martes, 7 de diciembre de 2010

Los principales dirigentes de Boca se juntaron y se confirmó que buscarán a Falcioni.


¿Te gusta? Primero hablarán con Portell, presidente de Banfield, para evitar problemas. Ah, el jueves, el DT enfrenta a Boca...

Ya está. Ya es oficial. Después del no de Bianchi y también de la negativa de Marcelo Bielsa de asumir en Boca, al ser sondeado por la directiva, el club irá por Julio César Falcioni. Con Jorge Ameal de cabeza, se juntaron los principales dirigentes de Boca y escucharon al presidente, quien informó que irán por el actual entrenador de Banfield.

Justo a dos días de que se enfrenten los dos equipos, en Boca se juntaron y decidieron oficializar, al menos públicamente, el nombre del técnico que van a buscar. El dirigente Juan Carlos Crespi explicó que antes de hablar con el DT, conversarán con Carlos Portell, titular de Banfield, para evitar problemas con el club del Sur. "Vamos a hablar para que no haya problemas. Esperemos a que nos autoricen a hablar con Falcioni", comentó Crespi.

¿Qué dirá Falcioni cuando lo vayan a buscar? El viernes había dicho que en 2011 se veía en Banfield, donde tiene contrato. Aunque, claro, dicen los que lo rodean que lo tienta mucho la chance de llegar a Boca. Al que el jueves verá bien de cerca como técnico rival.

Ameal defenderá a Falcioni ante la mesa chica. Todo, a horas de que JC enfrente a Boca.


Será el destino el que pone a Banfield justo ahora enfrente de Boca? ¿Será posible que un entrenador tenga que pensar en cómo contrarrestar a esos jugadores que, probablemente, vaya a dirigir? ¿Será normal si muchos juegan pensando más en conformar al técnico que está en el otro banco que al interino que está en el propio? Será lo que será, pero es así nomás. El nombre de Jorge Ameal es Julio César Falcioni. Sigue siendo él. Hoy no tiene otro. Y las condiciones de esa decisión primaria, los avances en una negociación que ya empezó, son los detalles que va a presentar esta tarde el presidente cuando se reúna con una cúpula directiva en la que todavía hay signos de resistencias con el hombre elegido.

Pero justamente a cara de perro, Ameal está decidido a defender a Falcioni. De todos modos, gran parte del trabajo lo tiene hecho: en la última reunión de mesa chica se llevó la postestad, si se quiere el permiso, de ir en busca de ese entrenador. Por lo cual, sería un contrasentido si esos mismos directivos ahora le bocharan la elección (incluso habrá algunos que, como José Beraldi, no participarán por estar de viaje). En todo caso, lo que se objetará o se analizará es el contenido de las primeras tratativas, sobre todo en lo que a la parte económica se refiere. Un dato que no es menor, claro, porque JCF tiene contrato con Banfield hasta junio del 2012 y habrá que ver de qué manera se destraba también esa situación.

Por lo demás, está claro que el técnico con mayor consenso en la directiva es Russo. Justo Miguel, quien ayer expuso que algún día volverá al club, pero que ahora no es el momento (ver “Voy...). Por ese motivo, sólo por eso, es que hoy no es el técnico de Boca. Si estuviera libre, o menos atado a tener que vivir otra vez lo que le pasó con Vélez (irse con seis meses más de vínculo por cumplir), hoy ya estaría sentado en el banco en el que fue campeón de América. Además, por otra razón fundamental: tiene la banca de Riquelme, el ancho con el que Boca apostará a un 2011 feliz.

Lo que está claro es que, a diferencia de lo que pasó antes de la contratación de Borghi, Falcioni es hoy el único por el que se iniciaron conversaciones. Hubo algunos sondeos preliminares para conocer la situación de Gareca, aunque más que nada para tener una opción por las dudas. Aunque el Tigre, que se irá de Vélez a fin de año, parece estar lejos de lo que Boca hoy pretende como perfil de técnico. Igualmente, cuenta con algo favor, que también tiene Falcioni: ambos recibieron en algún momento la bendición de Carlos Bianchi, fuente de consulta permanente de Ameal al punto que la semana pasada estuvieron almorzando juntos para tocar este tema y otros. Uno tuvo el ok para ser el actual entrenador de Liniers y el otro, para que sea el próximo DT de Boca...

Por lo tanto, la reunión de hoy permitirá tener un panorama más claro y quizás calme la impaciencia que el entorno de Falcioni mostró en las últimas horas, ya que entendían que la demora en los contactos de parte de Boca están perjudicando a JCF. De hecho, la semana pasada ya vivió una situación incómoda con Carlos Portell. Y a partir de eso se estableció un nuevo pacto de convivivencia: informar cualquier avance real del asunto.

En ese sentido, el representante del DT, Sergio Grecco, marcó ayer otro punto que molesta del otro lado de la mesa: “Sólo hablé con allegados, gente vinculada al fútbol de Boca, pero es un tema serio como para que no nos llame la dirigencia. Si no levanta el teléfono Ameal no se puede considerar algo como concreto. Y además, en se caso, también tendría que comunicarse con Portell. Hay que trabajar tranquilo y con las cosas claras”, aseguró en ESPN radio por Rivadavia.

Mientras tanto, todo este marco rodeará el partido que Boca y Banfield jugarán el jueves. ¿Será también a cara de perro?

Román ya se planteó su objetivo para el Clausura 2011. Y se lo dijo en la cara a Angelici, el directivo que más se opuso a su renovación.


Lugar: vestuario principal de la Bombonera. Protagonistas: Juan Román Riquelme, alias el talentoso cuestionado, y Daniel Angelici, como el (ex) tesorero que nada tiene de Angelici... Acción: - Riquelme (abrazado al hombro de Marcelo London): ¿Por qué no estás contento vos? -Angelici: Yo sí estoy contento.

-R: A mí me parece que no. Te escuché el otro día en la radio y no me pareció que estuvieras contento. Y yo quiero que en Boca estén todos contentos.

-A: Yo estoy contento, sos el mejor jugador, pero te hubiera renovado por dos años nada más. Los felicito a tus representantes porque consiguieron el mejor contrato para vos.

-R: ¿Y por qué no por cuatro años? Si tengo 32... Es más, vas a tener que renovarme por cuatro años más. En el torneo que viene voy a jugar 15 partidos y vamos a ser campeones.

Imperdible por donde se lo lea, la reconstrucción del diálogo que el domingo a la nochecita, en la previa del partido frente a Quilmes, mantuvieron Román y Angelici (con el presidente Jorge Ameal y el Vicepresidente del Departamento de Fútbol Profesional Marcelo London como testigos) entrega una pintura exacta de la actualidad del 10: quiere revancha, más allá de que esta palabra no aparezca escrita en su diccionario. El dirá que “quiere demostrar y demostrarse que puede jugar por mucho tiempo en la Primera de Boca”, pero su ser interior transmite esa incomparable sensación de tener un objetivo a la vista (la Copa América también lo tienta) y plantearse una meta a superar.

Es significativo, también, que el destinatario de semejante sentencia haya sido Angelici, justamente el directivo que más se opuso a su renovación y que la semana pasada volvió a reiterar su disconformidad con la decisión de firmarle un contrato tan extenso. Del más duro riñón macrista, el ex tesorero expresó en público, en privado y en reuniones de Comisión Directiva que consideraba exagerado rubricarle a Riquelme un vínculo por cuatro temporadas. Y el lector que ha seguido la novela más atrapante del invierno ya sabe cómo terminó la historia: gritos, discusiones y una votación de CD repleta de implicancias políticas que desempató el presidente y Román terminó felí.

Pero la felicidad de Riquelme se hizo añicos en este semestre: sólo jugó frente a Argentinos y 45 minutos ante River. Luego, se resintió de la lesión (tendinitis aquiliana en la rodilla derecha) y junto al cuerpo médico tomó la decisión de parar hasta el año que viene. Y si se cumple lo que le prometió a Angelici, ¿quién lo para a él?

lunes, 6 de diciembre de 2010

Tanto en la defensa como en ataque, Pompei tiene a tres jugadores para dos puestos


.El equipo se entrenó de cara el choque del jueves frente a Banfield y el técnico evalúa opciones.

No hubo descanso para los jugadores de Boca. Es que debido al ajustado calendario, el plantel Xeneize se entrenó pensando en el partido contra Banfield del jueves. Entre la tranquilidad que trajo la victoria y un clima distendido, el técnico Roberto Pompei piensa en el armado del equipo.

Boca terminó el partido de ayer con algunos jugadores lesionados y habrá que ver cómo responden en estos días. La mayor duda pasa por Juan Insaurralde, que salió contracturado en sus dos gemelos. En la zaga central, donde el DT tiene tres nombres para dos puestos. El ex Newell’s, Matías Caruzzo y Christian Cellay disputan un lugar entre los once.

En el medio es donde no habría modificaciones y el titubeo que tiene Pompei en la defensa se vuelve a repetir en el ataque. Tito también tiene que elegir dos hombres para tres lugares: Martín Palermo, Sergio Araujo y se suma Lucas Viatri, que está mejor de la lesión en el peroné de la pierna izquierda. ¿Y, Tito? ¿A quién ponés?

"El equipo manejó la pelota y creó situaciones claras, merecimos ganar", tiró Pompei. Erbes y García, en sintonía.


No fue el Barcelona. No hubo abuso del tiki tiki. Pero Boca tuvo la pelota, controló el partido y, sobre todo, ganó. Y así, Roberto Pompei se fue contento con el rendimiento de su equipo: "Manejamos muy bien el partido y creamos situaciones claras, sobre todo en el primer tiempo. También fue importante el cero en el arco, porque significa que tenés la mitad del trabajo bien hecho".

Lo mejor de Boca se vio en la primera mitad del partido: un equipo sereno, ordenado, que atacó con profundidad y no sufrió a Quilmes. Eso es lo que rescata Pompei: "Hay que seguir laburando con la tenencia de la pelota. Es difícil por la situación de Boca, por la ansiedad, pero necesitamos del toqueteo y del equilibrio", afirmó Tito en la web oficial del club.

Y como entendieron el mensaje desde adentro de la cancha, los jugadores también concordaron con Pompei afuera del verde. "Hicimos las cosas muy bien, merecimos más diferencia. Ellos no crearon mucho", fue la sentencia de Javi García. Erbes, autor del gol del triunfo, también se mostró feliz por la victoria y se ilusionó: "Quedan seis puntos en juego, esperemos ganarlos y empezar el año que viene de la mejor manera".

Boca volvió a ganar en la Bombonera y fue muy superior a Quilmes. Eso sí, no le da para el Tiki Tiki y la muestra es el gol, gestado por Medel y Erbes


Chávez tira un caño de taco y surge el ooole. Araujo hace la bicicleta para dejar en el camino a Núñez y cosecha aplausos. Son pinceladas esporádicas, apenas flashes vistosos de un Boca que no lo es. Sin Riquelme, encima, nadie piensa en un equipo lindo para los ojos. Hoy, ante tan pobre campaña, el hincha se conforma con ganar como sea. Medio a cero está bien. Por más que enfrente esté un Quilmes que debe integrar el podio de los equipos más limitados del campeonato. Y no es casual que los abanderados del triunfo hayan sido los laburantes, los que no están para lujos. Medel vio luz, subió y quedó cara a cara con el arquero tras un buen pase de Palermo (su mayor aporte en el partido). El rebote de Galíndez fue a los pies de Erbes, quien definió desde afuera del área con un toque muy preciso. Ellos dos, los batalladores del mediocampo, le pusieron la firma a la victoria de Boca. Nada de tiki tiki. Pichi Pichi.

Justo pero merecido fue el triunfo del equipo de Pompei. Sin llegar a mostrar un gran volumen de juego, le alcanzó para ser superior a un rival que no generó ni una sola jugada verdaderamente peligrosa para Javier García. La jerarquía o calidad individual y colectiva bastó para merecer ese gol de Erbes y alguno más si no hubiese sido por la buena noche de Galíndez (su único error fue una mala salida en un cabezazo de Araujo).

Ante la baja de último momento de Battaglia, Tito tomó una decisión equivocada y otra acertada. Pifió al colocar de lateral al pibe Ruiz. Lento, al minuto de juego ya estaba amonestado. Sí acertó al armar un especie de doble cinco con Medel y Erbes. El chileno parado en el círculo central y Pichi a su derecha pero sin llegar a ser ese 8 clásico que recorre la banda. Salvo una jugada en el primer tiempo, Erbes no llegó al fondo por su carril sino que se cerró para juntarse con Gary y desarticular cualquier esbozo de ataque por parte de Raymonda. Tan pobre fue lo de Quilmes que el enganche, jugando mal y todo, fue de lo mejorcito gracias a algún que otro pase clarificador.

Ese tándem defensivo brindó solidez a una línea de fondo que casi ni sufrió (muy firme Cellay) y le dio tranquilidad a los de adelante. Giménez no pesó por la banda izquierda a excepción de un centro a la cabeza de Palermo. Chávez estuvo intermitente y, así, la esperanza fue algún arranque de Araujo. El pibe, sin participar del juego al comienzo, tuvo tres situaciones de gol y sus piques levantaron a la platea. No es poco para la época actual. ¿Palermo? Tuvo ese cabezazo que terminó con la pelota en el techo del arco, pero jugó lejos del área y pareció estar casi siempre a contramano de sus compañeros. El tampoco, se sabe, está para chiches. Pero ese toque para Medel, en el gol, al menos sirvió para justificar su presencia en la cancha.

Después de una semana complicada, con broncas entre dirigentes y también entre jugadores, la victoria vale doble: porque se sumaron tres puntos que alivian un poco y porque fue el doble cinco el que lo definió. Pichi Pichi.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Insaurralde, tras el golpe a Méndez, es el único que mantiene el puesto. Después, el fondo cambia todo.


No era la fecha para que fuera sancionado. Si bien Pompei advirtió que si un jugador vuelve a repetir lo que le hizo Insaurralde a Méndez (patada y manotazo en la cara en la práctica del jueves) dejará de jugar en su equipo, esta vez necesitaba al ex Newell’s como sea. Sobre todo, porque la defensa que jugará esta noche ante Quilmes ya de por sí tendrá dos bajas. Una, la de Caruzzo, que hoy faltará por primera vez en el torneo. La otra, la de Clemente. Por eso, el DT armará hoy una línea de fondo inédita, con cambios posicionales significativos. El único que mantendrá su puesto es el chaqueño...

La variante más común, si vale el término, será el ingreso de Monzón por Clemente. Nada nuevo bajo el sol: lateral por lateral, puesto por puesto. Es la ausencia de Caruzzo, entonces, la que provocará el cambio más sustancial: a Cellay le tocó, por fin, la hora de jugar como central, el puesto en el que mejor rinde y más cómo se siente. Lo hará al lado de Insaurralde, después de haber jugado el campeonato de stopper por derecha y, en los últimos dos partidos, con Pompei de técnico, de cuatro. En la gira previa, el Samurai ya había rendido en buen nivel de 2.

La posición circunstancial del ex Estudiantes, como lateral, la ocupará esta vez Medel, quien dejará el medio para darle lugar Battaglia, que vuelve tras la suspensión. Así, entonces, luego de repetir la defensa en los dos partidos que dirigió, Pompei deberá hacer cambios de fondo...