Extraordinario arquero del Boca campeón de 1943 y 1944, famoso por sus salvadas milagrosas. De estilo sobrio y serio. No sólo atajaba para el club de la ribera, sino que era hincha de los colores que defendía en la cancha.
Nacido en la Provincia del Chaco, fue el compañero de zaga de Perico Marante en el Bicampeonato 43-44. Recio y duro dentro del campo de juego, era maestro de escuela fuera de él.
Perico para la tribuna. Gran hachero en sus comienzos, Boca lo cedió a Ferro y volvió distinto. Gran tiempista, con facilidad tanto para el juego aéreo como al ras del piso. Soberbia capacidad para resolver en el mano a mano. Junto con el chaqueño Víctor Valussi, formó la dupla de backs que obtuvo el bicampeonato 1943-44.
Delantero paraguayo, apodado "El Machetero". Llegó en 1932 y se ganó a los boquenses en su mismo debut, convirtiéndole a River un golazo desde unos 30 metros. De enorme capacidad para el gol (Es el cuarto mayor goleador histórico del club) , poseía un disparo fenomenal de ambas piernas, marcando muchos goles de media y larga distancia. A eso le sumaba un gran sentido de la colocación, dominio del balón y espíritu de sacrificio.
El gran goleador boquense de los años treinta. Era la imagen de la pujanza arrolladora. Su gran especialidad fueron los goles "de agonía", para ganar o empatar sobre el final partidos importantes para Boca. Es el máximo goleador de la historia boquense.
Conductor talentoso del Boca de los años treinta. En sus primeros pasos en el fútbol se lo conoció como "El Apilador", por su habilidad incomparable. Pasó a llamarse "Cabecita de Oro", por la gran efectividad de su juego aéreo. Con alma de caudillo, el Toto Cherro simbolizó el estilo xeneize de la época.
"El Leoncito" Pescia fue, quizás, el jugador más identificado con el estilo de juego auriazul de la década del cuarenta. Garra inclaudicable, gran espíritu de lucha y apabullante vitalidad. Nunca fue un dotado técnicamente, sino un fervoroso jugador que dejaba el alma en el campo de juego.