listo para firmarse lo de Palermo, con algunas incorporaciones concretadas y otras al caer, la renovación de Juan Román Riquelme es el gran tema de Boca en estos días. Desde el inicio era la prioridad del presidente, Jorge Amor Ameal, pero estaba claro que la operación no iba a ser fácil cuando había un frente político abierto. Y por estas horas, se busca en silencio el acuerdo más deseado. Lo del silencio no es una figura, sino algo literal. “Nosotros no queremos hablar de dinero. Estamos en un momento complicado del país, Román supo vivir una situación difícil con un hermano hace un tiempo y nosotros lo que menos queremos es causar un daño. Lo único que puedo decir es que hay un deseo de ambas partes por llegar a un acuerdo y que estamos tratando de avanzar en ese sentido”, le dijo anoche Ameal a Olé .

Tanto de un lado como del otro están molestos por algunos números de la operación que se filtraron. Y sospechan que se trata de alguien que quiere poner palos en la rueda. Más allá de la intención de Ameal y de gran parte de la CD, hubo alguna resistencia dentro del club a la renovación del contrato, fundamentalmente desde el ala macrista más radical.

Sin embargo, Boca sigue adelante limando diferencias. Y más allá de que no se dieron a conocer las cifras, la cuestión económica estaría encaminada. La traba estaría en la duración del contrato: el 10 pretende un vínculo de cuatro años y retirarse en el club, en tanto Boca le ofrece tres (lo mismo que a Battaglia). Los allegados al jugador son cautos y, si bien recibieron otras ofertas (dos muy importantes de Flamengo y Cruzeiro de Brasil), las charlas con Boca continúan en buenos términos y avanzaron un largo trecho desde la primera reunión. En el club son optimistas porque están dispuestos a hacer “el máximo esfuerzo sin comprometer la economía”. Y no pierden de vista las formas, que también importan: el silencio es salud.

Via: ole

viernes, 25 de junio de 2010

Seba se queda en casita....


Battaglia está feliz por haber firmado su contrato por tres años, mientras sigue a full con su recuperación.

Mientras los otros históricos esperan, él ya tiene todo arreglado. Pidió tres años y se los dieron. Y puso el gancho, feliz. Quizá su perfil bajo le juegue en contra, pero esta vez, pedido que hizo Carlos Bianchi en su momento, le hicieron un contrato a la medida de su historia: es, junto con Guillermo, el que más vueltas dio, con 16. “Me quedo en mi casa, tengo tres años más acá. Convertirme en el más ganador sería concretar un lindo objetivo. Lucharemos por ganar un nuevo torneo, debemos pensar en obtenerlo para volver a la Copa, eso significa mucho para el club”, explicó Seba.

No juega desde el 1° de noviembre del año pasado. Cuando se operó de su osteocondritis en la rodilla izquierda, no pensó estar tanto tiempo parado: pasó un torneo completo, uno de los más complicados de la historia. Ahora espera volver a trabajar a la par de sus compañeros para realizar una pretemporada que lo deje óptimo, tal como Borghi quiere. “Se hizo bastante largo, pero en mi cabeza sólo está hacer una buena recuperación. Hay que llevarlo con traquilidad”, contó. Y el Bichi lo apoyó: “El es muy profesional, un chico serio. Está con algunos dolores, pero no lo voy a apurar”.

-¿Qué te pareció el nuevo cuerpo técnico? -Nos estamos conociendo. Nos explicaron su forma de trabajo y está claro que son muy ordenados. Se arrancó de la mejor manera.

-¿Qué pensás del esquema que utilizan? -Se sabe que la idea de juego que tiene Borghi es distinta a la que veníamos utilizando. Habrá que trabajarla y no creo que tengamos inconvenientes. A medida que vayamos avanzando iremos plasmando la idea que le gusta al DT.

-¿Y el doble cinco? -Mi última vez fue en el 03, la final ante Milan. Con el Maestro Tabárez, en el 02, también lo usamos. Me sentí cómodo. Y no me disgusta para nada.

jueves, 24 de junio de 2010

32 velitas para Román...Felicidades


Juan Román Riquelme cumple hoy 32 años. Hace cuatro lo festejaba en el Mundial de Alemania con la 10 en la espalda y un triunfo ante México. Hoy, lejos de Sudáfrica, también tiene motivos para festejar.

Juan Román Riquelme nació en 1978, en San Fernando. Aquel chico que jugaba al baby en La Carpita de Villa Libertad, hoy tiene 32 años y una cantidad enorme de títulos en su espalda. El 10 del último Mundial, el de Alemania, nació el mismo día que el 10 de este Mundial. Sí, Messi y Riquelme nacieron el mismo día, con una diferencia de nueve años a favor del enganche de Boca. Hace cuatro años los festejaban juntos con un triunfo ante México. Esta vez, el Xeneize lo celebra en Buenos Aires.

Un nuevo año para Román, en el que comienza recuperándose de una minesectomía parcial en el menisco externo de la rodilla izquierda. Quiere jugar lo más rápido posible, para festejar con la obtención de algún título. Mientras tanto, Riquelme festejará la renovación de su contrato. Un cumpleaños feliz.

miércoles, 23 de junio de 2010

¿Las tres incorporaciones? Sí. Pero, además, Ameal aseguró que están cerca de arreglar con el 9 y el 10.


"Creo que vamos por buen camino y espero que podamos arreglar cuanto antes”. Las estrellas en la sala de prensa de Casa Amarilla eran las tres incorporaciones, que estaban siendo presentadas en ese mismo momento: Damián Escudero, Juan Manuel Insaurralde y Cristian Lucchetti. En una mañana en la que el plantel sólo se realizó estudios médicos (razón por la cual el cuerpo técnico estuvo ausente), hubo un ratito para la presentación formal de las caras nuevas. Sin embargo, los verdaderos protagonistas fueron dos que no estuvieron allí: uno se encuentra en Sudáfrica y el otro, a esa misma hora, fue al consultorio médico del doctor Bombichino haciendo su rehabilitación. Sin embargo, las preguntas para Jorge Ameal tuvieron más que ver con la situación de Palermo y de Riquelme que con los hombres que se pueden sumar en los próximos días. Y, según el presidente, las chances de que Martín y Román sigan crecen día a día.

Hoy podría ser un día clave en el futuro de los dos ídolos de Boca (uno de los cuales ayer con la Selección sumó un nuevo hito). Por la tarde, habrá una reunión de la mesa chica de Comisión Directiva en donde se platearán, finalmente y para cerrarla, la posibilidad de continuidad de los históricos. La propuesta que le llegó al representante de Palermo lo llevará al sí muy pronto: en el contrato ya no figurarán los premios por objetivos y por eso el acuerdo está al caer. En el caso de Riquelme, le harán una propuesta mejorada, con un vínculo por tres años, algo que hoy se votará en ese cónclave. “Esperamos lograr lo que todo hincha de Boca quiere: que se quede Román”, dijo Ameal ayer. Hoy, entonces, será un día clave. ¿Habrá final feliz?

Homenaje a San Martín


Las palabras sobran

Todavía esperan la llegada de, al menos, otros dos refuerzos.


"Alguna incorporación más vamos a traer”, anunció el presidente del club en conferencia. Hoy por la noche podría quedar acordado el arribo de Christian Cellay, ya que Estudiantes le dio el ok a la oferta que presentó Boca (u$s 1.800.000). Además, siguen negociando por Matías Caruzzo (aún hay diferencias en lo económico pero las partes confían en que el pase se hará). ¿Puede llegar alguno más? La idea de Borghi era sumar un delantero, teniendo en cuenta que Pablo Mouche se iría a préstamo al Espanyol de Barcelona por u$s 500.000. Las opciones aún no se dieron a conocer.

martes, 22 de junio de 2010

Martín....es único e inigualable...


Increíble Palermo. Una película es su vida. Ahora, con la 18 en la espalda, y no con la tradicional número 9. "Sé que voy a entrar", le decía a Olé en la previa. Y sí, y entró el Loco nomás contra Grecia, con el partido ya definido, después del 1-0 de Demichelis. Entró en su primera vez en un Mundial, a los 36 años, a los 34 minutos del segundo tiempo. Un sueño cumplido para él, ya estar en un Mundial, y ahora jugando.

Poquitos minutos le alcanzaron a Martín para ser el gran protagonista de la noche sudafricana. Mientras Messi hacía méritos, y muchos, para hacer el primer gol en el Mundial, mientras otra vez pegaba un zurdazo en el palo, el Loco pudo hacer en poquitos minutos lo que a Leo no se le dio en los tres partidos de la primera fase. Gran jugada del 10, zurdazo, el arquero que tapó el remate y ahí esta Palermo, un imán tiene el histórico delantero, para definir cruzado, ¡con la derecha! Y Maradona explotó en el banco, y todos los fueron a abrazar a él, que se ganó el derecho a jugar el Mundial metiendo el gol clave en Eliminatorias contra Perú, que la metió en otros amistosos.

Mientras el Loco celebraba adentro, afuera lo hacían su hermano, su mamá, su hijo Ryduan. "Es un grupo bárbaro, estamos en un buen camino. Nunca la Selección se desesperó", contó Palermo todavía adentro de la cancha. Entró y la metió. "Esto es único, impagable. Estaré agradecido a Diego y a su cuerpo técnico, me mantiene con ganas y peleando sabiendo que hay tantas figuras adelante mío. Es una alegría única tener este escudo y representar a nuestro país", agregó el Loco, chocho cone ste día inolvidable.

La Selección ganó otra vez, tercero al hilo. Primero en la zona, ahora se viene Méxixo en octavos, el domingo a las 15.30. Eso quedó en segundo plano después de otro día histórico del gran Palermo. "Siempre hay algo nuevo para disfrutar en este fútbol tan maravilloso. Esto es impagable, las sensaciones que tenés en la cancha, cuando suena el himno. Es algo inolvidable, ojalá que el final tenga otra vez el sabor a esta felicidad. Le di de derecha, era la única que me quedaba, era difícil manejar esta pelota. La verdad es que no lo creía, en diez minutos que se dé, sólo traté de acomodarla; antes había pegado en el palo y no pude. Ahora hay que seguir empujando a Leo, que es un grande y no se le viene dando el gol. Estoy eternamente agradecido. El de arriba siempre me toca y tengo la ayuda del angelito que está ahí arriba, siempre voy a estar agradecido por lo que me da la vida".

Deliró Palermo y deliró Maradona, también. El técnico que, en conferencia, contó: "Le dije 'andá y definímelo, Martín'.Estábamos entre el Pipita y Palermo. Enrique y Mancuso querían a Higuaín y entonces les dije que me trajeran a Martín. Y me salió bien". Y quién te dice, Maradona, si el Loco la sigue metiendo...
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