"La mayoría de los argentinos que están en el mundo son de Boca"
"Boca es lo máximo para un entrenador"
"La Bombonera tiembla... no es un mito, es verdad"
lunes, 3 de agosto de 2009
Javi vuelve a atajar luego de aquella final ante Tigre, de la que salió llorando y lesionado: "Hace ocho meses que lo espero".
"Estoy bien, con la ansiedad lógica que podés tener ante un nuevo debut. Pasó mucho tiempo".
Javier García vuelve a ser el arquero de Boca. El titular de Alfio Basile es Abbondanzieri, pero el DT le da otra chance al Cóndor.
Todavía se mantiene vivo el contraste de la felicidad de un Boca campeón y su cara angustiada, con lágrimas que parecían escaparse de ojos que hoy tienen otro brillo. Será en un amistoso, y quizás en el menos relevante de los que tuvo y tendrá en Europa, pero al porteño nada de eso le importa. Será una esperada vuelta de página, para dejar atrás aquella agridulce noche del 23 de diciembre, cuando debió abandonar el campo de juego porque la pubialgia no lo dejaba moverse. Y para llegar hasta esta noche ante el Lask.
"Tengo una alegría bárbara. Fueron ocho meses esperando este momento. Se dijo que podía irme, pero decidí quedarme para poder volver a ponerme el buzo de arquero. Físicamente estoy bien, con la ansiedad lógica que tenés frente a otro debut. Me falta ritmo de competencia, pero gracias a los kinesiólogos, lo físico lo voy llevando adelante", anuncia. Y avanza.
-¿Qué fue lo primero que te dijo el Coco?
-Que quiere que sea feliz y que trate de hacer las cosas de la mejor manera.
-¿Qué sentiste en el momento de la lesión, cuando tenías tanta angustia en la cara?
-La impotencia de alguien que no quiere salir en un partido que jugué por terco, y no debí haberlo hecho. O al menos tendría que haber parado en el entretiempo. Tuve que salir por los pinchazos. Y gran parte de la decisión de quedarme en el club fue para demostrar que lo que se vio ahí no es nada comparado con lo que sé que puedo dar en el arco de Boca.
-El Pato sufrió algo similar en el Mundial 06, salió en un momento clave. ¿Te habló de eso?
-Siempre lo hablamos. El tuvo que abandonar la cancha porque le dolía muchísimo y pasó también por esa impotencia del que no quiere salir nunca.
-¿Qué aprendiste?
-A no ser tan cabezón. Me han dicho que no tendría que haber jugado e igual lo hice. Ojo, no me arrepiento porque quería estar en esa final, sabía que sólo faltaba un partido.
-Ante el Manchester el Pato sufrió un infortunio en un gol. ¿Te duele ver errores de otros?
-Obvio. Me pongo en la piel del Pato, porque es compañero. Pero también sufro con otros arqueros, como con Vega en el último partido, cuando me terminé agarrando la cabeza, o con Ojeda, a quien criticaron injustamente por los goles que le hizo Colón en la cancha de River. Es parte de lo que se sufre en el puesto.
-Se habló de traer otro arquero. ¿Molesta?
-No es algo que sólo vengo esucuchando en los últimos días: tengo la suerte de llevar varios años en el plantel de Primera y siempre se habló de traer arqueros. Antes era chico y ahora sé lo que es ser titular. Pero lo demanda Boca, tener un arquero de experiencia. Yo, en lo personal, solamente pensé en recuperarme.
-¿Podés pelear el puesto o aceptás el banco?
-Noo, ¿cómo voy a aceptar el banco? Ningún jugador piensa en hacer banco.
-¿Ni siquiera teniendo adelante un tipo consagrado como el Pato?
-No, porque a él también le sirve, si Josué y yo estamos bien, lo ayudamos a progresar.
-¿Qué te planteás hacer para sepultar aquella historia?
-No olvidemos que yo salí campeón, y eso me ayudó a seguir progresando y entrenando. Me veo tranquilo, trabajando, peleando de igual a igual.
-Boca no ha cambiado mucho de arquero en los últimos años. ¿Te imaginás varios años en el club?
-Ojalá, es mi deseo. Así como fue el deseo del Pato en su momento cuando estuvo tanto tiempo en el banco, hasta que se le dio. Yo quiero lo mismo.
-¿Estás ante una gran oportunidad o es sólo una chance más?
-Ante un partido para disfrutar. Me va a venir muy bien para lo futbolístico y para seguir creciendo.
Javier García vuelve a ser el arquero de Boca. El titular de Alfio Basile es Abbondanzieri, pero el DT le da otra chance al Cóndor.
Todavía se mantiene vivo el contraste de la felicidad de un Boca campeón y su cara angustiada, con lágrimas que parecían escaparse de ojos que hoy tienen otro brillo. Será en un amistoso, y quizás en el menos relevante de los que tuvo y tendrá en Europa, pero al porteño nada de eso le importa. Será una esperada vuelta de página, para dejar atrás aquella agridulce noche del 23 de diciembre, cuando debió abandonar el campo de juego porque la pubialgia no lo dejaba moverse. Y para llegar hasta esta noche ante el Lask.
"Tengo una alegría bárbara. Fueron ocho meses esperando este momento. Se dijo que podía irme, pero decidí quedarme para poder volver a ponerme el buzo de arquero. Físicamente estoy bien, con la ansiedad lógica que tenés frente a otro debut. Me falta ritmo de competencia, pero gracias a los kinesiólogos, lo físico lo voy llevando adelante", anuncia. Y avanza.
-¿Qué fue lo primero que te dijo el Coco?
-Que quiere que sea feliz y que trate de hacer las cosas de la mejor manera.
-¿Qué sentiste en el momento de la lesión, cuando tenías tanta angustia en la cara?
-La impotencia de alguien que no quiere salir en un partido que jugué por terco, y no debí haberlo hecho. O al menos tendría que haber parado en el entretiempo. Tuve que salir por los pinchazos. Y gran parte de la decisión de quedarme en el club fue para demostrar que lo que se vio ahí no es nada comparado con lo que sé que puedo dar en el arco de Boca.
-El Pato sufrió algo similar en el Mundial 06, salió en un momento clave. ¿Te habló de eso?
-Siempre lo hablamos. El tuvo que abandonar la cancha porque le dolía muchísimo y pasó también por esa impotencia del que no quiere salir nunca.
-¿Qué aprendiste?
-A no ser tan cabezón. Me han dicho que no tendría que haber jugado e igual lo hice. Ojo, no me arrepiento porque quería estar en esa final, sabía que sólo faltaba un partido.
-Ante el Manchester el Pato sufrió un infortunio en un gol. ¿Te duele ver errores de otros?
-Obvio. Me pongo en la piel del Pato, porque es compañero. Pero también sufro con otros arqueros, como con Vega en el último partido, cuando me terminé agarrando la cabeza, o con Ojeda, a quien criticaron injustamente por los goles que le hizo Colón en la cancha de River. Es parte de lo que se sufre en el puesto.
-Se habló de traer otro arquero. ¿Molesta?
-No es algo que sólo vengo esucuchando en los últimos días: tengo la suerte de llevar varios años en el plantel de Primera y siempre se habló de traer arqueros. Antes era chico y ahora sé lo que es ser titular. Pero lo demanda Boca, tener un arquero de experiencia. Yo, en lo personal, solamente pensé en recuperarme.
-¿Podés pelear el puesto o aceptás el banco?
-Noo, ¿cómo voy a aceptar el banco? Ningún jugador piensa en hacer banco.
-¿Ni siquiera teniendo adelante un tipo consagrado como el Pato?
-No, porque a él también le sirve, si Josué y yo estamos bien, lo ayudamos a progresar.
-¿Qué te planteás hacer para sepultar aquella historia?
-No olvidemos que yo salí campeón, y eso me ayudó a seguir progresando y entrenando. Me veo tranquilo, trabajando, peleando de igual a igual.
-Boca no ha cambiado mucho de arquero en los últimos años. ¿Te imaginás varios años en el club?
-Ojalá, es mi deseo. Así como fue el deseo del Pato en su momento cuando estuvo tanto tiempo en el banco, hasta que se le dio. Yo quiero lo mismo.
-¿Estás ante una gran oportunidad o es sólo una chance más?
-Ante un partido para disfrutar. Me va a venir muy bien para lo futbolístico y para seguir creciendo.
Este es el historial de Boca enfrentado a Clubes de Austria
16/12/53: Boca 3 – Austria FC 1. Amistoso en Bélgica.
En este encuentro, el plantel de Boca Juniors alineó a: Julio Musimessi, Juan Carlos Colman, Federico Edwards, Juan Lombardo, Eliseo Mouriño, Natalio Pescia, Herminio González, Elio Montaño, Juan Vairo, Julio Marcarián, Rubén Fernández Real. El DT era Mario Fortunato.
Para el Xeneize convirtieron: Fernández Real, Juan Vairo y Herminio González a los 14, 24 y 27 minutos respectivamente. Para el Austria FC anotó Huber.
08/01/58: Boca 3 – First Viena 2. Amistoso en la Bombonera.
El DT de Boca Bernardo Gandulla dispuso en el terreno de juego a los siguientes protagonistas: Julio Musimessi, Luis Cardoso, Federico Edwards, Juan Lombardo, Antonio Rattín, Eliseo Mouriño, Herminio González, Osvaldo Biaggio, José Farías, Juan Rodríguez y Silvio Parodi. Ingresaron Juan Carlos Barbieri y Roberto Bellomo.
Los goles fueron convertidos por: Rattín a los 40 minutos, Parodi a los 68 y González a los 78 minutos para Boca. El visitante anotó a través de Grogh en dos ocasiones a los 24 y 69 minutos.
07/01/69: Boca 2 – Rapid Viena 1. Copa de Oro (Mar del Plata) en el Estadio Gral. San Martín de esa Ciudad.
Boca jugó con: Antonio Roma, Rubén Magdalena, Armando Ovide, Rubén Suñe, Antonio Rattín, Roberto Rogel, Antonio Cabrera, Miguel Nicolau, Nicolás Novello, Ángel Rojas, Oscar Pianetti. El técnico José D´Amico hizo ingresar además a Norberto Madurga, Alberto González y Luis Oyola.
Aquel día de verano anotaron Oscar pianetti y Antonio Rattín.
23/01/90: Boca 1 – Tirol 0. Amistoso en Mar del Plata.
Es el último antecedente ante un equipo de Austria. Carlos Aimar jugó con: Carlos Fernando Navarro Montoya, Diego Soñora, José Luis Cicciuffo, Carlos Moya, Ignacio Medina, José Luis Villarreal, Fabián Carrizo, Leonardo Itabel, Alejandro Barberón, Walter Pico, Walter Perazzo.
A los 29 minutos anotó Walter Perazzo.
Hoy se escribe una nueva historia entre el Xeneize y Lask. Basile diagrama lo mejor para las competiciones oficiales que ya están a la vuelta de la esquina.
En este encuentro, el plantel de Boca Juniors alineó a: Julio Musimessi, Juan Carlos Colman, Federico Edwards, Juan Lombardo, Eliseo Mouriño, Natalio Pescia, Herminio González, Elio Montaño, Juan Vairo, Julio Marcarián, Rubén Fernández Real. El DT era Mario Fortunato.
Para el Xeneize convirtieron: Fernández Real, Juan Vairo y Herminio González a los 14, 24 y 27 minutos respectivamente. Para el Austria FC anotó Huber.
08/01/58: Boca 3 – First Viena 2. Amistoso en la Bombonera.
El DT de Boca Bernardo Gandulla dispuso en el terreno de juego a los siguientes protagonistas: Julio Musimessi, Luis Cardoso, Federico Edwards, Juan Lombardo, Antonio Rattín, Eliseo Mouriño, Herminio González, Osvaldo Biaggio, José Farías, Juan Rodríguez y Silvio Parodi. Ingresaron Juan Carlos Barbieri y Roberto Bellomo.
Los goles fueron convertidos por: Rattín a los 40 minutos, Parodi a los 68 y González a los 78 minutos para Boca. El visitante anotó a través de Grogh en dos ocasiones a los 24 y 69 minutos.
07/01/69: Boca 2 – Rapid Viena 1. Copa de Oro (Mar del Plata) en el Estadio Gral. San Martín de esa Ciudad.
Boca jugó con: Antonio Roma, Rubén Magdalena, Armando Ovide, Rubén Suñe, Antonio Rattín, Roberto Rogel, Antonio Cabrera, Miguel Nicolau, Nicolás Novello, Ángel Rojas, Oscar Pianetti. El técnico José D´Amico hizo ingresar además a Norberto Madurga, Alberto González y Luis Oyola.
Aquel día de verano anotaron Oscar pianetti y Antonio Rattín.
23/01/90: Boca 1 – Tirol 0. Amistoso en Mar del Plata.
Es el último antecedente ante un equipo de Austria. Carlos Aimar jugó con: Carlos Fernando Navarro Montoya, Diego Soñora, José Luis Cicciuffo, Carlos Moya, Ignacio Medina, José Luis Villarreal, Fabián Carrizo, Leonardo Itabel, Alejandro Barberón, Walter Pico, Walter Perazzo.
A los 29 minutos anotó Walter Perazzo.
Hoy se escribe una nueva historia entre el Xeneize y Lask. Basile diagrama lo mejor para las competiciones oficiales que ya están a la vuelta de la esquina.
Desde las 14 hs. (hora Argentina), Boca visitará a Lask en un partido que todo Linz aguarda con fervor.
Llegó la hora de que todo Linz vea en acción a nuestro Boca. Así es, el esperado duelo que mantiene en vilo desde hace un tiempo a toda la ciudad austríaca está por dar comienzo.
Desde las 14 hs. (hora argentina), el plantel del Coco Basile visitará a Lask en el Intersport Arena para protagonizar un partido que se palpita en cada rincón de la ciudad por la importancia de nuestro equipo a nivel mundial.
Poco importó que el conjunto austríaco haya comenzado la participación en la Bundesliga (así es como denominan al certamen doméstico), porque sin duda la gran atracción será este enfrentamiento ante Boca.
Para nosotros también será un partido de mucha valía dada la jerarquía de la gira internacional, pero fundamentalmente porque sirve y mucho para encontrar el ritmo futbolístico deseado de cara al comienzo del Torneo Apertura y la Copa Sudamericana.
Tras jugar partidos con grandes rivales como Manchester United y Milan por la Copa Audi, ahora llegará el turno de enfrentar un rival de menor envergadura pero que posee los atributos fundamentales para ser un examen valioso a la hora de buscar el mejor funcionamiento.
El plantel de Basile descansó por la mañana, para luego almorzar y pensar en claro a las 19 hs. de Austria, 14 de la Argentina, cuando el equipo tenga un nuevo encuentro para encontrar el equilibrio.
Desde las 14 hs. (hora argentina), el plantel del Coco Basile visitará a Lask en el Intersport Arena para protagonizar un partido que se palpita en cada rincón de la ciudad por la importancia de nuestro equipo a nivel mundial.
Poco importó que el conjunto austríaco haya comenzado la participación en la Bundesliga (así es como denominan al certamen doméstico), porque sin duda la gran atracción será este enfrentamiento ante Boca.
Para nosotros también será un partido de mucha valía dada la jerarquía de la gira internacional, pero fundamentalmente porque sirve y mucho para encontrar el ritmo futbolístico deseado de cara al comienzo del Torneo Apertura y la Copa Sudamericana.
Tras jugar partidos con grandes rivales como Manchester United y Milan por la Copa Audi, ahora llegará el turno de enfrentar un rival de menor envergadura pero que posee los atributos fundamentales para ser un examen valioso a la hora de buscar el mejor funcionamiento.
El plantel de Basile descansó por la mañana, para luego almorzar y pensar en claro a las 19 hs. de Austria, 14 de la Argentina, cuando el equipo tenga un nuevo encuentro para encontrar el equilibrio.
Desde las 14 hs. (hora argentina), el plantel del Coco Basile visitará a Lask en el Intersport Arena para protagonizar un partido que se palpita en cada rincón de la ciudad por la importancia de nuestro equipo a nivel mundial.
Poco importó que el conjunto austríaco haya comenzado la participación en la Bundesliga (así es como denominan al certamen doméstico), porque sin duda la gran atracción será este enfrentamiento ante Boca.
Para nosotros también será un partido de mucha valía dada la jerarquía de la gira internacional, pero fundamentalmente porque sirve y mucho para encontrar el ritmo futbolístico deseado de cara al comienzo del Torneo Apertura y la Copa Sudamericana.
Tras jugar partidos con grandes rivales como Manchester United y Milan por la Copa Audi, ahora llegará el turno de enfrentar un rival de menor envergadura pero que posee los atributos fundamentales para ser un examen valioso a la hora de buscar el mejor funcionamiento.
El plantel de Basile descansó por la mañana, para luego almorzar y pensar en claro a las 19 hs. de Austria, 14 de la Argentina, cuando el equipo tenga un nuevo encuentro para encontrar el equilibrio.
Desde las 14 hs. (hora argentina), el plantel del Coco Basile visitará a Lask en el Intersport Arena para protagonizar un partido que se palpita en cada rincón de la ciudad por la importancia de nuestro equipo a nivel mundial.
Poco importó que el conjunto austríaco haya comenzado la participación en la Bundesliga (así es como denominan al certamen doméstico), porque sin duda la gran atracción será este enfrentamiento ante Boca.
Para nosotros también será un partido de mucha valía dada la jerarquía de la gira internacional, pero fundamentalmente porque sirve y mucho para encontrar el ritmo futbolístico deseado de cara al comienzo del Torneo Apertura y la Copa Sudamericana.
Tras jugar partidos con grandes rivales como Manchester United y Milan por la Copa Audi, ahora llegará el turno de enfrentar un rival de menor envergadura pero que posee los atributos fundamentales para ser un examen valioso a la hora de buscar el mejor funcionamiento.
El plantel de Basile descansó por la mañana, para luego almorzar y pensar en claro a las 19 hs. de Austria, 14 de la Argentina, cuando el equipo tenga un nuevo encuentro para encontrar el equilibrio.
domingo, 2 de agosto de 2009
En Brasil dicen que esta semana vendrá un grupo inversor para negociar con Riquelme

La Operación Riquelme ya dejó de ser un rumor. O el sueño loco de algún dirigente del Corinthians que se despertó un día con la idea de ver juntos a Ronaldo y a Juan Román. Los diarios más importantes de San Pablo hablan no del comienzo de las negociaciones pero sí de la estrategia a emplear cuando vengan esta semana a Buenos Aires para hablar con el volante y con la gente de Boca. Ya están al tanto del tiempo de contrato que le queda en el club (se vence en junio del año próximo), del salario que cobra (y el que deberían pagarle allá) y hasta realizaron un sondeo para saber cuánto tendrán que desembolsar para quedarse con el enganche y que sea parte del equipo que juegue la Libertadores en el 2010, en el año del centenario del Timao.
Al club brasileño no le preocupa la inversión: cuentan con un grupo inversor privado (DIS) que ya tiene porcentajes de varios jugadores y que pondría el dinero necesario para llevarlo, como ocurrió en el 2004 con el iraní Kia Joorbachian y Carlos Tevez. Además, en Brasil saben de la necesidad que tiene Boca de vender y ponen como ejemplo los 4.500.000 euros por los que se fue Palacio al Genoa. Allá aseguran que esta semana, los empresarios de DIS estarán en la Argentina para comenzar a negociar. Boca, por ahora, no lo suelta.
Basile se fue a ver al rival de mañana, que jugó por la Liga.
Que sea un amistoso no implica que el Coco no se lo tome en serio. Por eso, después de la práctica matutina con el equipo, en lugar de aprovechar para descansar, Basile, junto con Ribolzi y algunos dirigentes se fueron a ver al Lask, al que enfrentarán mañana a las 14 (hora argentina). El equipo austríaco perdió 3 a 2 ante el Red Bull Salzburgo, por la tercera fecha de la Bundesliga de ese país. ¿Habrá tomado nota el Coco?
Alfio Basile asegura que este club es pura pasión.
No se te ve muy estresado en esta gira.
-No. Estoy muy feliz, con muchas ganas. La primera vez en Boca me la tuve que ganar. En los primeros partidos me banqué unas cuantas. Y nos fuimos muy bien con la gente. Y volví. Y sentí el recibimiento del día a día, de los vestuarios... Vos le ves la cara a los tipos y sabés que no es de grupo. Y todo eso me hace sentir muy feliz.
-¿Cómo te imaginás el primer partido en La Bombonera?
-Como fue el último, con el piso temblando.
-¿Y tus piernas tiemblan en esas situaciones?
-Sí, no me puedo hacer el canchero. Lo vas a sentir menos que un pibe, obvio. La acústica. El césped. Cuando atravieso la cancha, vibra.
-Si tuvieras que comparar a Boca con una mujer... ¿Es una buena esposa o una buena amante?
-Boca es como una buena amante. Es pura pasión.
-¿Y cómo dejás contenta a esa amante?
-Dándole todo lo que ella pida. ¿Está bueno eso?
-¿Y qué es todo lo que pida?
-Vos ya sabés...
-Llevándolo al fútbol, ¿eso representa ganar la Libertadores y jugar el Mundial de clubes?
-Quiero ganar la Libertadores, pero primero tenemos que clasificarnos. Hay que ganar el torneo o al menos pelearlo. Se verá.
-Pensando en el se verá, ¿tenés el mejor plantel?
-Sé que tengo un buen plantel para pelear. Boca tiene más presiones que los demás, y si vos decís que tenés el mejor plantel se creen que a los diez minutos tenés que ir ganando 4 a 0. Lo importante es jugar bien, tener un sistema, lograr que mis jugadores entiendan lo que quiero. Y lo entendieron rápido. El fútbol es más simple de lo que la gente cree. El Barcelona gana porque, en el mano a mano, cada uno de sus jugadores es mejor que su rival. ¿La táctica? Vino Guardiola, trabajó seis meses en la filial, agarró y ganó todo. La clave son los jugadores. Gracias a Dios, porque sino un partido de fútbol sería un duelo de ajedrez entre dos técnicos.
-Boca sigue moviendo el mercado y los otros no tanto. ¿Es más presión?
-Es que yo quiero tener esa presión, y que no la tengan tanto los jugadores, que, cuando llega el murmullo y más en la cancha de Boca, saben que están jugando mal. Empieza el "uuh, uuuh, uuuh...". Y si te cagás, sonaste. Tenés que imponerte al "uuuh, uuuh, uuuh...". Entonces es relativo: tenés que darles manija pero no tanta.
-¿Los refuerzos pueden soportar la presión?
-Sí. El Pocho ya pasó momentos difíciles en Boca y se ganó a la gente. Medel es titular en su selección, tiene condiciones, es polifuncional, ganador. Y Gunino empezó bien. Sabíamos cómo jugaba en Danubio. Es atrevido el pibe.
-A los Riquelme, los Palermo, ¿hay que mimarlos más?
-No sé si mimarlos, pero sí hacer que los pibes vean cómo laburan ellos, que vean que las figuras son las que más trabajan o que trabajan a la par. Si vos aflojás, das un mal ejemplo.
-¿Confiás en que Román recupere el nivel?
-Sí. Es fundamental para el sistema. ¿Cuántos juegan en la Argentina con un enganche? La mayoría juega 4-4-2. Es el sistema más fácil para destruir al rival.
-Se habla de la interna en el plantel, ¿cómo encontraste el vestuario?
-Igual. Llevo 15 días pero parece que van dos meses. Pero lo veo igual, hay muchos jugadores que conozco bien... Y desde lo edilicio está todo igual, je... La boludez de que se pelean, toda la vida fue igual. Sucede que ahora hay mucho más rumor, muchos más medios, y se comenta más. Yo he jugado con jugadores con los que no me hablaba en el vestuario, en las duchas, con los que nunca cenamos juntos, pero salíamos campeones y nadie nos decía nada. Dentro de un plantel siempre vas a tener amigos, pero no por eso tenés que ser enemigo del otro. Siempre fue igual.
-¿Entonces no existen los vestuarios que se comen técnicos?
-Es un mito. El chusmerío es muy jodido. Los celulares son muy jodidos. Yo hago una charla en el vestuario, salgo del entrenamiento, pongo la radio y dicen lo que yo dije. Las paredes hablan. Y más en un grande. Entonces se multiplica por diez cuando no se dan bola dos figuras de Boca.
-¿No te preocupa que no todos sean amigos?
-No le doy pelota a eso.
-Sorprendiste al decir que necesitabas otro delantero...
-Nada es imprescindible. Sí es necesario un goleador para que se potencie el equipo, y no esperar que siempre tenga que empujarla Palermo. Si se puede, tiene que venir un goleador y que juegue por afuera. Dos cosas: confío plenamente en Mouche (le dice Mush, como Bianchi) y en Noir, pero con tiempo, porque esos jugadores, si vos los ponés no tenés que darles menos de cinco o seis partidos de titular aunque hagan todas macanas. Y si vos en Boca no hacés un gol en cinco o seis partidos, a un pibe lo quemás para siempre. Entonces hay que ponerlos cuando el equipo anda bien. Fijate el caso de Silvestre. Se fue el Flaco Schiavi, pero estaba el Cata Díaz y el equipo andaba bien. Y Silvestre terminó siendo figura y se fue a Italia. Con Mouche y Noir pasa lo mismo. No podés probar para ver si tienen gol en Boca. Los pibes tienen que potenciarse con un equipo ganador. Si los ponés ahí, seguro que son goleadores ellos también.
-¿Entonces en serio confías en que te van a traer a alguno?.
-No sé si van a traer uno. Es difícil. Es un pedido mío. Tal vez con estos chicos me pase lo mismo que con Palacio: los pongo y no los saco más. Jugaban Delgado o Guillermo Barros Schelotto y Palermo, y a Rodrigo lo puse en una quinta fecha: pip, pip, pip, ¡pum, gol! Le ganamos a Argentinos Juniors en la cancha de Boca. Y los otros no jugaron más.
-¿Cuánto te falta para tener lo que querés?
-Poquito. Atrás estoy equilibrado, en el medio voy a tener el suplente de Battaglia... Nos queda uno más que acompañe a Palermo. Ojo, por ahí traés un crack, se lesiona, y terminan siendo cracks Noir o Mouche. Es así.
-Riquelme fue elegido en un programa de televisión el mejor después de la era Maradona. ¿Te sorprendió?
-Me alegra mucho. Mirá qué raro: cuando estaba en la Selección había gente que se enojaba porque ponía a Riquelme. Es ídolo total en Boca y no para el resto. Por eso me alegra que lo hayan elegido porque tiene que haber votado gente de otros clubes también.
-¿Qué pierde la Selección sin Riquelme?
-El talento.
-¿Es el talento más grande del fútbol argentino?
-Para mí sí. Tiene una inteligencia superior, está parado en la cancha y sabe dónde están los compañeros ubicados, y los contrarios. Yo lo veo bien, con ánimo, y quiero que se ponga bien físicamente... En eso Ischia tuvo mala suerte: yo espero tenerlo sano.
-Si te pidieran que intercedas para que vuelva a la Selección, ¿lo harías?
-No opino de eso. Ni loco me meto en el trabajo de los demás. Por eso opino, ni a favor ni en contra.
-¿Vos estás más feliz en Boca que en la Selección?
-Sí, pero te aclaro por qué: en la Selección, no tenés convivencia con los jugadores. Se acabó el tiempo del entrenador de la Selección. No tenés lo lindo del día a día.
-¿Se va a clasificar?
-Sí. Una porque soy argentino hasta la muerte, como dice Rimoldi Fraga, y porque de última va a surgir ese plus para superar lo que sea. Y en el Mundial podés trabajar; estás dos meses con los jugadores, ahí es distinto.
-No. Estoy muy feliz, con muchas ganas. La primera vez en Boca me la tuve que ganar. En los primeros partidos me banqué unas cuantas. Y nos fuimos muy bien con la gente. Y volví. Y sentí el recibimiento del día a día, de los vestuarios... Vos le ves la cara a los tipos y sabés que no es de grupo. Y todo eso me hace sentir muy feliz.
-¿Cómo te imaginás el primer partido en La Bombonera?
-Como fue el último, con el piso temblando.
-¿Y tus piernas tiemblan en esas situaciones?
-Sí, no me puedo hacer el canchero. Lo vas a sentir menos que un pibe, obvio. La acústica. El césped. Cuando atravieso la cancha, vibra.
-Si tuvieras que comparar a Boca con una mujer... ¿Es una buena esposa o una buena amante?
-Boca es como una buena amante. Es pura pasión.
-¿Y cómo dejás contenta a esa amante?
-Dándole todo lo que ella pida. ¿Está bueno eso?
-¿Y qué es todo lo que pida?
-Vos ya sabés...
-Llevándolo al fútbol, ¿eso representa ganar la Libertadores y jugar el Mundial de clubes?
-Quiero ganar la Libertadores, pero primero tenemos que clasificarnos. Hay que ganar el torneo o al menos pelearlo. Se verá.
-Pensando en el se verá, ¿tenés el mejor plantel?
-Sé que tengo un buen plantel para pelear. Boca tiene más presiones que los demás, y si vos decís que tenés el mejor plantel se creen que a los diez minutos tenés que ir ganando 4 a 0. Lo importante es jugar bien, tener un sistema, lograr que mis jugadores entiendan lo que quiero. Y lo entendieron rápido. El fútbol es más simple de lo que la gente cree. El Barcelona gana porque, en el mano a mano, cada uno de sus jugadores es mejor que su rival. ¿La táctica? Vino Guardiola, trabajó seis meses en la filial, agarró y ganó todo. La clave son los jugadores. Gracias a Dios, porque sino un partido de fútbol sería un duelo de ajedrez entre dos técnicos.
-Boca sigue moviendo el mercado y los otros no tanto. ¿Es más presión?
-Es que yo quiero tener esa presión, y que no la tengan tanto los jugadores, que, cuando llega el murmullo y más en la cancha de Boca, saben que están jugando mal. Empieza el "uuh, uuuh, uuuh...". Y si te cagás, sonaste. Tenés que imponerte al "uuuh, uuuh, uuuh...". Entonces es relativo: tenés que darles manija pero no tanta.
-¿Los refuerzos pueden soportar la presión?
-Sí. El Pocho ya pasó momentos difíciles en Boca y se ganó a la gente. Medel es titular en su selección, tiene condiciones, es polifuncional, ganador. Y Gunino empezó bien. Sabíamos cómo jugaba en Danubio. Es atrevido el pibe.
-A los Riquelme, los Palermo, ¿hay que mimarlos más?
-No sé si mimarlos, pero sí hacer que los pibes vean cómo laburan ellos, que vean que las figuras son las que más trabajan o que trabajan a la par. Si vos aflojás, das un mal ejemplo.
-¿Confiás en que Román recupere el nivel?
-Sí. Es fundamental para el sistema. ¿Cuántos juegan en la Argentina con un enganche? La mayoría juega 4-4-2. Es el sistema más fácil para destruir al rival.
-Se habla de la interna en el plantel, ¿cómo encontraste el vestuario?
-Igual. Llevo 15 días pero parece que van dos meses. Pero lo veo igual, hay muchos jugadores que conozco bien... Y desde lo edilicio está todo igual, je... La boludez de que se pelean, toda la vida fue igual. Sucede que ahora hay mucho más rumor, muchos más medios, y se comenta más. Yo he jugado con jugadores con los que no me hablaba en el vestuario, en las duchas, con los que nunca cenamos juntos, pero salíamos campeones y nadie nos decía nada. Dentro de un plantel siempre vas a tener amigos, pero no por eso tenés que ser enemigo del otro. Siempre fue igual.
-¿Entonces no existen los vestuarios que se comen técnicos?
-Es un mito. El chusmerío es muy jodido. Los celulares son muy jodidos. Yo hago una charla en el vestuario, salgo del entrenamiento, pongo la radio y dicen lo que yo dije. Las paredes hablan. Y más en un grande. Entonces se multiplica por diez cuando no se dan bola dos figuras de Boca.
-¿No te preocupa que no todos sean amigos?
-No le doy pelota a eso.
-Sorprendiste al decir que necesitabas otro delantero...
-Nada es imprescindible. Sí es necesario un goleador para que se potencie el equipo, y no esperar que siempre tenga que empujarla Palermo. Si se puede, tiene que venir un goleador y que juegue por afuera. Dos cosas: confío plenamente en Mouche (le dice Mush, como Bianchi) y en Noir, pero con tiempo, porque esos jugadores, si vos los ponés no tenés que darles menos de cinco o seis partidos de titular aunque hagan todas macanas. Y si vos en Boca no hacés un gol en cinco o seis partidos, a un pibe lo quemás para siempre. Entonces hay que ponerlos cuando el equipo anda bien. Fijate el caso de Silvestre. Se fue el Flaco Schiavi, pero estaba el Cata Díaz y el equipo andaba bien. Y Silvestre terminó siendo figura y se fue a Italia. Con Mouche y Noir pasa lo mismo. No podés probar para ver si tienen gol en Boca. Los pibes tienen que potenciarse con un equipo ganador. Si los ponés ahí, seguro que son goleadores ellos también.
-¿Entonces en serio confías en que te van a traer a alguno?.
-No sé si van a traer uno. Es difícil. Es un pedido mío. Tal vez con estos chicos me pase lo mismo que con Palacio: los pongo y no los saco más. Jugaban Delgado o Guillermo Barros Schelotto y Palermo, y a Rodrigo lo puse en una quinta fecha: pip, pip, pip, ¡pum, gol! Le ganamos a Argentinos Juniors en la cancha de Boca. Y los otros no jugaron más.
-¿Cuánto te falta para tener lo que querés?
-Poquito. Atrás estoy equilibrado, en el medio voy a tener el suplente de Battaglia... Nos queda uno más que acompañe a Palermo. Ojo, por ahí traés un crack, se lesiona, y terminan siendo cracks Noir o Mouche. Es así.
-Riquelme fue elegido en un programa de televisión el mejor después de la era Maradona. ¿Te sorprendió?
-Me alegra mucho. Mirá qué raro: cuando estaba en la Selección había gente que se enojaba porque ponía a Riquelme. Es ídolo total en Boca y no para el resto. Por eso me alegra que lo hayan elegido porque tiene que haber votado gente de otros clubes también.
-¿Qué pierde la Selección sin Riquelme?
-El talento.
-¿Es el talento más grande del fútbol argentino?
-Para mí sí. Tiene una inteligencia superior, está parado en la cancha y sabe dónde están los compañeros ubicados, y los contrarios. Yo lo veo bien, con ánimo, y quiero que se ponga bien físicamente... En eso Ischia tuvo mala suerte: yo espero tenerlo sano.
-Si te pidieran que intercedas para que vuelva a la Selección, ¿lo harías?
-No opino de eso. Ni loco me meto en el trabajo de los demás. Por eso opino, ni a favor ni en contra.
-¿Vos estás más feliz en Boca que en la Selección?
-Sí, pero te aclaro por qué: en la Selección, no tenés convivencia con los jugadores. Se acabó el tiempo del entrenador de la Selección. No tenés lo lindo del día a día.
-¿Se va a clasificar?
-Sí. Una porque soy argentino hasta la muerte, como dice Rimoldi Fraga, y porque de última va a surgir ese plus para superar lo que sea. Y en el Mundial podés trabajar; estás dos meses con los jugadores, ahí es distinto.
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