miércoles, 7 de julio de 2010

El viernes contra Palmeiras empieza en ciclo de defender con 3 veremos....


Con muchos pibes, sólo tres sobrevivientes del ciclo dorado y un clima renovado, nació un nuevo Boca. Debuta el viernes.

Va tomando forma. Le faltan un par de actores protagónicos, pero el elenco estable ya lo tiene. Plantel joven, renovado, con pocas caras famosas. Se fueron muchos, llegaron menos, pero ese golpe de frescura es lo que Boca está buscando. Hasta que regrese Martín Palermo o se sume Juan Román Riquelme, en este plantel abundan las caras casi púberes. Lucchetti (32), Battaglia (29) y Cellay (28) son los hombres de barba crecida de este plantel que en el Sheraton Pilar parece estar de pretemporada cuando se entrena y de vacaciones con amigos cuando hay un rato de distensión. Se fueron tipos experientes, con muchos años en el club y, en muchos casos, con varios títulos: Hugo Ibarra, Juan Krupoviesa, Claudio Morel Rodríguez, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Federico Insúa o hasta el Pato Abbondanzieri, quien decidió irse un poco antes que el resto. Con juventud (un promedio de edad de 22 años) y hambre de títulos arrancará este nuevo Boca de Borghi. Y el viernes ya tendrá la primera prueba.

El primer paso ya lo dio. ¿Futbolístico? No. El anímico. Se respira un buen aire en Pilar. Se acabaron las malas caras. Borghi es un tipo alegre, que bromea con los suyos, que quiere sentirse parte. Así lo definen hoy sus muchachos. Desde ese punto, la recomposición interna, es que labura el Bichi. Por eso es que, quizá, eligió que su plantel se hospedara en un hotel aunque no esté muy lejos de la Capital.

Luego de un semestre tormentoso, todo Boca espera la resurrección. Y la idea es escribirla con nuevos apellidos. De la vieja guardia, la herencia del 98, sólo quedarían tres: Battaglia (el único que firmó), Palermo y, si arregla, Riquelme (ver aparte). No sólo eso: son los únicos sobrevivientes de la última Libertadores, la ganada en el 2007 con Miguel Angel Russo (Chávez y García eran suplentes). Apenas hay algunos nombres en común con el Boca de Carlos Ischia del 2008, el último festejo xeneize. La historia, entonces, ahora espera por ellos.

Via: ole

martes, 6 de julio de 2010

Trabaja en triple turno, busca convencer al jugador y no le gusta dar indicaciones en plena práctica.


El comienzo de los entrenamientos es complicado. Nos reunimos en el medio de la cancha. ¡No sé para que mierda! Todos esperan que diga una genialidad y en realidad no hay mucho para decir".

Hay un momento que lamentablemente para Borghi se repite dos veces. Antes de iniciarse el turno matutino y también el vespertino. Ese en el que se juntan todos en el medio de la cancha. Y él mismo lo relata con mucha gracia y exageración. Pero más allá de la forma particular de decir sus verdades, sabe cómo relacionarse con el plantel. "Si queremos mantener un estilo, al jugador hay que convencerlo, no imponerle cosas. Soy de respetar su intimidad por eso no entro a dos lugares: las habitaciones y el vestuario. Allí son libres. Yo trabajo en base a la confianza, pero si me decepcionan no hay vuelta atrás", explica el Bichi, quien apoya su estilo en el diálogo para lograr convencimiento, pero sin enloquecer con esas indicaciones permanentes desde el costado que tanto le molestaban cuando era jugador.

No importa el frío, la humedad, la neblina ni lo rápido que se haga de noche en esta época del año, el Boca de Borghi da sus primeros pasos en Pilar en búsqueda del oxígeno que le permita sobrellevar el semestre. Y rápidamente se ve un cuerpo técnico que sabe dónde apunta, porque todo está debidamente planificado y las actividades son muy dinámicas, aprovechando al máximo cada uno de los tres turnos. "Tengo un equipo de trabajo del que soy la cabeza, pero no soy fundamental", afirma el técnico.

Por la mañana es el momento del trabajo físico. Ahí se luce Hernán Torres Muñoz, junto a su auxiliar, Marcelo Cabezas Rojas. A las 8 ya están en el country Mapuche para ejecutar tareas físicas que varía día a día y ya dejan ver una particularidad del nuevo cuerpo técnico: utiliza pecheras de distinto color para cada línea del equipo. "Si bien nuestro trabajo se hace en conjunto, yo debo preparar jugadores para que puedan ejecutar el fútbol que Claudio quiere", dice Torres, quien es el que más tiempo lleva al lado del Bichi.

Entre las 11 y las 13 llega el segundo turno que se realiza en la concentración, con rutinas de gimnasio y evaluaciones físicas. "En la pretemporada lo que más me interesa es la parte física. Porque la técnica la puedo trabajar durante el torneo, en cambio el físico es difícil. Cuando era jugador, si no vomitabas en una pretemporada algo andaba mal, no servía. Por eso nosotros planteamos un trabajo que no sea traumático, ni para el cuerpo ni para la mente", dice el DT.

Por la tarde-noche ya los recibe la cancha de Mapuche, para esa charla previa que al Bichi no le gusta, los trabajos con pelota y los ensayos en campo. Como excepción a la regla, rara vez, se lo escuchará dando una indicación. Cuando llega el momento del inicio del partido ya todo está dicho en el Mundo Borghi.

Faltan titulares, pero Borghi ya tiene a los 11 para su debut como DT de Boca, el viernes contra Palmeiras.


Para el debut oficial, el domingo 8 de agosto por el Apertura, todavía falta un mes. Pero la presentación en sociedad de Claudio Borghi como técnico de Boca será este viernes, cuando el equipo visite a Palmeiras en San Pablo en un amistoso a modo de despedida del estadio Parque Antárctica. Si bien faltarán Battaglia (en plena puesta a punto), Medel, Palermo (ambos con descanso tras jugar el Mundial), Riquelme (antes del viernes habrá un nueva reunión por su contrato) y algún refuerzo más (¿Caruzzo? ¿Fierro?), el Bichi pondrá a los mejores 11 que hoy tiene a mano.

Olé te adelanta la formación: Cristian Lucchetti hará su estreno en el arco de Boca. El ex Banfield, pedido por Borghi, está trabajando en Pilar a la par de sus compañeros y será titular como lo fue en las prácticas de fútbol realizadas hasta ahora.

En el comienzo del ciclo Borghi, se verá la flamante línea de tres. Christian Cellay, mientras se espera por Caruzzo, será el líbero. Ezequiel Muñoz y Juan Manuel Insaurralde (otro de los refuerzos) jugarán como stoppers.

En el medio habrá una línea de cuatro. Un doble cinco conformado por Cristian Erbes y Jesús Méndez (los titulares para Borghi son Battaglia y Medel) y dos carrileros: el pibe Leandro Marín por derecha y Fabián Monzón por izquierda.

De enganche, mientras Borghi aguarda la continuidad de Román, irá un debutante: el juvenil Marcelo Cañete. El pibe, 10 de la Reserva, sorprendió al Bichi en las prácticas de fútbol y por eso el DT empezará a darle rodaje.

Adelante, en tanto, la dupla será uno por afuera (Pablo Mouche) y otro por adentro (Lucas Viatri). La idea inicial del entrenador, una vez que se sume Palermo (esta semana firmará su contrato por un año), es arrancar con un doble 9.

El plantel se entrenará hoy y mañana en doble turno, el jueves practicará por la mañana y viajará a Brasil por la tarde. El viernes, luego del amistoso, la delegación regresará al país para volver a viajar el lunes 12 rumbo a Australia.

lunes, 5 de julio de 2010

Medel llegó el jueves a Chile y se quedará unos días más. A Boca se suma el lunes e iría a la gira.


Martín no es el único seleccionado que tiene Boca. Gary Medel fue, para los chilenos, el mejor jugador que tuvo su selección. Parado como stopper, hizo un gran Mundial con el equipo de Marcelo Bielsa y, más allá de los rumores sobre futuras ofertas, Boca ya se había asegurado su continuidad a préstamo por un año más antes de que viajara. El chileno, que quedó eliminado en octavos ante Brasil, retornó a su país el jueves y tendrá descanso hasta el próximo lunes 12, cuando Boca viaje a jugar sus partidos en Australia y Nueva Zelanda. Al igual que Palermo, no estará en Brasil, pero la idea es que pueda volar a Australia. Sin Battaglia aún, el Bichi lo necesita.

El Cruzeiro compró a Walter Montillo y se bajó de la carrera para tentar a Riquelme. Flamengo, otro candidato


Ahora va en busca de Ronaldinho. Las noticias brasileñas repercuten en el mundo Boca: ¿Se cierra el acuerdo con Román?

Chau Argentina, chau Mundial, vuelve el fútbol argentino... Pero si hay una novela que no pudo ser acallada por las vuvuzelas ni por las quejas sobre la Jabulani fue la renovación (o no) de Juan Román Riquelme en Boca. Por ahora, mientras el presidente jura y vuelve a jurar que las partes están cerca, se bajan dos competidores por el enganche: el Cruzeiro ya incorporó a Walter Montillo y el Flamengo va por Ronaldinho.

El interés de clubes brasileños por Riquelme es de larga data, y ante la inminencia de la finalización del vínculo del enganche con los xeneizes hubo dos que picaron en punta por su contratación. Uno fue el Cruzeiro, con el presidente afirmando sin tapujos que le ofrecerían un contrato mayor a cualquiera que pudiera obtener en el fútbol argentino. Pero ahora la Raposa abrochó a otro argentino para ese puesto vacante: Walter Montillo, ex San Lorenzo de gran Libertadores con la U de Chile (donde se queda hasta que termine el torneo), fue transferido por 3,5 millones. La cadena O'Globo ya confirmó que Cruzeiro se retira de las negociaciones por Román.


El otro competidor de las tierras de la samba era Flamengo, el club con más hinchas en el mundo. Pero se ve que los torcedores buscan a otro enganche: una compañía de celulares especula con la compra de Ronaldinho para cederlo al club carioca. A pesar de que el brasileño tiene contrato con el Milan, desde el club italiano no están conformes con su estado físico y podrían desprenderse de él para tener más margen económico.

Con dos candidatos menos, el camino se hace más angosto. Continúan los rumores de los intereses de Racing o del West Ham de Inglaterra, pero lo único cierto es que los dos clubes brasileros apuntan para otro lado. Los que ahora deben calibrar la mira son los dirigentes de Boca. Ya acordaron con Palermo, ¿llegará Riquelme?

Boca recibe a Palermo con los brazos abiertos


Ese capítulo de su libro quedó inconcluso. Pero en Boca ya lo esperan para cerrar su historia de la mejor manera. Martín Palermo regresó de Sudáfrica ayer, con la tristeza a cuestas por la eliminación, y en el club lo aguardan para que, de una vez por todas, ponga el gancho en su nuevo contrato y arranque lo que podría ser, al menos así él lo había anunciado, el último año de su carrera. Y con la camiseta de Boca, como él quería. Claro que si serán sus últimos 12 meses o no dependerán de él mismo. Y con el Loco nunca se sabe...

Antes de sumarse al plantel de Maradona, Palermo había dejado en claro sus objetivos: arrancar el Mundial con su nuevo vínculo resuelto. Sin embargo, cuando pisó Sudáfrica estaba más afuera que adentro del nuevo proyecto con Borghi a la cabeza: le ofrecían un contrato con premios por productividad, que Martín rechazó. Justo el día anterior a su gol ante Grecia, su representante llegó a un acuerdo con los dirigentes. Gustavo Goñi viajó entonces para encontrarse con el nueve y comunicarle las buenas nuevas. Ahora, ambos están de regreso y en el club está redactado su contrato y listos los papeles para que firme por un año más (no se dio a conocer la cifra).

¿Cuándo se sumará al plantel del Bichi? “Seguro que a Palermo le voy a dar unas vacaciones, ahora no hay que molestarlo”, había dicho el DT antes de la eliminación argentina. Está claro que Borghi lo quiere tener ya en el plantel para comenzar a plantar su 11 en la cancha (aunque en su cabeza aún esté la posibilidad de contar con Riquelme y Caruzzo). Hoy, cuando Boca regrese a las prácticas en Pilar, el entrenador estará esperando la comunicación directa con el delantero para saber cómo está emocional y físicamente y cuándo quiere comenzar a trabajar. La idea, en un principio, es que se tome esta semana (no viajará a San Pablo para el amistoso con Palmeiras) y parte de la siguiente (no volaría junto con el resto hacia Australia el lunes 12). Sin embargo, hay ganas de que pueda viajar al menos para el segundo partido, que será el 23, en Nueva Zelanda, ante el Wellington Phoenix (el primero será el 16 ante el Melbourne Victory FC), no para jugar pero al menos para comenzar a trabajar junto con el grupo, conocer al cuerpo técnico y a sus nuevos compañeros. Los que estarán con él este año, quizás el último de carrera...

domingo, 4 de julio de 2010

Sebastián Battaglia sigue mejorando de la rodilla, ya trabaja en dos turnos


El contrato que firmó por tres años deja en claro la importancia que tiene, no sólo para el club, si no también para Claudio Borghi. Que Boca no haya salido en busca de un cinco (más allá de asegurarse a Gary Medel por una temporada más), también es una señal. Sebastián Battaglia va de a poco. Su recuperación va lenta, pero así también lo elige él, el cuerpo médico y el técnico, que no pretende apurarlo. Cuentan con tenerlo para el inicio del campeonato y, por eso, no sienten la presión del calendario. Y confían en que esa rodilla izquierda dejará de ser un problema para él.

“El maneja su rehabilitación de manera muy seria. Si siente cualquier molestia, prefiere parar y arrancar de nuevo. Es muy profesional”, dicen sus allegados. Por eso es que estuvo trabajando mientras Boca jugaba amistosos en Estados Unidos y arrancó una semana antes que el resto: apenas se tomó una semana de vacaciones. Pero en ese regreso se encontró con un dolor en la rodilla operada en enero por una osteocondritis (desgaste del tendón rotuliano) y por eso no pudo empezar en Pilar a la par del resto. Primero le aplicaron medicación localizada para calmar y curar. Y ahora, ya está en plena puesta a punto.

No trabaja a la par de sus compañeros, sí, pero está haciendo ejercicios fundamentales para recuperar su pierna luego de más de 170 días sin jugar. En lugar de tres turnos, trabaja en dos: gimnasio y campo. Más despacio, con más margen y sin correr el riesgo de dar un paso en falso y tener que volver a empezar. “En mi cabeza sólo está la recuperación. Se hizo larga pero hay que manejarla con tranquilidad”, dijo Seba. Así, cada día que pasa es una prueba. Una exigencia mayor para ver cómo responde esa rodilla. El sabe de estas cosas: en diciembre del 2000 sufrió la rotura de ligamentos de la rodilla derecha. En el 2006, padeció una pubialgia. Entiende de rehabilitaciones y, sobre todo, de tener paciencia. Por eso cuenta con la banca del Bichi: “Lo veo feliz”. Y sí, porque a Seba se le nota en la cara cuando las cosas van mejor. Plazos, por ahora, no se pone. El Apertura comenzará el 8 de agosto y sólo esperan tenerlo diez puntos para ese momento. Allá va...

Via: olé